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No. 1592

Español / English

11 – 09 – 2011

Especial 11 de septiembre - 9/11-Special



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Español: Especial 11 de septiembre



English: 9/11 Special



Español: Especial 11 de septiembre


Las Mentiras del 11-S "Terrorismo Interno"


Por: Sebastian Jarré
canalincognito.com


Aquel 11 de Septiembre será difícil de olvidar para millones de personas de todo el mundo que, como un servidor, quedaron petrificadas en las pantallas de televisión al comprobar una vez más la tragedia del terrorismo, cebado con Norteamérica.

Y recuerdo que estaba en Madrid cuando las imágenes de la CNN me sacudieron. Al principio, pensé ingenuamente, supuse que era un quisquilloso accidente de un piloto desquiciado. Más tarde, , al estrellarse el segundo avión contra otra Torre, me di cuenta que la cosa se venía en serio.

Pero ya todos conocemos esta historia y qué desenlace tuvo. Casi como un rumor, la idea de que la guerra en Medio Oriente fue causada por ambiciones petrolíferas se empezó a colar en nuestro inconsciente. Y ahora no hay, prácticamente, dudas.

Y los minutos de luto mundiales y las palabras del presidente Bush tuvieron su cometido.

De a poco, la historia oficial de los acontecimientos cobró forma y sustancia. Y ya nadie se inquiere qué pasó realmente aquel fatídico día. La imagen tenebrosa de un fanático de rostro enjuto y mirada penetrante se nos ha hincado en nuestras cabezas con pérfida nitidez. Con tanta fuerza como que los medios la alimentaron.

Hoy me propongo llevar a cabo dos cosas, en honor a la verdad y a las familias damnificadas. Por un lado, desnudar la trama oscura y secreta que tejieron altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos. Por otro, mostrar a la opinión publica cómo una vez más se nos está manipulando, mintiendo descaradamente y ocultando información vital para comprender esta tragedia.

Y empezaré señalando algunas contradicciones.


Los Acontecimientos “OFICIALES”


No hay duda. Al revolver entre cientos de archivos uno puede llevarse más de una sorpresa. Y entonces, casi como un moho viscoso pegado duramente a la pared de un cofre, aparecen las contradicciones con el tiempo.

Pero bueno y justo será que repasemos cual fue la “historia oficial” de aquel 11 de septiembre turbulento.

Como todos sabemos, dos aviones comerciales impactan contra la fachada del World Trade Center (WTC) en las Torres Gemelas. Luego, las noticias advierten de muchos vuelos más siniestrados. Y uno de ellos, según la “versión oficial”, se estrella en las mismísimas fauces del Pentágono, el edificio más protegido del mundo. En Pennsylvania, otro Boeing 757 es derribado por la misma tripulación que, en un acto heroico, toman los controles y evitan una catástrofe mayor.

 

 


A simple vista, tales eventos no ofrecen queja alguna. Y todos, , me incluyo primero, nos sentimos tentados en pensar que fueron terroristas de Medio Oriente que, al mando de Bin Laden y su grupo sedicioso de Al Qaeda, hicieron su macabra labor. Y aunque esto es verdadero, hay ciertas aristas que chirrían ni bien uno las analiza.

Pero las paradojas empiezan al estudiar atentamente el vuelo siniestrado en el Pentágono. Allí, como digo, no sólo los avezados terroristas pudieron hacerse con los mandos del vuelo y estrellarlo contra una delicada fachada de los primeros pisos del edificio (cuando hubiera sido más sencillo hacerlo sobre el raso y no tan ceñido al suelo) sino que, encima, violaron uno de los más complejos emblemas militares del planeta, el corazón de Washington y el mundo. 

Y para hacerlo evadieron el sistema sofisticado de radar del lugar, y la artillería que, en caso de violación del espacio aéreo entra automáticamente en funcionamiento. Lo hicieron, y con tan buen tino, que de los cinco anillos que conforman este lugar, impactaron y destrozaron sólo uno. Casualmente aquel que recientemente había sido refaccionado. 

Y digo yo, ¡ Vaya puntería!.

Cuando la NBC dio a conocer la filmación de este horror, que sospechosamente no tuvo mucha repercusión, se aprecia como “algo” impacta en la base del edificio. Pero claro, ese “algo” no llega a observarse con mucha definición. Y si uno se toma la molestia de analizar una y otra vez la cinta, puede llevarse pasmosas sorpresas.



No sólo no hay avión comercial, sino que el fuego, según los que estudiaron la cinta, especialistas en explosiones, se comporta de una manera que sólo puede ser consecuencia de una explosión y no la combustión del queroseno del avión.

Aquella es la opinión de Pierre, Henri Bunel, especialista del ejército francés.

Y añade, para más inri:
La bola de fuego de las Torres Gemelas se proyecta hacia fuera y hacia abajo, mientras que la del Pentágono lo hace hacia arriba, señal de que las temperaturas que generó fueron más altas en el caso de Washington, al producirse una mayor evaporación, lo que vuelve a indicar que se trató de una detonación, ya que si el origen del fuego es por queroseno, la temperatura es más baja.”

Lo curioso de todo, es que el vuelo 77 que, según la versión oficial, se estrelló contra el Pentágono, misteriosamente desapareció del radar varios minutos antes de que ocurriera la tragedia.

Y desapareció cuando atravesaba los densos Parques Nacionales de Ohio. Justo cuando no había nadie disponible para ver donde quedó aquel vuelo.

Y, a continuación, minutos más tarde un “bip” en el radar sentenció que una aeronave veloz se dirigía hacia el Pentágono. Claro, su velocidad desmesurada no era la de un simple Boeing, era otra cosa. ¿Qué era? Ya lo veremos.

Continuemos con la filmación de la NBC.

Como digo, no se aprecia avión comercial, salvo algo, notoriamente blanco y delgado, que surge al ras del suelo. En cada fotograma, amen de la explosión, se puede seguir el recorrido de aquello que no presenta alas como las de los aviones, y cuya velocidad supera a la de un Boeing. 

Pero además de la filmación, que aquí se ofrece para su análisis, hay otros detalles...

Por ejemplo. Muchos testigos afirman que vieron un pequeño avión cruzar sobre sus cabezas, emitiendo un tipo de estela inconfundible. “
Como un avión mediano” confesaba Meseidy Rodriguez. 

Michael Kelly lo retrataría más minuciosa para la cadena CBS: “
Vi un avión que venía por encima, a muy baja altura, y lo siguiente fue una tremenda explosión. Era un avión pequeño”.

Es cierto, también hubo observadores de un Boeing circulando por la zona. Pero eso se explica fácilmente cuando constatamos que se había decretado, tras lo de Nueva York, a todos los vuelos aterrizar en el aeropuerto de Reagan ubicado a sólo un kilometro del Pentágono.

Y nadie, repito: nadie, pudo presenciar aquello que se estrelló contra el Pentágono.

Pero hubo ciertas pistas que pudieron ponernos sobre el responsable. Se trataba de filmaciones efectuadas desde cámaras de seguridad de tanto una gasolinera como el propio hotel Sheraton. Lamentablemente aquí el FBI hizo de las suyas, y confiscó todo el material relativo a ello. Y pregunto una vez más ¿No es sospechosa esta actitud?

Y es que, sea  lo que hayan captado las cámaras, hubiera sido contundente. Por eso, despechado, José Velasquez decía: “
Pensé que la cámara de seguridad de la gasolinera debería haberlo captado todo, porque está orientada hacia aquel lugar”.

Pero continuemos.

Y aferrémonos a las matemáticas, mis ciencias preferidas.

Hacía una hora que había ocurrido lo de las Torres Gemelas en Nueva York, cuando ocurrió lo del Pentágono. Por tanto, el mundo ya estaba convulsionado.

Pues bien, aquel poderoso, ahora endeble, edificio del Pentágono está alojado a 15 km de la base aérea Andrews que posee aviones caza para cualquier acción imprevista.

La “versión oficial” admite que se enviaron cazas para evitar lo del Pentágono, pero no llegaron a tiempo. Y, en lugar de enviarlos de la base más próxima (la Andrews donde “casualmente” no estaban disponibles, estaban en prácticas) se procedió a enviar los de la base de Virginia, la Langley.

Como digo, así y todo, según el Norad (mando aéreo de la defensa de Norteamérica) no pudieron llegar a tiempo.

Pero aclaremos el asunto.

La base aérea de Langley (que envió dos F-16 a las 9:24 hs) está ubicada a 200 km del Pentágono. Un F-16 puede alcanzar velocidades de casi dos veces la del sonido (Mach 2, aproximadamente 2300 km/h)
Ahora bien, juntemos todo y analicemos.

Si el impacto fue, según el Norad y la “versión oficial”, a las 9:37 hs, la distancia pudo ser cubierta por los cazas a su máxima velocidad (tuvieron más de 12 minutos). Pero, por alguna siniestra razón, aquellos bólidos del aire no emplearon más allá de los 400 km/h, según los cálculos matemáticos que invito que ustedes mismos realicen.  

¿Por qué? La respuesta puede ser obvia...

Incluso más. Según los partes sismograficos, el impacto al Pentágono fue efectuado a las 9:41 hs, no a las 9:37 hs.

Y digo yo ¿Por qué, sabiendo el estado de la Nación, donde sus dos monumentos más emblemáticos ya habían sido alcanzados, no se llegó a tiempo a evitar esta nueva catástrofe.? Y tuvieron una hora para reflexionar cual podría ser el siguiente objetivo en la negra lista de los terroristas. Aun así, las medidas de seguridad del Pentágono dejaron mucho que desear.

¿Qué fue entonces lo que finalmente se estrelló contra el Pentágono?.

