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Carta del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al Secretario General de las Naciones Unidas versión español

Miraflores, 17 de septiembre de 2011

Su Excelencia

Ban Ki-Moon

Secretario General

Organización de las Naciones Unidas

Señor Secretario General:

Distinguidos representantes de los pueblos del mundo:

Dirijo estas palabras a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, a este gran foro donde están representados todos los pueblos de la tierra, para ratificar, en este día y en este escenario, el total apoyo de Venezuela al reconocimiento del Estado palestino: al derecho de Palestina a convertirse en un país libre, soberano e independiente. Se trata de un acto de justicia histórico con un pueblo que lleva en sí, desde siempre, todo el dolor y el sufrimiento del mundo.

El gran filósofo francés Gilles Deleuze, en su memorable escrito La grandeza de Arafat, dice con el acento de la verdad: La causa palestina es ante todo el conjunto de injusticias que este pueblo ha padecido y sigue padeciendo. Y también es, me atrevo agregar, una permanente e indoblegable voluntad de resistencia que ya está inscrita en la memoria heroica de la condición humana. Voluntad de resistencia que nace del más profundo amor por la tierra. Mahmud Darwish, voz infinita de la Palestina posible, nos habla desde el sentimiento y la conciencia de este amor: No necesitamos el recuerdo/ porque en nosotros está el Monte Carmelo/ y en nuestros párpados está la hierba de Galilea./ No digas: ¡si corriésemos hacia mi país como el río!/ ¡No lo digas!/ Porque estamos en la carne de nuestro país/ y él está en nosotros.

Contra quienes sostienen, falazmente que lo ocurrido al pueblo palestino no es un genocidio, el mismo Deleuze sostiene con implacable lucidez: En todos los casos se trata de hacer como si el pueblo palestino no solamente no debiera existir, sino que no hubiera existido nunca. Es, cómo decirlo, el grado cero del genocidio: decretar que un pueblo no existe; negarle el derecho a la existencia.

A propósito, cuánta razón tiene el gran escritor español Juan Goytisolo cuando señala contundentemente: La promesa bíblica de la tierra de Judea y Samaria a las tribus de Israel no es un contrato de propiedad avalado ante notario que autoriza a desahuciar de su suelo a quienes nacieron y viven en él. Por eso mismo, la resolución del conflicto del Medio Oriente pasa, necesariamente, por hacerle justicia al pueblo palestino; éste es el único camino para conquistar la paz.

Duele e indigna que quienes padecieron uno de los peores genocidios de la historia, se hayan convertido en verdugos del pueblo palestino: duele e indigna que la herencia del Holocausto sea la Nakba. E indigna, a secas, que el sionismo siga haciendo uso del chantaje del antisemitismo contra quienes se oponen a sus atropellos y a sus crímenes. Israel ha instrumentalizado e instrumentaliza, con descaro y vileza, la memoria de las víctimas. Y lo hace para actuar, con total impunidad, contra Palestina. De paso, no es ocioso precisar que el antisemitismo es una miseria occidental, europea, de la que no participan los árabes. No olvidemos, además, que es el pueblo semita palestino el que padece la limpieza étnica practicada por el Estado colonialista israelí.

Quiero que se me entienda: una cosa es rechazar al antisemitismo, y otra muy diferente aceptar pasivamente que la barbarie sionista le imponga un régimen de apartheid al pueblo palestino. Desde un punto de vista ético, quien rechaza lo primero, tiene que condenar lo segundo.

Una digresión necesaria: es francamente abusivo confundir sionismo con judaísmo; no pocas voces intelectuales judías, como las de Albert Einstein y Erich Fromm, se han encargado de recordárnoslo a través del tiempo. Y, hoy por hoy, es cada vez más numerosa la ciudadanía consciente que, en el propio Israel, se opone abiertamente al sionismo y a sus prácticas terroristas y criminales.

Hay que decirlo con todas sus letras: el sionismo, como visión del mundo, es absolutamente racista. Estas palabras de Golda Meir, en su aterrador cinismo, son prueba fehaciente de ello: ¿Cómo vamos a devolver los territorios ocupados? No hay nadie a quien devolverlo. No hay tal cosa llamada palestinos. No era como se piensa que existía un pueblo llamado palestino, que se considera él mismo como palestino y que nosotros llegamos, los echamos y les quitamos su país. Ellos no existían.

Necesario es hacer memoria: desde finales del siglo XIX, el sionismo planteó el regreso del pueblo judío a Palestina y la creación de un Estado nacional propio. Este planteamiento era funcional al colonialismo francés y británico, como lo sería después al imperialismo yanqui. Occidente alentó y apoyó, desde siempre, la ocupación sionista de Palestina por la vía militar.

Léase y reléase ese documento que se conoce históricamente como Declaración de Balfour del año 1917: el Gobierno británico se arrogaba la potestad de prometer a los judíos un hogar nacional en Palestina, desconociendo deliberadamente la presencia y la voluntad de sus habitantes. Hay que acotar que en Tierra Santa convivieron en paz, durante siglos, cristianos y musulmanes, hasta que el sionismo comenzó a reivindicarla como de su entera y exclusiva propiedad.

