Newsbulletin / Boletín de Noticias

No. 1594

Español / English

28 – 09 – 2011

Especial: Medios Masivos / Special: Mass Media



Publicaciones Recientes
Mayo 2011


Franz J. T. Lee
Venezuela y Africa:
¿Quo Vadis?

Jutta Schmitt
Guerras Nuevas
Viejos Actores


Disponibles en el Postgrado de Ciencias Políticas, Edificio de Criminología, Secretariado CEPSAL, ULA, Mérida


Español:



English:



Español Especial Medios Masivos


Carta del presidente Hugo Chávez a la Organización de las Naciones Unidas

26.09.2011

Señor Presidente de la Asamblea General:
Distinguidos representantes de los pueblos del mundo:
Señoras y señores:

Dirijo estas palabras a la Asamblea General de las Naciones Unidas, a este gran foro donde se encuentran representados todos los pueblos de la tierra, para expresar las verdades de la Venezuela bolivariana y reafirmar nuestro compromiso irrenunciable con la justicia y la igualdad, esto es, con la paz.

La paz, la paz, la paz… No buscamos la paz de los cementerios, como decía Kant con ironía, sino una paz asentada en el más celoso respeto al derecho internacional. Lamentablemente, la ONU, a lo largo de toda su historia, en lugar de sumar y multiplicar esfuerzos por la paz entre las Naciones, termina avalando –unas veces, por acción y, otras, por omisión- las más despiadadas injusticias.

Siempre hay que recordar que el Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas, se habla de salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra… Pura letra muerta. Desde 1945 para acá, las guerras no han hecho sino crecer y multiplicarse inexorablemente. Veamos, una vez más, hacia Libia destruida y ensangrentada por voluntad de los poderosos de este mundo.

Quiero hacer un llamado a la reflexión a los gobiernos del mundo: desde el 11 de septiembre de 2001, comenzó una nueva guerra imperialista que no tiene precedentes históricos: una guerra permanente, a perpetuidad.

Debemos mirar de frente la aterradora realidad del mundo en que vivimos. Necesario es formular un conjunto de inquietudes a partir de los peligros y las amenazas que nos acechan: ¿por qué Estados Unidos es el único país que siembra el planeta con bases militares?; ¿a qué le teme para tener tan escalofriante presupuesto destinado a aumentar cada vez más su poderío militar?; ¿por qué ha desencadenado tantas guerras, violando la soberanía de otras naciones que tienen los mismos derechos sobre sus destinos?; ¿cómo hacer valer el derecho internacional contra su insensata aspiración de hegemonizar militarmente al mundo en garantía de fuentes energéticas para sostener su modelo depredador y consumista?; ¿por qué la ONU no hace nada para detener a Washington? Si respondiéramos, con absoluta sinceridad, a estas interrogantes, comprenderíamos que el imperio se ha adjudicado el papel de juez del mundo, sin que nadie le haya otorgado tal responsabilidad, y que, por tanto, la guerra imperialista nos amenaza a todos.

Washington sabe que el mundo multipolar es ya una realidad irreversible. Su estrategia consiste en detener, a toda costa, el ascenso sostenido de un conjunto de países emergentes, negociando grandes intereses, con sus socios y secuaces, para darle a la multipolaridad el rumbo que el imperio quiera. Pero esto no es todo: se trata de una reconfiguración del mundo que se sustenta en la hegemonía militar yanqui.

La humanidad se está enfrentando a la amenaza cierta de la guerra permanente. En cualquier escenario, y Libia lo demuestra, el imperio está dispuesto a crear las condiciones políticas para ir a la guerra. En la visión imperial del mundo, se está invirtiendo el célebre axioma de Clausewitz: la política es la continuación de la guerra por otros medios.

¿Qué hay en el trasfondo de este nuevo Armageddon?: el poder omnímodo de la cúpula militar-financiera que está destruyendo al mundo para acumular cada vez más ganancias; la cúpula militar-financiera que está subordinando, de facto, a un conjunto, cada vez más grande, de Estados. Téngase en cuenta que el modo de existir del capital financiero es la guerra: la guerra que arruina a los más, enriquece, hasta lo impensable, a unos pocos.

En lo inmediato existe una gravísima amenaza para la paz mundial: el desencadenamiento de un nuevo ciclo de guerras coloniales, que comenzó en Libia, con el siniestro objetivo de darle un segundo aire al sistema-mundo capitalista, hoy en crisis estructural, pero sin ponerle ninguna clase de límites a su voracidad consumista y destructiva. El caso de Libia debe alertarnos sobre la pretensión de implementar un nuevo formato imperial de coloniaje: el del intervencionismo militar avalado por los órganos antidemocráticos de las Naciones Unidas y justificado en base a mentiras mediáticas prefabricadas.

La humanidad está al borde de una catástrofe inimaginable: el planeta marcha inexorablemente hacia el más devastador ecocidio; el calentamiento global lo anuncia, a través de sus pavorosas consecuencias, pero la ideología de los Cortés y los Pizarro respecto del ecosistema, como bien dice el notable pensador francés Edgar Morin, los lleva a seguir depredando y destruyendo. La crisis energética y la crisis alimentaria se agudizan, pero el capitalismo sigue traspasando impunemente todos los límites.

Frente a este panorama tan desolador, el gran científico estadounidense Linus Pauling, galardonado en dos ocasiones con el Premio Nobel, nos sigue iluminando el camino: Creo que existe en el mundo un poder mayor que el poder negativo de la fuerza militar y de las bombas nucleares: el poder del bien, de la moralidad, del humanitarismo. Creo en el poder del espíritu humano. Movilicemos, entonces, todo el poder del espíritu humano: es tiempo ya. Se impone desatar una gran contraofensiva política para impedir que los poderes de las tinieblas encuentren justificaciones para ir a la guerra: para desatar la guerra global generalizada con la que pretenden salvar al capital de Occidente.

Venezuela llama a la constitución de una gran alianza contra la guerra y por la paz: con el supremo objetivo de evitar la guerra a como dé lugar. Hay que derrotar políticamente a los guerreristas y, más aún, a la cúpula militar-financiera que los auspicia y manda.

Construyamos el equilibrio del universo que avizorara el Libertador Simón Bolívar: el equilibrio que, según sus palabras, no puede hallarse en el seno de la guerra; el equilibrio que nace de la paz.

Necesario es hacer memoria y memoria inmediata: Venezuela, junto a los países miembros de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), estuvo abogando activamente por una solución pacífica y negociada al conflicto libio. Así lo hizo, también, la Unión Africana. Pero, a la postre, se impuso la lógica bélica decretada desde el Consejo de Seguridad de la ONU y puesta en práctica por la OTAN, ese brazo armado del imperio yanqui. La lógica bélica que tuvo su punta de lanza en las transnacionales de la comunicación: recuérdese que el “caso Libia” fue llevado al Consejo de Seguridad sobre la base de la intensa propaganda de medios de comunicación, que mintieron al afirmar que la aviación libia bombardeaba a civiles inocentes, por no mencionar la grotesca escenificación mediática en la Plaza Verde de Trípoli. Esta campaña premeditada de mentiras, justificó medidas apresuradas e irresponsables del Consejo de Seguridad de la ONU, que abrieron el camino para que la OTAN implementara, por la vía militar, su política de cambio de régimen en ese país.

Vale la pena preguntarse: ¿en qué se ha convertido la zona de exclusión aérea establecida por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad? ¿Acaso las más de 20.000 misiones aéreas de la OTAN contra Libia, muchas de ellas con el fin de bombardear al pueblo libio, no son la negación misma de esa Zona de Exclusión? Aniquilada completamente la fuerza aérea libia, la continuidad de los bombardeos “humanitarios” demuestra que Occidente, a través de la OTAN, impone sus intereses en el Norte de África, convirtiendo a Libia en un protectorado colonial.

Es una burla afirmar que se ha impuesto desde la ONU un embargo de armas en Libia, cuando la misma OTAN introdujo miles de armas pesadas para apoyar a la insurrección violenta contra el gobierno legítimo de ese país. El embargo, por supuesto, solo debía impedir que el gobierno libio defendiera su soberanía, validando una vez más ese cruel modo de funcionamiento internacional según el cual la ley solo se impone al débil.

¿Cuál es el motivo real de esta intervención militar?: recolonizar a Libia para apoderarse de sus riquezas. Todo lo demás se subordina a este objetivo. Nadie coloniza inocentemente, decía, con toda razón, el gran poeta martiniqués Aimé Césaire en su extraordinario Discurso sobre el colonialismo.

Por cierto: la Residencia de nuestro Embajador en Trípoli fue invadida y saqueada, pero la ONU hizo mutis por el foro, guardando un silencio ignominioso.

Exigimos el cese inmediato de los bombardeos sobre territorio libio. Igualmente, seguiremos exigiendo respeto al derecho internacional en el caso de esta Nación hermana: no nos quedaremos callados ante la intención perversa de destrozar las bases que le dan sentido y razón. Por eso mismo, lanzamos la siguiente pregunta a esta Asamblea: ¿Por qué se le concede el escaño de Libia en la ONU al autodenominado “Consejo Nacional de Transición”, mientras se bloquea el ingreso de Palestina, desconociendo, no sólo su legítima aspiración, sino lo que es ya voluntad mayoritaria de la Asamblea General? Venezuela ratifica aquí, con todas sus fuerzas y con la autoridad moral que otorga la voluntad mayoritaria de los pueblos del mundo, su solidaridad incondicional con el pueblo palestino y su apoyo irrestricto a la causa nacional palestina, incluyendo desde luego la admisión inmediata de un Estado palestino de pleno derecho en el seno de la Organización de las Naciones Unidas.

Y el mismo formato imperialista se está repitiendo en el caso de Siria. A no ser porque algunos miembros permanentes del Consejo de Seguridad hacen muestra hoy de la firmeza que les faltó en el caso de Libia, todo estaría definido para que el Consejo de Seguridad diera su aval a la OTAN para disparar misiles y enviar bombarderos contra Siria.

Es intolerable que los poderosos de este mundo pretendan arrogarse el derecho de ordenar a gobernantes legítimos y soberanos que renuncien en lo inmediato. Así sucedió con Libia, de igual forma quieren proceder contra Siria. Tales son las asimetrías existentes en el escenario internacional y tales son los atropellos contra las Naciones independientes.

No somos quienes para adelantar un juicio sobre la situación interna de Siria, primero, por la complejidad inherente a toda realidad nacional, y segundo porque sólo el pueblo sirio puede resolver sus problemas y decidir su destino en atención al derecho a la autodeterminación de los pueblos, un derecho inalienable en todos los sentidos. Pero eso no nos impide pensar que es cien veces mejor apostar por el éxito del amplio diálogo nacional al que ha convocado el Presidente Bashar Al Assad, que imponer sanciones y gritar como hienas por una intervención militar. Desde la Venezuela bolivariana respaldamos, sin ambigüedades, los ingentes esfuerzos que hace el Presidente Bashar Al Assad por preservar la unidad y la estabilidad de su patria, ante el asedio del imperialismo voraz.

Señor Presidente,

Dirijamos nuestra atención ahora al Cuerno de África y tendremos un ejemplo desgarrador del fracaso histórico de la ONU: la mayoría de agencias de noticias serias sostienen que entre 20 mil y 29 mil niños menores de 5 años han muerto en los últimos tres meses.

La gran periodista Frida Modak, en su artículo Morir en Somalia, deja al descubierto toda la miseria que, peor que la que devasta la extensa región del Cuerno de África, carcome a las principales organizaciones internacionales, en primerísimo termino a la ONU: Lo que se necesita para hacer frente a esta situación son un mil 400 millones de dólares, no para solucionar el problema, sino para atender la emergencia en que se encuentran Somalia, Kenia, Djibouti y Etiopía. Según todas las informaciones los próximos dos meses serán decisivos para evitar la muerte de más de 12 millones de personas y la situación más grave es la de Somalia.

No puede ser más atroz esta realidad, si al mismo tiempo no nos preguntamos cuánto se está gastando en destruir a Libia. Así responde el congresista estadounidense Dennis Kucinich: Esta nueva Guerra nos costará 500 millones de dólares solo durante la primera semana. Claro está que no tenemos recursos financieros para eso y acabaremos reduciendo la financiación de otros importantes programas domésticos. Según el mismo Kucinich, con lo gastado en las tres primeras semanas al norte del continente africano, para masacrar al pueblo libio, en mucho se podría haber ayudado a toda la región del Cuerno de África, salvando decenas de miles de vidas.

Las razones que motivaron la criminal intervención en Libia para nada son humanitarias: se fundamentan en el postulado maltusiano de que “sobra gente en el mundo” y hay que eliminarla, generando más hambre, destrucción e incertidumbre. Generando, al mismo tiempo, más ganancias financieras. En este sentido, es francamente lamentable que en el mensaje de apertura de la 66 Asamblea General de la ONU no se llamó a la acción inmediata para solucionar la crisis humanitaria que padece el Cuerno de África, mientras se asegura que “ha llegado el momento de actuar” sobre Siria.

Señoras y Señores,

Clamamos, igualmente, por el fin del vergonzoso y criminal bloqueo a la hermana República de Cuba: bloqueo que, desde hace más de cincuenta años, ejerce el imperio, con crueldad y sevicia, contra el heroico pueblo de José Martí.

Hasta 2010, ya van diecinueve votaciones en la Asamblea General de la ONU que confirman la voluntad universal de exigirle a los Estados Unidos que cese el bloqueo económico y comercial contra Cuba. Agotados todos los argumentos de la sensatez internacional, sólo resta creer que tal ensañamiento contra la Revolución Cubana es consecuencia de la soberbia imperial ante la dignidad y la valentía que ha mostrado el insumiso pueblo cubano en la soberana decisión de regir su destino y luchar por su felicidad.

Desde Venezuela, creemos que ha llegado la hora de exigirle a los Estados Unidos no solo el fin inmediato y sin condiciones del criminal bloqueo impuesto contra el pueblo cubano, sino la puesta en libertad de los 5 luchadores antiterroristas cubanos secuestrados en las cárceles del Imperio, por el único motivo de buscar impedir las acciones ilegales que grupos terroristas preparan contra Cuba, bajo el cobijo del gobierno de los Estados Unidos.

Señor Presidente de la Asamblea General y distinguidos representantes de los pueblos del mundo:
Queremos reiterarlo: es imposible ignorar la crisis de Naciones Unidas. Ante esta misma Asamblea General sostuvimos, en el año 2005, que el modelo de Naciones Unidas se había agotado. En aquella ocasión, planteamos, también, la necesidad impostergable de su refundación.

Desde entonces hasta acá, nada se ha hecho: la voluntad política de los poderosos se ha impuesto. Claro: la ONU, tal como hoy funciona, sirve dócilmente a sus intereses. Para nosotros, es claro que Naciones Unidas no mejora ni va a mejorar desde adentro. Si su Secretario General junto con el Fiscal de la Corte Penal Internacional, participan en un acto de guerra, como en el caso de Libia, no hay nada que esperar del actual formato de esta organización. Y ya no hay tiempo para reformas: la ONU no acepta reforma alguna; la enfermedad que lleva por dentro es mortal.

Resulta intolerable que exista un Consejo de Seguridad que le dé la espalda, cada vez que quiere, al clamor mayoritario de las naciones, desconociendo deliberadamente la voluntad de la Asamblea General. Si el Consejo de Seguridad es una suerte de club con miembros privilegiados, ¿qué puede hacer la Asamblea General, cuál es su margen de maniobra, cuando éstos violen el derecho internacional?

Parafraseando a Bolívar –cuando se refería concretamente al naciente imperialismo yanqui en 1818- basta ya de que las leyes las practique el débil y los abusos los practique el fuerte. No podemos ser los Pueblos del Sur quienes respetemos el derecho internacional, mientras el Norte nos destruye y saquea, violándolo.

Si no asumimos, de una buena vez, el compromiso de refundar Naciones Unidas, esta organización perderá definitivamente la poca credibilidad que le queda. Su crisis de legitimidad se acelerará hasta la implosión final. De hecho, así ocurrió con el organismo que fue su antecedente inmediato: la Liga de Naciones.

Un primer y decisivo paso para que comencemos a refundar Naciones Unidas sería eliminar la categoría de miembros permanentes y el derecho a veto en el Consejo de Seguridad. Igualmente, habría que maximizar democráticamente el poder de decisión de la Asamblea General. También se impone, en lo inmediato, la revisión a fondo de la Carta de Naciones Unidas con el objetivo de proceder a la redacción de una nueva Carta.

Pueblos del mundo:

El futuro de un mundo multipolar en paz, reside en nosotros. En la articulación de los pueblos mayoritarios del planeta para defendernos del nuevo colonialismo y alcanzar el equilibrio del universo que neutralice al imperialismo y a la arrogancia.

Este llamado amplio, generoso, respetuoso, sin exclusiones, se dirige a todos los pueblos del mundo, pero muy especialmente a las potencias emergentes del Sur, que deben asumir con valentía el rol que están llamadas a desempeñar en lo inmediato.

Desde América latina y el Caribe han surgido poderosas y dinámicas alianzas regionales, que buscan configurar un espacio regional democrático, respetuoso de las particularidades, y deseoso de poner el acento en la solidaridad y la complementariedad, potenciando lo que nos une y resolviendo políticamente lo que nos divide. Y este nuevo regionalismo admite la diversidad y respeta los ritmos de cada quien. Así, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) avanza como experimento de vanguardia de gobiernos progresistas y antiimperialistas, buscando fórmulas de ruptura con el orden internacional imperante y fortaleciendo la capacidad de los pueblos de hacer frente, colectivamente, a los poderes fácticos. Pero esto no impide que sus miembros den un impulso decidido y entusiasta a la consolidación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), bloque político que federa a los 12 Estados soberanos de Suramérica, con el fin de agruparlas en lo que El Libertador Simón Bolívar llamó “una Nación de Repúblicas”. Y más allá, los 33 países de América Latina y el Caribe nos preparamos para dar el paso histórico de fundar una gran entidad regional que nos agrupe a todos, sin exclusiones, donde podamos diseñar juntos las políticas que habrán de garantizar nuestro bienestar, nuestra independencia y nuestra soberanía, con base en la igualdad, la solidaridad y la complementariedad. Caracas, la capital de la República Bolivariana de Venezuela, se enorgullece desde ya en albergar, los próximos 2 y 3 de diciembre, la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que fundará definitivamente nuestra Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Los venezolanos ciframos nuestras esperanzas en una gran alianza de los ensambles regionales del Sur, como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la CARICOM, el SICA, la Unión Africana, la ASEAN o la ECO y, muy especialmente, en las instancias interregionales de articulación de potencias emergentes como el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que debe convertirse en un polo de atracción articulado con los pueblos del Sur.