Dejaré que lo diga, como lo hizo en The Washintong Post,un ingeniero que trabajaba en el propio edificio:


Nosotros oímos un ruido, un ruido fuerte como el de un misil. A continuación se oyó la explosión.”

¿Suficiente?.

¿No?

Vayamos, entonces, a algo mucho más concreto.

Y esta vez los ojos no engañan.




¿Puede que este misil haya sido la causa del atentado al Pentágono?




Aun el Pentágono de pie, fíjese que solamente afectó un área menor y de los primeros pisos, cuando el tamaño del Boeing debería haber producido una oquedad mucho más grande. ¿Y donde están el timón, la cola y las alas?



Amen de que las maniobras, según la cada vez más dudosa “versión oficial”, llevadas a cabo por los pilotos del Boeing secuestrado fueron tildadas de “imposible” por varios profesionales de la aviación, el impacto en el primer piso del edificio militar fue imposible desde el vamos.

Joe Vials, investigador de los hechos, piensa que no sólo es inverosímil para la pericia de un piloto entrenado en escuelas simples manejar un Boeing semejante, sino que encima, afirma, se dio el lujo de enfilar a una baja altura de cuasi aterrizaje. Eso, ni los experimentados pilotos aéreos pueden.

Será pues, hora de tomar reglas y centímetros y medir el edificio.

Y las imágenes nos ayudaran.

Fijémonos en las fotos la imagen donde esta derrumbada la fachada del edificio, que ocurrió al cabo de una hora. Media 15 metros de profundidad y 19 de anchura.

Pues bien, el Boeing que se estrelló contra el Pentágono media 47, 32 metros de longitud, frente a los 15, y 38 metros de envergadura, frente a los 19. Y el retrato digitalizado de la situación será más elocuente. En este caso, las palabras sobran.

Aquello, definitivamente, no fue un avión comercial.

Pero alguien objetara: “¿Y los restos, acaso no hubo restos del avión?”.

Rotundamente No. O mejor: hubo un, repito: “un”, resto de avión, pero sus dimensiones eran tres veces más pequeñas que el Boeing. Y, según la “versión oficial”, el avión se desintegró (cuestión que jamás ocurrió en este tipo de accidentes).

 

Detalles de la oquedad. Compárese con la envergadura de lo que un Boeing hubiera hecho con sus 13, 6 metros de altura

 

Los “restos” del avión. Amen de no corresponder a un Boeing, su tamaño nos indica que aquel artefacto que impactó contra el pentágono era tres veces menor que un avión comercial

Pero como dijo el físico Gerard Holmgren, quien analizó exhaustivamente el episodio en su Análisis Matemático y físico del atentado del Pentágono, “El gobierno de los Estados Unidos podrá ser el más poderoso del mundo pero no puede cambiar las leyes de la Física”.

La verdadera proporción de avión. Como se advierte a simple vista el desmoronamiento, que se hizo efectivo a la hora del estruendo, debió ser mayor y más destructivo.
Pensemos que en las alas había combustible en esta clase de naves.

El Pentágono en uno de sus flancos. Por ahí pasó el avión, pero, como se aprecia, el pasto esta intacto y sin ningún daño

 

 




Las Torres Gemelas: PILOTOS DE ALA


No voy a profundizar en la vida de los terroristas que nos vendieron (en virtud o no de la orden ejecutiva 01, 261 que prohibe dar detalles por razones de seguridad) a un público dolido y resentido en lo más profundo.

Solo debo decir, en honor a la verdad, que aquellos emisarios de Ala no estaban facultados para volar con pericia tremendas fortalezas del aire, muchos menos para ejecutar maniobras como las que vimos en el Pentágono o en la Torre Sur.

Lo desastroso para la “versión oficial” es que muchos de los caratulados como terroristas que habían piloteado los aviones estaban vivos y coleando en diferentes partes del mundo ( como Salem Alhazmi, que manejó el vuelo 77 y reside actualmente en la ciudad saudí de Yanbou).

Aquellos identikit resultaron una farsa. Y desde embajadas se le advirtió al FBI que estaban malinformando a la población. Pero esto, como muchas otras cosas, fue desoído.

Importaba un culpable, alguien en quien recayeran todas las consecuencias del horror. Y en esa búsqueda no importó la verdad. Todo nacido en Medio Oriente era posible sospechoso. Más aun si anduvo por los Estados Unidos en los últimos días al 11 de septiembre.

Y no importaba (para llegar a esta cometido) que se falsificaran evidencias o que se tergiversaran testimonios. Todo, como digo, servía. Por eso no nos debe resultar extraño que el pasaporte de uno de los terroristas haya caído en manos del FBI. Claro, lo hallaron en los escombros milagrosamente intacto. No sólo evadió los 40.000 litros de queroseno del avión, las temperaturas excesivas y la infraestructura del lugar que se desmoronaba, sino que resistió más que su dueño del que no se halló vestigio alguno.

Y algunos dirán que fue una suerte encontrarlo. Otros, más escépticos, pensaran que se nos está tomando el pelo.

Pero analicemos los acontecimientos en las Torres Gemelas.

Primeramente debo destacar que tardaron 30 valiosos minutos en dar la alarma del secuestro del Boeing al Norad. Esto, es obvio, pudo evitar la catástrofe. Los cazas, avezados en estos menesteres, hubieran desviado de mil formas diferentes el objetivo de los secuestradores. Pero, como digo, no ocurrió. Y a las 08:46 hs el Boeing 167 destrozaba una de las Torres Gemelas.

Pues bien. Puede ser entendible, y hasta cierto punto “disculpable”, la negligencia de los controladores aéreos y el Norad en cuanto al primer impacto. Pero no en cuanto al segundo. Y me explico.

Nos enfrentamos a un segundo avión que se dirigía a la Torre Sur del WTC. Dos F-15, cuya velocidad puede llegar a 3000 km/h, se lanzan a la detención del segundo vuelo. 10 minutos después, el inminente impacto no puede ser evitado.

Y sin embargo, como calcularon los expertos, estos bólidos pudieron alcanzar su objetivo en seis minutos. ¿Qué pasó? Parece que lo mismo que en el Pentágono, lo deducible...

Porque, según el Norad, abrazado a la “versión oficial”, aquel segundo vuelo tomado fue detectado a las 08:43 hs. A las 08:46 hs parten los F-15 de la base de Otis (alojada a 250 km de la ciudad). Y aun en vuelo, a las 08:52 hs, no pueden impedir que a las 09:02 hs se estrelle el segundo avión. Finalmente, y ya en vano, llegan a las 09:11 hs.

En suma: desde que se dio la alarma ( y no olvidemos que el primer avión ya había impactado en la Torre Norte) transcurrieron casi 20 minutos.

Así y todo, por alguna siniestra razón, otra vez, los cazas no emplearon todas sus capacidades y no llegaron a tiempo.

El mismísimo general Paul Waver, director del Air National Guard, afirmó que los cazas podrían haber alcanzado a los aviones aun estando a 800 km de distancia”.

Entonces ¿qué falló?.

No podemos pensar en un error, dado que no por nada Estados Unidos invierte tanto millones en defensa militar. Además era el segundo vuelo. Tenían tiempo.

Sospecho que alguien, presumiblemente muy informado por adelantado del asunto, con influencias en las altas esferas del poder, dio la orden de demorarse a los F-15. Por eso se explica, que al segundo impacto, aceleraron, tal como lo registra el radar y los cálculos matemáticos , a 1350 km/h para llegar a destino. Y es que, pobres diablos, venían a una media de 260 km/h, casi en clase turista)

Pero alguien objetara ¿Al fin y al cabo, el vuelo 93, no fue derribado en Pennsylvania por cazas?

Tampoco, parece, llegaron a tiempo. Y según la ya dudosisima “versión oficial”, el gobierno afirmó que aquel vuelo cayó por obra y gracia de los propios pasajeros en un acto que les grajeó el mote de “el vuelo de los héroes”.

EXPERTOS DE ALA

Sobre la pericia de los pilotos terroristas, como mencione, quedan muchas dudas. Al ver los videos de los atentados, muchos de los pilotos de aviones comerciales (semejantes al de los atentados) alzaron la voz. Y concluyeron que los secuestradores debieron estar muy avezados en la aviación. Tuvieron que ser, necesariamente (insisto) expertos.

Fernando Llaca Posada, comandante de Iberia y ex presidente del SEPLA declaró:La acción ha sido obra de pilotos entrenados y no de aficionados que hubieran tenido una formación improvisada. Tenía un mínimo de instrucción que se adquiere con mucho tiempo de aprendizaje y con mucho dinero. No eran aficionados.”

Otro piloto era Jaime Lacasa:

El Piloto tenía una experiencia en este tipo de aviones, ya que sólo un experto puede hacer un impacto con esa precisión”.

Así y todo, y aunque cueste reconocerlo, la “versión oficial” sepultó estas declaraciones.

Los terroristas apenas si habían hecho cursillos en escuelas de vuelo, y ninguno había manejado jamás, según los instructores, un Boeing, salvo uno de ellos, Mohamed Atta, en un simulador.



Y tengamos en cuenta que a una velocidad de 800 km/h un error de fracciones de segundo puede equivaler a una desviación de varios metros en el rumbo. Pero uno de ellos, incluso, se dio el lujo de virar a último momento, tal como muestran los videos.

Pero permitamos por un momento cerrar los ojos a lo obvio y suponer que “por un milagro de Alá”, los terroristas pudieron maniobrar sus secuestradas aeronaves hacia las Torres.