Recordemos que, desde la segunda década del siglo XX, el sionismo, aprovechando la ocupación colonial británica de Palestina, comenzó a desarrollar su proyecto expansionista. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, se exacerbaría la tragedia del pueblo palestino, consumándose la expulsión de su territorio y, al mismo tiempo, de la historia. En 1947 la ominosa e ilegal resolución 181 de Naciones Unidas recomienda la partición de Palestina en un Estado judío, un Estado árabe y una zona bajo control internacional (Jerusalén y Belén). Se concedió, vaya qué descaro, el 56% del territorio al sionismo para la constitución de su Estado. De hecho, esta resolución violaba el derecho internacional y desconocía flagrantemente la voluntad de las grandes mayorías árabes: el derecho de autodeterminación de los pueblos se convertía en letra muerta.

Desde 1948 hasta hoy, el Estado sionista ha proseguido con su criminal estrategia contra el pueblo palestino. Para ello, ha contado siempre con un aliado incondicional: los Estados Unidos de Norteamérica. Y esta incondicionalidad se demuestra a través de un hecho bien concreto: es Israel quien orienta y fija la política internacional estadounidense para el Medio Oriente. Con toda razón, Edward Said, esa gran conciencia palestina y universal, sostenía que cualquier acuerdo de paz que se construya sobre la alianza con EEUU será una alianza que confirme el poder del sionismo, más que confrontarlo.

Ahora bien: contra lo que Israel y Estados Unidos pretenden hacerle creer al mundo, a través de las transnacionales de la comunicación, lo que aconteció y sigue aconteciendo en Palestina, digámoslo con Said, no es un conflicto religioso: es un conflicto político, de cuño colonial e imperialista; no es un conflicto milenario sino contemporáneo; no es un conflicto que nació en el Medio Oriente sino en Europa.

¿Cuál era y cuál sigue siendo el meollo del conflicto?: se privilegia la discusión y consideración de la seguridad de Israel, y para nada la de Palestina. Así puede corroborarse en la historia reciente: basta con recordar el nuevo episodio genocida desencadenado por Israel a través de la operación "Plomo Fundido" en Gaza.

La seguridad de Palestina no puede reducirse al simple reconocimiento de un limitado autogobierno y autocontrol policíaco en sus "enclaves" de la ribera occidental del Jordán y en la franja de Gaza, dejando por fuera no sólo la creación del Estado palestino, sobre las fronteras anteriores a 1967 y con Jerusalén oriental como su capital, los derechos de sus nacionales y su autodeterminación como pueblo, sino, también, la compensación y consiguiente vuelta a la Patria del

50% de la población palestina que se encuentra dispersa por el mundo entero, tal y como lo establece la resolución 194.

Es increíble que un país (Israel) que debe su existencia a una resolución de la Asamblea General, pueda ser tan desdeñoso de las resoluciones que emanan de las Naciones Unidas, denunciaba el padre Miguel D'Escoto cuando pedía el cese de la masacre contra el pueblo de Gaza, a finales de 2008 y principios de 2009.

Señor Secretario General y distinguidos representantes de los pueblos del mundo:

Es imposible ignorar la crisis de Naciones Unidas. Ante esta misma Asamblea General sostuvimos, en el año 2005, que el modelo de Naciones Unidas se había agotado. El hecho de que se haya postergado el debate sobre la cuestión palestina, y que se le esté saboteando abiertamente, es una nueva confirmación de ello.

Desde hace ya varios días, Washington viene manifestando que vetará en el Consejo de Seguridad lo que será resolución mayoritaria de la Asamblea General: el reconocimiento de Palestina como miembro pleno de la ONU. Junto a las Naciones hermanas que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en la Declaración de reconocimiento del Estado palestino, hemos deplorado, desde ya, que tan justa aspiración pueda ser bloqueada por esta vía. Como sabemos, el imperio, en éste y en otros casos, pretende imponer un doble estándar en el escenario mundial: es la doble moral yanqui que viola el derecho internacional en Libia, pero permite que Israel haga lo que le dé la gana, convirtiéndose así en el principal cómplice del genocidio palestino a manos de la barbarie sionista. Recordemos unas palabras de Said que meten el dedo en la llaga: Debido a los intereses de Israel en Estados Unidos, la política de este país en torno a Medio Oriente es, por tanto, israelocéntrica.

Quiero finalizar con la voz de Mahmud Darwish en su memorable poema Sobre esta tierra: Sobre esta tierra hay algo que merece vivir: sobre esta tierra está la señora de/ la tierra, la madre de los comienzos, la madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando/ Palestina. Señora: yo merezco, porque tú eres mi dama, yo merezco vivir.

Se seguirá llamando Palestina: ¡Palestina vivirá y vencerá! ¡Larga vida a Palestina libre, soberana e independiente!

Hugo Chávez Frías

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/97963-NN/carta-del-presidente-de-venezuela-hugo-chavez-al-secretario-general-de-las-naciones-unidas-version-espanol/


Diario israelí Yediot Ahronot califica de "sionista" el discurso de Obama en la ONU

Jueves, 22 de Septiembre de 2011 21:26

Con información de Público.es


Las últimas imágenes procedentes de Nueva York muestran a un primer ministro Binyamín Netanyahu exultante, sonriente y confiado, y son muy distintas de las imágenes de sus anteriores encuentros con el presidente Barack Obama, donde aparecía agarrotado y grave. Y es que no le faltan motivos para la satisfacción, gracias a la alocución que Obama pronunció el miércoles en la ONU.

El discurso del presidente de Estados Unidos ha sido calificado de "sionista" en los titulares del diario israelí Yediot Ahronot. "Nunca se había escuchado en la ONU un discurso tan proisraelí", añadía el rotativo de Tel Aviv.