Quiero finalizar recordando al gran cantor del pueblo venezolano: a Alí Primera. En una de sus canciones nos interpela así: ¿Cuál es la lucha de/ los hombres, para lograr/ la paz?/ ¿Y cuál paz?/ Si quieren dejar/ el mundo como está. Hoy más que nunca, el peor crimen contra la paz es dejar al mundo como está: si lo dejamos como está, el presente y el porvenir están y estarán determinados por la guerra perpetua. Por el contrario, lograr la paz supone revertir radicalmente todo lo que impide, para decirlo con el mismo Alí Primera, que sea humana/ la humanidad.

Hugo Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

http://www.chavez.org.ve/temas/noticias/carta-presidente-hugo-chavez-organizacion-naciones-unidas/


Teorías críticas de los Medios de Comunicación

La teoría de la sociedad de masas, destaca la interdependencia entre las insituciones que detentan el poder y sostiene que, los medios de comunicación se integran a las fuentes de poder y autoridad sociales. En esta línea, es probable considerar que el contenido de los mensajes se encuentre al servicio de quienes poseen el poder político y económico. De esta forma, la versión del mundo que los medios exhiban, será a fin de colaborar en la subordinanción de las audiencias al poder. Es posible ver en los mensajes mediáticos, una interpretación irreal del mundo, de manera tal que, actuando como instrumento de manipulación, ayuda a las masas a sobrevivir en condiciones difíciles.

Más alla de la teoría pesimista de la sociedad de masas, se encuentran las teorías de origen estrictamente marxista, que se diferencian de las anteriores or poseer un perfil ideológico más definido.

En La ideología Alemana Marx afirma que "las ideas de la clase dominante son en todas las épocas, las ideas dominantes. Este postulado, si bien hay que aplicarlo actualmente a instituciones que, en tiempos de Marx, tenían una existencia limitada, sería el punto de partida para un cuerpo teórico predictivo a respecto a los medios cuyo supuesto fundamental es la unidad de la "elite" de la sociedad, así como una subordinación de los demás sectores sociales a los intereses de la clase dominante.

Los medios de comunicación social, son una institución característica de la sociedad de clases, de acuerdo a estos enfoques, la visión del mundo que estos transmitirán, será acorde a los intereses y a la ideología de la clase dominante. De esta forma, la tendencia ideológica será la de evitar que otras fuerzas puedan crecer y ganar legitimidad al tiempo que las audiencias recibirán aquello que deseen dentro de los límites marcados por lo que no pueda considerarse peligroso para que continue el predominio de la clase dominante. Este particular punto de vista, transforma al estudio de la comunicación de masas en un trabajo cuyo objeto central es descubirir los complicados mecanismos subyacentes a través de los cuales la sociedad capitalista contorla la producción, la distribución, el consumo y la ideología sin la necesidad de recurrir al poder coactivo del estado.

Entre los enfoques marxistas tradicionales, se destacan:

1. La teoría político-económica de los medios de comunicación

2. La teoría de la hegemonía de los medios de comunicación

3. La escuela de Frankfurt

Teoría político-económica de los medios de comunicación

"... las voces que sobreviven pertenecerán en buena medida a quienes es menos probable que critiquen la distribución prevaleciente de la riqueza y del poder. Y al revés, quienes es más probable que pongan en duda estas reparticiones no pueden hacer público su desacuerdo u oposición porque no disponen de los recursos necesarios apra comunicarse eficazmente con una gran audiencia" Murdock y Golding (1977)

Desde esta perspectiva, se enfatiza la estructura económica por sobre el contenido ideológico de los mensajes. La institución de los medios de comunicación, es considerada un parte del sistema económico aunque estrechamente vinculada al sistema político.

Los medios, bajo la presión de expandir sus mercados e impulsados por los intereses económicos de fondo de los propietarios, generan la necesidad de obtener beneficios a través de los medios de comunicación propiciando tendencias monopólicas de integración vertical y horizontal. En consecuencia, se reducen las fuentes independientes y se marginan sectores minoritarios y de bajo nivel adquisitivo.

Teoría de la hegemonia

"Aquel concepto de predominio que significaba la imposición directa de un sistema, por la fuerza abierta o por la compulsión ideológica, a la clase subordinada, no estaba lo bastante elaborado para afrontar las dificultades del caso. También había que considerar que el predominio se realizaba en el plano inconsciente tanto como en el consciente: verlo como una propiedad del sistema de relaciones incluso en la misma actividad normativa y selectiva que opera a través del lenguaje y del discurso, más bien qe como distorsiones manifiestas e intencionadas de los individuos." Hall (1982)

Gramsci utilizará el término "hegemonía" para referirse a la cultura dominante, de esta forma, a muy grandes rasgos, puede describirse una segunda línea teoríca dentro del marxismo, la cual no se centra ya en los determinates económicos como en la ideología misma, sus formas de expresion, sus sistemas de significacion y los mecanismos a través de los cuales la clase oprimida, sobrevive en aparente conformidad, puesto que su conciencia se halla invadida y apta para la manipulación.

La escuela de Frankfurt

Adorno, Horkheimer, Marcuse.

Los teóricos de la escuela de Frankfurt trabajaron durante la Alemania de Weimar y fueron dipsersados luego del ascenso del Nacional Socialismo al poder. Muchos de ellos continuaron su trabajo en los EEUU. La problemática central de sus trabajos es el aparente fracaso de las predicciones revolucionarias de Marx y para explicar el fracaso, consideraron la capacidad de la superestrucutra especialmente a través de los medios de comunicación masivos para manipular el proceso histórico de cambio económico. En otras palabras, la ideología de la clase dominante, habría llegado a condicionar la base económica a través de un proceso de asimilación de la masa obrera.

La cultura de masas es el principal medio gracias al cual el capital habría alcanzado su mayor éxito. Entonces, todo el sistema de producción en masa de bienes, servicios e ideas habría hecho acetar, en términos generales, el modelo propuesto por el sistema capitalista, de la mano del tecnologismo, el consumismo y la satisfación a corto plazo. El principial instrumento ideológico de este proceso son las mercancías en la que hasta el arte (incluso la cultura crítica) puede comercializarse. La misma oposición puede ingresar en el sistema buscando beneficios, aún pagando el precio de perder su fuerza crítica.

La escuela de Frankfurt afirma que que la gente (y la clase) se subordina a la determinación de las imagenes y a los planteos habituales del sistema dominante. En sintonía con la teoría de la sociedad de masas, Marcuse dirá que la sociedad es unidimensional y que su creación se debe a la industria cultural. Los medios de comunicación son pues, un poderoso mecanismo que pretende contener el cambio que se vincula al modelo hegemónico.

El enfoque sociocultural (Escuela de Birmingham)

Este enfoque está relacionado con los aportes de la Escuela de Frankfurt, así también como con otras escuelas de tradición humanista y de crítica literaria.

Postula una visión realista de los productos de la cultura de masa en tanto que pretende comprender el significado y el lugar que ocupa la cultura popular dentro de las vivencias de los diferentes grupos sociales, la juventud, las minorías étnicas, la clase obrera, las clases marginales, etc. De estas forma, se aspira a explicar el rol de la cultura de masas al integrar y someter a sectores sociales potencialmente inconformistas.

Es representante de la Escuela de Birmingham, Stuart Hall, quien se opone al papel residual y meramente 'reflejo' asignado a lo cultural. Concebirá entonces a la cultura como formas normales del comportamiento humano mientas que evita formular relaciones entre fueras espirituales y marteriales según el modelo base-superestructura, especialmente cuando la base es determinada por lo económico en sentido simplista. Definirá a la 'cultura' como recursos y valores que surgen en los grupos sociales a partir de relaciones concretas así como las condiciones históricas mediante las cuales se 'manejan' y reaccionan las condiciones de la existencia.

Si bien sería un error considerar marxistas a los autores que se ubican dentro de esta línea, es prudente observar que todos ellos coinciden en que las estructuras globales de la sociedad y las concretas circunstancias históricas tienen una importancia esencial para comprender el funcionamiento de los medios de comunicación.

http://comunicacion.idoneos.com/index.php/338244


MANIPULACIÓN 

I.  Concepto formal

 

Se entiende por manipulación un ejercicio velado, sinuoso y abusivo del poder. Se presenta en cualquier relación social o campo de la actividad humana, donde la parte dominante se impone a otras en virtud de que éstas carecen de control, conciencia y conocimiento sobre las condiciones de la situación en que se encuentran. Aunque la imposición de cualquier curso de acción tiene siempre consecuencias reales, lo cierto es que, dentro del campo de la interacción social manipulada, no hay manera de que las partes afectadas puedan vislumbrarlas anticipadamente, tampoco analizarlas y menos impedirlas; solo les queda afrontarlas como hechos consumados.

 

En efecto, son comunes los casos en que, si los actores sospechan algo de lo que ocurre antes de ser influidos de hecho, es por insinuación o simulación del mismo manipulador, que intenta sojuzgarles sin que lo sepan. Pues dentro de las funciones ocultas y sutiles que éste realiza se halla el fabricar impresiones de la realidad, que escondan las tretas y montajes utilizados para engatusar a quienes, por no estar conscientes de tales simulaciones, no pueden ofrecerle resistencia. Por eso se dice que todo manipulador es también un prestidigitador. Y como es fácil suponer, la definición de la situación la producen los actores dirigidos, por lo que la imagen que se forman del cuadro futuro de la situación y sus implicaciones –la realidad “ex ante”– será producto de una invertida o falsa consciencia y no corresponderá con los resultados de las acciones –la realidad “ex post”–. Pero, en tales casos, no por ser falaz la definición de situación que hacen los sorprendidos actores, deja de ser real en sus consecuencias; solo que éstas distarán de ser las que esperaron, por lo cual viven y padecen las ilusiones que el manipulador les fabrica en la mente como realidad fatua o “virtual”.

 

Todo lo anteriormente señalado no sucede por casualidad, sino porque el dominador deliberadamente encubre la naturaleza de los motivos, medios y fines que esgrime en sus acciones. Su objetivo es que éstos, reducidos al papel de ingenuos, crédulos y moldeables actores, no ofrezcan resistencia ni interpongan sus auténticas necesidades y legítimos intereses en la relación. Si logra sus propósitos, el manipulador no tiene que recurrir al uso manifiesto de la fuerza, ni a la coacción física palpable u otros medios evidentes de ejercer presión. Tampoco se ve forzado a persuadirlos ni convencerlos. No tiene que sujetarse a los escrúpulos, valores éticos y procedimientos normales establecidos para regular un ejercicio legítimo y cristalino del poder, donde se guarden consideraciones y haya protecciones para los actores más débiles o simplemente confiados y desprevenidos, más expuestos a ser víctimas de las acciones sociales manipulativas.

 

Por comportarse incautamente, los afectados por la manipulación sufren pérdida sustancial de sus capacidades para un ejercicio cabal de la acción racional, puesto que quedan inhabilitados para deliberar, decidir o elegir el curso de acción que más les conviene. Tampoco están en condiciones de negociar, evadir, resistir o liberarse de la relación de poder.

 

Por ello es que el manipulador, y en general la política oculta y reservada, tiene ventajas inmediatas insuperables en comparación a otros ejercicios racionalizados del poder o la influencia; aunque sus bases son siempre precarias, pues dependen de que no se develen los hilos de que se vale el manipulador. Cuando se descubre, la manipulación pierde de inmediato su efectividad, dado que los perjudicados, por lo común, reaccionan con indignación y vehemencia al conocer la trama del poder y sus implicaciones, y tratan de revertir con prontitud los efectos de su ignorancia y alienación. Por eso la manipulación requiere que las manos invisibles del dominador se muevan subrepticiamente en las sombras, expeditamente, evitando a todo trance la transparencia y sujeción a normas de validación.

 

Bajo esas condiciones, tampoco cabe esperar la rendición de cuentas, por lo que el ejercicio del poder manipulativo carece de responsabilidad.

 

Aunque es posible una manipulación entre iguales, típicamente ésta genera o presupone una asimetría en la distribución y manejo del poder. Pero debido a que el más débil soporta una anulación total o parcial de la percepción analítica, enfrenta una desventaja adicional frente a otros tipos de poder así como para modificar su posición o escapar del campo de fuerzas que le sujetan. Tiene que hacer un esfuerzo especial para descubrir la simulación, buscar medios de denuncia o resistencia apropiados y rebelarse finalmente, a fin de enderezar los asuntos hacia su conveniencia. Es decir, debe subvertir el campo de las dependencias, buscar una relación nueva o más equilibrada entre las partes, o simplemente rehuirla en busca de recursos de poder y circunstancias más favorables para la satisfacción de sus necesidades e intereses.

 

II. Irracionalidad del poder manipulativo

 

Cuando la manipulación es exitosa, se vuelve una variante eficaz del maquiavelismo, filosofía política según la cual los fines justifican los medios, ante la imperiosa necesidad de que el príncipe mantenga su dominio sobre el súbdito, el fuerte sobre el débil, el líder sobre los seguidores.

 

Si para un uso racional, persuasivo y legítimo del poder –es decir, la dominación según Max Weber–, se requiere comúnmente la transparencia y una conciencia relativamente lúcida acerca de los intereses en juego, la manipulación se ubica en la esfera opuesta. Al rechazar la transparencia, la argumentación y la persuasión –procesos que en la democracia se aplican para llegar al consenso–, los manipuladores, en su maquiavelismo, apelan a las dimensiones instintivas de la mente individual y colectiva, a impulsos inconscientes, a deseos y aspiraciones insatisfechas, a dependencias emocionales y pasionales de la conducta individual o de masas. Se esmeran por provocar reacciones impremeditadas que no requieran la aquiescencia ni el raciocinio, por obviar discursos que justifiquen las pretensiones de dominio, por evitar todo recurso metódico de justificación y convencimiento.

 

Se violentan así los valores y normas que limitan el poder irrestricto en el campo de la dominación. Cuando rige la legitimidad, la pretensión de la jefatura o autoridad es que, a sus mandatos, sigan los esperados actos de obediencia de los subordinados; actos justificados con arreglo a las ideas, símbolos y representaciones comunes que conforman los principios de validez y estabilidad de un determinado orden social y político, o de un reconocido aparato administrativo. Aunque los intercambios entre las partes sean de hecho desiguales, en la dominación se espera que predomine la persuasión por sobre la coerción física o mental. Debido a ello es que en las sociedades más desarrolladas, donde el orden se halla institucionalizado y es regulado por órganos de la administración de justicia, se espera que las relaciones de poder se desenvuelvan dentro de límites predefinidos y que los actores se ciñan a una ética de responsabilidad, que prevenga los abusos de la coerción manipulativa.

 

La política influida por las corrientes filosóficas del liberalismo, opuestas a la concepción maquiavélica, presupone que las partes involucradas en las decisiones de nivel colectivo que se toman en una sociedad –es decir, las relaciones entre gobernantes y gobernados–, no están sujetas a interferencias que eliminen a tal punto la racionalidad, que los dominados no sepan lo que hacen o lo que les hacen quienes ejercen autoridad o influencia sobre ellos. Aún más, se opera bajo el supuesto de que las relaciones sociales son las variables independientes en esos intercambios y decisiones, y que las relaciones políticas controladas por el gobierno son las variables dependientes. Obviamente que, cuando predomina la manipulación en la esfera del gobierno, se invierten las variables. Desde la perspectiva del liberalismo de corte democrático, cuando eso sucede, los individuos y la sociedad pasan a una condición desventajosa y contraproducente de alienación. Esto mismo sería aplaudido desde el polo opuesto, por los seguidores de la escuela maquiavélica de la política, quienes consideran que la función de los gobernantes (incluso de los que se dicen democráticos) es dirigir y sojuzgar desde arriba a los pasivos ciudadanos transformados en una masa amorfa y dócil, en un conjunto desarticulado de “objetos del poder” fácilmente manejables, incapaces de coordinar resistencias o rebeliones, como podrían hacerlo si fueran “sujetos del poder”. En una versión extrema de esta postura, popularizada por la teoría elitista de la historia, a las masas se les llega a negar toda capacidad para gobernar o participar en la toma de decisiones, debiendo por ello ser conducidas y manipuladas por dirigentes autoritarios. Estos no deben dudar en utilizar cualquier medio que conduzca al fin deseado de mantenerlas en subordinación perpetua, aun cuando ellas mismas se imaginen lo contrario. Tal es la condición para una gobernabilidad exitosa. Si en esta maquiavélica tarea fallan la propaganda, la conspiración y la violencia mental, otros métodos más duros les seguirán, como la represión, la tortura y la violencia corporal. Esta tradición se proyecta con cierto disimulo en el desarrollo de las formas ocultas de la propaganda moderna.

 

III.    El sigilo y el secreto

 

Es interesante observar que la manipulación está presente no sólo en la influencia interpersonal o donde cualidades de un líder se proyectan sobre un grupo. También es notable su aplicación en el ámbito formal de la burocracia. Aquí, la reserva, el sigilo y el secreto son cualidades inherentes al ejercicio de la discreción en el mando y a los esfuerzos de los jefes por mantener sus puestos y perfeccionar el control sobre sus subordinados. Parte de la tarea consiste en impedir que éstos tengan toda la información y el grado de competencia que centralizan los jefes y que les permite incidir sobre las decisiones y la administración de los recursos del poder.

 

Asimismo, como método de dominación suave e invisible, la manipulación se alterna con el uso de otros medios duros y visibles, como la fuerza coercitiva o el factor militar, difíciles de aplicar y de justificar en culturas y sistemas políticos donde se requiere la publicidad sobre las decisiones de dominio público y su regulación por el ordenamiento jurídico. Pero aún allí, en momentos de crisis de consenso, cuando se ponen en entredicho la legalidad y legitimidad del régimen, los dirigentes terminan apostando a la manipulación para controlar las reacciones de los dominados. Surgen distintas fórmulas para encubrir decisiones de emergencia, desde los discursos efectistas hasta los despliegues de propaganda, tácticamente destinados a compensar la carencia de argumentos capaces de persuadir a las masas y mantenerlas leales al régimen. Cuanto más avance la desestabilización y se aproxime la posible subversión violenta del régimen, es mayor la frecuencia con que se aplican dosis variables de manipuleo con represión, incluyendo las llamadas “cortinas de humo”, cuyo propósito es distraer la atención de los subordinados para apartarla de los verdaderos problemas que la dirigencia no puede resolver.