La cosa cambia, sin embargo, con el Pentágono. Porque el presunto terrorista Hani Hanjour que estrelló “su” avión, según la “versión oficial”, no llegó a pilotear en su prácticas siquiera una avioneta. Pero maniobró con tanta destreza su avión que, no sólo estuvo en vuelo 55 minutos, sino que descendió a ras de la tierra para chocar contra el primer anillo del Pentágono. Y lo hizo evitando los arboles, faroles, y manejando a solo cinco metros de altura.

Pero no olvidemos que fue Alá quien lo instruyó. Y probablemente las instrucciones del Corán lo ayudaron. Porque nadie de este mundo puede manejar un avión así. Antes, la nave se va a pique contra el suelo.



El terrorista Mohamed Atta, captado por las cámaras del aeropuerto. Dicen, según los informes, que estuvo en periplo por toda España



Algunas tomas del segundo impacto. Se evidencia la maniobra del avión, antes del impacto

¿Que es aquella protuberancia en el avión? .Algunos piensan que pudo tratarse de una bomba acoplada.

 

TORRES DEMOLIDAS POR...

La secuencia de eventos que provoca finalmente el colapso de los edificios no puede determinarse de forma definitiva”, declaraba el FEMA (Sociedad Civil de Ingenieros Americanos)

Y estaban en lo cierto. Porque, amen de la torre numero 7 que cayó por causas desconocidas –que de inmediato se achacó a las Gemelas – el derrumbamiento de Torres no puede ni será explicado por mucho tiempo.

Lo cierto es que todo nos lleva a pensar en una detonación interna. Y me explicaré sucintamente con un mínimo de rigor.

Y empezaré con los testimonios de bomberos que jamás creyeron la “historia oficial” y declaraban en su día: “Los daños estructurales provocados por el impacto de los aviones y la ignición del combustible no fue por si misma razón suficiente para provocar la caída de las torres”.

Pues bien. Estos hombres reclamaron una investigación profunda de los hechos, y pronto, una cinta se ofreció al cuerpo de bomberos, donde estaban grabadas las últimas comunicaciones con aquellos que habían ascendido a rescatar a las victimas de la tragedia. Claro, se pedía que a cambio de dichas cintas, firmaran un informe de confidencialidad para que por ninguna razón fueran dadas a conocer a la opinión publica.

Los bomberos no aceptaron el trato, pero sí los familiares de las victimas. Y, desde luego, mandaron el acuerdo al demonio. Y desvelaron como el jefe del cuerpo de bomberos, Jeff Palmer confirmaba que el incendió en la planta 78 era controlable y que “tenemos un buen plan para impedir que se propague”.

Pero sus planes fuero truncados. Y allí mismo morirían bajo los cimientos y las explosiones que oyeron reporteros de CNN, de la BBC.

Y uno de ellos, Steve Evans lo resumía así:

Yo estaba en la base de la segunda torre, la segunda torre que fue impactada. Hubo una explosión, la base del edificio se agitó , la sentí moverse. Luego, cuando nosotros estabamos fuera hubo una serie de explosiones.”

Pero centrémonos en los aviones y su combustible y su blanco.

Las torres, por un lado, estaban formadas por más de 40 vigas de acero enterradas en lo profundo de la tierra, a un nivel –7, sobre la propia roca de la isla. Su constructor, el japonés Minoru yamasaki, conciente de la envergadura de su obra, mandó a construir un doble sistema de refuerzo , uno interior y otro exterior. En el eje central había vigas de acero. Y , por fuera, también había vigas de acero.

Ahora bien. Volvamos a aunar todos estos datos y los del avión.

Como se sabe, para fundir el acero es preciso de temperaturas superiores a 1400 grados centígrados. Y sin embargo, el queroseno de los aviones gracias si llegaban a 800 grados.

Aun así, afirman que cayeron como consecuencia de un efecto domino que empezó desde el impacto de las aeronaves. Una planta sobre otra. Pero debemos admitir al ver los videos que aquello semeja más una demolición con explosivos que otra cosa. Y como digo, el acero era muy resistente para consumirse a 800 grados.

Quizá por eso, Mirolad Ristic, catedrático de la Facultad de Arquitectura y Construcción de la Universidad de Belgrano declaró: “ El derrumbare de las Torres Gemelas se produjo, además de por el impacto de los aviones, a la posible presencia de explosivos dentro del edificio. A la luz de las imágenes, y al contemplar la caída de las antenas de televisión de las torres en dirección estrictamente vertical, sin torsiones, deduje que no había otra forma de lograr una demolición así que con explosivos.”

Pero esto no es lo inquietante del asunto.

Lo curioso, lo importante, lo trascendente es que en el nivel –7 se halló literalmente una “piscina de acero liquido”.

Mark Loizeaux - presidente de la empresa Controled Demolition de Phoenix - reclamado para colaborar en las investigaciones, efectuó el hallazgo. Y recordémoslo: el nivel 7 está a muchos metros por debajo de la tierra. Y no hay oxigeno casi. Y el impacto de los aviones fue entre las plantas 80 y 100 (promedio).

¿Cómo, con sus 800 grados de calor de combustible, fundieron los cimientos transformándolos en una “piscina” de acero?.

Tal vez ahora entendamos cómo tamañas construcciones sólo resistieron poco más de media hora antes de su colapso.

Fue el tiempo prefijado para las detonaciones...



SOSPECHOSOS CLARIVIDENTES

Ya lo digo. Hubo circunstancias que fueron literalmente desdeñadas por la prensa y que nos advertían que hubo muchas personas que sabían de antemano de la catástrofe.

Eso me lleva a pensar que el Gobierno de los Estados Unidos sabía lo que estaba en juego aquel 11 de septiembre. Y, aun así, miró para otro lado. Es más: podría decirse que les abrió de par en par las puertas a los terroristas para que hicieran su trabajo.

Después de todo, como sabemos, ellos siempre salen beneficiados a costa de las miles de victimas y el dolor y miedo esparcidos por toda la población y la propia humanidad. No nos engañemos, así son los lideres del mundo.

Pero se me entenderá mejor cuando exponga a los adelantados o profetas que supieron atisbar lo que se venia.

Kennet Williams –agente del FBI –advirtió en un elaborado informe en julio
de 2001 de las intenciones de Al Qaeda. Su conocido “informe Phoenix” fue sistemáticamente obviado. Pese a que advertía que tanto el Pentágono como las Torres Gemelas podían ser los blancos elegidos.

La CBS aseguró que en agosto de 2001, George Tonet, director de la CIA
había avisado al presidente Bush de los inminentes atentados.

Coleen Rowley , agente del FBI en Minneapolis también afirmó que se
conocían los planes de los terroristas pero así y todo no se hizo nada por detenerlos.





El enemigo publico numero uno de Estados Unidos, casualmente muy cercano al presidente y su entorno. También salió beneficiado en la masacre. Curiosamente en los primeros videos que se dieron a conocer no habla de su responsabilidad en los atentados


El primer ministro Israelí, Ariel Sharon también fue advertido por el servicio de seguridad Israelí, según el diario Yadiot Ahranot.

Muchos de los trabajadores de Odigo, empresa Israelí –cuya sede estaba en World Trade Center – fueron advertidos de los inminentes ataques a través de radio mensajes.

En Europa, una de las bases americanas más importantes, curiosamente – cuando no sospechosamente- se puso en alerta casi diez horas antes de producirse el primer atentado contras las Torres Gemelas.

La base aérea de Wright Patterson también estuvo en alerta horas antes de la masacre.

El periodista Gordon Thomas confirmó que la CIA había sido notificada por el servicio secreto israelí de que aviones comerciales suicidas podrían impactar contra los emblemas de Norteamérica.

El Alcalde de San Francisco, Willie Brown, también fue advertido. Lo mismo el escritor Salman Rushdie. En el Pentágono , donde se produciría el tercer atentado, se citaron a un nutrido grupo de periodistas. Y, por razones que jamas se esclarecieron, se canceló aquella convocatoria que estaba preparada para la misma mañana de los hechos, en el preciso lugar donde habría de impactar el dudosisimo ¿Boeing.?.

 

El 10 de septiembre de 2001 , Tom Kemey , director del FEMA, fue impelido
por sus superiores a que tomara puesto con su gente en Nueva York.

En agosto de 2001, otra casualidad. Un ex teniente de marina es detenido y declara sin ambages trabajar como agente secreto. Delmart Edward Vreeland avisaba –con absoluta precisión de detalles- de un inminente atentado en Nueva York .

El banquero Richar Dennison también denunció sus “novedades” al FBI en agosto de 2001. Y, según anticipó, aquellos terroristas tenían planeado secuestrar aviones para su horrendo crimen.

El presidente egipcio Hosni Mubarak también disponía de información al respecto –en virtud de sus servicios de inteligencia, que parecen funcionar mejor que el de los estadounidenses –de un atentado el 11 de septiembre.

 



La foto muestra a Bush –en el preciso instante en que le avisan de la amarga “novedad” - en aquella escuelita donde permaneció impávido mientras su país se colapsaba

De Alemania también informaron al FBI. Indicaron con detalle el propio WTC. En junio del 2000 una empresa de paginas web, Verisign, tuvo 17 solicitudes
sospechosas para crear sitios nuevos en la red. Sus nombres lo dicen todo: August11horror.com, terrorattack2001.com, woldtradecenterbombs.com , newyorattack299.com, attackamerica.com , terrorattack2001.com.

Las extrañas maniobras de los mercados bursátiles días atrás del 11 de septiembre solo nos indican lo mismo: alguien sabía.

El 7 de septiembre, George Schultz – ex secretario de Estado- también recibió la “mala nueva” por anticipado. Así lo dijo al diario San Francisco Cronicle.

El 10 de septiembre el juez antiterrorista de Francia Jean-Louis Brugiere también advierte de los inminentes golpes a WTC.