Los palestinos consideran esta última alocución como una traición


Los palestinos lo tienen mucho más crudo. Ayer hubo numerosas manifestaciones en los territorios ocupados donde se tildó a Obama de "traidor" y de "hipócrita". Y si se compara su discurso de la ONU con el que pronunció en El Cairo hace un par de años, los palestinos tienen razones de sobra para estar preocupados.

En la ONU, Obama no se refirió a la congelación de los 132 asentamientos que Israel ha levantado en Cisjordania, incluida Jerusalén, y cuya expansión se ha multiplicado desde la Conferencia de Madrid de 1991. Es un asunto que enerva a los palestinos y que por sí solo impide el desarrollo de las negociaciones, unas conversaciones inexistentes en la práctica desde que Netanyahu llegó al poder hace dos años y medio.

En El Cairo, sus palabras habían sido muy distintas. "Estados Unidos no reconoce como legítimas las colonias [judías]. Ha llegado el momento de detenerlas", había señalado Obama ante un público egipcio entregado y esperanzado. Las diferencias entre los dos discursos en lo tocante a los asentamientos son como la noche y el día.

La postura del presidente será más proisraelí ante las elecciones en EEUU

Otra cuestión que indignó a la delegación palestina que el miércoles escuchó el discurso de Obama en Nueva York fue la ausencia de referencias a las fronteras de 1967.

Israel ha tratado de borrar la Línea Verde por todos los medios y el silencio del presidente norteamericano choca frontalmente con las palabras que pronunció en mayo último: "La frontera entre Israel y Palestina debe trazarse sobre la base de las líneas de 1967 con [algunos] canjes de territorio".

En su discurso cairota de 2009, que tantas ilusiones despertó en el mundo árabe, Obama había dicho: "No es posible negar que el pueblo palestino sufre desde hace más de 60 años el dolor del desarraigo y sufre las humillaciones diarias de la ocupación. La situación es insostenible". El miércoles, en cambio, se refirió vagamente a un Estado palestino sin entrar en mayores detalles, lo que no pasó desapercibido para israelíes y palestinos.

El lobby judío en EEUU
En medios políticos israelíes se estima que el Gobierno de Netanyahu no podría estar más satisfecho con las palabras de Obama. Sin embargo, no se descarta que el discurso del presidente norteamericano se vuelva incluso más "sionista" conforme se acerquen las elecciones estadounidenses del año que viene. Los candidatos republicanos se pelean entre sí por dar un discurso proisraelí y es muy posible que esta actitud se transfiera también al Partido Demócrata.

La influencia del lobby judío sigue siendo enorme en Estados Unidos y la cuestión israelí está por encima del bien y del mal.

http://www.matrizur.org/index.php?option=com_content&view=article&id=14638:diario-israeli-yediot-ahronot-califica-de-qsionistaq-el-discurso-de-obama-en-la-onu-&catid=44:imperio&Itemid=62


El mundo contra LIBIA: los datos secretos de la OTAN

Martes, 13 de Septiembre de 2011 20:19

Pura María García

La Mosca Roja

 

La sangre derramada en Libia, y la que en flujo incesante está vertiéndose sobre las calles y nuestras conciencias, es responsabilidad directa de Europa, Francia al frente, y Estados Unidos. Los falsimedia se han encargado de ocultar, premeditadamente, información relacionada con quiénes participan, de uno u otro modo, en el genocidio que ha provocado la agonía de Libia. Se trata de un "el mundo contra Libia", sin piedad.

No DEBEMOS olvidar que las operaciones militares de esta falsa Organización Pacificadora, la OTAN, a la que todos estamos apoyando por acción u omisión al no EXIGIR su desaparición INMEDIATA, suponen, además de un gasto desmesurado, la participación de un gran número de personal militar que, bajo el eufemismo hipócrita de "OPERACIÓN PROTECTOR UNIFICADOR", esconde el nombre de países que ni siquiera imaginamos, su conducta oficial, inmoral, frente al genocidio y datos sobre las bases desde donde operan y los militares y aviones implicados. La OTAN no ofrece datos oficiales globales: intenta confundirnos para que creamos que la operación "salvadora" es cosa de un grupo de estados fantasma, sin nombre ni responsabilidades definidas.

Distintos organismos han intentado recabar información, exigiendo que a la opinión pública se le ofrezcan datos veraces sobre qué, quiénes, cómo y cuándo están siendo cómplices, EN  NUESTRO NOMBRE, que es lo más terrible, del asesinato en masa de los ciudadanos libios y el intento de "infectar" el veneno capitalista e imperialista en las venas de Libia.

La OTAN ha estado realizando operaciones en y contra Libia desde el inicio del mes de abril. Muchos días. Demasiados meses. Demasiadas horas. Demasiado sufrimiento y muerte, ante los que la organización responde con un "no existen datos globales".

Vista su hipocresía, aceptada socialmente como si nada, medios independientes se han encargado de realizar un estudio minucioso, dirigiéndose a los ministerios de defensa de distintos países y extrayendo, por contraste con la plantilla "oficial" que operaba antes del inicio del genocidio, datos que, finalmente, dejarán de ser secretos y nos harán reflexionar, todavía más, sobre esta guerra planeada y provocada para el enriquecimiento vil de Europa y Estados Unidos.