 

IV.     La propaganda y la persuasión subliminal

 

La llamada psicología de las masas descubrió en este siglo las fórmulas y técnicas de la propaganda política para encarar ciertas situaciones críticas de contención o cambio político, en favor de la permanencia de los círculos gobernantes. Con las experiencias del nazi-fascismo en Europa y la demostrada utilidad de los mass media tanto allí como en Norteamérica, para efectos de impulsar la movilización de guerra y el apoyo masivo de la población, se puso en claro el enorme potencial persuasivo y manipulativo de la radio, la prensa, el cine y luego la televisión, sobre todo cuando se trataba de encubrir los verdaderos móviles de muchas de las decisiones en contra de la vida y propiedad de millones de personas y de los intereses de gran cantidad de Estados.

 

En efecto, la élite de poder, bien estudiada por C. W. Mills en el caso estadounidense, fue introduciendo en la política democrática y electoral, muchos de los instrumentos ensayados para la manipulación de masas en otras latitudes y para otros efectos. Se usaron no solo para combatir nuevas amenazas como el comunismo, sino para vender imágenes y fabricar candidatos a puestos de elección, quienes debían competir con otras celebridades por la atracción de las preferencias del público, emitiendo mensajes de formas y contenidos igualmente llamativos y fáciles de asimilar intuitivamente. En algunos casos, se echó mano del ocultamiento o la tergiversación de imágenes y móviles, con tal de avanzar en la promoción velada de intereses. Surgieron así los llamados por Vance Packard “hidden persuaders”, o especialistas en la publicidad subliminal, quienes apelan a la inconsciencia de los ciudadanos y a las percepciones distorsionadas por medio de estímulos muy sutiles, fabricados desde el exterior de los sentidos de los consumidores, para atraer sus votos o capacidad de compra. Se supone que los efectos subliminales atraviesan la percepción consciente o analítica para inscribirse directamente como cadenas de estímulos en el inconsciente, desde donde dominan la conducta individual o colectiva. Cuanto mejores sean las técnicas, más sutiles las impresiones y más eficaces las reacciones.

 

La ventaja de los comunicadores subliminales radica en que los receptores ingenuos de los mensajes no se den cuenta de cuáles son los alcances del poder planificado a que se hallan sometidos, ni se percaten del valor intrínseco de los productos que se mercadean para atraer sus opiniones y votos, puesto que solo interesan las cualidades superficiales y extrínsecas, o de imagen, de esos productos. En otras palabras, los comunicadores ocultos deben cultivar la desinformación, los datos descontextualizados y las impresiones retorcidas como bases de su gestión. Ésta debe ser definida como puramente técnica o profesional; es decir, como actividad aséptica desde el punto de vista de los contenidos reales de las comunicaciones y de las cualidades intrínsecas de los productos, así como con respecto a posibles valoraciones éticas o connotaciones políticas que requieran explicación y, sobre todo, plena y consciente justificación. El persuasor escondido no quiere, ni tiene por qué, rendir cuentas; es un sujeto política y socialmente irresponsable, lo cual debe verse con preocupación en el seno de las democracias, donde la publicidad y transparencia de los actos del poder son la base de la legitimidad y de los consensos que se logran establecer entre gobernantes y gobernados, líderes y seguidores.

 

V. Política de imágenes y vídeopoder (o vídeocracia)

 

La irrupción de la televisión en el campo de las luchas políticas y electorales, ha traído un cambio cualitativo en las relaciones de poder en las democracias. Principalmente porque ha puesto al descubierto el enorme potencial manipulador de este medio, con el cual se logra mejor que en otros el predominio de la imagen sobre el contenido de los mensajes que se lanzan al público. De allí la tentación de los comunicadores televisivos, y en particular de los propagandistas políticos, de recurrir al uso de la manipulación simbólica y subliminal en la televisión, en vez de agudizar la persuasión con base en argumentos y análisis sopesados de los hechos.

 

El nuevo vídeopoder lleva la manipulación a escalas masivas, haciéndola más y más sugestiva, sutil y efectiva que en el pasado, cuando la prensa y la radio dominaban el escenario. El llamado Teorema de Thomas, propuesto hace años por un prestigioso sociólogo norteamericano, se ha visto una y otra vez validado por el nuevo vídeopoder con su potente efecto sobre los procesos personales y grupales de la simbolización.

 

Partiendo de la definición de ese teorema –a saber, “si una masa o pluralidad de individuos define como real una situación, ésta es real en sus consecuencias”–, los nuevos magos de la publicidad y de la propaganda política pueden fácilmente llevar a las masas de pasivos receptores a inclinar su pensamiento, sus emociones y su conducta en direcciones previstas hacia situaciones provocadas artificialmente. Éstas, al ser definidas como reales o verídicas, producen los resultados calculados por las cúpulas del poder económico, político o cultural que controla los medios masivos. Entonces es cuando la realidad se confunde con la ficción, y la manipulación con la persuasión, y aunque las causas de la conducta sean cuestionables o producto de falsas alarmas, como suele suceder en muchas crisis financieras o pánicos bursátiles, no dejan de ser reales las catastróficas consecuencias.

 

Se ha observado que el discernimiento con respecto a los fines y medios de la acción política y la razón del voto, cede fácilmente en los procesos eleccionarios contemporáneos, frente a los designios y esfuerzos publicitarios por vender solo impresiones superficiales o “efectos especiales”. La discusión alrededor de programas y plataformas retrocede comúnmente ante la presión sugestiva plagada de imágenes intuitivas y cargadas de tonos emocionales. Los votantes son conducidos a tomar decisiones electorales tal como lo hacen cuando actúan como consumidores de bienes y servicios; es decir, guiados por los aspectos extrínsecos y no intrínsecos del valor de lo que se les ofrece.

 

Cuando la manipulación sugestiva se vuelve consustancial con el uso del poder en cualquier campo de la actividad humana y social, profesionalizándose al máximo de su potencial, se presta como excelente arma técnica de la conspiración. Toda conspiración es una manipulación compleja, llevada a cabo meticulosa y sistemáticamente, apoyada por hilos invisibles, trucos y trampas ocultas, acompañada por los más diversos montajes, conducente a desestabilizar a un adversario incauto, meterlo en callejones sin salida y dejarlo impotente. Una vez que éste se halla carente de suficientes medios de defensa, entonces se le aplican otras tantas y perniciosas tácticas del poder. A escoger están las presiones y amenazas directas, el chantaje y otras estratagemas poco decorosas, todas ellas encaminadas a enlodarlo, confundirlo y doblegarlo. En el fondo, la conspiración, con esa mezcla de herramientas bajas, se vuelve una arma al servicio de la política de la fuerza, solo que aplicada en el plano psicológico y social.

 

Debido al inmenso poder de los medios de comunicación masiva, es posible hoy día llevar muchas de las experiencias conspirativas a una dimensión global, mediante campañas vídeomediatizadas, adobadas con los más diversos montajes capaces de capturar las mentes de incautos ciudadanos y votantes. Estos procesos podrían considerarse como fraudulentos, en vista de que persiguen influenciar los resultados electorales por medios ocultos y subrepticios, sustentados en la fabricación de imágenes, semejantes a los que usa la mercadotecnia del consumo masivo. Siempre que exista una masa disponible de consumidores mediatizados, más ávidos de imágenes y estímulos fáciles que de razonamientos persuasivos, tendrán terreno fértil los profesionales de la manipulación, en asocio con los políticos de pura pose e imagen y puestos de moda por el ascenso del vídeopoder, con su enorme poder persuasivo y manipulativo.

 

Como se observa, la manipulación de gustos y preferencias, de actitudes y demás componentes profundos de la psique individual y colectiva, ya no es un instrumento deleznable solo en manos de los dirigentes de regímenes autoritarios o totalitarios. Si bien es cierto, fue en éstos donde los métodos de la propaganda masiva fueron perfeccionados y se emplearon con audacia sin límites durante la primera mitad del siglo XX –en especial por el Tercer Reich–, en las democracias de masas se ha vuelto casi una norma la aplicación de esos métodos en los procesos electorales, para lo cual son incesantemente perfeccionados en laboratorios de técnicas subliminales.

 

Al principio se creyó que la ciudadanía no se prestaría a un asalto a la razón de esa magnitud. Pero lo cierto es que, en la actualidad, este tipo de manipulación de alto vuelo ha podido superar el papel tradicional de la educación cívica, dada la fuerza que ha adquirido la industria publicitaria. A los dueños de ese lucrativo negocio, capaz de crear corrientes de opinión pública y política sobre bases muy superficiales y crudas, no les importa el descubrimiento de la verdad por los ciudadanos, mediante el debate y la persuasión, sino ganar una elección o hacer calar un designio oscuro por medios sutiles que escapen al control consciente y el raciocinio de los votantes.

 

Las implicaciones de esta situación para el futuro de la democracia no ofrecen mucho optimismo. Ésta, en su versión clásica, presuponía la hegemonía de la sociedad civil y sus ciudadanos sobre el gobierno y otros aparatos de dominación y coerción. La sociedad se consideraba libre y soberana en esa democracia. Al no estar sujeta a interferencias manipulativas y distorsionantes, era capaz de controlar su destino sobre la base de enjuiciamientos críticos, sobrios e independientes efectuados con relación a opciones reales. No se contaba con la fuerza que llegaría a tener la fabricación publicitaria de imágenes, fantasías o ensueños reforzados desde el inconsciente irracional, sobre la conducta de los dirigidos por las maquinarias del poder público y privado encubierto. El gobierno de las cosas y las personas sería ante todo una administración dependiente y responsable de sus acciones, frente a una sociedad independiente, ilustrada y alerta. En la actualidad ese gobierno es cada vez más autónomo, autosuficiente y maquiavélico, y la sociedad se ha vuelto por doquier más raquítica y manipulada que nunca.

 

Al igual que sucedió con el famoso aprendiz de brujo, a las modernas sociedades de masas pareciera que se les ha escapado de las manos el juego massmediatizado de los megapoderes. Ya no se trata de enfrentar tipos de juegos de poder como los que Maquiavelo analizó y ayudó a perfeccionar. Estos ocurrían entre las bambalinas de pequeños círculos cortesanos. Los juegos mediatizados en las vídeo-cracias de nuestro tiempo, recorren espacios ensanchados como nunca antes, y tienen mayor potencia y alcance sobre las realidades sociales y políticas que cualquiera de los imaginados a finales de la Edad Media. De igual manera se expanden y agravan sus posibles implicaciones éticas, cuando la manipulación, mediante los hilos ocultos del poder, salta ya por encima de las fronteras nacionales, universalizándose en la “aldea global” que presagió Marshall McLuhan a principios de los años 60. No es que el ejercicio encubierto del poder haya desaparecido de las esferas microscópicas de la vida social, sino que se ha visto relanzado en sus dimensiones macroscópicas por fuerzas tecnológicas, políticas y militares, que operan sin regulación ni contención alguna. Va quedando así en claro, en medio de eso que Alvin Toeffler llamó un “casino mundial”, que está pendiente la enorme tarea de diseñar un nuevo orden mundial, pluralista, igualitario y democrático, que tutele y ponga a todas esas fuerzas bajo los escrutinios de la racionalidad y de la transparencia, los dos fundamentos de una nueva moral cívica y universal que prevenga y contrarreste los dañinos efectos del poder manipulativo a escala planetaria.

 

Vocablos de referencia:

 

Campaña electoral

Propaganda electoral

Participación política

Poder

Democracia

 

Bibliografía:

 

Aubuchon, Norbert: The Anatomy of Persuasion, Estados Unidos, 1997.

Cialdini, Robert B.: Influence: The Psychology of Persuasion, Estados Unidos, 1993.

Day, Nancy: Advertising: Information or Manipulation, Estados Unidos, 1999.

Ellul, Jacques: Propaganda: The Formation of Men´s Attitudes, Estados Unidos, 1973.

Fishkin, James: Democracy and Deliberation, Estados Unidos, 1991.

García Mantilla, Eduardo: Subliminal: Escrito en Nuestro Cerebro, España, 1990.

Habermas, Jürgen: Historia y Crítica de la Opinión Pública, España, 1981.

Iyengar, Shanto y Kinder, Donald R.: La Televisión y la Opinión Pública, México, 1993.

Key, Wilson Bryan: The Age of Manipulation, Estados Unidos, 1993.

Pratkanis, Anthony R., y Aronson, Elliot: Age of Propaganda: The Everyday Use and Abuse of Persuasion, Estados Unidos, 1999.

Sartori, Giovanni: “Video Power,” en Government and Opposition, Inglaterra, Winter, págs.39-53. Estados Unidos, 1988.

Schiller, H.: Los Manipuladores de Cerebros, Argentina, 1974.

Simpson, Christopher: Science of Coercion: Comunication Research and Psychological Warfare, 1945-1960, Estados Unidos, 1996.

Weber, Max: Economía y Sociedad, México, 1964.

 

José Luis VEGA CARBALLO

http://www.iidh.ed.cr/comunidades/redelectoral/docs/red_diccionario/manipulacion.htm


La propaganda


Vicente Romano

Rebelión


El término propaganda proviene de la Congregatio propaganda fide, establecida en Roma en 1622 para la propagación de la doctrina católica por el mundo y frenar los avances de la Reforma protestante.

Pero la propaganda religiosa y política ha existido de siempre, Entre los numerosos autores que teorizaron sobre ella basta con recordar a Platón con su “mentira noble” en Grecia, a Sun Tzu en China, Kantilya en India, Cicerón y Quintiliano en Roma, Maquiavelo en la Italia renacentista, etc. [1]

En el contexto de la intoxicación lingüística, la propaganda se entiende como producción y difusión de mensajes dirigidos a influir en la conciencia y el comportamiento de un público determinado o de todo el público. La tarea de la propaganda estriba en imponer valoraciones e interpretaciones hasta el punto de que las personas se identifiquen con ellas y, así, adquieran validez social. Es, pues, una aplicación de la violencia simbólica. Pretende hacer creer algo, persuadir de algo. Tiene más carácter apelativo que discursivo. Es, en alto grado, de índole monológica, no dialógica, contrapuesta al diálogo.

La propaganda tiene muchas caras, se sirve de múltiples medios y procedimientos, presenta estilos muy diversos. Hay, por mencionar tan sólo unas cuantas, propaganda del rumor, del terror, misionera, del buen ejemplo, de guerra psicológica, y las diversas formas del reclamo comercial.

En las sociedades capitalistas, el auge de la publicidad comercial y de la propaganda política han ido parejos desde principios del siglo XX hasta el actual. Como se sabe, son las grandes empresas y expertos publicitarios los que hoy día organizan las campañas electorales de los políticos en sus más mínimos detalles. La industria del reclamo adoba con el autoengaño cada rincón de nuestra cultura. Su lenguaje agresivo se corresponde con la agresividad del trardocapitalismo y del nazismo. Sus eslóganes y consignas no dejan de ser un asalto a la razón (G. Luckas). Wake up to the dream (despierta al sueño), les grita una inmobiliaria desde una valla publicitaria en la Costa del Sol a los turistas angloparlantes. El reclamo no vende jabón sino belleza femenina, los coches no se hacen para facilitar el transporte sino para aumentar el prestigio social, no se aplauden los logros deportivos sino los triunfos nacionales. Hay que comprarse aparatos de aire acondicionado, nos dicen sus fabricantes, aunque la propaganda oficial intente persuadirnos, por otro lado, de que no los usemos para no quedarnos a oscuras.

El autoengaño consumista corre paralelo con la muerte de la libertad. El hondureño Allan Mcdonald lo expresa así en

El poder de los pichingos

La publicidad roba la libertad,

El marketing secuestra la verdad,

Este es el rapto bestial del

Capitalismo sobre los derechos individuales

A la información veraz.

Palabra e imagen, discurso y pancarta, prensa, radio, televisión, cine, escuela, iglesia, becas, literatura, canción y uniforme, caricatura y anuncios publicitarios, grupos de opinión, etc. , pueden desempeñar funciones propagandísticas.

La propaganda política tuvo sus maestros y teóricos en la primera mitad del siglo XX. Lenin, con su concepto de agitprop, la utilizó como instrumento político al servicio de la educación, organización y emancipación de las clases trabajadoras.[2] El periodista estadounidense Walter Lipmann se refería a ella a principios de la década de 1920 como la “falsificación del consenso” y la consideraba “un órgano regular del gobierno popular”.[3]

Pero la propaganda como comunicación que pretende ocultar al pueblo los verdaderos objetivos del dominio, esto es, como comunicación de los pocos orientada al dominio de los muchos (al dominio ideológico de éstos), tiene sus maestros indiscutibles en los nazis. Hitler en 1925, en su libro Mein Kampf, y posteriormente Goebbels, trazaron las pautas del empleo intoxicador de la propaganda, elevándola incluso a categoría de arte, aunque perverso. Sus descubrimientos y técnicas los desarrollaron y aplicaron después los gobernantes estadounidenses, alcanzando su culminación en la actual administración Bush. De ahí que valga la pena detenerse un poco a analizar los rasgos más distintivos de esta perversión del lenguaje.

Este tipo de comunicación se suele equiparar a sugestión, seducción, cretinización del pueblo, etc. Dada su connotación peyorativa, quienes se dedican a ella prefieren hablar de información, relaciones públicas, trabajo con el público, cultivo y creación de opinión, y otros eufemismos semejantes. Esta comunicación toma en cuenta las relaciones recíprocas entre entendimiento y sentimiento. El propagandista sabe que los seres humanos rehuyen las decisiones objetivas, las cuales, como todo conocimiento, requieren bastante esfuerzo. Por eso eligen los eslóganes vacíos que les lanzan los políticos, como libertad, democracia, seguridad, intereses nacionales, espacio vital, etc. Por la etología se sabe que la tendencia innata a ponerse bajo la protección del poderoso conduce a la adaptación. Por eso, en vez de argumentos, el propagandista aplica lemas de carga afectiva, fórmulas emocionales vacías y mágicas, esto es, ídolos conceptuales que estimulan nostalgias prerracionales y sentimientos básicos, como los estereotipos simplificadores.