Y aquí lo curioso. Meses antes del 11 de septiembre, fue hecha una simulación en maqueta del ataque al Pentágono. Y justamente el día de la catástrofe , en la sede de la CIA, se hizo un ejercicio similar que, dramáticamente, esta vez coincidió con la realidad.

Finalmente, por alguna razón bendita, las Torres Gemelas estuvieron con solo –y que no es poco –un 20 % de la ocupación. Eso, cierto es, evitó que la masacre llegara a mayores.

Y la lista podría seguir extendiéndose, pero creo que es suficiente para ilustrar mi idea.

Alguien –un grupo o Familia en el poder –sabía muy bien lo que estaba por ocurrir. Y aun así, olímpicamente cerró los ojos. Si lo planeó o no es ya arriesgado decirlo. Basta con afirmar que “las puertas de la casa estaban abiertas.” Y que muchas empresas, compañías petroleras y gente del gobierno salieron beneficiados.

Por eso, tal vez, el Echelon –un sofisticado sistema de espionaje –que capta más de 50 millones de mensajes (informáticos o telefónicos) en el mundo, día tras día, no detectó nada. Salvo unas comunicaciones que dio a conocer la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) Y decían: “Mañana es la hora cero”. “El partido está por comenzar”.

No sólo los terroristas evadieron estas informaciones (por negligencia o inteligencia del Estado) sino que, pasaron “armas blancas” –según la “versión oficial”- , chequearon sus pasaportes –que nadie negó el sello, pese a figurar en listas del FBI –y acto seguido, se hicieron con el control de los aviones. El resultado ya lo conocemos de memoria.

El “partido”, finalmente, había comenzado.


¿FANATICOS DE ALA O DE LA INFORMATICA?

Una trama perfecta. Eso es lo que me pareció. Y quizá pocos se atrevan a descubrir que tras los atentados y los cientos de muertes, hubo particularmente algunos decesos que fueron más que sospechosos.

Que John O´Neill fuera relevado de su cargo del FBI (donde no lo dejaban profundizar en el tema Bin Laden/Al Qaeda) y haya empezado a trabajar ,”casualmente” el 10 de septiembre en las Torres –donde al día siguiente moriría - pudo ser azar.

Que a bordo del avión secuestrado viajara el espía Daniel Lewin, que trabajaba para las fuerzas aéreas de Israel, también: “casualidad”.

Pero en mi opinión no existen las casualidades. Y –siempre lo digo - donde otros ven algo casual, yo veo propósito.

Porque, amen de aquellas sincronicidades curiosas, debemos añadir que en los vuelos viajaban científicos de la empresa Raytheon, especializada en sistemas para la milicia.

En el Boeing 767 que se estrelló contra una de las torres (norte) viajaban tres trabajadores de aquella empresa: Peter Gray, David Kovalcin, Kenneth Waldie.

En el segundo avión –estrellado en la torre sur – también había otro trabajador de Raytheon : Hubert Homer.

Ya deberíamos sospechar de estas “sincronicidades” o “casualidades mayores”. Pero todavía faltaba otra rareza...

En el desaparecido vuelo 77 –que se desintegraría completamente en el Pentágono, según la “versión oficial”, sin siquiera dejar trazas ni fuselajes – a bordo viajaba Steve Hall, director de programas bélicos de la mencionada compañía.

Pero sigamos con las “casualidades”.

Tras los hechos del 11 de Septiembre, Raytheon obtuvo del gobierno Norteamericano más de 400 millones de dólares para mejorar sistemas de misiles.

Una cifra espectacular, pero pequeña en relación a lo que ganaron los que “financiaron” la guerra. Porque si tan solo hubieran dado una mínima tajada, un porcentaje menor de lo que obtuvieron, el hambre del mundo hubiera terminado de la noche a la mañana.

Pero no. Debían seguir empeñados en financiar complejos sistemas de defensa que son “inútiles” –y ya sabemos por qué lo digo- cuando se los precisa y que no conducen más que al desmesurado poder de unos pocos.

La tecnología de Raytheon es tan secreta que suele llamarse a estas investigaciones privadas “proyectos negros”, casi rayanos en la ciencia ficción, pero siempre a favor de los militares.

Ahora bien. Entre esos “proyectos” vedados a la opinión publica estaba la posibilidad de pilotear un avión sin necesidad de Piloto, a través de señales electrónicas.

El diario alemán Der Spiegel lo decía claramente: “ El pasado mes de agosto , la compañía Raytheon logró en la base Aérea de Holloman , en Nuevo Mexico (EE.UU) hacer aterrizar hasta seis veces a un Boeing 727 sin piloto a bordo. El sistema que empleó utilizaba señales de radio que partían del final de la pista en la que tenía que aterrizar , que se enviaban al avión, que gracias a ordenes electrónicas desde tierra y a la utilización de localización por GPS servían para que los aterrizajes pudieran producirse.”

Entonces ocurre que al leer cosas de semejante envergadura uno, naturalmente, sospecha. Y piensa y vuelve a pensar: ¿no habrá sido posible que algo similar hubiera ocurrido en WTC.? Y cuando leo las historias tejidas por la siempre presente “versión oficial” sobre los terroristas no puedo más que sorprenderme y abonar esta teoría.

O como dijo el experto en los atentados Paul Thompson: “ Estaban en los vuelos secuestrados los empleados de Raytheon para activar el sistema Global Hawk o asegurarse de su funcionamiento?”.

Si se aseguraron de su funcionamiento, lo hicieron bien. Y ahora callaran.

 

CONCLUSIONES FINALES

No debería albergarse dudas de lo que ocurrió el 11 de septiembre del 2001. Hubo un ataque terrorista, eso es indiscutible. Pero estuvo escalonado desde el interior del Estado Norteamericano, donde salieron muchos beneficiados. No sólo obtuvieron “permiso” para la guerra en Medio Oriente bajo una hipotética amenaza – recuerden que hablaban de armas de destrucción masiva, armas que jamás fueron encontradas - terrorista, sino que violaron todo tipo de instituciones habidas y por haber e incluso a la propia población que no quiso plegarse en esta revuelta.

Pero los medios, eficaces como siempre, concienciaron a la gente. Y poco a poco fueron condicionándose a creer lo que día tras días decían. La amenaza de Ántrax sólo sirvió para revolver el avispero y el temor, puntilloso, se instaló en los corazones de la población. De ahí en más no había que dudar de la “versión oficial”. Hacerlo sería una acción de “mala fe” y atentaría contra “ El faro más brillante de la Libertad y el Progreso del mundo”.

Y no debo ni quiero decir que no hubo terrorismo, ni que podría haber estado implicados muchos de los personajes detectados por el FBI (tal es el caso de Mohamed Atta y el grupo de Bin Laden). Pero todos ellos, se quiera o no, tuvieron un apoyo del Estado Norteamericano para concretar sus siniestros fines.

A la postre, todos, -incluso el clan Bin Laden – salieron beneficiados.

Y sé que alguien dirá: “Pero el propio Bin Laden declaró su ataque a Estados Unidos”.

Pero creo que ya todos sabemos los secretos acuerdo entre este “impostor” y terrorista y el gobierno americano. Si alguien tiene dudas, debería refrescarse viendo el documental de Michael More “ Farenheit 9/11”.

Además, se antepone algo lógico. Un hombre como Bin Laden, que planea minuciosamente el atentado más impresionante de la historia, que toma medidas para que todo salga a la perfección ¿No esperó un contraataque de su enemigo, no previó que su atentado haría bullir el celo Norteamericano?. Claro que lo previó, pero en sus planes estaba cotejado que jamás sería apresado (además no olvidemos que los sobres con Ántrax fueron toda su “artillería” pesada). Y así dejó, -de igual modo que a él- las puertas abiertas al imperio del Petróleo.

Este es el retrato, resumido y directo, de lo que ocurrió aquel 11 de septiembre en que la historia dio un sacudón. Y, como vemos, las ansias de poder del hombre no se debilitan con nada. Y sigue escalando. Y sigue conquistando. Y sigue llenándose los bolsillos a costa de inocentes e ingenuos.

 











Algunas de las imágenes del “gran faro del mundo”. Han generado repulsas y protestas en todo el mundo. ¿No son suficientes para que los defensores – ocultos en agrupaciones escépticas, y de pésima calidad- del gobierno de Bush callen, y lo hagan para siempre? Se escudan diciendo que es una ofensa a las víctimas del 11 de septiembre, y yo me pregunto ¿ es que estas otras no son víctimas de la misma injusticia y el uso desmesurado del poder?

Todos somos parte de la población. Y,creo yo, –al menos que mis ojos me engañen – somos mayoría. La pregunta es y volverá a ser: ¿Por qué dejamos, entonces, que nos mientan y nos manipulen a su antojo?.

Y lo repito: con una “limosna” de todo aquello que recaudaron con la guerra habría bastado para frenar el hambre del mundo.

Sólo sé algo –y con esto finalizó de una buena vez este informe -: Usted y yo somos responsables de la injusticia. Porque hemos sido ciegos aunque nacimos con ojos. Porque hemos callado aunque tenemos lengua. Porque las banalidades reinantes y la superficialidad de las cosas captan nuestra atención cuando no deberían hacerlo.

Que llegué a quien tenga que llegar.