De los datos, se deduce que, además de los Estados Unidos, que domina las operaciones militares con más de 8.000 militares en la zona, barcos y aviones, el mayor peso de la mano que golpea reiteradamente al pueblo libio recae sobre el gobierno británico, francés, italiano y canadiense (éste último sorprenderá a unos y otros, tras analizar la información oculta hasta la fecha).

Los británicos han realizado unos 1.300 vuelos hasta mayo de 2011 sobre cielo libio, seguidos por los más de 1,200 vuelos esponsorizados por Sarkozy el Magno y unos 600 autorizados por los ministros del Proxeneta de Berlusconi. Lo que se nos escapaba, hasta la fecha, es que el  "equilibrado y flemático" gobierno canadiense TAMBIÉN ha autorizado unos 350 vuelos.

El mundo contra Libia.

Todos contra un uno que se adivina terriblemente poderoso, un pastel al que TODOS  quieren morder y engullir. Y en ese TODO permanente, recordemos, hilvanemos información y pensemos que, junto a la participación en el genocidio, los Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá se hallan probadamente inmersos en el conflicto contra Afganistán ¿Extraña coincidencia?

Es muy probable que ni siquiera sospechemos otros detalles de la operación contra Libia:

-¿Podíamos imaginar que Dinamarca y Noruega han tomado parte ACTIVÍSIMA en los ataques reiterados a Libia, lanzando desde sus aviones más de 700 "autorizadas" bombas?

-¿Intuíamos que un país tranquilo y democrático como Suiza tiene más de 8 aviones en territorio libio, 122 militares?

-¿Podíamos imaginar que la "tranquila y neutral" Bélgica ha realizado 60 vuelos sobre cielo libio?

Otro dato que nos hace tomar consciencia de la magnitud del asesinato al que estamos contribuyendo, y del tipo de instinto carroñero que sustenta a los países que desean "comer" la carne libia y enriquecerse con la destrucción de Libia, y la participación sospechosa en su posterior y supuesta reconstrucción, es conocer que la OTAN ha sugerido y convencido, presionado y sobornado con promesas sobre el tanto por ciento del pastel libio que podrán poner en su mesa, a los estados árabes que participan en el conflicto, Jordania y Qatar, para que mantengan más de 125 militares en la operación, además de 32 aviones, aunque los jordanos se han negado a ir más allá y no han participado en operaciones de combate. Qatar ha sido ingeniosamente más disimulada: ha apoyado, estratégicamente, eso sí,  los vuelos franceses en tres ocasiones, pero asegurándose de que éstos se realizan sobre la zona permitida.

Para finalizar, sepamos, con toda nuestra conciencia, que para la OTAN ha habido más de 800 blancos militares, 3000 vuelos con fines mortales y destructivos (179 sobre Trípoli y 165 en Misrata, donde los seguidores de Gadafi han sido bombardeados reiteradamente), que sus barcos, los de la OTAN, han detenido e interceptado a más de 941 navíos para lograr llevar a cabo ese embargo armamentísitico que pretendía, mientras Naciones Unidas considera que más de 3 millones y medio de ciudadanos libios necesitan ayuda humanitaria URGENTE.

Miremos, con vergüenza, la tabla en la que los datos de la OTAN se muestran finalmente al descubierto

¡Reaccionemos ante esta masacre, ante este TODOS contra Libia!

Bélgica: 170 militares, 6 aviones, 60 vuelos. Base militar de Araxos, Grecia.

Bulgaria: 160 militares.

Canadá: 560 militares, 11 aviones, 358 vuelos; bases de Trapani-Birgi y Sigonella.

Dinamarca: 120 militares, 4 aviones, 161 vuelos realizados; bases de Sigonella, sicilia.

Francia: 800 militares, 29 aviones; 1200 vuelos; Actualmente operando desde las bases francesas de Avord, Nancy, St Dizier, Dijon e Istres, así como Evreux y Orléans, para planes relacionados con la logística.

Italia: 12 aviones; 600 vuelos; bases de Gioia del Colle, Trapani, Sigonella, Decimomannu, Amendola, Aviano, Pantelleria.

Jordania: 30 militares, 12 aviones;  base de Cerenecia, Libia.

Holanda: 200 militares, 7 aviones; bases: Sardinian base, Decimomannu.

Noruega: 140 militares, 6 aviones; 100 vuelos; bases: Souda Bay, Creta.

Qatar: 60 militares, 8 aviones. Bases: Souda Bay, Creta.

Rumania: 205 militares.

España: 500 militares, 7 aviones, 78 vuelos.

Suiza: 120 militares, 8 aviones. Base: Sigonella.

Turquía: 6 vuelos.

UAE: 35 militares, 12 aviones. Base: Decimonanu, Sardinia.

Reino Unido: 1300 militares; 28 aviones, 1300 vuelos,  18 misiles crucero lanzados; bases: Gioia del Colle, Italia y RAF Akrotiri, Chipre.

USA: 8.507 militares; 153 aviones, 2000  vuelos; 228 misiles crucero lanzados.

TOTALES: 12.909 militares; 309 aviones, 5857 vuelos realizados hasta mayo 2011; 246 misiles crucero lanzados sobre Libia.

http://lamoscaroja.wordpress.com/

http://www.matrizur.org/index.php?option=com_content&view=article&id=14459%3Ael-mundo-contra-libia-los-datos-secretos-de-la-otan&catid=45%3Aimperio&Itemid=62




Anonymous decide empezar a regular los 'trending topics' de Twitter (palabras claves mas buscadas)

Lunes, 12 de Septiembre de 2011 16:00

Actualidad RT


El grupo de piratas informáticos Anonymous ha creado una herramienta para convertir mensajes en trending topics de Twitter, la lista de los temas más discutidos en esta red social. Según la declaración del grupo, no se trata de un instrumento de piratería sino que debe servir para llamar la atención de la gente sobre problemas graves de la sociedad.