En el capítulo VI de su libro Mein Kampf, redactado mientras estaba en la cárcel en 1925, Hitler trazó ya las directrices de la propaganda nazi, elevada luego a la perfección por su ministro Goebbels. Resumidas, estas directrices de Hitler son las siguientes:

a) Toda propaganda tiene que ser popular y adaptar su nivel intelectual a la capacidad de comprensión de los menos educados. La propaganda está para convencer a la masa, al pueblo. Pero éste tiene una disposición tan femenina en su mayoría que su pensamiento y acción lo determinan las emociones y no la reflexión.

b) El contenido de la propaganda no estriba en la formación científica del individuo, sino en señalar a la masa determinados hechos, procesos, necesidades, etc. Debe ir dirigida cada vez más al sentimiento y muy poco al entendimiento. La masa no está en condiciones de distinguir entre la injusticia ajena y la propia.

c) Para tener éxito debe limitarse a unos pocos principios fundamentales y persistir en ellos. Esta persistencia es la principal premisa del éxito, así como la homogeneidad de su aplicación. Así, por ejemplo, igual que un anuncio de jabón no puede calificar también de buenos otros jabones, el reclamo político no puede perderse en ponderar los distintos derechos, sino en acentuar exclusivamente uno. No tiene que investigar la verdad de los otros, sino servir constantemente a la propia.

d) Las consideraciones humanitarias o estéticas no significan nada cuando se trata del ser o no ser de los pueblos, cuando se trata de la lucha por la existencia.

Paul Joseph Goebbels, su Ministro de Educación Nacional y Propaganda la convirtió en arte, esto es, la elevó a la perfección técnica (la tecné griega). Para él, la propaganda ocupaba el primer lugar entre las artes con que se gobierna a un pueblo. Según Goebbels, el propagandista debe adaptarse a las masas, los grupos sociales, de edad y género, a su lenguaje, sus vivencias, etc. Debe conocer sus sentimientos, necesidades, temores y esperanzas. La propaganda debe ser creativa, cosa de la fantasía productiva. En analogía con el estado totalitario, también debe ser comunicación y propaganda total, ocupación y control de toda la comunicación.

Goebbels, Hitler y otros dirigentes nazis provenían del entorno católico y estudiaron a fondo las causas de la vitalidad de la Iglesia y sus métodos pedagógicos y organizativos. De aquí sacaron la conclusión de que su éxito se debía, aparte de la rigidez de la doctrina y el espíritu de sacrificio de sus partidarios, a la incesante repetición de unas cuantas verdades fundamentales y a su lenguaje popular.

La propaganda nazi, dirigida por su sumo sacerdote Goebbels, desarrolló y perfeccionó una serie de técnicas, aplicadas luego por todos sus epígonos aquende y allende los mares. Un breve resumen histórico de las mismas puede ayudar a entender mejor la naturaleza y el éxito de la actual.

La propaganda totalitaria parte de la premisa de su omnipresencia en cualquier lugar y momento de la vida. No llega solamente a los círculos interesados sino a toda la población, ricos y pobres, mujeres y niños, obreros y campesinos. Nadie puede escapar a su influjo. Todos los medios vierten los mismos principios, los mismos valores. Para captar la atención de todos los sectores de la población se apela a los motivos sociales, al inter-esse de que habla Pross.

Para llegar a todos es necesario simplificar el lenguaje. De ahí que la simplificación sea una de las técnicas fundamentales. No se trata de argumentar diferencias, sino de establecer dicotomías claras: positivo o negativo, el bien o el mal, amigo o enemigo, amor u odio, , verdad o mentira. Así se aplica esta directriz básica: afirmaciones categóricas en vez de demostraciones, persuasión en vez de conocimiento. Los nazis de antes, como los fundamentalistas de ahora, en particular sus epígonos de Washington, tenían razón en la pereza a pensar. De ahí el lema: quien piensa, duda. Pensar ha sido siempre peligroso para los dominadores.

Pero la más hermosa de todas las dudas

es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza

y dejan de creer

en la fuerza de sus opresores.

(B. Breccht: Loa a la duda)

La simplificación de la exposición presupone la simplificación de los procesos mentales y de los conceptos. Espacio vital, cañones en lugar de mantequilla, el eje, la fortaleza de Europa, seguridad, etc. Producto de la simplificación son los eslóganes, lemas, consignas, frases hechas, etc. Ejemplos: el eje del bien y del mal, intereses nacionales, my country wright or wrong, Este (barbarie) - Oeste (civilización).

A la saturación, omnipresencia y simplificación se suma la repetición incesante de los mismos lemas, unida casi siempre a la hipérbole, la exageración, el superlativo. El imperio de los superhombres iba a durar mil años.

Los nazis perfeccionaron también la técnica del silenciamiento y la ocultación de informaciones. Algo más de la mitad de las 50.000 instrucciones confidenciales dadas a la prensa fueron peticiones para que no publicasen ciertos datos o noticias[4]. Entre muchas otras cosas, los nazis obligaron a los medios de comunicación a silenciar los preparativos para la guerra, y los campos de concentración, ignorados hasta su liberación. Millones de alemanes no se enteraron hasta después de la guerra de que el verdadero autor del incendio del Reichstag no fue el presidiario holandés Von der Lube sino el mariscal Goering.[5] Una vez estallada la guerra, la prensa alemana no publicó una sola noticia de las fábricas, estadísticas o producción. Como se sabe, la táctica del silencio militar es tan antigua como las guerras entre los pueblos.

Otro tanto ocurrió con la técnica de la mentira . “El alemán no tiene la menor idea de cómo hay que engañar a un pueblo si se quiere tener una masa de seguidores”, escribía Hitler en Mein Kampf. Sabía que las grandes mentiras son más fáciles de creer que las pequeñas debido a su efecto de shock o a su audacia. Diez años más tarde, en su “Discurso sobre la política de paz alemana” (1 mayo 1935) pedía medidas apropiadas para prevenir la contaminación de la opinión de los pueblos por elementos irresponsables (sic ).

Pero la forma más utilizada por los nazis para la distorsión de la verdad fue la “mentira afirmativa”, la proclamación de intenciones, hechos, relaciones que revestían el cariz de verdadera convicción. De este modo la propaganda totalitaria tenia que convertirse en un sistema de la falacia, basado en la fácil credibilidad y pronto olvido de las masas. Las mentiras afirmativas de los nazis fueron incontables. He aquí algunas: “Nosotros decimos la verdad”, “Nosotros tenemos el verdadero socialismo”, “Hemos salvado a Alemania del bolchevismo”, “Nosotros queremos la verdadera paz”, “Nosotros hemos liberado a los obreros alemanes”, “Nosotros tenemos una prensa libre”.

Todavía en enero de 1939 afirmaba Hitler que creía en una paz duradera. Una vez iniciada la invasión de Polonia, los nazis gritaban que devolvían el golpe (que nadie les había dado).

En suma, la mentira constituyó desde un principio una de las herramientas imprescindibles de los dirigentes nazis. Goebbels teorizó sobre ella y afirmaba, entre otras cosas, que “la mentira desconcierta a los hombres honestos y amantes de la verdad, de suerte que los incapacita para la resistencia interior….. El mentiroso especula con que el hombre amante de la verdad no puede imaginarse que se pueda mentir así, con la naturalidad osada e insolente con que él la utiliza” (discurso del 10 septiembre 1936).

La intimidación ha sido desde siempre uno de los compañeros más importantes de los dictadores. Quien supere a los demás en medios físicos y materiales y carezca de escrúpulos morales se saldrá con la suya en las cuestiones de poder. Hitler y los suyos carecían de todo freno moral, dispuestos siempre a tirar por la borda cualquier valor ético en aras del poder. Nada impedía, pues, a los nazis aplicar todas las formas de intimidación para atemorizar y aterrorizar tanto a los alemanes como a las poblaciones de los países ocupados.

El terror es consustancial a todos los dominadores, desde el uso de los uniformes y desfiles hasta la tortura con los prisioneros; desde las represalias contra la población civil, hasta el uso de niños rusos empleados por los nazis como dianas para la práctica de tiro, o como escudos humanos colocados por los sionistas sobre sus tanques, hasta el envenenamiento de bosques, aguas y cosechas empleado por las fuerzas de los Estados Unidos de América. La lista podría ampliarse ad nauseam.

Las amenazas vienen siempre de fuera, de los otros: los judíos para los nazis, los palestinos para los sionistas, los comunistas para el capitalismo, el peligro amarillo (léase los chinos) para la cultura occidental, y así sucesivamente.

La intimidación se lleva también a cabo mediante la escenificación de los actos públicos y las apariciones del “jefe”. Hitler y el nazismo tuvieron a su disposición la maestría de Leni Riefenstal, famosa por la grabación de las olimpiadas de 1936, su documentales y, sobre todo, por la puesta en escena de los acontecimientos públicos de los nazis.

Símbolos, desfiles, uniformes, tribunas, luces, himnos, etc., pero sobre todo la omnipresencia cumulativa de la bandera, apuntan a crear un sentido de pertenencia en un clima de tensión emotiva.

Otra característica de la perversión lingüística del nazismo es el pathos con que recargaba sus enunciados. Utilizaba un vocabulario sacado el ámbito religioso y militar. Términos como sacrificio, lealtad, orden, honor, sangre, suelo, patria, raza, voluntad de intervención militar, ataque, libertad, igualdad, felicidad, pan y circo, progreso.

Finalmente, un rasgo esencial del nazismo la falta de humor. Reír es la mejor cualidad del ser humano, afirmaba M. Gorki. La falta de humor de los nazis constituye también uno de sus rasgos esenciales, esto es, uno de sus rasgos más inhumanos.

En suma, las técnicas propagandísticas nazis pueden resumirse en la simplificación, saturación, deformación y parcialidad, así como en la equiparación de los intereses de una minoría a los de la totalidad de una población, pars pro toto.

Modelo usamericano de propaganda

Ningún parecido de la propaganda nazi con la actual de Washington es casual. Tras la II Guerra Mundial, la CIA, el Departamento de Estado y el Servicio de Inteligencia Militar contrataron a miles de criminales de guerra nazis y sus colaboradores expertos en propaganda, guerra psicológica y armas avanzadas. Los gobernantes estadounidenses esperaban obtener así ventaja en la lucha contra la URSS. El resultado fue la contaminación de toda la propaganda yanqui con los valores, conceptos y lenguaje de estos expertos.

Con la mundialización introducida por el capitalismo tras el derrumbe del campo socialista a comienzos de los 90, también se han mundializado las técnicas del dominio de las conciencias. Incluso se han perfeccionado con el tiempo. Si los nazis aprovecharon los principios del ecumenismo de la Iglesia para desarrollar su propaganda totalitaria, hoy día es el mismo fundamentalismo yanqui el que se ha instalado en la Administración de Washington, en perfecta connivencia y cooperación con el capitalismo más salvaje que imaginarse pueda. El síndrome nazi no sólo está donde se pintan cruces gamadas. Es un complejo de hacerse valer, de temores burgueses, de desprecio humano.

Si Hitler aprovechó los servicios de la cineasta Leni Riefenstal, Bush dispone de los expertos venales de Hollywood. Basta con echar un ligero vistazo a la escenificación de sus apariencias públicas, por ejemplo. Así, mientras su país se hallaba en guerra y el mundo apenas empezaba a recuperarse del desastre del tsunami, La Sra. Laura Bush se gastó 40 millones de dólares en diez fiestas para celebrar la inauguración del segundo mandato de su marido. A quienes cuestionaron semejante extravagancia les respondió que eso formaba parte del ritual de su gobierno.

La agitación de los sentimientos patrióticos mediante el símbolo nacional se ha exarcebado tras los atentados del 11-S en Nueva York y Washington, la declaración de guerra la terrorismo y la introducción de la Ley Patriótica. Así, por ejemplo, los grandes almacenes Wal-Mart, conocidos por la explotación de sus empleados, declararon que en los tres días posteriores a los atentados vendieron 450.000 unidades de la bandera nacional y que muchas de sus sucursales agotaron sus existencias. Otros grandes almacenes, K-Mart, vendieron 200.000. Eso frente a las 26.000 vendidas en el mes de septiembre del año anterior. Ambas cadenas dicen que los artículos mas vendidos son los que ostentan los colores rojo, azul y blanco, esto es, los de la enseña nacional. El más vendido de todos, una sudadera con la bandera usamericana y la inscripción United We Stand.

La bandera, símbolo patriótico por excelencia, se sacraliza hasta el punto de que es contrario a la ley que toque el suelo o que ondee con mal tiempo[6]. Pero no va contra la ley que las personas sin techo duerman en el suelo aunque llueva. En la escuela, todas las mañanas los niños tienen que jurar lealtad a la bandera, como el “Cara al Sol” en las escuelas españolas durante la dictadura franquista. Pero nadie jura lealtad a la justicia y a la paz.

Edward S. Herman y Noam Chomsky han analizado el modelo de propaganda usaco en su libro Manufacturing Consent. Su análisis se centra en los efectos que el sistema económico imperante tiene en los medios de comunicación. Los componentes básicos de este modelo o “filtros” como ellos los llaman, son, entre otros, los siguientes:

1) El tamaño, la concentración de la propiedad y la orientación al beneficio privado de las principales empresas de comunicación.

2) La publicidad comercial como principal fuente de ingresos de los medios.

3) La dependencia de los medios respecto de la información proporcionada por el gobierno y el mundo de los negocios y los “expertos” como fuentes.

4) La “inculpación” como instrumento para disciplinar a los medios.

5) El “anticomunismo”, que, una vez desaparecida la URSS, se ha sustituido por el “terrorismo”.

Según estos autores, estos “filtros” fijan las premisas del discurso y la interpretación.

La propaganda usamericana ha utilizado, con bastante éxito, por cierto, siete subterfugios, siete axiomas torticeros.

El gigante dormido. EEUU se considera a sí mismo un gigante bonachón cuya tranquilidad se ve alterada de vez en cuando por un ataque avieso. De ahí que nadie pueda culpar al gigante de sus reacciones una vez despierto. El Maine, Pearl Harbour, el ataque de unas patrulleras nordvietnamitas a la flota usamericana en el Golfo den Tonking (desmentido un año más tarde por el propio presidente Lyndon B. Jonson), el 11-S, las armas masivas de Sadam, etc.

Las guerras buenas. Se trata de un concepto diseñada para sentirse bien. Los libros de historia y los medios de comunicación hablan en términos hiperbólicos de la bondad innata de los EEUU. De programa así las conciencias para aceptar las invasiones de sus tropas en un pequeño país del Tercer Mundo. Sus acciones están justificadas, aunque a veces hay que cometer actos violentos para impedir que los realicen otros: Granada, Panamá, Iraq, Yugoslavia, Somalia, Líbano, etc., y

EEUU versus ellos. Se trata de pintar a todos los enemigos como terroristas, salvajes, malvados, comunistas, ateos, etc. Se alimentan así los peores miedos: ¡que vienen los rusos!, los “pijamas negros”, los islamistas… La propaganda usamericana demoniza así a mucha gente, desde los habitantes originarios de Norteamérica hasta los iraquíes, palestinos y libaneses que están muriendo mientras se redactan estas líneas.

Apoyo incondicional a las tropas. Los estadounidenses se crían viendo películas de guerra, jugando con armas de fuego, rodeados de monumentos bélicos, entrenados en el respeto y temor a los uniformes. Presencian la demonización de quienes se oponen a la guerra. Los medios rezuman fervor militarista. Aceptan que los impuestos financien las guerras y la propaganda bélica. Una vez iniciadas las intervenciones, todos tras las fuerzas armadas hasta la victoria final: My country right or wrong. Todo ello fomentado por la industria del reclamo, como se demostró claramente en la primera Guerra del Golfo.

El demonio nos obligó a hacerlo. A veces, los buenos se ven forzados a cometer pequeños actos impropios en aras de la libertad y la democracia. “Yo también cometí el mismo tipo de atrocidades que los demás soldados” – confesó en 1971 el último candidato a la presidencia - “Participé en misiones de búsqueda y destrucción, en lam quema de aldeas.” (Meet the Press, 18 abril 1971).

Los tres meses que duró la “litle wonderful war” hispanonorteamericana es lo que se les enseña a los niños en las escuelas. Pero no les enseñan su peor consecuencia: la guerra de Filipinas, iniciada con el Presidente McKinley en 1989 y mantenida hasta 1910, con una proporción de víctimas semejante a la de Vietnam. El presidente McKindley declaró que se había arrodillado “ante Dios Todopoderoso pidiéndole luz y guía para salvar, civilizar y cristianizar a los filipinos”, tras lo cual pudo dormir en paz.

Golpes quirúrgicos. Las intenciones son buenas y las bombas inteligentes. Esas armas que cuestan miles de millones pueden distinguir entre buenos y malos, entre culpables e inocentes. Cegados por la fe en su superioridad moral y tecnológica, hinchan las cifras de sus éxitos militares hasta extremos absurdos. Así, durante la guerra de Vietnam el periódico neoyorquino The Guardian se entretenía en ir sumando el número diario de bajas que las tropas yanquis infringían a los vietnamitas, hasta que llegó el momento en que se superó el número de habitantes. Pero debían resucitar porque terminaron por echar a los yanquis de su país.

Durante los 78 días de bombardeos contra Yugoslavia el mismo modelo de información. El Secretario de Defensa William Cohen declaró: “Hemos destruido más del 50% de su artillería y una tercera parte de sus vehículos acorazados. Pero el informe publicado un año más tarde por las Fuerzas Aéreas era muy distinto:

Reclamación original número real

120 tanques destruidos 14

220 vehículos acorazados destruidos 20

450 piezas de artillería destruidas 20

744 bombardeos de la OTAN confirmados 58

Sólo los perdedores cometen crímenes de guerra. Al llevar a los vencidos ante los tribunales, los vencedores imprimen a sus acciones un sello moral de aprobación. Las criaturas que miran llenas de odio tras los barrotes confirman que el fin justifica los medios. Ya alo dijo Hermann Goering en Nuremberg: “Los vencedores serán siempre los jueces, los vencidos los acusados.” [7]

¿Y qué pasa con Dresde, Hiroshima, Faluya, Sabra, Chatila, Qana?

Este trabajo se centra precisamente en los aspectos de esta influencia intoxicadora y perversa sobre el discurso, a fin de manipular las conciencias y llevarlas a una interpretación falsa, de los acontecimientos y de la realidad.

Veamos, pues, las aplicaciones prácticas de estas técnicas a las diversas esferas de la vida social.


[1] Cf. Sturminger, Alfred: Politische Propaganda in der Weltgeschichte, Leipzig 1938.