Años 80: Donald Rumsfeld y Saddam Hussein en la época en que éste usaba armas de destrucción masiva contra Irán y su propio pueblo.

http://www.formarse.com.ar/conspiraciones/11


La táctica imperialista en el nuevo proceso de dominio mundial

Por Anzoateguivive • 4 sep, 2011 • Sección: Tribuna Abierta

A propósito del aniversario del 11 Septiembre

Luego de haber transcurridos 10 años de aquel funesto 11 de septiembre de 2001, se puede afirmar categóricamente que al menos la versión oficial sobre dicho atentado fue mentira, la probabilidad es del cien por cien, sin el más mínimo género de dudas. Se le mintió a la opinión pública mundial de forma flagrante respecto a cómo sucedieron los hechos aquel 11-S. Toda la versión oficial está plagada de mentiras, como lo demostró Bruno Cardeñosa en el libro”11-S: Historia De Una Infamia”. Según el propio Cardeñosa “Que nos hayan engañado de esa forma, se debe, sin duda, a alguna razón de peso… Y esa no es otra más que ocultar la implicación directa o indirecta en los hechos del propio poder norteamericano, que fue el que salió más beneficiado de los atentados”.

Como se recordara “La guerra al terrorismo” fue el pretexto para toda la política de agresiones armadas hacia los pueblos Árabes grandes poseedores de riquezas naturales, minerales, energéticas y en el caso más reciente que es el libio también de agua. Aquí todo está claro: quienes más han sacado y obtenido un provecho extraordinario de los acontecimientos de las torres gemelas fueron sin duda miembros de un sector del poder político, militar y económico de los EE.UU.

Suponer que la confabulación para derrocar al líder libio Muammar Gadafi fue un complot organizado por Nicolás Sarkozy, o que la invasión a Libia es un nuevo Irak, sería un análisis bastante superficial pues obviaría el hecho de una decisión que habría adoptado el gobierno de Obama: basada en la nueva estrategia colonial, configurada por el pentágono en tiempos George W Bush, la cual es liderada por USA y concertada con las potencias europeas y Canadá. Esa nueva estrategia se ha puesto de manifiesto en el derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras, de otros gobernantes africanos árabes como en Yemen y Egipto, y en acciones para justificar la agresión a Siria y desestabilizar a Venezuela.

El poder Imperial y sus socios se proponen compartir el dominio y despojar de las riquezas a los países de África, Medio Oriente y América Latina, donde se ubica la casi totalidad de las reservas de petróleo y gas, otras riquezas naturales y localizaciones geográficas estratégicas. Como lo aseguraba Rafael Flores en reciente artículo, las potencias europeas conceden a USA autoridad y ésta modera su participación en acciones bélicas parciales y de desestabilización y se reserva para negociar y postergar el enfrentamiento inevitable, cuando China y Rusia se percaten de esta estrategia de dominio del planeta que las excluye a ellas y a Japón. “A esa estrategia y a los hechos que ella adelanta se referirían doscientos intelectuales africanos, quienes denuncian un nuevo colonialismo.”

Esta realidad que nos interpela y echa por tierra la interpretación que algunos “intelectuales estadounidenses o europeos” dan a las protestas contra sus mandatarios, por la crisis económica que sufren sus naciones, sin mencionar que al provocar conflictos y derrocar a gobiernos africanos, árabes o latinoamericanos las intenciones de los “defensores de los derechos humanos” no es otra que la de apoderase definitivamente de las riquezas de estos países.
Si los pueblos del mundo no se unen para oponerse pronto a las acciones de esa estrategia Imperialista, el planeta quedará sometido al dominio y despojo por esas naciones.

Antonio González Ordóñez
Aordonez47@hotmail.com

http://anzoateguivive.com/2011/09/04/la-tactica-imperialista-en-el-nuevo-proceso-de-dominio-mundial/


Torres Gemelas: el derrumbe de las mentiras

10 Septiembre 2011

Alejandro NadalConsejo Científico de ATTAC.

Cualquiera que tenga dudas sobre el colapso de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 conoce el síndrome. Sus conocidos le preguntarán invariablemente: ¿entonces tú crees en la teoría de la conspiración?

Y aquí es donde no debe flaquear. Las dudas son sobre el colapso. No hay que moverse ni un ápice de ese terreno: el derrumbe de las Torres Gemelas y del rascacielo WTC 7 (de 47 pisos, que no fue impactado por los aviones) no ha recibido una explicación adecuada. Eso no hay que perderlo de vista. Y las discusiones sobre conspiraciones no ayudan en nada a aclarar la forma y velocidad de dicho colapso.

Este es el punto central sobre el cual se concentra el análisis de los miembros de la organización Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 9/11. Cualquiera puede examinar el voluminoso expediente de pruebas que ha reunido esa organización en su sitio, www.ae911truth.org. Ya son mil 549 ingenieros, arquitectos y físicos estadunidenses los que han firmado una petición para reclamar una investigación seria sobre lo ocurrido ese día en Manhattan. Nadie puede dejar de revisar el material en ese portal.

Todo esto merece una explicación más detallada. Los aviones que fueron estrellados contra las Torres Gemelas provocaron una fuerte explosión y un gran incendio. Los informes oficiales de las agencias estadunidenses se limitan a examinar qué pasó en los edificios en el lapso transcurrido entre el impacto de los aviones y el inicio del colapso. Una vez que comienza el desplome de las Torres Gemelas, los informes abandonan el relato.

Tal pareciera que al hablar de los impactos y el incendio que les siguió se hubiera agotado el tema y ya no fuera necesario seguir el análisis. Los informes del Instituto de normalización y tecnología, NIST, de la Agencia de manejo de emergencias, FEMA, y de la Comisión especial nombrada por el entonces presidente Bush tienen diferencias. Pero coinciden en que los incendios no fundieron la estructura de acero, y que el impacto y el fuego debilitaron los amarres de los pisos directamente afectados, haciendo que cedieran y que se desplomaran los edificios. Hasta aquí su explicación.

Pero esto es lo esencial: los informes no dicen nada sobre la forma en que se desenvuelve el colapso de las Torres Gemelas o del edificio WTC 7. Entre otras cosas, no explican por qué los tres edificios se desplomaron a la velocidad de una caída libre. La evidencia de las filmaciones de los tres derrumbes es clarísima. En los tres casos, el colapso se lleva a cabo como si entre los pisos superiores y la planta baja no hubiera nada que ofreciera resistencia. Eso es una anomalía que sorprende a cualquier arquitecto o ingeniero. Las estructuras de acero de los pisos inferiores están hechas para resistir y estaban intactas después del impacto de los aviones. Tuvieron que ofrecer resistencia. Los informes oficiales no dicen nada sobre esto.

Por otra parte, las dos Torres Gemelas se componían de varios cientos de miles de toneladas de concreto que fueron pulverizadas en el derrumbe. Los ingenieros, físicos y arquitectos que han examinado la evidencia después del colapso saben bien que, si se arroja un bloque de concreto desde una altura de cien pisos, lo único que se va a lograr es que se despedace. Pero no se va a pulverizar. Para ello se requiere una fuente de energía adicional. ¿Pudieron los pisos superiores comprimir y pulverizar el concreto de los pisos inferiores? La respuesta es negativa: si los pisos superiores hubieran comprimido los pisos inferiores, provocando la pulverización, la caída no se hubiera llevado a cabo a la velocidad gravitacional.

¿Cómo fue eliminada la resistencia de los pisos inferiores para permitir el colapso a la velocidad de caída libre? ¿De dónde salió la energía que permitió pulverizar los cientos de miles de toneladas de concreto de las dos torres? Esas dos preguntas carecen de respuesta oficial. Varios estudios serios apuntan en una dirección: explosivos.

No se trata de explosivos convencionales, como los usados en cualquier demolición controlada. El análisis de muestras de polvo y de fragmentos de las construcciones revela la presencia de microesferas de hierro fundido y aluminio, testimonio de reacciones con el explosivo incendiario termita. Varios estudios sobre muestras de polvo concluyen sobre la presencia de virutas con compuestos de nanotermita (partículas de óxido ferroso incrustadas en una matriz rica en carbono). Todo eso indica, según esos estudios, que estuvieron presentes explosivos no convencionales en los sucesos del 11 de septiembre y que podrían haber eliminado la resistencia de los pisos inferiores, explicando así la velocidad de caída libre del colapso.

El gobierno más mentiroso en la historia de Estados Unidos puso sobre la mesa tres informes para “aclarar” lo que había acontecido el 11 de septiembre de 2001. Lo que dicen es muy sencillo. Ese día es realmente histórico porque se rompieron las leyes más elementales de la física.

Artículo publicado en La Jornada

http://www.attac.es/torres-gemelas-el-derrumbe-de-las-mentiras/


La fuerza arrolladora del imperio y el mundo completamente nuevo que se necesita...

Revolución, edición 11 de septiembre de 2011

El 11 de septiembre de 2001 (11-9), casi 3000 personas murieron cuando aviones chocaron con las torres gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington, D.C.

La inmensidad y el horror de los ataques conmocionaron a la gente. Nunca había ocurrido algo semejante en suelo norteamericano. Algunos reaccionaron con rabia, con una furia patriótica ciega. Formaron turbas que pedían venganza; a las personas con “apariencia extranjera” les escupían y muchas veces les golpeaban; algunas hasta murieron asesinadas por el crimen de “verse diferentes”. Un presentador de un programa televisivo en cadena no repitió el mensaje oficial al pie de la letra; le dijo textualmente el representante del presidente en una rueda de prensa, “cuidado con lo que dicen”, y se le canceló el programa. El gobierno recogió a más de mil inmigrantes en redadas en masa.

Otras personas —una minoría pero no tan pequeña— se acordaron de las escenas terribles que salieron en las noticias vespertinas de lo que le pasaba a “aquella gente” en “lugares lejanos”. Lloraron las víctimas del 11-9... pero empezaron a hacer preguntas. ¿Por qué ocurrió el ataque? Buscaron a otros —amigos, hasta desconocidos— para platicar, para tratar de entender.

