Desde
la primera edición de este libro en 1986, como he advertido „todo cambia: el
sujeto que escribe, el sustrato de su reflexión y lo que está escribiendo“. No
obstante, a pesar de este cambio histórico, no es necesario cambiar nada de su
contenido vivo.
El
„Muro de Berlín“ cayó, Europa Oriental está en caos, la Unión Soviética está
hecha pedazos; la Guerra en el Golfo Pérsico‑Arábico introdujo la Tercera
Guerra Mundial imperialista, que lógico‑históricamente tendrá que acontecer
involucrando a los EE.UU., Europa y Japón; la naturaleza histórica está en
agonía, la Sociedad histórica es más decadente, moralmente perversa, atomizada
y alienada; hay más parias, „Negros“, „Culis“, „neofascistas“, „hombres“,
„mujeres“, psicópatas, maniáticos sexuales, „satánicos“ „carne de cañón“
„demócratas”, “cristianos”, mercancías, pero casi ninguna señal de socialistas,
verdad, belleza, sinceridad, amor, fidelidad, integridad, solidaridad e
internacionalismo auténticos; es decir, casi no hay más Seres Humanos en la
Tierra, no hay el Homo Sapiens que piensa, que hace, que piensa‑hace, que
hace‑piensa, que sabe.
Mientras
tanto, con tanta mediocridad, cretinismo, „hechos“, estructuralismo,
funcionalismo, „método científico“, oraciones, creencias, mentiras,
exhibicionismo, Zombies, „Sábado Sensacional“, „La Dulce tía“, „Mi mujer y la
otra“, en el Mundo, tranquilamente el SIDA, el cólera, el sex‑tourismo,
la corrupción, la „privatización“, „el mercado libre social“, las matanzas, el
hambre, la miseria, el canibalismo, florecen en todas partes, subjetiva y
objetivamente.
Claro
que sí, se llora cuando se muere un perro querido, una flor única; pero, hasta
ahora, no es lo mismo cuando un esposo, una niña o una madre decide descansar
en paz; hay varios tipos de lágrimas, incluso de cocodrilo, y toneladas de
ellas han llovido a cántaros sobre las víctimas de Hiroshima, Nagasaki,
Auschwitz, Vietnam, Bagdad y el „27 de Febrero“; muchas de estas víctimas
tenían atributos de las „lágrimas de caimán“, concerniente a la „lucha de
clases“, „terroristas“, „guerrilleros“, „marxistas“, revolución y emancipación;
por lo tanto, es imprescindible definir, comprender y vivir el Ser Humano, que
llora por sí mismo, llora por otros seres humanos; y sólo Seres Humanos tienen
el derecho histórico de llorar categóricamente por él. No todo lo que brilla es
necesariamente oro, puede ser paja o diamantes; no todo lo que tiene dos
brazos, dos piernas, una nariz u ojos, realmente es un ser humano; puede ser
una muñeca „Barbie“ o un „Rambo“ de plomo; a estos no se emancipa ni se llora
por ellos, aunque todos pueden ser los „hijos de Dios“.
Entonces,
desde 1986, la „Virgen de Fátima“ acabó con el comunismo, Marx es „obsoleto“ y
Lenin está tumbado, ¡Heil Bush! ¡Ave Gorby! Espero que la segunda edición de
esta obra vuelva a informar al lector que la Teoría, la Práxis, la Revolución y
la Emancipación son históricamente indivisibles, y son las únicas cosas en el
Universo que valen la pena pensar‑hacer‑saber, para producir y
reproducir un Mundo que responde y corresponde no a un „hombre nuevo“ ni a una
„mujer nueva“, sino al Hombre Emancipado Nuevo del Siglo XXI dialéctico.
F.J.T.L. Noviembre, 1991.