El programa que hace posible esto se llama U.R.G.E. (Universal Rapid Gamma Emitter) y será accesible tanto para los miembros del grupo como para los internautas que quieran disponer de él. Se podrá descargar a cualquier ordenador que funcione con el sistema operativo Windows.


En su comunicado los activistas explicaron los objetivos de su nuevo invento: “Nos hemos cansado de ver entre los temas más populares de Twitter tonterías de la cultura pop y no leer nada sobre los sucesos que realmente preocupan a la gente que piensa. Twitter incluye en este grupo solo los temas que excitan el interés inmediato de los usuarios para que sean todavía más difundidos. Nuestro nuevo programa dejará que los internautas se den cuenta de que existen problemas importantes no relacionados con 'Jersey Shore' o 'Sex'.

Twitter se ha enfrentado más de una vez al planteamiento de ciertas preguntas sobre el funcionamiento de los trending topics. Por ejemplo, los partidarios de WikiLeaks acusaron a la red de haber eliminado de esta categoría los mensajes que hablan de esa organización. Respondiendo a las acusaciones, la portavoz de Twitter explicó que el sistema es manejado por un algoritmo que escoge los temas más recientes y no necesariamente los más populares. Antes, cuando los temas destacados eran elegidos según la frecuencia de mención, varios mensajes se quedaban en la lista por mucho tiempo, aunque no se registrase cambio alguno en lo referente a esos temas.

http://www.matrizur.org/index.php?option=com_content&view=article&id=14430:-anonymous-decide-empezar-a-regular-los-trending-topics-de-twitter-palabras-claves-mas-buscadas&catid=46:conocimiento-y-tecnologia&Itemid=69


English


Letter from President Hugo Chavez to the Secretary General of the United Nations

Miraflores, September 17, 2011

His Excellency, Ban Ki-moon, Secretary General of the United Nations

Mr. Secretary General:

Distinguished representatives of the peoples of the world:

I address these words to the United Nations General Assembly, to this great forum that represents all the people of earth, to ratify, on this day and in this setting, Venezuela’s full support of the recognition of the Palestinian State: of Palestine’s right to become a free, sovereign and independent state. This represents an act of historic justice towards a people who carry with them, from time immemorial, all the pain and suffering of the world.

In his memorable essay The Grandeur of Arafat, the great French philosopher Gilles Deleuze wrote with the full weight of the truth: The Palestinian cause is first and foremost the set of injustices that these people have suffered and continue to suffer. And I dare add that the Palestinian cause also represents a constant and unwavering will to resist, already written in the historic memory of the human condition. A will to resist that is born of the most profound love for the earth. Mahmoud Darwish, the infinite voice of the longed-for Palestine, with heartfelt conscience speaks about this love: We don’t need memories/ because we carry within us Mount Carmelo/ and in our eyelids is the herb of Galilee./ Don’t say: If only we could flow to my country like a river!/ Don’t say that!/ Because we are in the flesh of our country/ and our country is in our flesh.

Against those who falsely assert that what has happened to the Palestinian people is not genocide, Deleuze himself states with unfaltering lucidity: From beginning to end, it involved acting as if the Palestinian people not only must not exist, but had never existed. It represents the very essence of genocide: to decree that a people do not exist; to deny them the right to existence.

In this regard, the great Spanish writer Juan Goytisolo is quite right when he forcefully states: The biblical promise of the land of Judea and Samaria to the tribes of Israel is not a notarized property contract that authorizes the eviction of those who were born and live on that land. This is precisely why conflict resolution in the Middle East must, necessarily, bring justice to the Palestinian people; this is the only path to peace.

It is upsetting and painful that the same people who suffered one of the worst examples of genocide in history have become the executioners of the Palestinian people: it is upsetting and painful that the heritage of the Holocaust be the Nakba. And it is truly disturbing that Zionism continues to use the charge of anti-Semitism as blackmail against those who oppose their violations and crimes. Israel has, blatantly and despicably, used and continues to use the memory of the victims. And they do so to act with complete impunity against Palestine. It’s worth mentioning that anti-Semitism is a Western, European, scourge in which the Arabs do not participate. Furthermore, let’s not forget that it is the Semite Palestine people who suffer from the ethnic cleansing practiced by the Israeli colonialist State.

I want to make myself clear: It is one thing to denounce anti-Semitism, and an entirely different thing to passively accept that Zionistic barbarism enforces an apartheid regime against the Palestinian people. From an ethical standpoint those who denounce the first, must condemn the second.

A necessary digression: it is frankly abusive to confuse Zionism with Judaism. Throughout time we have been reminded of this by several Jewish intellectuals such as Albert Einstein and Erich Fromm. And today there are an ever increasing number of conscientious citizens, within Israel itself, who openly oppose Zionism and its criminal and terrorist practices.

We must spell it out: Zionism, as a world vision, is absolutely racist. Irrefutable proof of this can be seen in these words written with terrifying cynicism by Golda Meir: How are we to return the occupied territories? There is nobody to return them to. There is no such thing as a Palestinian people. It is not as people think, that there existed a people called Palestinians, who considered themselves as Palestinians, and that we came and threw them out and took their country. They didn't exist."