Pero muy pronto el gobierno de Bush y los medios de comunicación establecidos hicieron saber que no se permitía ni siquiera el simple acto de hacer semejantes “preguntas peligrosas”: No vamos a hablar de eso... no piensen sobre la historia antes del 11-9, no consideren el contexto de lo que ocurrió... no, ya es hora de atenerse al programa. Bush dijo “o estás con nosotros o estás en nuestra contra”, y todo el Congreso se puso de pie y le lanzó vítores.

 



Cómo los imperialistas aprovecharon el 11-9 para llevar a cabo planes ya hechos

Bob Avakian dice en el discurso “Los grandes retos de la nueva situación”, que dio poco después del 11-9 al analizar los antecedentes: “Así que echaron a andar muchas cosas incluso antes de que el nuevo grupo tomara las riendas (incluso en la administración Clinton), y después vino el 11 de septiembre. Para mí el Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista (CoMRI) atinó cuando dijo que en el mundo tenebroso y tramposo de los servicios de espionaje tal vez nunca se conocerá con precisión quién organizó los ataques del 11 de septiembre. En realidad, ¿quién es Osama bin Laden? Claro, es el villano del momento, como lo fueron Noriega y ‘Saddam, el Dictador’ (y no olvidemos a Milosevic). Pero en realidad, ¿quién sabe quién es Osama bin Laden o con quién o para quién trabaja? No es posible saber todo esto, pero al menos parece muy probable que algunas fuerzas (no fuerzas positivas ni del proletariado sino fuerzas reaccionarias) le asestaron un golpe al imperialismo yanqui por sus propios motivos. Independientemente de lo que supiera o no la clase dominante, o sea, si sabía que el ataque venía pero decidió no pararlo por sus propios motivos o si sabía que se iba a dar algún tipo de ataque, en el país o en el extranjero, pero no esperaba lo que sucedió (lo cual es muy posible); independientemente de todo esto (y, repito, a lo mejor no se aclarará nunca) el hecho es que se ha producido una situación en que tienen tanto libertad como necesidad”. (Se puede conseguir el discurso en línea en revcom.us/a/245/ba-newsituation_s.) Cabe mencionar que casi tres años después del 11-9, se supo que Bush recibió un memo de inteligencia el 6 de agosto de 2001, titulado “Bin Laden decidido a atacar dentro de Estados Unidos”, que decía que el FBI había detectado “patrones de actividad sospechosa en este país que se parecen a preparativos para secuestrar aviones”.

Después del colapso de la Unión Soviética en 1991, estrategas de alto nivel de la clase dominante de Estados Unidos empezaron a propagar la idea de que Estados Unidos debería actuar decisivamente para afianzarse en posición como única superpotencia y prevenir cualquier desafío que surja. Esta posición fue expresada en el “Guía de Planeación de Defensa” de 1992 del Departamento de Defensa, que alegaba que Estados Unidos debe asegurar “que no sea permitido que surja ninguna superpotencia rival en Europa occidental, Asia o en el territorio de la antigua Unión Soviética”, y que esos objetivos deben ser logrados por ataques preventivos a los rivales o a estados que buscan tener “armas de destrucción masiva”, fortaleciendo el control de Estados Unidos sobre el petróleo del Golfo Pérsico y rehusándose a permitir que cualquier ley o coalición internacional inhiba la libertad de acción de Estados Unidos. El documento fue escrito por Paul Wolfowitz, Lewis Libby y Zalmay Khalilzad bajo la dirección del entonces secretario de Defensa Dick Cheney, todos ellos posteriores altos funcionarios de la administración de Bush hijo. Durante la década de los años 1990, este núcleo dentro de la clase dominante continuó desarrollando y luchando por esta visión, en numerosos estudios de investigación, seminarios de comités de asesores, columnas de opinión y esfuerzos como el “Proyecto por un nuevo siglo americano”. También encabezaron un creciente coro que exigía acción más agresiva contra el régimen de Saddam Hussein en Irak, al igual que contra el régimen del Talibán en Afganistán. Todo esto se dio años antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

En septiembre del 2000, el neoconservador “Proyecto por un nuevo siglo americano” escribió que “[E]l proceso de transformación [de la postura global de Estados Unidos], aunque traiga un cambio revolucionario, es probable que sea largo, sin que interviniera un evento catastrófico y catalizador, como un nuevo Pearl Harbor”. En la noche del 11 de septiembre de 2001, Bush escribió en su diario: “El Pearl Harbor del siglo 21 tomó lugar hoy”.

A la mortandad causada por los ataques del 11-9 en Estados Unidos la ha multiplicado quizá cien veces la respuesta a ese horror. El 6 de octubre del mismo año, Estados Unidos libró la guerra en Afganistán y lanzó lo que ya ha sido una década de guerra sin fin en el Medio Oriente y el sur de Asia — con el resultado de 10 años de bajas cada vez más numerosas y un sufrimiento inmenso para el pueblo de Afganistán, Irak y Pakistán. Estas guerras han causado la muerte y el lisiamiento de cientos de miles de personas y han destruido o trastocado de manera traumática la vida de literalmente millones. Según un estudio de 2006 de la universidad Johns Hopkins publicado en la revista inglesa de medicina Lancet, sólo en Irak, hubo al menos 600.000 muertes. UNCHR, un organismo de la ONU encargado de refugiados, informa que 3.4 millones de refugiados iraquíes huyeron a otros países.

La “guerra contra el terror” ha sido, y sigue siendo, una guerra por imperio

En breve durante los últimos 10 años: Estados Unidos ha invadido y ocupado a Afganistán y después Irak; y en nombre de una “guerra contra el terrorismo” (WOT), exigió una licencia para atacar a cualquiera que se oponga a su dominación en cualquier parte del mundo. La clase dominante de Estados Unidos ha declarado una doctrina de “guerra preventiva”, ahora fomentada por Obama, reclamando “el derecho” a amenazar o lanzar guerras de agresión basadas solamente en los llamados “reportes de inteligencia” de “amenazas potenciales” en el futuro; usando operaciones encubiertas, incluso asesinatos, secuestros, infiltraciones, espionaje y financiamiento de redes de agentes extranjeros.

Se nos ha dicho que la WOT está “manteniendo al mundo seguro”. Pero de hecho, los objetivos y las metas reales y aun muchos de los planes puestos en marcha agresivamente después del 11-9 estuvieron en la agenda antes del 11-9.

Lo que motiva concretamente la llamada “guerra contra el terror” es una gran estrategia con el objeto de remoldear al mundo entero, empezando con el Medio Oriente y estableciendo de modo permanente a Estados Unidos en una posición que nunca antes haya existido en la historia de los imperios del mundo: que no tiene rival y que no se le puede desafiar en toda dimensión a una escala nunca vista en la historia. Su objetivo ha sido rehacer con la violencia las relaciones internacionales y hacer de Estados Unidos el gobernante del mundo al cual no se puede desafiar.

Bajo el estandarte de la “seguridad interna”, han aplicado toda clase de políticas fascistas y cambios judiciales, con poderes policiales nuevos y enormes, el rastreo sistemático de personas y esfuerzos de movilizar a la población en un clima de tremor y sospechas mutuas. Se han erosionado profundamente los derechos constitucionales fundamentales, incluidas las protecciones contra el encarcelamiento sin cargos y contra registros y allanamientos sin causa probable.

Piense en la moralidad de todo eso: Estados Unidos mata a personas, entre ellas muchos civiles inocentes, porque cree que alguien o algún grupo tal vez ataque a Estados Unidos. A menudo eso quiere decir que mata a personas porque éstas tal vez opongan resistencia a los soldados estadounidenses y a otros organismos pro estadounidenses en su propio país. Tal vez resulten muertos por razones completamente infundadas… o sin ninguna razón en absoluto.

En todo esto, Barack Obama ha hecho que sean legales algunos de los peores crímenes del régimen de Bush. A la vez, ha ido a extremos aún mayores y tomado medidas que ni Bush tomó. Por ejemplo, continúa la política de Bush (la que de hecho éste nunca aplicó) de encomendar al Estado Mayor Conjunto la compilación de “listas de blancos para el asesinato” compuestas de estadounidenses. Además, actúa en consecuencia: un artículo de enero de 2010 del Washington Post dio a entender que el clérigo islámico nacido en Estados Unidos y ciudadano estadounidense, Anwar al-Awlaki, estuviera en la lista. A la semana siguiente, el director de Inteligencia Nacional de Obama, el almirante Dennis Blair, aceptó en una audiencia ante el Congreso que el gobierno se reserva el “derecho” de llevar a cabo tales asesinatos. En abril, el gobierno de Obama dio el extraordinario paso de autorizar el asesinato selectivo de Anwar al-Awlaki, el que, afirmaba, se había vuelto un reclutador de una red terrorista — sin importar donde lo encontraran, sin importar la distancia que se encontrara desde el campo de batalla y sin ningún debido proceso legal, sin levantarle cargos ni procesarlo. Un fatwa oficial del gobierno estadounidense, punto1 (Ver “Confirmed: Obama authorizes assassination of U.S. citizen”, Glenn Greenwald, salon.com, 7 de abril de 2010).

Represión intensificada

Los que gobiernan Estados Unidos reconocen que desencadenar todo lo mencionado requiere una represión intensificada en el “frente interno” — para evitar y suprimir toda resistencia contra lo que están cometiendo. Es la “realidad”, según nos dicen, la que es esencial para proteger a las vidas estadounidenses.

Una lista de lo que Estados Unidos ha hecho después del 11-9 llenaría muchos cientos de páginas. Sin embargo, un breve repaso de las “nuevas normas” que impusieron a la fuerza o que establecieron bajita la mano durante los últimos diez años hace hincapié en el carácter extremo y fascista del modus operandi actual estadounidense fuera y dentro del país:

¿Qué responsabilidad tenemos?