[2] Este concepto, constituido por las primeras silabas de agitación y propaganda, jugó un papel importante en la historia del movimiento obrero ruso y mundial hasta bien entrado el siglo XX. Su primer introductor fuel G. Plejanov, quien distinguía claramente la función del agitador y la del propagandista (Las tareas de los socialistas en la lucha contra el hambre, 1891). El problema de la agitación y la propaganda era para Lenin una de las “cuestiones candentes de nuestro movimiento” (¿Qué hacer?), donde asume la distinción de Plejanov y explica cómo deben actuar cada uno de ellos. A partir de 1919, de la Internacional Comunista, todos los partidos comunistas organizaron secciones de agitprop en su seno.

[3] Cf. Herman, Edward S. / Chomsky, Noam: Manufacturing Consent: New York 1988. Existe traducción española: Los guardians de la libertad, Barcelona 2000.

[4] Cf. Hagemann, Walter: Publizistik im Dritten Reich, Hamburg 1948.

[5] ¿Cuándo sabremos quién asesinó a J. F. Kennedy o quiénes fueron los verdaderos autores de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington?

[6] Cf. Parenti, Michael: Más patriotas que nadie, Hondarribia (Guipúzcoa), 2004, p. 151.

[7] Cf. Mickey Z: “The Seven Deadly Spins”, en: Covert Action Quarterly, primavera de 2005. pp. 2 – 7.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=38276


El "Enlace de Medios para la Democratización de la Comunicación" lanza su sitio web


Rebelión



Sale al ciberespacio una nueva iniciativa de difusión conjunta de medios y redes de comunicación, que se asumen como "parte de las fuerzas sociales que propugnan el cambio social, económico, cultural y también de comunicación en Nuestra América".


El Enlace de Medios para la Democratización de la Comunicación www.enlacemedios.info, conformado a fines del año pasado, reconoce la importancia de crear "espacios de participación colectiva para garantizar y robustecer las políticas públicas de integración regional, el reconocimiento de derechos y la justicia económica, social y cultural".

Los medios y redes que integran el Enlace de Medios creen que "es fundamental la democratización de la comunicación, la articulación de los medios populares y el fortalecimiento de los medios públicos", según su acuerdo de fundación, donde afirman asimismo que: "el afianzamiento de una agenda para una comunicación democrática requiere del impulso de los movimientos sociales, de los Estados nacionales y de las instancias regionales de integración".

El sitio Web recoge permanentemente noticias, artículos, audios, videos, desde las respectivas páginas de los medios participantes. En tal sentido, es una fuente constantemente actualizada con informaciones sobre el quehacer del continente, con particular énfasis en los actores sociales y los procesos de cambio.

Este lanzamiento coincide, en esta misma semana, con actividades de algunos integrantes del Enlace de Medios, en el marco de sus celebraciones de aniversarios.

Este jueves 22, la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica -ALER- conmemora sus 39 años, con especiales radiofónicos a través de su enlace satelital y la página web http://www.aler.org. Éstos incluyen una edición especial de Contacto Sur (07h00 de Ecuador) y el lanzamiento del Canal Temático de la Iniciativa Panamazónica de Comunicación. Además, las distintas redes (Red de Evangelización, Red Kiechwa Satelital, América Indígena en Red, Red Joven) y los socios de ALER difundirán programaciones especiales durante la semana.

Por su parte, el mismo jueves 22, Radialistas Apasionadas y Apasionados celebra su X aniversario con un festival radiofónico, en los locales de CIESPAL en Quito, cuya programación será transmitida en vivo durante el día, en la página http://radialistas.net/, iniciando con la radiorevista "¿Ha muerto la radio? ¡La radio vive!", a las 10h00. El evento marca también el V aniversario de la Radioteca (http://www.radioteca.net) y el nacimiento de la Radiotekita (para niños y niñas – http://www.raiotekita.net).

Los siguientes medios y redes de comunicación integran el Enlace de Medios para la Democratización de la Comunicación: AIPIN, ALAI, APAS, ALBATV, AlterPresse-Haití, ALER, ANMCLA-Venezuela, Brasil de Fato, Caminos-Cuba, Cerigua-Guatemala, CORAPE-Ecuador, CNR-Perú, Desde Abajo-Colombia, E'a-Paraguay, El Pregón.org-Costa Rica, La Epoca-Bolivia, Mi país/ Latina, Mirada Latina-Colombia, OCLACC, Prensa de Frente-Argentina, Prensa Latina, Question Digital, Radialistas Apasionadas y Apasionados, Radio Mundo Real, Radio Sur, ViveTV-Venezuela, Voces-El Salvador.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=136147&titular=el-%22enlace-de-medios-para-la-democratizaci%F3n-de-la-comunicaci%F3n%22-lanza-su-sitio-web-


Los medios al servicio del poder

Los Medios de Comunicación y la estrategia para un Nuevo Orden Mundial

Edgar E. Quintero

Rebelión


En el mes de Junio de 1977, un abogado irlandés, Premio Nobel de la Paz, de nombre Sean Mac Bride dirigió un polémico discurso en la sede de la Unesco sobre la importancia, los problemas y las tendencias de los medios de comunicación en la organización de la sociedad de esa época. El discurso, entre otros temas, se orientó principalmente a denunciar la manifiesta debilidad de los medios frente al asedio y los intereses del poder económico y político dominante. Este discurso dio origen a la conformación de una comisión internacional para analizar la problemática y el papel de los medios de comunicación masiva a nivel mundial. Este acontecimiento sin precedentes causó una férrea oposición de los Estados Unidos y sus aliados temiendo que se afectarían sus intereses económicos y geopolíticos. La Comisión, al final, elaboró un informe titulado “Un solo Mundo, Voces Múltiples” en donde planteó el establecimiento de un nuevo modelo comunicacional para la sociedad que promoviera la paz y un equilibrado desarrollo de la sociedad; igualmente denunció la inconveniencia de los monopolios en los medios de comunicación por ser contraproducentes al derecho y a la libertad de las personas, la eliminación de los desequilibrios en el uso de los recursos tecnológicos comunicacionales y la igualdad en el acceso y la difusión de la información. Este contundente informe desnudó por primera vez ante la comunidad internacional el creciente proceso de control sobre la dinámica de la información y la comunicación que se venía gestando a nivel mundial por parte de las grandes corporaciones mediáticas fuertemente apoyadas en esta orientación por los gobiernos de los países desarrollados. Dicho informe fue la causa de que la Casa Blanca decidiera retirarse de la Unesco como un rechazo a las conclusiones de esta comisión no sin antes hacer una feroz campaña de descrédito contra Mac Bride y su informe que terminaron ahogando esta iniciativa en un océano de confusiones, tergiversaciones y calumnias.

Los análisis realizados por la Comisión Mac Bride evidenciaron que existían severas distorsiones de contenido en las noticias y un marcado monopolio en los flujos de información y comunicación desde los países desarrollados hacia el resto del mundo y viceversa por efecto de la acción de grandes conglomerados mediáticos comprometidos con los intereses económicos y políticos de estos países dominantes con lo cual se podría, como de hecho ha sido, modificar y desplazar los valores culturales propios de los pueblos receptores de estos flujos de información. Igualmente se corría el riesgo cierto de manipular y fragmentar la conciencia de los pueblos para imponer criterios, conceptos y patrones de consumo y comportamiento foráneos incompatibles con la autodeterminación y el desarrollo nacional autónomo, lo cual eran un paso previo para aplicar modelos de dependencia y dominación económica y política. Las investigaciones también demostraron que, al igual que hoy, la producción, emisión y distribución de información y noticias se encontraban centralizadas en grandes corporaciones mediáticas con sede en solo tres países: Estados Unidos, Francia e Inglaterra, por lo cual el manejo informativo de los acontecimientos mundiales nunca fue ni ha sido objetivo o neutral, casi siempre se incurrió en ocultamientos, prejuicios, omisiones y distorsiones intencionalmente generadas con el fin de sacar provecho y favorecer sus intereses comerciales, políticos y geoestratégicos.

En razón de estas investigaciones y análisis en el Informe Mac Bride se plantearon algunas conclusiones que hoy continúan estando vigentes y que son muy importantes y esclarecedoras para entender e impulsar la modificación de la dinámica comunicacional imperante:

1-. Todos los pueblos del mundo tienen el inalienable derecho a recibir informaciones adecuadas y objetivas;

2-. Se debe garantizar el libre acceso a las tecnologías y recursos comunicacionales;

3-. Se reafirma el derecho de los estados a organizar, promocionar y diversificar el establecimiento de medios de comunicación y su deber de orientarlos a través de la ley hacia el beneficio de la sociedad y de sus ciudadanos a fin de contrarrestar el poder y la influencia de las grandes corporaciones mediáticas;

4-. Propone establecer estrictas medidas de control y evaluación de los monopolios de la información para que no atenten contra la libertad colectiva de información y expresión;

5-. Se propone reforzar la democratización de la actividad comunicacional como elemento esencial para garantizar la identidad cultural, la dignidad humana y el libre ejercicio de los derechos de los pueblos;

6-. Se debe garantizar la protección y el libre ejercicio de la actividad periodística y su independencia de criterio frente a los intereses y presiones económicas y políticas;

7-. El ejercicio del periodismo debe ajustarse a un código de ética basado en el respeto a los valores democráticos, a los derechos humanos y la dignidad de las personas, la denuncia de las injusticias, la promoción de la igualdad social y la imparcialidad en el manejo de la información.

Todas estas contundentes conclusiones y recomendaciones apuntaban claramente hacia el establecimiento de un nuevo orden mundial más justo y equilibrado en el proceso de información y comunicación de masas. Hasta ese momento ningún organismo internacional ni ninguna personalidad relevante había promovido un debate y un documento denunciando los peligros del proceso de concentración de los medios de comunicación y de la evidente manipulación de la información que en favor de oscuros intereses político-económicos había comenzado a gestarse con fuerza inmediatamente después de la segunda guerra mundial. A la luz de estas polémicas recomendaciones era previsible la intensa y activa oposición de los factores dominantes, desde hacía muchos años el imperio y sus estamentos de poder habían comprendido la importancia de manejar los medios de comunicación como instrumento indispensable para alinear la conciencia de los pueblos a favor de sus intereses, entendieron que la forma más eficaz de controlar la opinión pública y mantener a los ciudadanos del mundo en un estado mental pasivo era interviniendo masiva y repetitivamente el conciente y el subconciente de las personas con el fin de anular su capacidad de reflexión y criterio propio, manipulando sus emociones y tergiversando sus conceptos culturales a fin de hacerlos inertes victimas fácilmente controlables y en permanente beneficio del sistema imperante. Así pues, los estadounidenses y sus más cercanos aliados de la vieja Europa emprendieron una belicosa cruzada mediática, diplomática y política anti-Mac Bride para sepultar los resultados de esta polémica Comisión. Ellos jamás renunciarían a sus planes de dominación planetaria y el control de los medios de comunicación era uno de sus más importantes objetivos para concretar estos planes y ciertamente así lo han hecho en los últimos 60 años.

La sociedad actual vive en todos los ámbitos un dinámico y traumático proceso de reordenamiento de las vigentes estructuras de dominación, en este globalizado proceso nada queda al azar, todo es planificadamente concebido siguiendo una definida macro-estrategia diseñada por los “Amos del Mundo” y que muchos han definido como el Nuevo Orden Internacional. Este nuevo orden se concibe ante la posibilidad cierta del colapso del actual modelo de dominación, se pretende con la implantación de estos objetivos evitar a toda costa la pérdida del inmenso poder y riquezas que hoy detenta un reducido y codicioso grupo de personas. En esencia no se trata de un cambio radical del modelo actual, lo que se pretende es reforzar los mecanismos de dominación a través de una “metamorfosis” que acentuara sin lugar a dudas la opresión y la pérdida de libertades, se está planificando un sistema político-económico sustentado en la consolidación del poder bajo la falacia de poner orden en el mundo, con pocos y más eficientes organismos de dirección, con una autoridad centralizada que garantice un mundo más controlable y por supuesto con una población mundial reducida y adecuadamente adoctrinada que impida disidencias, protestas y revueltas sociales.

A nuestro modo de ver esta macro-estrategia persigue tres objetivos fundamentales:

1-. Eliminación de los actuales organismos internacionales que sostienen el ejercicio del derecho internacional y reemplazarlos por un único y selecto “Areópago” al estilo del actual Consejo de Seguridad de la ONU (sin Rusia ni China por supuesto) cuyos miembros serían los más conspicuos “Eupàtridas” representantes del reestructurado modelo de dominación;

2-. Eliminación progresiva de la autodeterminación de los países e imponer una Autoridad Supranacional Centralizada y Dependientes Gobiernos Regionales actuando en sintonía y sustentados en el poder militar y policial; y

3-. Disminución drástica de la población del mundo para garantizar la sostenibilidad ambiental del planeta y la recuperación de los recursos naturales peligrosamente agotados por sustentar un volumen de personas que se consideran no necesarias.

James Paul Warburg, relevante miembro del Council of Foreign Relations y connotado representante de la clase dominante estadounidense, declaró en el Senado de los EE UU hace ya unos años: “El único interrogante de nuestro tiempo no es si el Gobierno Mundial será alcanzado o no, sino si será alcanzado pacíficamente o con violencia. Se quiera o no, tendremos un Gobierno Mundial, la única cuestión es saber si será por concesión o por imposición”. Strobe Talbott, otro “insigne” representante del poder global, Secretario Adjunto de Estado en la administración Clinton y miembro de la Comisión Trilateral, en un artículo para la revista Time planteó lo siguiente: “El concepto de nación tal como lo conocemos será obsoleto y todos los estados deberán reconocer una sola autoridad mundial. Una breve frase de moda a mediados del siglo XX, "Ciudadano del Mundo", cobrará un significado real a finales del Siglo XXI", la soberanía nacional tal vez no era una buena idea después de todo." David Rockefeller, plutócrata estadounidense, quizá la figura principal del Club Bilderberg y la Comisión Trilateral, planteo recientemente en una de sus tantas entrevistas a los medios: “Estamos al borde de una transformación social, solo se necesita la crisis correcta y la gente aceptará el nuevo orden mundial”

En 1991 George Bush padre expreso: "El Nuevo Orden Mundial se aproxima ante nuestros ojos", el nuevo orden tal y como estos desalmados seres lo conciben no es un reordenamiento del mundo en función de lograr equilibrios sociales, políticos y económicos, al contrario se pretende establecer nuevos mecanismos para mantener la primacía de las actuales estructuras de poder global a través del control psicológico intensivo, la guerra permanente y amenaza militar a todo aquello que se oponga a sus intereses geoestratégicos y económicos. En razón de estos planes el Departamento de Defensa Estadounidense y la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) delinearon estrategias para manejar los retos que deberían enfrentarse como potencia dominante en el mundo, en una parte de estas estrategias se plantea que uno de los objetivos principales de los Estados Unidos será evitar a cualquier costo el ascenso de cualquier superpotencia emergente en Asia, Europa, Medio oriente o de cualquier parte del territorio de la ex-Union Sovietica. Diseñaron para ello el desarrollo de un amplio y sofisticado poder militar como elemento primordial que garantice su perpetua supremacía y como mecanismo para disuadir a cualquier nación o grupo de naciones si desafían su predominio económico, tecnológico o militar. El principal ideólogo de esta política fue Paul Wolfowitz, Subsecretario de Defensa de la administración de Baby Bush, reconocido miembro del Grupo Bilderberg y de la Comisión Trilateral. El Pentágono, a su vez, elaboró en el 2000 un informe llamado “Visión Conjunta 2020” en donde igualmente se delinean las estrategias para mantener la dominación imperial en el mundo especialmente en el ámbito militar para derrotar contundentemente a cualquier enemigo que esté donde esté ponga en peligro sus intereses; plantea igualmente el reforzamiento prioritario de la red mundial de información, comunicación e inteligencia que garantice el control de la opinión pública, las personas y las organizaciones político-sociales adversas, así como también rapidez en la toma de decisiones adecuadas y oportunas.

Estos y muchos otros representantes de la elite y el poder mundial son los que han diseñado el vigente sistema de dominación capitalista y son igualmente las figuras principales que planifican la nueva concepción del Nuevo Orden. Son conscientes de los actuales riesgos a su posición dominante como consecuencia previsible de los antagonismos, injusticias y métodos coercitivos del sistema imperante que generan crecientes tensiones sociales, políticas y económicas alrededor del mundo. Se prevé en razón de estas inconformidades sociales un reforzamiento programado de los mecanismos de control militar y policial para apaciguar las inevitables protestas de los ciudadanos del mundo exigiendo mejores niveles de vida y participación política, incluyendo a los propios ciudadanos del imperio. Bajo el nuevo esquema de dominación difícilmente se podrá lograr satisfacer estas exigencias y la solución para este problema será represión, bala y cárcel. Se planifica trastocar la estabilidad de los Estados Nacionales para colocarlos bajo la subordinación de estructuras supranacionales en las cuales no se tendrá ningún tipo de participación en sus decisiones, la Democracia como base teórica de la organización de la sociedad será socavada desde la raíz para justificar un nuevo estado totalitario puesto que para ellos "La democracia es enemiga de la movilización imperial." (Zbigniew Brzezinski “El Gran Tablero Mundial.

Este Nuevo Orden Mundial, como ellos mismos lo denominan, es un proyecto transnacional ya que no está limitado a los Estados Unidos sino que es un proyecto impulsado por la sociedad capitalista avanzada, es ademas supranacional porque pretende establecerse por encima de los estados nacionales y de los organismos que garantizan el derecho internacional. Este proyecto se sustenta en tres elementos fundamentales: El poder económico y tecnológico; El inmenso poderío militar que detentan; y el control de los medios informativos y de comunicación de masas. El poder económico está sufriendo hoy una crisis sin precedentes, muy compleja y de mayores alcances que la sucedida en 1929, que está demoliendo la perspectiva de la eficiencia del modelo neoliberal capitalista como rector de las relaciones de producción y comercio en el mundo. Los inconmensurables capitales acumulados en los últimos veinte años al amparo de las desregulaciones legales y del apoyo irrestricto de los gobiernos de los países desarrollados están orientándose en volúmenes importantes a los mercados especulativos, hacia actividades de dudosa legalidad y hacia operaciones ilegales como el narcotráfico y la venta de armas. Esto seguramente reforzará la crisis y el empoderamiento de la economía financiera en detrimento de la economía real que es la que verdaderamente genera valor agregado. Por su parte, el poderío militar a pesar de que en términos tecnológicos y disponibilidad de recursos navega “viento en popa”, presenta múltiples problemas relacionados con el apoyo de los ciudadanos del mundo, el rechazo a las intervenciones militares del imperio son cada vez más evidentes y activas en razón de la destrucción y muerte de civiles inocentes que causan. El mundo de hoy entiende que estas acciones militares tienen objetivos económicos de apoderamiento de recursos naturales y no causas de justicia o humanitarias como pretenden hacer ver. En cuanto al tercer elemento de sustentación del nuevo poder imperial, los medios de comunicación, están desarrollando y consolidando hoy como nunca antes, una descomunal estructura de concentración, manipulación y control de las personas a escala mundial que persigue un reforzamiento del coloniaje mental de los ciudadanos apalancada en el desarrollo de sofisticadas tecnologías. Estamos en presencia de la más acentuada estrategia y aplicación de “Guerra Psicológica Intensiva” que jamás se haya realizado en favor de mantener y justificar nuevos estándares y modelos de dominación de la sociedad a escala planetaria.