It is important to remember that: from the end of the 19th century, Zionism called for the return of the Jewish people to Palestine and the creation of a national state of its own. This approach was beneficial for French and British colonialism, as it would later be for Yankee imperialism. The West has always encouraged and supported the Zionist occupation of Palestine by military means.

Read and reread the document historically known as the Balfour Declaration of 1917: the British Government assumed the legal authority to promise a national home in Palestine to the Jewish people, deliberately ignoring the presence and wishes of its inhabitants. It should be added that Christians and Muslims lived in peace for centuries in the Holy Land up until the time when Zionism began to claim it as its complete and exclusive property.

Let’s not forget that beginning in the second decade of the 20th century, Zionism started to develop its expansionist plans by taking advantage of the colonial British occupation of Palestine. By the end of World War II, the Palestinian people’s tragedy worsened, with their expulsion from their territory and, at the same time, from history. In 1947, the despicable and illegal UN resolution 181 recommends dividing Palestine into a Jewish State, an Arab State, and an area under international control (Jerusalem and Belem). Shamefully, 56 percent of the territory was granted to Zionism to establish its State. In fact, this resolution violated international law and blatantly ignored the will of the vast Arab majority: the right to self-determination of the people became a dead letter.  

From 1948 to date, the Zionist State has continually applied its criminal strategy against the Palestinian people with the constant support of its unconditional ally, the United States of America. This unconditional allegiance is clearly observed by the fact that Israel directs and sets US international policy for the Middle East. That’s why the great Palestinian and universal conscience Edward Said stated that any peace agreement built on the alliance with the United States would be an alliance that confirms Zionist power, rather than one that confronts it.

Now then: contrary to what Israel and the United States are trying to make the world believe through transnational media outlets, what happened and continues to happen in Palestine —using Said’s words— is not a religious conflict, but a political conflict, with a colonial and imperialist stamp. It did not begin in the Middle East, but rather in Europe. 

What was and continues to be at the heart of the conflict?: debate and discussion has prioritized Israel’s security while ignoring Palestine’s. This is corroborated by recent events; a good example is the latest act of genocide set off by Israel during its Operation Molten Lead in Gaza.

Palestine’s security cannot be reduced to the simple acknowledgement of a limited self-government and self-policing in its “enclaves” along the west bank of the Jordan and in the Gaza Strip. This ignores the creation of the Palestinian State, in the borders set prior to 1967 with East Jerusalem as its capital; and the rights of its citizens and their self-determination as a people. This further disregards the compensation and subsequent return to the Homeland of 50 percent of the Palestinian people who are scattered all over the world, as established by resolution 194.

It's unbelievable that a country (Israel) that owes its existence to a general assembly resolution could be so disdainful of the resolutions that emanate from the UN, said Father Miguel D’Escoto when pleading for the end of the massacre against the people of Gaza in late 2008 and early 2009.

Mr. Secretary General and distinguished representatives of the peoples of the world:

It is impossible to ignore the crisis in the United Nations. In 2005, before this very same General Assembly, we argued that the United Nations model had become exhausted. The fact that the debate on the Palestinian issue has been delayed and is being openly sabotaged reconfirms this.

For several days, Washington has been stating that, at the Security Council, it will veto what will be a majority resolution of the General Assembly: the recognition of Palestine as a full member of the UN. In the Statement of Recognition of the Palestinian State, Venezuela, together with the sister Nations that make up the Bolivarian Alliance for the Peoples of Our America (ALBA), have denounced that such a just aspiration could be blocked by this means. As we know, the empire, in this and other instances, is trying to impose its double standard on the world stage: Yankee double standards are violating international law in Libya, while allowing Israel to do whatever it pleases, thus becoming the main accomplice of the Palestinian genocide being carried out by the hands of Zionist barbarity. Edward Said touched a nerve when he wrote that: Israeli interests in the United States have made the US’ Middle East policy Israeli-centric.

I would like to conclude with the voice of Mahmoud Darwish in his memorable poem On This Earth: We have on this earth what makes life worth living: On this earth, the lady of earth, Mother of all beginnings/ Mother of all ends. She was called… Palestine./ Her name later became… Palestine./ My Lady, because you are my Lady, I deserve life.

It will continue to be called Palestine: Palestine will live and overcome! Long-live free, sovereign and independent Palestine!

Hugo Chávez Frías

President of the Bolivarian Republic of Venezuela

http://venezuelanalysis.com/analysis/6507


Obama at the UN: The arrogant voice of imperialism

By Bill Van Auken
22 September 2011

President Obama delivered an empty and arrogant sermon to the United Nations Wednesday, laced with platitudes about “peace” that were designed to mask Washington’s predatory policies.

The American president received a tepid response from the assembled heads of state, foreign ministers and UN delegates. Not a single line in his speech evoked applause. The novelty of two years ago, when Obama made his first appearance before the body posing as the champion of multilateral-ism in contrast to Bush, has long since worn off. As the world quickly learned, changing the occupant of the White House did little to shift the direction of American foreign policy or curb the spread of American militarism.

The immediate purpose of Obama’s 47-minute address was to supplement a behind-the-scenes campaign of bullying and intimidation aimed at forcing the Palestinian Authority to drop its plan to seek a UN Security Council vote on recognition of Palestine as a sovereign member state.