A los millones de jóvenes: Estados Unidos ha estado librando guerras desde que usted pueda recordar. Cuesta imaginar un aeropuerto en que no es necesario quitarse los zapatos o en que su mochila de repente no puede convertirse en objeto de sospechas… nos han dicho una y otra vez que la “guerra contra el terror” tiene por objeto “mantenernos seguros” a la vez que Estados Unidos a diario hace que el mundo sea más peligroso. Empiece a cuestionar todo eso. ¿Todavía es permisible aceptar todo lo que dice el gobierno estadounidense como “simplemente una parte de la vida cotidiana”?

Todos tienen que preguntarse a sí mismos y los unos a los otros: ¿qué clase de sociedad ha surgido desde el 11-9? ¿Hacia dónde está encaminada? ¿Es ésta la clase de mundo en que queremos vivir?

Los horrores del 11-9, y los diez años aún más horrorosos desde el 11-9, deberían suscitar profundas interrogantes acerca del mundo en que vivimos, y el mundo en el cual deberíamos querer vivir. Presenta al pueblo el camino de desafiar en lo fundamental a este sistema y de luchar por crear un mundo mejor. O el camino de inscribirse para defender o aceptar la defensa de un imperio de pobreza que hoy depende abiertamente de la matanza en masa y la justifica en tierras de otros países, la tortura y la represión en su territorio nacional, y la obediencia ciega. Si usted creía que de alguna manera Obama iba a cambiar todo eso, desde hace mucho debería haberse dejado de creer esa noción. Todos los representantes de este imperio no pueden sino darle más de lo mismo… o algo peor.

Pero SÍ hay un futuro diferente que es posible. Un futuro que suponga tomar partido con los oprimidos del mundo y no librar guerras en su contra. Un futuro que se zafe de todos los fundamentalismos y patriotismo ciego de mi país primero y que suponga el fomento del espíritu crítico y un dinamismo incluyente en la cultura y la política que ni se puede imaginar en el restrictivo marco de hoy. Un futuro que no saquee el planeta ni a sus habitantes en un ciego afán de ganancias pero que de hecho puede hacer que sea posible que las personas lleven una vida digna de los seres humanos a la vez que protejan otras especies y el medio ambiente. Pero la única manera de alcanzar dicho futuro requiere una revolución. Tal revolución es posible —y, en particular por Bob Avakian y el trabajo que ha venido desarrollando desde hace unas décadas, de sintetizar las experiencias positivas y negativas que ha tenido la revolución comunista hasta ahora y de conocer y aprender de una amplia gama de experiencias de la humanidad— existe una visión y estrategia viable para una sociedad y mundo radicalmente nuevo y mucho mejor y existe una dirección crucial que se necesita para avanzar la lucha hacia ese objetivo. Tal revolución no sólo es posible sino que nosotros ESTAMOS CONSTRUYENDO un movimiento para esta revolución.

Le hacemos una invitación, le lanzamos un reto y le hacemos un llamado a chequear esto y a entrarle. En serio SÍ existe un camino mejor, un camino mejor, viable y sostenible y un movimiento para la revolución que está luchando por él. Al hacer todo esto, usted tiene una necesidad de negarse a ser cómplice con lo que se está haciendo y lo que se está planeando… y de resistir y de apoyar a otra gente que resista. De unirse a aquellos el 11-9 que protesten contra los crímenes cometidos en nombre de las víctimas… de apoyar y participar en las acciones planeadas para el 6 al 8 de octubre contra los diez años de guerra… de participar en las acciones convocadas por el Mundo No Puede Esperar.

 

La esencia de lo que existe en Estados Unidos no es la democracia, sino el capitalismo-imperialismo y las estructuras políticas que lo imponen. Lo que Estados Unidos lleva al resto del mundo no es democracia, sino imperialismo y las estructuras políticas que lo imponen.

Lo BAsico 1:3

 

¡Dejen de pensar como estadounidenses!
¡Empiecen a pensar acerca de la humanidad!

 

NOTAS

1.  Un fatwa es un decreto oficial o religioso emitido por un líder o estudioso musulmán. [regresa]

2. Después del 11-9, nuevos reglamentos del Departamento de Justicia (DOJ), según el Colegio Estadounidense de Abogados, “permiten que el gobierno monitoree todas las comunicaciones entre un defendido y un abogado cuando exista una ‘sospecha razonable’ de ‘creer que un interno particular pueda hacer uso de las comunicaciones con los abogados o sus agentes a fin de promover o facilitar actos de violencia o terrorismo’”. El DOJ determina qué constituye una “sospecha razonable”, sin ninguna necesidad de la aprobación anticipada de un tribunal. (“Is the War on Terrorism a War on Attorney-Client Privilege?”, Paul R. Rice y Benjamin Parlin Saul, Criminal Justice Magazine, verano 2002.)

http://www.worldcantwait-la.com/245-10-years-after-9-11-es.html


Noviembre de 2007

El Descubrimiento de América, el Incendio del Reichstag, Pearl Harbor, las Torres Gemelas, ¿qué viene después?



Por Franz J.T. Lee

El martes, 17 de mayo de 2006, en un artículo publicado por Mathaba.Net, expliqué la esencia terrorista de la mayoría de los engaños políticos utilizados por los regímenes fascistas o imperialistas:

“En realidad, Cristóbal Colón no descubrió nada en absoluto, sólo que con él se fabricó el mito capitalista colonial imperialista más grande de todos los tiempos, por medio de la educación, socialización y diseminación de mentiras por parte de los medios de comunicación internacionales. Esto es una mega mentira mucho más grande que los cuentos fantásticos del ‘Incendio del Reichstag’, de ‘Pearl Harbor’, de las ‘Torres Gemelas’ y de Chávez, el ‘gran dictador’”. http://mathaba.net/0_index.shtml?x=537389

Claro, hoy por hoy, todos los científicos y sociólogos serios saben, que fueron los pueblos africanos y árabes que estaban visitando al Caribe y a Centroamérica, siglos antes del sangriento genocidio de la conquista de las Américas, por parte de Cristóbal Colón (ibid.). Todavía en escuelas y colegios se les enseña una y otra vez a millones de estudiantes esta gran mentira, creada hace medio milenio. No es extraño que éstos no cuestionen las mentiras sobre el 11 de septiembre.

Como sabemos, en Alemania, los nazis llegaron al poder el 30 de enero de 1933. Poco después, el 27 de febrero de 1933, fue incendiado el Reichstag, el parlamento alemán. Los líderes nazi, a través de sus poderosos medios de comunicación de masas, acusaron inmediatamente al partido comunista alemán (KPD) de haber cometido este crimen. Utilizaron un método fascista típico, acusando a la oposición de izquierda de los crímenes, los cuales ellos mismos, los nazis, estaban cometiendo; según su propaganda, el incendio fue una señal para el lanzamiento de una rebelión comunista, planificada ya desde antes, contra el pueblo alemán de raza aria. Claro que esto fue una estupidez política, porque la KPD en este tiempo no estaba en una posición histórica favorable como para organizar una rebelión social internacional que tuviera éxito.

Lo que sí estaba planificado desde hace mucho tiempo era lo siguiente: para controlar a un pueblo, era pertinente el “control de su educación” (Hitler). Una condición sine qua non para la introducción del fascismo en Europa y otras partes era, que la mayoría de la gente tenía que creer en las “ideas dominantes de las clases dominantes” (Marx). Desde el desarrollo de las ideas brillantes de Platón en su “República”, de Maquiavelo en su “Príncipe” y de Thomas Hobbes en su “Leviatán”, fueron la socialización, la cultura, la religión y la ideología metropolitana, las que fabricaron los mitos para preservar y fomentar el capitalismo mundial. La verdad se convirtió en su opuesto, en un engaño, un mito, una mentira, en la verdad dominante de las clases dominantes. La mayoría absoluta de los alemanes creyeron en todo aquello propagado por los nazis, y luego, durante el holocausto de millones de comunistas, africanos, gitanos, trabajadores radicales y judíos, nadie no vio nada, ni escuchó nada ni olió nada. Los alemanes estaban convencidos de que sólo grandes dioses, grandes hombres, grandes ideas y grandes razas hacen la gran historia.

¡Cualquier semejanza con eventos actuales y con los grandes hombres alrededor de los sucesos del 11 de septiembre, es pura coincidencia!

En la Alemania nazi, después de haber creado el pretexto apropiado, entre el 30 de junio y el 2 de julio de 1934, se produjo la ‘noche del puñal’ o la ‘Operación Colibrí’, donde se ejecutaron por lo menos 85 oponentes políticos. Sin embargo, la mayoría de ellos eran miembros del batallón de asalto (SA), una organización paramilitar nazi, liderada por Ernst Röhm. Continuó la cacería de brujas y la cifra final de los muertos probablemente alcanzó los centenares, también se arrestaron miles de oponentes del régimen, tarea, que fue llevada a cabo por la temida GESTAPO (policía secreta del Estado). Todo esto tenía por consecuencia la ‘noche de cristal’, donde se masacraron miles de judíos, como también la construcción de los crueles campos de concentración y la ejecución del horrible holocausto judío.

Hoy, en estos momentos, en todas partes vuelven a aparecer señales apocalípticas de un venidero holocausto nuclear, que sólo se puede evitar, si logramos parar el fascismo mundial aquí y ahora.