Zbigniew Brzezinski, fundador de la Comisión Trilateral y personaje muy influyente en la política estadounidense de los últimos veinte años, escribió en uno de sus libros: “Una sociedad como ésta será dominada por una elite cuyo reclamo por el poder político estará basado en un sentimiento de superioridad científica. Esta elite buscará todos los medios para lograr sus fines políticos, tales como las nuevas técnicas para influenciar el comportamiento de las masas y para lograr el control y la sumisión de la sociedad”. Es evidente que este connotado “Halcón” del imperio se está refiriendo al uso los medios de comunicación como arma de control social, además confirma el plan para un nuevo modelo de dominación y reafirma la primacía de la clase dominante como casta dirigente que debe controlar, direccionar y usufructuar las sociedades del mundo.

En este reordenamiento de las estructuras dominantes los medios de comunicación juegan un activo y esencial papel, hoy se los ha convertido en dinámicos y eficientes mecanismos de control social y político que reproducen de manera global y concertada la primacía del actual sistema capitalista-neoliberal y así seguirá siendo pero en un grado aún más acentuado. Los medios de comunicación en el nuevo orden cumplirán definidas y muy planificadas funciones, desde la difusión e implantación de la agenda política global para todos los países del mundo hasta la ocultación, manipulación o invención de información vital o cotidiana, todo con el objetivo de justificar y defender las acciones y los intereses de las neo-reformadas clases dominantes. Serán punta de lanza para continuar distorsionando y atomizando la sociedad del mundo orientándola al conformismo y la aceptación del nuevo orden, impondrán a través de sus mecanismos sutiles la nueva ideología de poder cuyo objetivo es el sometimiento total y sin restricciones. Estos medios de comunicación concentrados bajo un proyecto unificado restringirán sin duda aún más la libertad de pensamiento, información y la libre expresión, e igualmente limitarán la autodeterminación de los pueblos rebasando y cuestionando la legitimidad de la autoridad y gobernabilidad de los estados. El poder de los medios será usado para magnificar el peligro de un gran caos económico que, según ellos, impactará severamente el ámbito social y político planetario, impondrán la tesis de la ingobernabilidad del mundo y la necesidad de nuevos órganos de control y dirección para corregir las dificultades, también justificarán y legitimarán el uso de la fuerza para reprimir la “subversión social generalizada” producto de la perturbación económica y política, el nuevo orden será presentado como la solución más efectiva para manejar los problemas globales. Por supuesto serán desvirtuadas y ocultadas las verdaderas causas y los verdaderos responsables que dieron origen a esos desequilibrios socio-económicos y muy posiblemente se le endilgará al terrorismo, la subversión y a los desadaptados sociales la culpa de tales problemas.

Se usará el poder de los medios para demoler los principios de la democracia y la libertad, estos principios que tan cínicamente defienden hoy, se convertirán en una camisa de fuerza para sus planes y estrategias del futuro próximo, el nuevo orden es por definición “Antidemocrático y Coercitivo”, los medios de comunicación se convertirán en la más poderosa arma de control ideológico y político para imponer sin contemplación alguna el nuevo modelo totalitario globalizado.

Asímismo se desarrollará y aplicará como nunca antes la estrategia militar de guerra permanente la cual se centrará en el desarrollo y control de sofisticados sistemas de información y vigilancia global; los medios digitales e informáticos y diversas formas de guerra psicológica intensiva, a su vez toda la estrategia comunicacional se regirá por el principio absoluto de la seguridad pública internacional, el éxito de la nueva maniobra dependerá en gran parte de la capacidad de control de la opinión pública y del dominio en los procesos de producción, orientación y transmisión de información a través de los medios de comunicación a nivel globalizado. El nuevo orden establecerá nuevas formas de producción y transmisión de mensajes e información y por supuesto nuevas formas de expresión cultural generalizada y alineada con las nuevas estrategias de dominación; corresponderá a los medios difundir estos nuevos preceptos para reordenar la conciencia colectiva de los ciudadanos del mundo en favor de la aceptación de esta nueva concepción política de poder global.

Sin embargo la aplicación de estas aventuradas y nefastas estrategias que hoy delinea la clase dominante del mundo todavía están algo lejos de poder concretarse de manera definitiva, el empuje de muchos líderes y países emergentes que luchan por alcanzar una sociedad más digna y equilibrada, así como la resistencia de una buena parte de los ciudadanos del mundo a ser considerados como simples elementos pasivos en la dinámica socio-política se constituyen en las más factibles alternativas para impedir que la libertad y la verdadera democracia sean arrolladas por estos poderes fácticos. Como nunca antes se están conformando y organizando movimientos sociales que exigen y luchan por sus derechos políticos y económicos, hoy los ciudadanos del mundo están más concientes de sus derechos y de la necesidad de su activo rol en la sociedad, si bien es cierto que se les restringe y se les niega el libre acceso a los medios de comunicación tradicionales, las redes sociales se están convirtiendo en un mecanismo de expresión y difusión de las ideas muy eficiente para denunciar y exponer a la opinión pública las manipulaciones, tergiversaciones y desinformación que las grandes corporaciones mediáticas del imperio tratan de imponerle al mundo con el fin de continuar ejerciendo su dominación global. Muchos países están dando impulso a los medios alternativos como estrategia efectiva para contrarrestar la perversa y distorsionadora gestión de los grandes conglomerados mediáticos, a pesar de que esta lucha por la dignidad y el derecho de los pueblos es muy desigual frente a los inmensos recursos logísticos y tecnológicos de la clase dominante del mundo. Es importante entender que debemos mantener esta cruzada como la más viable posibilidad para impedir el establecimiento de una dictadura plutocrática global. Al luchar contra la concentración de los medios de comunicación e información y por nuestro inalienable derecho a recibir y emitir información veraz y oportuna, no solo se lucha contra las grandes corporaciones mediáticas del mundo y todo su soporte económico, se lucha también en contra de los gobiernos de las grandes potencias como elementos multiplicadores y sostenedores del poder de la elite mundial.

El mismísimo Zbigniew Brzezinsky define este proceso de apertura y aprendizaje en los ciudadanos del mundo cuando dice que “Existe un desarrollo nuevo y único en la historia de la humanidad que está teniendo lugar en todo el mundo; no tiene precedentes en alcance y volumen, y también es la mayor amenaza para todas las estructuras de poder actual: El Despertar Político Global”…. “Por primera vez en la historia casi toda la humanidad está políticamente activa, políticamente consciente y políticamente interactiva. El activismo global está generando un aumento en la búsqueda de respeto cultural y oportunidades económicas en un mundo marcado por los recuerdos de la dominación colonial o imperial”. “Este Despertar es socialmente masivo y políticamente radicalizante”… “ La humanidad políticamente despierta anhela dignidad política, étnica o la autodeterminación nacional en un mundo ahora plenamente consciente de las desigualdades económicas, sociales y étnicas. La búsqueda de la dignidad política, especialmente a través de la autodeterminación nacional y la transformación social, es parte del impulso de autoafirmación por parte de los desfavorecidos del mundo”; y es sin duda a este renacer de la conciencia política-social de los pueblos que el imperio y su clase dominante le tienen más temor, es por esto que quieren imponer un Estado Hegemónico Global como vía para mantener sus privilegios bajo un nuevo esquema. Este despertar es sin lugar a dudas un serio desafío para los poderes de la globalización y es muy importante porque está reforzando la dignidad y la conciencia social de muchos pueblos alrededor del mundo.

Sigue diciendo Brzezinsky, “La población de gran parte del mundo en desarrollo está políticamente agitada y en muchos lugares esperando por disturbios. Es una población muy consciente de la injusticia social en un grado sin precedentes, y a menudo resentida por su percepción de falta de dignidad política. El acceso casi universal a la radio, la televisión y crecientemente al Internet, está creando una comunidad de percepciones compartidas que pueden ser galvanizadas y encausadas por las pasiones demagógicas políticas o religiosas. Estas energías trascienden las fronteras soberanas y representan un desafío tanto para los Estados existentes, así como para la jerarquía global existente, sobre la que Estados Unidos aún se posa”.

Esta es la actual realidad geopolítica de hoy, las estructuras del poder mundial institucionalizado enfrentan un reto monumental para mantener los mecanismos de dominación, este despertar de la conciencia de los pueblos es el principal desafío a vencer para establecer un Estado Hegemónico Supranacional con Estados Unidos a la cabeza como potencia dominante. Para ellos la presente crisis no está originada en las contradicciones e injusticias del sistema imperante, sino que es efecto de la “Subversión Social” que pretende eliminar el actual estado de orden y crear anarquía en el mundo civilizado. Pero la realidad es otra y muy contundente, por un lado las mayorías del mundo viven en niveles de pobreza degradante, por el otro las riquezas está siendo dilapidadas y usufructuadas por las pequeñas minorías de los países desarrollados, muchos pueblos están siendo atropellados por el poder militar del imperio en aras de secuestrarle sus riquezas naturales al amparo de los organismos internacionales que deben velar por la aplicación del derecho internacional. Todo esto está activando y reforzando la conciencia o despertar global de los pueblos en su lucha permanente por alcanzar dignidad e igualdad social, política y económica, la elite mundial está entendiendo que sus privilegios de clase son hoy más difíciles de mantener y en razón de esta realidad percibida planifican nuevas formas y mecanismos de control social abiertamente cercanos a la barbarie- Usarán sin compasión alguna sus inmensos recursos de la guerra y las armas para sostener este aberrante modelo de dominación y ya han demostrado que son capaces de hacerlo.

La historia de la civilización en los últimos 100 años ha sido de absurdos contrastes entre una sociedad capitalista excluyente y depredadora que ha impuesto a sangrienta rajatabla su poderío económico-militar y una sociedad con derechos suprimidos, relegada a un futuro de pobreza y explotación inmisericorde de sus recursos humanos y naturales. Hoy nuestra civilización, si así se le puede llamar, está más dividida que nunca, las grandes mayorías están alienadas en los placeres del consumismo y los goces corporales desenfrenados como objetivo preferencial de existencia. Nunca hubo una época de tanto dolor humano e injusticias, no tanto por su intensidad sino por su extensión geográfica. El neoliberalismo ha demostrado con creces su incapacidad como estrategia de desarrollo para los países periféricos y por el contrario acentuó las diferencias entre los pocos que todo lo tienen y las grandes mayorías que padecen de todo lo necesario para vivir con dignidad. Particularmente estamos de acuerdo con un nuevo orden mundial, pero no este sofisma orientado para el beneficio de una impúdica elite capitalista, creemos en un nuevo orden que este dirigido hacia el logro de una sociedad en paz, más justa y equilibrada, un nuevo orden donde todas los pueblos y ciudadanos del mundo sean sus protagonistas y beneficiarios directos, pero para orientarlo en este sentido el pueblo debe rescatar el poder político que hoy detenta el capital y sus defensores. Siempre ha sido largo y peligroso el camino hacia la liberación de los pueblos, la lucha por la independencia política, económica y mental debe ser ahora mucho más enérgica y en principio debemos trabajar para recuperar nuestra propia conciencia e identidad nacional, lo que está en juego es nuestra libertad y nuestro futuro y eso bien vale la pena el sacrificio de lucha sin descanso.



Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=136339&titular=los-medios-de-comunicaci%F3n-y-la-estrategia-para-un-nuevo-orden-mundial-


English Special: Mass Media


Venezuelan President Hugo Chavez's Speech to the UN

Caracas, Venezuela

September 26th, 2011

Your Excellency, President of the General Assembly:

Honorable Representatives of the Peoples of the World:

Ladies and Gentlemen:

I address these words to the United Nations General Assembly, to this great forum where all the peoples of the earth are represented, to express Bolivarian Venezuela’s truths and to reassert our inalienable commitment to justice and equality, that is to say, to peace. 

Peace, peace, peace… We do not look for the peace of the cemetery, as said Kant ironically, but a peace based on the most zealous respect for international law. Unfortunately, the UN, through all its history, instead of adding and multiplying efforts in favor of peace among nations, ends up supporting, sometimes through its actions and other times by omission, the most ruthless injustices. 

It should always be remembered that  “saving future generations from the scourge of war” is mentioned in the Preamble of the Charter of the United Nations – it’s just a dead letter. From 1945 on, wars have done nothing but inexorably increase and  multiply themselves. We see, once again, Libya destroyed and bloodstained by the will of the powerful.

I want to call on the governments of the world to reflect: since September 11th, 2001, a new and unprecedented imperialist war began, a permanent war, in perpetuity.  

We have to look directly at the terrifying reality of the world we live in. It is necessary to ask a series of questions on the basis of the risks and threats we  face: Why is the United States the only country that scatters the planet with military bases? What is it afraid of to allocate such a staggering budget for increasing its military power? Why has it unleashed so many wars, violating the sovereignty of other nations which have the same rights on their own fates? How can international law be enforced against its insensible aspiration to militarily hegemonizing the world in order to ensure energy sources to sustain their predatory and consumer model? Why does the UN do nothing to stop Washington? If we answer these questions sincerely we would understand that the empire has awarded itself the role of judge of the world, without being granted this responsibility by anyone, and, therefore, imperialist war threatens us all. 

Washington knows that a multi-polar world is already an irreversible reality. Its strategy consists ofstopping, at any price, the sustained rise of a group of emerging countries, by negotiating great interests with its partners and followers in order to guide multipolarity along the path the empire wants. What is more, the goal is to reconfigure the world so it is based on Yankee military hegemony. 

Mankind is facing the very real threat of a permanent war. The empire is ready to create the political conditions for triggering a war anywhere, and the case of Libya proves it. Within the imperial view of the world, the well-known Clausewitz’s axiom is being reversed: politics is the continuation of war by other means.      

What is behind this new Armageddon?: the absolute power of the military-financial leadership which is destroying the world in order to accumulate ever more profits; the military-financial leadership which is subordinated, de facto, to an increasingly larger group of States. Keep in mind that war is capital’s modus operandi: the war that ruins the majority and makes richer, up to the unthinkable, a few people. 

Right now, there is a very serious threat to global peace: a new cycle of colonial wars, which started in Libya, with the sinister objective of refreshing the capitalist global system, within a structural crisis today, but without any limit to its consumerist and destructive voracity. The case of Libya should alert us to the attempt to implement a new imperial kind of colonialism: that of military interventionism backed by the antidemocratic organisms of the United Nations and justified on the basis of prefabricated media lies.

Humanity is on the brink of an unimaginable catastrophe: the world is marching inexorably toward the most devastating ecocide; global warming and its frightening consequences are announcing it, but their perspective on the ecosystem, which resembles the ideology of the conquistadors Cortés and Pizarro, as the influential French thinker Edgar Morin rightly pointed out, pushes them to continue degrading and destroying. The energy and food crises are sharpening, but capitalism continues to trespass all the limits with impunity.

Given such a meagre outlook, the great U.S. scientist Linus Pauling, awarded the Nobel Prize on two occasions, continues enlightening our path: “I believe that there is a greater power in the world than the evil power of military force, of nuclear bombs  -- there is the power of good, of morality, of humanitarianism. I believe in the power of the human spirit”. Let us mobilize all the power of the human spirit: it is time now. It is imperative that we unleash a great political counter-offensive in order to prevent the powers of darkness from finding justifications for going to war, from unleashing a widespread global war through which they attempt to save the western capital.   

Venezuela calls for the establishment of a broad alliance for peace and against war, with the supreme aim of avoiding war at all costs. The warmongers, and especially the military-financial leadership that sponsors and leads them, must be defeated.

Let’s build the balance of the universe foreseen by the Liberator, Simón Bolívar – the balance that, according to his words, cannot be found within war; the balance that is born out of peace. 

It is necessary to remember that Venezuela, alongside the member countries of the Bolivarian Alliance for the Peoples of Our America (ALBA), was actively advocating for a peaceful and negotiated solution to the Libyan conflict. That is also what the African  Union did. However, in the end, the logic of war decreed by the UN Security Council and put into practice by NATO, the armed wing of the Yankee empire, was imposed. The logic of war having its spearhead in corporate mass media: let us bear in mind

that the “Libyan Case” was brought before the Security Council on the basis of an intense propaganda by the western mass media, who lied about the alleged  bombing of innocent civilians by the Libyan Air Force, not to mention the grotesque media setting of the Green Square of Tripoli. This premeditated bunch of lies was used to justify irresponsible and hasty decisions by the Security Council, which paved the way for NATO’s military regime change policy in Libya. 

It is worthwhile to ask: What has the no-fly zone established by Security Council resolution 1973 become? How could NATO perform more than 20,000 missions against the Libyan people if there was a no-fly zone? After the Libyan Air Force was completely annihilated, the continued “humanitarian” bombing shows that the West, through NATO, intends to impose their interests in North Africa, turning Libya into a colonial protectorate.

How can we say that an arms embargo was imposed on Libya when it was NATO itself that introduced thousands of heavy weapons to support a violent upheaval against that country’s legitimate government?

The embargo was, of course, meant to prevent the Libyan government from defending its sovereignty.

This demonstrates, once again, the cruel logic of international relations, where the law only applies to the weak. What is the real reason for this military intervention?: Recolonizing Libya in order to capture its wealth.

Everything else is related to this goal.  “Nobody colonizes innocently,” as the great Martinican poet Aimé Césaire said, quite rightly, in his extraordinary essay called “Discours sur le colonialisme.”

By the way: the Residence of the Venezuelan Ambassador in Tripoli was invaded and looted, and the UN kept it to itself, remaining ignominiously silent.