Washington has vowed to veto any bid for Palestinian statehood if it comes to the Security Council, a move that would only underscore the real character of US imperialist policy in the Middle East and the hypocrisy of its claims to identify with the revolutionary upheavals of the Arab masses.

The speech and Obama’s defense of the veto threat served to accomplish the same purpose, further diminishing the US president’s popularity in the Arab world. According to a recent poll, his favorable rating in the region has fallen from roughly 50 percent when he took office to barely 10 percent, even lower than George W. Bush in his second term.

Obama rushed from the podium at the General Assembly hall to a meeting and joint appearance with Benyamin Netanyahu. The Israeli prime minister praised Obama’s remarks and made it clear that the two are working on a joint strategy to muscle Palestine Authority head Mahmoud Abbas into dropping the statehood bid. It was reported Thursday that there were efforts to get the Palestinian delegation to make an entirely symbolic plea for recognition, while agreeing to postpone any vote until after the resumption of US-brokered negotiations with Israel.

There have been two decades of such talks, which have achieved nothing, while Israel has relentlessly expanded Zionist settlements in the occupied West Bank and Jerusalem. Since the onset of negotiations in 1991, the number of settlers has more than doubled, while the West Bank has been internally divided by settlements, security roads and checkpoints as well as the apartheid security wall separating it from Israel.

Obama’s remarks in the UN speech represented an even further accommodation to Israel compared to his proposal in May for a resumption of talks, which he then said should be based upon pre-1967 borders with “mutually agreed swaps.” That statement, which implicitly supported Israel’s demand to retain existing settlements, merely reiterated the official policy of the US government since the Clinton administration. Nonetheless, the mere reference to borders provoked a storm of criticism from Netanyahu, the Israeli right, and the Republican Party.

In his speech to the UN, Obama mentioned neither the 1967 borders nor any proposal to halt the expansion of settlements on the West Bank. Instead, he presented the basis for proposed negotiations as: “Israelis must know that any agreement provides assurances for their security. Palestinians deserve to know the territorial basis of their state.” As the rest of the US president’s remarks made clear, both those conditions are to be dictated by Israel.

While behind the scenes US officials are reportedly threatening the Palestinian Authority with cutting off all US aid if it goes ahead with the request for recognition, in his speech Obama described a turn to the UN as a “short cut” that would accomplish nothing.

Dismissing the role of the institution that he had rhetorically praised at the outset of his remarks, Obama said, “Peace will not come through statements and resolutions at the UN—if it were that easy, it would have been accomplished by now.” Indeed, scores of UN resolutions on the plight of the Palestinians have been repudiated and ignored by both Israel and Washington. The US has used its veto in the Security Council to kill scores more.

Evidently responding to the right-wing criticism of Republican presidential hopefuls, who have denounced him for “throwing Israel under the bus” with his 1967 borders remark last May, Obama went out of his way to dismiss the historical grievances of the Palestinian people, while identifying unconditionally with Israel.

Of the Palestinians, he said only that they deserved a “sovereign state of their own” and they “have seen that vision delayed for too long.”

This was followed by a declaration that “America’s commitment to Israel’s security is unshakable, and our friendship with Israel is deep and enduring.” He continued by describing Israel as a country “surrounded by neighbors that have waged repeated wars against it,” whose “citizens have been killed by rockets fired at their houses and suicide bombs on their buses.” He referred to Israel as a “small country” in a world “where leaders of much larger nations threaten to wipe it off of the map.” And he wound up by invoking the Holocaust.

These facts cannot be denied,” he said. One would never guess from this selection of “facts” that some 4 million Palestinians live under the oppression and constant violence of Israeli occupation, and that another 5 million are refugees, driven from their homeland.

Nor for that matter, would one have any inkling of the constant wars that “little Israel,” with its elastic borders, has waged against its neighbors. Among the more recent are the 2006 war against Lebanon, which left 1,200 civilians dead and much of the country’s infrastructure in ruins, and the 2008 “Operation Cast Lead,” against Gaza, which claimed the lives of nearly 1,500 Palestinians, compared to 13 Israelis.

With a tone of exasperation, Obama acknowledged that “for many in this hall,” the Palestinian question was the issue that “stands as a test” for Washington’s claims to champion human rights and democracy.

In reality, however, the rest of the speech proved just as revealing in terms of the hypocrisy and imperialist interests that pervade Washington’s policies all over the world.

The pretense laid out at the beginning of Obama’s speech was that the US government is engaged in “the pursuit of peace in an imperfect world.” The address included a trite refrain, repeated three times: “peace is hard.”

Fleshing out this theme, Obama pointed to the partial troop withdrawals from the eight-and-a-half-year-old war and occupation in Iraq and the decade-old war in Afghanistan. He bragged that by the end of the year, only 90,000 US troops will be deployed in these wars.

Washington’s aim, he said, was to forge an “equal partnership” with Iraq “strengthened by our support for Iraq—for its government and its security forces,” and an “enduring partnership” with “the people of Afghanistan.” He claimed that these changes proved that “the tide of war is receding.”

The rhetoric about “partnership”, however, refers to the plans being pursued by the White House and the Pentagon to keep US troops, CIA operatives and American bases in both countries, long past the dates set for US withdrawal. US imperialism is determined to continue pursuing the goals that underlay the wars from the outset: hegemonic control over the strategic energy reserves of the Caspian Basin and the Persian Gulf.

Obama then preceded to extol the “Arab Spring,” declaring: “One year ago, the hopes of the people of Tunisia were suppressed…One year ago, Egypt had known one president for nearly thirty years.”

Needless to say, the American president made no reference as to whose support had kept the dictators Ben Ali and Mubarak in power for so long, nor to the current attempts by Washington to salvage the regimes they headed and suppress the mass popular movements that forced their ouster.

From there, he proceeded to praise the NATO war in Libya, declaring that, by authorizing this imperialist intervention, “the United Nations lived up to its charter.”

In reality, the war represented a fundamental violation of the tenets of this charter, which proclaimed the “sovereign equality” of all member states, demanded that all disputes be settled peacefully and insisted that member states “refrain in their international relations from the threat or use of force against the territorial integrity or political independence of any state.”

In the case of Libya, the US and its NATO allies, proclaiming the threat of an imminent massacre in Benghazi, procured a resolution authorizing “all necessary measures” to protect civilians. It utilized this resolution as a cover for a war of regime change. The NATO powers carried out thousands of air strikes and sent in special forces troops to organize, train and arm a “rebel” force for a war that has claimed the lives of tens of thousands of Libyans. The aim of this war, like those in Afghanistan and Iraq before it, is domination of strategic energy reserves—as well as inserting Western military power in the midst of a region facing revolutionary turmoil.

This is how the international community is supposed to work,” Obama declared in relation to the Libyan operation, calling to mind Lenin’s description of the League of Nations, the UN’s predecessor, as a “thieves’ kitchen.”

Turning to uncompleted business and potential imperialist interventions yet to come, Obama condemned Iran for failing “to recognize the rights of its own people” and calling for the UN impose new sanctions against Syria. “Will we stand with the Syrian people, or with their oppressors?” he demanded.

Given the bloody events in Yemen, where over 100 civilians have been massacred over the past three days, Obama could not completely ignore the upheavals against US-backed regimes in the region. In Yemen, however, there was no invocation to stand against oppressors, merely a call to “seek a path that allows for a peaceful transition.”

Even more tepid was his reference to Bahrain, the headquarters of the US 5th Fleet. “America is a close friend of Bahrain,” he declared. Here, where thousands have been killed, tortured, imprisoned, beaten and fired from their jobs for demanding democratic rights, he proposed merely a “meaningful dialogue,” while justifying the repression by suggesting that Bahrainis were confronting “sectarian forces that would tear them apart.”

The rest of the speech consisted of a hollow and unconvincing recitation of the usual platitudes. These included the elimination of nuclear weapons—with Washington, sitting on the greatest nuclear arsenal in the world and the only state ever to use such weapons lecturing North Korea and Iran. He inveighed against poverty and disease and insisted on the need “not to put off action that a changing climate demands.” Thrown in were calls for the rights of women as well as gays and lesbians.

On the decisive issue facing millions of working people in the US and across the globe, Obama acknowledged that economic “recovery is fragile”, that “too many people are out of work” and that “too many are struggling to get by.” Referring to the multi-trillion-dollar bailout of the banks, he boasted, “We acted together to avert a depression in 2009” and insisted that “We must take urgent and coordinated action once more.”

But as with all the other issues raised in the speech, the American president had no “coordinated action,” no program, and no policy to propose. In the final analysis, Obama’s empty rhetoric is a direct expression of the profound crisis gripping American capitalism and its ruling financial elite as it confronts economic collapse and the threat of revolutionary upheaval.

http://www.wsws.org/articles/2011/sep2011/boun-s22.shtml


Anonymous App Raise Awareness By Hijacking Twitter Trends

By Claudia Cukrov on September 15, 2011


World-renowned hacker group Anonymous has created an app which can manipulate trending topics on Twitter to draw attention to causes they deem important.

Designed to combat the increasing ‘redundant and pop culture like’  topics trending on the social network, URGE  (Universal Rapid Gamma Emitter) gives app users the ability to ‘hijack’ trending topics that Anonymous chooses, and tweet messages alongside them.

URGE is not technically a hacking tool, but rather a platform to allow the group to tweet their messages and raise awareness without having to constantly ‘copy and paste’ trending hash-tags.  Anonymous hopes the tool will help raise awareness about more pertinent global issues.

The official release from the group:

To the people of the interwebz,
We recently have become tired of seeing trending topics on twitter that were redundant and ‘pop culture’ like.  We have also grown tired of Twitter not trending hash tags that actually serve a cause and mean something to free thinkers of the world.  We have taken note of why Twitter would not do so, they only trend topics which would ‘appeal’ to people and can get people to tweet more.  This was pathetic in our eyes, and we could not stand by and take it anymore.  We have developed a program called ‘U.R.G.E. Universal Rapid Gamma Emitter (twitter edition)’ which hijacks trending topics of our choice and and lets us tweet messages within them.  This will help raise awareness of problems going on in this world and show people that real problems exist outside of ‘Jersey Shore’ and ‘Sex.’  We will distribute this program amongst Anonymous and anyone else who cares to use this for awareness and bashing corrupt politicians. This is not a hacking tool nor is it an exploit tool, it was created to make it easier for us to tweet faster without copying and pasting constantly.
You can Download this program HERE (Windows-Beta)
You will need .net framework four to run this program. You can get it: HERE
U.R.G.E Users Manual
Source Code
We Are Anonymous
We Are Legion
We Do Not Forgive
We Do Not Forget
EXPECT US!


http://www.psfk.com/2011/09/anonymous-app-raise-awareness-by-hijacking-twitter-trends.html




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