We call for the immediate cessation of bombing operations in Libyan territory. Similarly, we will continue calling for respect for international law in the case of this sister nation. We will not remain silent in light of the evil intention of destroying the basis of its sense and reason. Therefore, we ask this Assembly: Why is the Libyan seat in the UN granted  to the “national transitional council,” while the admission of Palestine is blocked by ignoring, not only its lawful aspiration, but also the existing will of the majority of the General Assembly? Venezuela hereby ratifies its unconditional solidarity with the Palestinian people and its total support for the Palestinian national cause, which naturally includes the immediate admission of Palestine as a full member state within the United Nations. 

And the same imperialist pattern is being repeated regarding Syria. If some permanent members of the Security Council had not taken the firm stance that was missing in the case of Libya, it would have authorized shooting missiles and bombs in Syria. 

It is intolerable that the powerful of this world intend to claim for themselves the right to order legitimate and sovereign governments’ rulers to step down. This was the case in Libya, and they want to do the same in Syria. Such are the existing asymmetries in the international setting and such are the abuses against the weakest nations. 

It is not for us to bring forward a conclusive judgment about the national situation in Syria; first, because of the inherent complexity of any national reality and, second, because only the Syrian people can solve their problems and decide their fate in light of the people’s right to self-determination, which is an inalienable right in all respects.  

If we direct our eyes to the Horn of Africa we will witness a heartbreaking example of the UN’s historical failure: most serious news agencies report that 20-29,000 children under the age of 5 have died in the last three months.

The great journalist Frida Modak, in her article, “To Die in Somalia,” reveals all the misery there, which is worse than that ravaging the rest of the vast region of the Horn of Africa, and which undermines the role of large international organizations, the UN in the first place. She writes: “What is needed to face this situation is $400 million, not to solve the problem, but just to address the emergency that Somalia, Kenya, Djibouti and Ethiopia are going through. According to all sources, the next two months will be crucial to prevent more than 12 million people from dying, and the worst situation is that of Somalia.”

This reality could not be more atrocious, especially if, at the same time, we ask ourselves how much is being spent to destroy Libya. This is the answer of U.S. congressman Dennis Kucinich, who said: “This new war will cost us $500 million during its first week alone. Obviously, we do not have financial resources for that and we will end up cutting off other important domestic programs’ funding.”

According to Kucinich himself, with the amount spent during the first three weeks in Northern Africa to massacre the Libyan people, much could have been done to help the entire region of the Horn of Africa,saving tens of thousands of lives.

The reasons behind the criminal military engagement in Libya are not humanitarian at all: they are based on the Malthusian notion that “there are just too many people in the world” and they have to be eliminated by generating more hunger, destruction and uncertainty, and creating – at the same time –more financial profits. In this regard, it is frankly regrettable that in the opening address of the 66th General Assembly of the UN, an immediate appeal to solve humanitarian crisis in the Horn of Africa was not made, while instead we were assured that “the time has come to act” on Syria.

As of 2010, 19 UN General Assembly votes confirm the universal will demanding that the United States stop the economic and trade blockade against Cuba. Since all sensible international arguments have been exhausted, we have no choice but to believe that such cruel actions against the Cuban Revolution result from imperial arrogance in view of the dignity and courage shown by the unsubmissive Cuban people in their sovereign decision to determine their own fate and fight for their happiness.

From Venezuela, we believe it is time to demand of the U.S. not only an immediate and unconditional end to the criminal blockade imposed against the Cuban people, but also the release of the five Cuban antiterrorist fighters held hostage in the prisons of the American Empire for the sole reason of seeking to prevent the illegal actions of terrorist groups against Cuba, under the shelter of the U.S. government.

From Venezuela, we believe it is time to demand the United States not only the immediate and unconditional end to the criminal blockade imposed against the Cuban peoples, but also the release of the five Cuban antiterrorist fighters held hostage in the prisons of the American Empire for the sole reason of seeking to prevent the illegal actions that terrorist groups prepare against Cuba, under the shelter of the Government of the United States.

Mr. President of the General Assembly and distinguished representatives of the peoples of the world: We want to reiterate that it is impossible to ignore the crisis of the UN. Before this same General Assembly we expressed, back in 2005, that the UN model had been exhausted. Back then, we also expressed the urgent need for it to be rebuilt. 

Up until now, nothing has been done. The political will of the powerful has prevailed. Certainly, the UN, in its current functioning, docilely serves their interests. For us, it is obvious that the UN is not improving, nor will it improve from the inside. If the Secretary General, along with the President of the International Criminal Court, take part in an act of war, as in the case of Libya, nothing can be expected from the current structure of this organization and there is no longer time for reform. The UN does not accept any reform whatsoever; the illness at its core is deadly.

It is unbearable that there is a Security Council that turns its back, whenever it wants to, on the clamor of the majority of nations by deliberately failing to acknowledge the will of the General Assembly. If the Security Council is some sort of club with privileged members, what can the General Assembly do?

Where is its room for manoeuvre, when Security Council members violate international law?

Paraphrasing Bolívar when he spoke of nascent Yankee imperialism in 1818, we have had enough of the weak following the law while the strong commit abuses. It cannot be us, the peoples of the South, who respect international law while the North violates it, destroying and plundering us.

If we do not make a commitment, once and for all, to rebuilding the United Nations, this organization will lose its remaining credibility. Its crisis of legitimacy will be accelerated until it finally implodes. In fact, that is what happened to its immediate predecessor: the League of Nations. 

A crucial first step in rebuilding the United Nations would be to eliminate the category of permanent members and veto power within the Security Council. Likewise, the decision-making power of the General Assembly must be maximized democratically. We also require an immediate, in-depth revision of the UN Charter with the aim of drafting a new Charter.   

Peoples of the World:

The future of a multi-polar world, in peace, resides in us, in the organization of the majority of the people on earth to defend ourselves against the new colonialism, in order to achieve a balance in the universe that is capable of neutralizing imperialism and arrogance.  

This broad, generous, respectful, and inclusive call is addressed to all the peoples of the world, but especially to the emerging powers of the South, which must assume, with courage, the role that they are called on to play immediately. 

From Latin America and the Caribbean, powerful and dynamic regional alliances have emerged, seeking to shape a regional democratic space, respectful of differences and eager to emphasize solidarity and complementarity in order to foster the ties that bind us and settle what keeps us apart politically. And this new regionalism allows for diversity and respects the various rhythms of nation. Thus, the Bolivarian Alliance for the Peoples of Our America (ALBA) advances as an avant-garde experiment of progressive and anti-imperialist governments, seeking ways to break the prevailing international order and strengthening the capacity of the people to face, together, the prevailing powers. But this does not prevent its members from making an enthusiastic push for the consolidation of the Union of South American Nations (UNASUR), a political bloc that federates the 12 sovereign States of South America with the purpose of grouping them under what the Liberator Simón Bolívar called “a Nation of Republics.”

Furthermore, the 33 countries of Latin America and  the Caribbean are currently preparing to take the historic step of establishing a great regional entity that joins us all, without exclusions, where we  can together design the policies that will ensure our wellbeing, our independence, and our sovereignty, on the basis of equality, solidarity, and complementarity. Caracas, the capital of the Bolivarian Republic of Venezuela, is proud to host, next December 2nd and 3rd, the Summit of Heads of State and Government that will establish, definitively, the Community of Latin American and Caribbean States (CELAC).

The people of Venezuela place our hopes on a broad alliance among the regional organizations of the South, such as the Union of South American Nations  (UNASUR), CARICOM (the Caribbean Community), SICA (the System of Central American Integration), the African Union, ASEAN (the Association of Southeast Asian Nations) or ECO (the Economic Coordination Organization), and especially the cross-regional instances of coordination among emerging powers, such as BRICS (Brazil, Russia, India, China, and South Africa), which should become a pole of influence in coordination with the peoples of the South.

I want to conclude by remembering the great Venezuelan singer, Alí Primera. In one of his songs he asks us: "What is man’s struggle to achieve peace? And what peace, if they want to leave the world just as it is?” Today more than ever before, the worst crime against peace is to leave the world as it is: if we leave the world as it is, the present and future will be determined by perpetual war. On the contrary, to quote Alí Primera, achieving peace involves radically reversing all that impedes humanity from being humane.

Hugo Chávez Frías, President of the Bolivarian Republic of Venezuela

http://venezuelanalysis.com/analysis/6521


False Flag Terrorism

"False flag terrorism" occurs when elements within a government stage a secret operation whereby government forces pretend to be a targeted enemy while attacking their own forces or people. The attack is then falsely blamed on the enemy in order to justify going to war against that enemy. Or as Wikipedia defines it:

False flag operations are covert operations conducted by governments, corporations, or other organizations, which are designed to deceive the public in such a way that the operations appear as if they are being carried out by other entities. The name is derived from the military concept of flying false colors; that is, flying the flag of a country other than one's own. False flag operations are not limited to war and counter-insurgency operations, and have been used in peace-time; for example, during Italy's strategy of tension.

The term comes from the old days of wooden ships, when one ship would hang the flag of its enemy before attacking another ship in its own navy. Because the enemy's flag was hung instead of the flag of the real country of the attacking ship, it was called a "false flag" attack.

There are many examples of false flag attacks throughout history. For example, it is widely known that the Nazis, in Operation Himmler, faked attacks on their own people and resources which they blamed on the Poles, to justify the invasion of Poland. And it has now been persuasively argued — as shown, for example, in this History Channel video — that Nazis set fire to their own parliament, the Reichstag, and blamed that fire on others. The Reichstag fire was the watershed event which justified Hitler's seizure of power and suspension of liberties.

And in the early 1950s, agents of an Israeli terrorist cell operating in Egypt planted bombs in several buildings, including U.S. diplomatic facilities, then left behind "evidence" implicating the Arabs as the culprits (one of the bombs detonated prematurely, allowing the Egyptians to identify the bombers). Israel's Defense Minister was brought down by the scandal, along with the entire Israeli government. Click here for verification.

The Russian KGB apparently conducted a wave of bombings in Russia in order to justify war against Chechnya and put Vladimir Putin into power (see also this essay and this report). And the Turkish government has been caught bombing its own and blaming it on a rebel group to justify a crackdown on that group. Muslim governments also play this game. For example, the well-respected former Indonesian president claimed that their government had a role in the Bali bombings.

This sounds nuts, right? You've never heard of this "false flag terrorism," where a government attacks its own people then blames others in order to justify its goals, right? And you are skeptical of the statements discussed above? Please take a look at these historical quotes:

"If tyranny and oppression come to this land, it will be in the guise of fighting a foreign enemy." - U.S. President James Madison

"Why of course the people don't want war ... But after all it is the leaders of the country who determine the policy, and it is always a simple matter to drag the people along, whether it is a democracy, or a fascist dictatorship, or a parliament, or a communist dictatorship ... Voice or no voice, the people can always be brought to the bidding of the leaders. That is easy. All you have to do is to tell them they are being attacked, and denounce the pacifists for lack of patriotism and exposing the country to danger. It works the same in any country." - Hermann Goering, Nazi leader.

What about the U.S.?

Is it logical to assume that, even if other countries have carried out false flag operations (especially horrible regimes such as, say, the Nazis or Stalin), the U.S. has never done so? Well, as documented by the New York Times, Iranians working for the C.I.A. in the 1950's posed as Communists and staged bombings in Iran in order to turn the country against its democratically-elected president (see also this essay).

And, as confirmed by a former Italian Prime Minister, an Italian judge, and the former head of Italian counterintelligence, NATO carried out terror bombings in Italy with the help of the Pentagon and CIA and blamed communists in order to rally people's support for their governments in Europe in their fight against communism. As one participant in this formerly-secret program stated: "You had to attack civilians, people, women, children, innocent people, unknown people far removed from any political game. The reason was quite simple. They were supposed to force these people, the Italian public, to turn to the state to ask for greater security."

Moreover, declassified U.S. Government documents show that in the 1960s, the U.S. Joint Chiefs of Staff signed off on a plan code-named Operation Northwoods to blow up American airplanes (using an elaborate plan involving the switching of airplanes), and also to commit terrorist acts on American soil, and then to blame it on the Cubans in order to justify an invasion of Cuba. The operation was not carried out only because the Kennedy administration refused to implement these Pentagon plans.

For lots more on the astonishing Operation Northwoods, see the ABC news report; the official declassified documents; and watch this interview with James Bamford, the former Washington Investigative Producer for ABC's World News Tonight with Peter Jennings. One quote from the Northwoods documents states: "A 'Remember the Maine' incident could be arranged: We could blow up a US ship in Guantanamo Bay and blame Cuba. Casualty lists in US newspapers would cause a helpful wave of national indignation."

What about Al-Qaeda?

You might think Al-Qaeda is different. It is very powerful, organized, and out to get us, right? Consider this Los Angeles Times article, reviewing a BBC documentary entitled The Power of Nightmares, which shows that the threat from Al Qaeda has been vastly overblown (and see this article on who is behind the hype). And former National Security Adviser Zbigniew Brzezinski testified to the Senate that the war on terror is "a mythical historical narrative."

And did you know that the FBI had penetrated the cell which carried out the 1993 World Trade Center bombing, but had – at the last minute – cancelled the plan to have its FBI infiltrator substitute fake powder for real explosives, against the infiltrator's strong wishes? See also this TV news report.

Have you heard that the CIA is alleged to have met with Bin Laden two months before 9/11? Did you know that years after 9/11 the FBI first stated that it did not have sufficient evidence to prosecute Bin Laden for 9/11? (See also this partial confirmation by the Washington Post) And did you see the statement in Newsweek by the CIA commander in charge of the capture that the U.S. let Bin Laden escape from Afghanistan?

Have you heard that the anthrax attacks – which were sent along with notes purportedly written by Islamic terrorists – used a weaponized anthrax strain from the top U.S. bioweapons facility? Indeed, top bioweapons experts have stated that the anthrax attack may have been a CIA test "gone wrong." For more on this, see this article by a former NSA and naval intelligence officer and this statement by a distinguished law professor and bioterror expert (and this one).

It is also interesting that the only Congress members mailed anthrax letters were key Democrats, and that the attacks occurred one week before passage of the freedom-curtailing PATRIOT Act, which seems to have scared them and the rest of Congress into passing that act without even reading it. And though it may be a coincidence, White House staff began taking the anti-anthrax medicine before the Anthrax attacks occurred.

Even General William Odom, former director of the National Security Agency, said "By any measure the US has long used terrorism. In ‘78-79 the Senate was trying to pass a law against international terrorism, yet in every version they produced, the lawyers said the US would be in violation" (the audio is here).

Why Does This Matter?

Please read what the following highly respected people are saying:

Former prominent Republican U.S. Congressman and CIA official Bob Barr stated that the U.S. is close to becoming a totalitarian society and that elements in government are using fear to try to bring this about.

Republican U.S. Congressman Ron Paul stated that the government "is determined to have martial law." He also said a contrived "Gulf of Tonkin-type incident may occur to gain popular support for an attack on Iran." Former National Security Adviser Brzezinski told the Senate that a terrorist act might be carried out in the U.S. and falsely blamed on Iran to justify yet another war.

The former Assistant Secretary of the Treasury in the Reagan administration, Paul Craig Roberts, who is called the "Father of Reaganomics" and is a former editor and columnist for the Wall Street Journal, BusinessWeek, and Scripps Howard News Service, has said:

"Ask yourself: Would a government that has lied us into two wars and is working to lie us into an attack on Iran shrink from staging 'terrorist' attacks in order to remove opposition to its agenda?

Retired 27-year CIA analyst Ray McGovern, who prepared and presented Presidential Daily Briefs and served as a high-level analyst for several presidents, stated that if there was another major attack in the U.S., it would lead to martial law. He went on to say:

"We have to be careful, if somebody does this kind of provocation – big violent explosions of some kind – we have to not take the word of the masters there in Washington that this was some terrorist event because it could well be a provocation allowing them, or seemingly to allow them to get what they want."

The former CIA analyst would not put it past the government to "play fast and loose" with terror alerts and warnings and even terrorist events in order to rally people behind the flag.

General Tommy Franks stated that if another terrorist attack occurs in the United States "the Constitution will likely be discarded in favor of a military form of government." Former UN Weapons Inspector Scott Ritter stated before the Iraq war started that there were no weapons of mass destruction. He is now saying that he would not rule out staged government terror by the U.S. government. And British Parliament Member George Galloway stated that "there is a very real danger" that the American government will stage a false flag terror attack in order to justify war against Iran and to gain complete control domestically.

The abundance of reliable information in this essay suggests that not only has the U.S. in the past conducted false flag operations, but there is a possibility that 9/11 involved some element of this deceit, and a future false flag operation cannot be ruled out. Let us spread this news to all who care so that we might build the critical mass necessary to stop these secret operations and work together for a more caring civil society.


Special Note: For a collection of reliable, verifiable information suggesting that 9/11 may have been a form of false flag operation, please see the 9/11 Information Center available at this link.

 

What you can do:

http://www.wanttoknow.info/falseflag



Mass Media Mind Manipulation and the World of Illusion

Randy Lavello June 2 2003
 

An enormous false world has been constructed by the globalists with the intent to trap us in a prison of illusion. deception has perpetrated so deeply into our consciousness that it has grown difficult to discern fact from fiction… this, of course, was the goal of the mind manipulation. Upon the corruption of our minds lies the trail of globalist fingerprints.

The wealthiest men of our nation are in control of our education system. Our schools teach curriculums created by the Ford Foundation, Carnegie Endowment, the Rockefeller Foundation, and the Guggenheim Foundation. While President of the Ford Foundation in 1954, Rowan Gaither explained the Foundation's mandate: "… we operate in response to directives, the substance of which is that we shall use our grant making power to alter life in the United States so that it can be comfortably merged with the Soviet Union." Openly admitted, for the record, the tax-exempt foundations which determine what and how American children learn have tried to manipulate attitudes toward a socialist model - specifically the Soviet Union. What are some alterations which would favor this change in attitude? In the Soviet Union there were no guaranteed rights, freedom of political expression was outlawed, the government regimented all aspects of life, and religion was systematically abolished in favor of the belief in atheism. 

Upon examination of my own U.S. history book from school, I realized the Bill of Rights was excluded from the book - the only mention of our Bill of Rights was in implied meanings, reworded by the authors. This is a blatant attempt to undermine the original meaning of the Constitution! It is only justifiable to interpret the meanings of each right after reading the actual words written by the Founding Fathers. Couple this with the passage of the Patriot Act and Homeland Security Act, which negate major portions of the Bill of Rights, and we begin to see a pattern: our inherent rights from God are being destroyed! 

When one knows whom their readers will be they can then attempt to alter their opinions through their writings. As Nietzsche says, "He who knows the reader, does nothing further for the reader. Another century of readers - and spirit itself will stink. That everyone can learn to read will ruin in the long run not only writing, but thinking too." Because those who mandate our education have set a goal for themselves - the destruction of our Republic and a merger with world government. They have written textbooks accordingly. Through these means, they manage the thinking processes of the readers - the children attending school to be 'educated.' Our children's minds are being manipulated to turn away from Individualism, in favor of Collectivism. 

Because the Homeland Security Act and Patriot Act allow for indefinite detainment, it is now legal for U.S. citizens to be held as political prisoners. The Federal Government is not required to give any reason for detaining a person. Why isn't this analyzed in the media? Why is this important turn of events being swept under the rug? Furthermore, federal agents may enter homes without warrant or the homeowner's knowledge; this provides the perfect opportunity to frame their adversaries: those in favor of Constitutional Government. With the DNA database being constructed, it will likely be possible to grow human hairs in a laboratory that could conceivably be planted as evidence in a crime. 

The physical shackles of oppression are much more sloppy than the restraints which can be placed on the mind. The tragedy of our situation is that we first must win a spiritual war - then, likely a physical one. Nietzsche observed, "We believe in reason: this, however, is the philosophy of gray concepts. Language depends on the most naïve prejudices. Now we read disharmonies and problems into things because we think only in the form of language and thus believe in the "eternal truth" of "reason." (e.g., subject, attribute, etc.) We cease to think when we refuse to do so under the constraint of language; we barely reach the doubt that sees this limitation as a limitation. Rational thought is interpretation according to a scheme that we cannot throw off." Nietzsche knew well the restrictions language places on thought. Another genius, George Orwell, explained in his book 1984, how a corrupt totalitarian government called Oceania (U.S.A. merged with Britain) reduced the language to restrict its subject's range of thought. In this new language, Newspeak, a person was unable to form concepts to disagree with the government. This becomes important as the illiteracy rate in our nation increases every year. 

The main concept of mind control, in the book 1984, was to cause a person to 'doublethink.' Orwell explains 'doublethink' as a willingness "to forget any fact that has become inconvenient, and then, when it becomes necessary again, to draw it back from oblivion for just so long as it is needed." For example, the U.S. places Saddam Hussein in power, arms him to the teeth, then declares him a menace to the world and attacks him. We are supposed to forget that Donald Rumsfeld handed Saddam a briefcase - the Weapons of Mass Destruction kit! If I hand a person a gun, then shoot him, does that make me a hero? We are supposed to 'doublethink' and not care how many times the Federal Government lies to us, yet still believe every word they say at present. When our nation blows something up it is called an 'operation.' When anyone else blows something up it is called 'terrorism.' By this interpretation, terrorism is defined as using a bomb without dropping it from a plane or delivering it by missile! Because they don't spend the money on the high-tech gear, they're terrorists!

There was a War on Illiteracy - more people are illiterate. There was a War on Drugs - more drugs hit the street. Now there's a War on Terror - a war on a concept, which will, of course, bring us more terrorism. We see the results of these so-called 'wars,' yet we 'doublethink' and ignore the facts. 

Perhaps the most enormous lie perpetuated upon us today by the schools and media is the idea of Macroevolution: the notion that we somehow evolved from apes. Of course, Microevolution is proper and evident - for example, giraffes with longer necks survive during times of drought, while the shorter necked giraffes starve because they can't reach the leaves to eat. But Macroevolution, the idea that we coincidentally, just happened to evolve from nothingness, is absurd to the point of lunacy! 

First of all,
Macroevolution defies the very laws of physics which it is supposed to enforce. Those who believe in this theory consider themselves "students of reason," yet reason itself denies this theory. Mathematicians have studied the odds of this theory taking place and the odds are so miniscule, they are not even calculable… in other words, there is not even a chance this actually took place. The Theory of Macroevolution relies on an assumption that we evolved from simplicity into something much more complex- this defies the Second Law of Thermodynamics which states that simplification of structure is the natural state of all things. The idea that genetic mutations might occur, every time, to add complexity to simple genes is absurd and reckless. The scientific evidence proves the course of genetic degeneration: Bacillus Circulans was analyzed after 300 million years of suspended animation in rock salt; it was found to be more genetically complex than its current forms. We are in a state of degeneration, not 'evolution.' 

Nietzsche, who lived and wrote during the birth of Darwinism, wrote, "Anti-Darwin.- What surprises me most when I survey the broad destinies of man is that I always see before me the opposite of that which Darwin and his school see or want to see today:  selection in favor of the stronger, better-constituted, and the progress of the species.  Precisely the opposite is palpable:  the elimination of the lucky strokes, the uselessness of the more highly developed types, the inevitable dominion of the average even the sub-average types.  If we are not shown why man should be an exception among creatures, I incline to the prejudice that the school of Darwin has been deluded everywhere." 

"That species represent any progress is the most unreasonable assertion in the world:  so far they represent one level. That the higher organisms have evolved from the lower has not been demonstrated in a single case. I see how the lower preponderate through their numbers, their shrewdness, their cunning - I do not see how an accidental variation gives an advantage, at least not for so long a period; why an accidental change should grow so strong would be something else needing explanation." 

"... In summa:  growth in the power of a species is perhaps guaranteed less by a preponderance of its children of fortune, of strong members, than by a preponderance of average and lower types- The latter possess great fruitfulness and duration; with the former comes an increase in danger, rapid wastage, speedy reduction in numbers." 

The great farce of Darwinian Macroevolution has been insinuated upon mankind… but why would this be beneficial to the globalists? Those who believe in atheism and evolution, which is just as much a blind leap-of-faith as any other religious belief, usually have the attitude "life is mere chance- who cares about anything?" and "nothing is sacred, we are just monkeys ourselves, let's defile the world." Those who believe in nothingness are more easily led to their demise. Those who stand up for a code of ethics, and believe in God and goodness, are more likely to stand up against tyranny. A belief in Macroevolution supports the materialist philosophy of purchasing happiness at the local Galleria and teaches nothing of discovering spiritual happiness. 

Our "education" system is not the poorest in the world by coincidence; neither is it because Americans are of sub-normal intelligence. The school system is designed to dumb students down - to teach them to memorize and obey, instead of teaching them to think for themselves. Add to the equation the intelligence-insulting media, which couldn't say a three syllable word if this were desired, and we have a system of idiocy manufacturing cattle. All this is no accident. This has been perpetuated upon us with the intent of degrading our mental attributes for the purpose of exploitation. The veil hiding these wealthy puppet-masters with their tax-exempt 'educational' foundations and mass media must be lifted if we are to win this spiritual battle.

Theunjustmedia.com

http://theunjustmedia.com/Media/Mass%20Media%20Mind%20Manipulations%20and%20the%20world%20Illusion.htm


MEDIA MANIPULATION for MASS CONTROL: a lecture from Dr. EURO

This article appeared in the August 2002 issue of Sovereignty.

It's the 2016 General Election. The consciousness of the people is rising. A new movement looks set to take Britain out the EU, and that spells bad news for Dr Euro -- the man with the white cat on his lap -- who owns UKLtd.com the country formerly known as "the United Kingdom". Dr Euro has called an emergency meeting of all the editors of his media monopoly, the British Brainwashing Corporation. But while Dr Euro addresses his minions, his words are being secretly recorded, and the tape is passed to Sovereignty.

Alistair McConnachie (left) considers it his duty to transcribe it for the benefit of "Queen (-in-exile) and (former) Country".

Gentlemen, for hundreds of years the basic principles for manipulating the masses have been the same, but it seems, with the rise of my enemies, you are required to learn them anew.

You will have noticed recently that these troublesome people are beginning to think, and say, and support ideas, and vote for parties, of which I certainly do not approve.

Up until now, my money and my media conferred upon me vast powers of mind-control... and muscle, when I needed it.

But it seems my powers of mind-control are slipping because you fools -- I mean, my loyal servants -- are not doing your jobs properly.

Need I remind you, that if my enemies succeed, I risk losing everything, my wealth, my power, my world -- my cat, even.

Oh, how I find it irritating to refresh your memory on these basic points... My dear editors, remember them well because I do not like repeating myself. As you know, my pet piranhas have a taste for foolish editors.

Firstly, if we are to guide the people my way, then I must.....

CONTROL THE POLITICAL DEBATE
Gentlemen, that is so-oooo basic. Yet, you are losing control of the debate, and this is the cause of all my problems.

Remember, I create the political reality in this land. I provide the platform for political debate in this country. It is my national media system of newspaper, TV and radio which represents the national political stage in this country. I put my puppets -- I mean, my politicians -- on my stage, so the people can watch my show and vote for their favourite actor.

We, here in this room, write the script. We decide the boundaries for what is acceptable, and what is not acceptable, to be said and heard on my political stage.

If I am to continue to control and direct the political process in this country then I must continue to control this political debate, and you must help me.

If we lose control of this political debate -- if people start thinking and saying and doing things which we cannot influence and control, then woe betide me -- I mean, us.

Ideally, we must train the people to police themselves. They must learn not to stray outside my limits of permissible dissent, which I have set up for my own interests.

So, when faced with the rise of these people, remember the Five Fundamentals necessary to control the political debate.....

THE FIVE FUNDAMENTALS
1- CREATE A SENSE OF CRISIS
"The sky is falling! The sky is falling!" That is what we must make them think. They must believe that nice, comfortable cosy normality is in danger. The message is that something fundamentally wrong is happening, and only we can restore the sky to the heavens. We must have them clamouring for business as usual -- my business, as usual.

2- CREATE A CLIMATE OF INTIMIDATION
Within that sense of crisis, we must create an atmosphere of intimidation, where people feel afraid to support my enemies. They should feel nervous and unsure about voicing their support for these people. Ideally, they should keep their heads down and their mouths shut.

And if they dare to speak out they should always first apologise for themselves, and they should stay on the defensive.

For example, they should preface everything they say with the phrase, "I'm not anti-EU ...but..." Or, "Some of my best friends are Europeans...." And they must be afraid to give their names.

We must keep them afraid to raise their hand, voice or pen in support of my enemies. We do this if we.....

3- MAKE IT A "MORAL" ISSUE
Some people have only a tenuous grip on concepts of "right" and "wrong". Consequently they can be over-anxious to be thought of as "good", and that makes them vulnerable to my moral-manipulation mind-control.

These people take their cue from what they perceive everybody else to be thinking and saying. That is, they take their cue from my media system.

I step in, and tell them what to think. I tell them what is "right" and what is "wrong", what's "good" and what's "bad".

I tell them they are good people if they attack my enemies, and support my cause, and that they are bad people if they support my enemies and tick the wrong box.

Indeed, they must consider it fundamentally "shameful", "unacceptable" and "repulsive" to support those of whom I disapprove.

4- KEEP CONTROL OF THE MIDDLE-CLASS
It is the middle-class who have the money, position and potential power. I desperately need them to stick with me and my system and I do this by manipulating a natural middle-class virtue, which can also, in some, be a vulnerability.

Just as I can control some people by manipulating their natural desire to be "good" so I can control some people by manipulating their natural desire to be "respectable". Some middle-class people would rather die, quite literally, than be considered "not respectable" by my national mass media, in which they invest such authority.

So, I can keep many in the middle-class away from the ideas of my enemies by associating these ideas with people who are "not respectable", who are uncouth, or drink too much, or have poor grooming, or come from the wrong part of town.

I can keep them fixated on seeking the "respectability" which my media system, and my ideas alone, confer.

If the middle-class ever lose their fear of being branded "not respectable" by me, and start to define "respectability" in their own terms -- then, I am done for. Essential to this strategy is to.....

5- KEEP THE MIDDLE-CLASS AND WORKING-CLASS APART
We must keep the classes divided against themselves and imagining that they have different long-term interests. My Two-Party System does this admirably, and it's your job to keep that hoax going. If the middle-class and working-class ever unite, then... it's all over for me.

TECHNIQUES TO CONTROL THE POLITICAL DEBATE
CONTROL THE LANGUAGE
We know that everyone believes in "democracy". Just as everyone believes in freedom, justice, liberty and good things.

However, I define these terms. I define "democracy." I decide what "democracy" should mean, just as I define what is "good" and what is "bad".

If it works to my advantage it is "democratic". If it promotes my interests it is "democratic". If it helps to maintain the dominance of my ideas, and my power over the minds of the people, then it is "in the best interests of democracy".

However, if it works against my interests, it is "undemocratic".

Even though it is my supporters who are intolerant, who protest election results, who impose sanctions, who threaten others, and who assassinate my political enemies -- nevertheless, it is my enemies who must be portrayed as a "threat to democracy".

Remember, "democracy" is my word. It means what I want it to mean. No one else must be allowed to define its meaning.

Don't be too obvious about it, though. Be careful and don't get carried away. Don't let the mask slip or I'll be in trouble.

A good example of how not to do it was given in one of my newspapers recently when the editor -- wondering why my enemies were gaining in votes -- questioned, and I quote, "the system of democracy that has let this happen".

He was just a little too candid for his own good, and revealed just what I really consider to be the true purpose of "democracy" -- that is, keeping my own people in power.

The silly editor fluffed it again when he claimed that there were "too many choices" on the ballot paper. Now, now, now. Really! Most people think that "choice" is a good thing, and the "essence of democracy", so we should be careful not to reveal our objection to "choice" so blatantly in future.

Anyway, gentlemen, that editor is now an ex-editor, and a very tasty one at that, according to my pet piranhas.

SUPPRESS FAVOURABLE ARGUMENTS AND IMAGES
Make it look like the entire world is opposed to my enemies. There must be no quotes which reflect positively upon them.

We must have no pictures of their supporters happily rejoicing. All the pictures should be of my puppets -- I mean, my supporters -- demonstrating against my enemies.

PROJECT NEGATIVE ARGUMENTS AND IMAGES
If we must interview my enemies, then interview only crude, inarticulate young men, or elderly, confused types.

If we have video footage of any of them falling down drunk, kicking a dog, or otherwise compromised, then let's see it. Keep showing it, over and over.

Stress their "criminal records" no matter how minor.

The aim is to suggest that the people who support these ideas are clearly not people with whom anybody in their right mind would want to be associated.

However, when you interview my supporters, portray only young, articulate, good looking, happy, successful, dynamic professional sorts... the type everybody wants to emulate. Suppress all inconvenient details about their private lives.

USE NEGATIVE ASSOCIATION
If you cannot find any footage or reports to blacken the name of my enemies, then just make them up, or attribute negative behaviour to their "supporters". Remember, anything can be attributed to anonymous, faceless "supporters".

Another technique is to "link" them to something or someone undesirable, regardless of how long the chain.

MISREPRESENT THEIR CONCERNS
Let us take their concerns and frame them in ways which are off-putting and distasteful, and which are likely to make people immediately dismissive, or even afraid.

For example, portray their desire to leave the EU as a secret desire to bash foreigners.

BIAS THE CONTEXT OF EVERY ARTICLE AND BROADCAST
Control the context so it is biased towards my point of view.

For example, frame it within the context of "How could this happen?", "What has gone wrong?", "Has the world gone mad?", "Are these people really stupid, or just misguided? You decide!"

Never, never, ever, give the impression that they are serious, intelligent people, who have a "legitimate" point of view. Only my agenda is legitimate.

REFUSE TO DEBATE
"Are we right, or are they wrong?" is the only debate I will allow. Therefore, we must not debate these people when we know we cannot answer them. In such cases, we can present our inability to win as a moral issue. Tell them we will not debate them because we will not lower ourselves to their level.

ANALYSE OPPONENTS AS MENTALLY DEFECTIVE
If there are a lot of them, then you may not be able to condemn them openly. So you could try describing them as if they don't really know what they're doing.

For example, describe them as having been "conned" or "hoodwinked" by my enemies, and suggest that they will soon regret the mistake which they have made.

If that doesn't work, then try suggesting that they are motivated by negative emotions, or suffering from character weaknesses. For example, try saying something like, "These normally decent people have been swamped by feelings of fear, inadequacy and insecurity."

If you are feeling especially generous you can say, "These are essentially good people, just like you and me, but they have fallen under the spell of the politics of resentment."

Some other good stock words and phrases to describe such people: "plagued by fear", "lost in nostalgic yearning", "bitter", "alienated", "envious", "selfish", "confused", "backward looking", and -- a special favourite of mine -- "fearful of the unknown".

We certainly do not want to report that they are emotionally stable people who have positive reasons for supporting my enemies, and who made a rational and sensible decision so to do.

Instead, we want to suggest that they have made "an honest mistake" or are suffering from emotional instability, character weaknesses or psychological problems. Nobody likes to be thought of as nuts.

Anyway, if they don't agree with my wonderful ideas then they must obviously be nuts, right!

IF ALL ELSE FAILS
AGREE TO "TALK ABOUT IT", BUT DON'T DO ANYTHING
If we cannot control debate any other way, then we need to give the impression that we're listening and that "something will be done".

Agree that, "Yes, we must talk about this" -- which, as you know, means you, the media class, must "talk about needing to talk about this" -- endlessly filling article after article about "the need to talk about talking", while knowing perfectly well that we're never going to suggest we actually do anything!

If we can keep this up for long enough we may fool enough people into thinking that things are going to change, and thereby reduce the threat.

IF THEY WIN A VICTORY, PORTRAY IT AS OUR VICTORY
In those terrible situations where my enemies win a clear victory, find a way to turn it to our advantage and claim it as our own.

ULTIMATELY... DEMONISE AND DEHUMANISE TO DEATH
If it comes to the crunch, then demonise and dehumanise them as evil -- with minds diseased.

Call them "haters" and "extremists". Of course, in reality, gentlemen, you know it's I who do extreme things like drop bombs on people, send sons off to die in foreign lands for foreign causes, centralise capital in my single EU bank, and destroy borders, nations and peoples.

And, you know, if we're not careful, some of the people might just wake-up to that fact!

So, we mustn't allow them to realise that my system, which they live under, and suffer under, is extreme.

We must make them believe that it is the people who want to change all my works, who are the real extremists.

If we keep the demonisation going long enough, then enough of my useful idiots -- I mean, my supporters -- may think that they are doing the world a favour by assassinating my enemies.

And the mass of people will cheer and understand it as "justice" and "what they deserved". And as for the assassins, well, absolution is available... from me and my media, of course.

... Now, gentlemen, I don't expect to tell you that again... so off you go, and do the job I pay you for!

http://www.sovereignty.org.uk/features/articles/dreuro.html


HOME / INICIO