De manera similar, en la ‘noche de cristal’ de Indonesia, en Yakarta y otras ciudades, entre el 1 de octubre de 1965 y abril o mayo de 1966, los regímenes militares ultraderechistas de los generales Nasution y Suharto usurparon el poder político y masacraron brutalmente a un millón de ‘comunistas’ con la muy probable ayuda y el aval anticomunista de los Estados Unidos.

Algo similar estaba en el orden del día durante el golpe militar en Venezuela entre el 11 y 13 de abril de 2002. Y este peligro sigue vigente hasta el día de hoy.

En última instancia fue el capitalismo imperialista monopolista el cual dentro del contexto de la gran depresión estaba mostrando su verdadera mueca ‘democrática’: la verdad del ‘Incendio del Reichstag’ era simplemente la producción de un pretexto, de un ‘11 de septiembre’, para perseguir y eliminar cualquier acto revolucionario o idea emancipatoria que podría negar dialécticamente el capitalismo mundial, es decir, para erradicar el socialismo científico y filosófico viviente y siempre verde, el Fénix de los trabajadores, el marxismo. Muchos de nosotros no saben qué es el marxismo, la negación del capitalismo, pero sabemos qué es la explotación económica de la naturaleza y la sociedad, la dominación política, el estado burgués ‘democrático’, la discriminación social de los trabajadores, campesinos, grupos minoritarios, mujeres, niños y los ‘condenados de la Tierra’, el racismo, el militarismo genocida y la alienación humana. Bueno, el único socialismo que vale la pena de realizar, donde vale la pena luchar, vivir y morir, es exactamente el opuesto de todo esto, es la emancipación creativa y creadora.

Si no se niega y se aniquila cualquiera de los crímenes sociales anteriores, entonces no se puede hablar de socialismo, y esto vale para cualquier sociedad.

El estalinismo no calificó para un sólo esfuerzo socialista y emancipatorio. Además, el capitalismo nunca le permitió al socialismo realizar su esencia revolucionaria. Atacó cualquier esfuerzo socialista y lo botó al basurero de la historia.

Sin embargo, después de los dos crímenes más grandes del siglo XX, que fueron Hiroshima y Nagasaki, y la masacre de Indonesia, se lanzaron más pretextos descarados contra las fuerzas anti capitalistas, incluso contra competidores imperialistas por la hegemonía mundial.

Durante la Segunda Guerra Mundial intra imperialista, el presidente Franklin Delano Roosevelt necesitaba un pretexto para entrar a la guerra y para sumarse a los aliados en la lucha contra las llamadas 'poderes del eje', así que se les ‘permitió’ a los japoneses que atacasen a Pearl Harbor. Sabemos lo que siguió, incluyendo las pruebas innecesarias de las bombas atómicas encima de Hiroshima y Nagasaki.

De manera similar, en Vietnam, cuando el entonces presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson quería extender la guerra, podíamos presenciar la versión ‘Golfo de Tonkin’ de las agresivas maquinaciones imperialistas. En lo que a los llamados “ataques enemigos a algunas lanchas estadounidenses” se refiere, más tarde los expertos comprobaron, que los ‘botes enemigos’ detectados por la Marina estadounidense, eran en realidad sólo rayos de radar reflejados por grandes olas del océano. Pero para Johnson esto era suficiente para atacar los Viet Minh y los luchadores por la libertad del Viet Cong.

En el Caribe, en Granada, el gran vaquero Ronald Reagan creó el primer pretexto humanista para la invasión militar y el genocidio: salvar a los estudiantes de medicina estadounidenses del ‘régimen terrorista’ del presidente Maurice Bishop. ¿Por qué? En octubre de 1983, para distraer la atención de los severos ataques a las barracas de la Marina estadounidense en el Líbano, donde centenares de soldados ‘guardias de la paz’ fueron matados, los Estados Unidos urgentemente tenían que inventar otro pretexto para la invasión criminal. Además, porque Granada cultivaba relaciones amistosas con Cuba, los Estados Unidos inventaron la próxima mentira y afirmaban, que los cubanos estaban construyendo un gigantesco aeropuerto en Granada para permitirle a la Unión Soviética invadir a Sudamérica. Claro, ambas mentiras no tenían nada que ver con la realidad, sólo formaron la ‘verdad dominante’ de una ‘clase dominante’ en Washington.

Los pretextos vacíos más recientes en torno al terrorismo internacional árabe, en torno al 11 de septiembre, a Osama bin Laden y Al Qaeda, en torno a la posesión o al desarrollo de armas de destrucción masiva en Afganistán, Irak e Irán, son bien conocidos.

Los medios de comunicación de masas nacionales e internacionales controlados por los poderes imperialistas están construyendo de manera muy cuidadosa la mentira del ‘dictador’ Hugo Chávez, de su supuesta conexión con el narcotráfico y tráfico humano internacional, como pretexto para la intervención militar en función de adueñarse del gas, petróleo, biodiversidad, minerales y metales estratégicos, agua y oxígeno venezolanos. Precisamente esto vale también para los gobiernos actuales de Cuba y Bolivia.

Lo realmente peligroso es el hecho de que la mayoría absoluta de la población mundial, incluyendo presidentes y académicos, siguen creyendo en todas esas mentiras estadounidenses, de verdad creen en la conspiración árabe de Osama bin Laden. Si ya no somos capaces de pensar por nosotros mismos, si ya perdimos esta característica humana específica de la razón, entonces el holocausto mental ya ha destruido gran parte de la humanidad.

¿Cuál sería el próximo pretexto para las múltiples invasiones militares estadounidenses? Democráticamente hablando se le acaba el tiempo al presidente George W. Bush, militarmente hablando le queda un mundo por conquistar y por destruir.


English: 9/11 Special


The post-9/11 decade of lies


The myth of 9/11, imbedded inextricably into the fibers of society and culture...

by Larry Chin

Global Research, September 8, 2011


It has been and will be the same since the day it happened. The same exhausting exercise, whether one, five years, ten or fifty years since 9/11. Another orchestrated orgy of mass propaganda-stoked ignorance and “war on terrorism” hysteria.

 

The propaganda myth of 9/11, imbedded inextricably into the fibers of society and culture, and into the brain cells of naïve, willfully uninformed people, is back for another sickening “commemoration”.

 

Who chooses to “commemorate” the lie of 9/11? Undoubtedly, the high officials and elites who planned the event, who successfully achieved everything they wanted---unending war for oil, naked fascism and militarism, and economic conquest---from this ultimate false flag operation. The atrocity of 9/11, the desperate act of an empire facing extinction, was not an “intelligence failure”, but the greatest intelligence success and criminal operation in history.

 

Underneath all of their somber play-acting, they’re celebrating. They are all laughing, from George W. Bush and Dick Cheney, to Barack Obama, the Osama-killer "avenger of 9/11". You should be able to hear peals of laughter from the members of the Bilderberg Group and elite think tanks, and laughs must certainly echo in the halls of CIA headquarters, the offices of the Pakistan’s CIA subsidiary, the ISI, and in the offices of multinational oil companies and Wall Street banks.

 

They are all dancing on the graves of 9/11. And George W. Bush does it literally, every time he dares stand on the ground of the World Trade Center that he helped bring down.

 

And along with the criminals, the legions of victims and witnesses who still, after ten years of unabated suffering under the lash of empire, continue to dance to the tune of the official propaganda myth, every time it is played.

 

How many of those who never hesitate to worship first responders have bothered to understand who and what actually those brave men and women into the flames of the Twin Towers? How many of those who have proudly sacrificed their children to the wars have truly questioned the official lies that resulted in the destruction of their families?

 

On this day, rather than drown in the familiar waves of conspiracy theory that is the official 9/11 myth, know that a decade of conspiracy fact has long shattered this myth, exposing the ugly reality for those who choose to know the truth. This body of conspiracy fact not only exists, but it continues to grow, despite years of intimidation, cover-up, attempted derision.

 

This true history and exhaustively compiled evidence can be found in Michael C. Ruppert’s Crossing the Rubicon and Michel Chossudovsky’s America’s ‘War on Terrorism’, to name just two landmark studies among hundreds, too many to name. Their work remains as vital today as the day they were penned.

 

Tragically, every single thing that whistleblowers of 9/11 have predicted has come about. This is the tragic, bitter vindication for everyone who has spoken and written the truth. The world around us speaks for itself, and it is a harrowing death scream.

 

Today’s world---of endless war for oil, endless false flag terror operations and atrocities, unabated political criminality, economic looting, social upheaval, fascism, and a global war/intelligence-industrial police state---is the fruit of 9/11. So too is the post-9/11 Peak Oil wreckage that is the United States, its population embracing open fascism, and with a proposed Keystone tar sands pipeline cutting through the very heart of the continent.

 

Consider this single conspiracy fact: energy-rich Libya is being overthrown and conquered by NATO, in attacks spearheaded by CIA, its allied intelligence branches, and Al-Qaeda.

 

Yes, Al-Qaeda. What happened to the “war on terrorism” fiction? Why is the arch-enemy, Al-Qaeda, working openly with NATO? 

 

This, too, is 9/11’s bounty. It brings us to the conspiracy fact of historical record:

 

Islamic “terrorists”, including CIA asset and (and US ally in Kosovo) Osama bin Laden, have been in the continuous employ of western forces and the CIA since the Cold War---before, during, and since 9/11. Al-Qaeda and “Islamic terrorism” is an instrument of Anglo-American intelligence, propaganda, and geostrategy.  Al-Qaeda has always been an American-made and CIA-sponsored brand.

 

Just as is the case with the many other false flag terror events and wars since 9/11, any careful analysis of the forces behind the destruction of Libya brings us back to the same places, pointing to the same inevitable conclusions.

 

The “war on terrorism” is a lie, founded on the Big Lie of 9/11.

 

On this day, rather than commemorating propaganda, truly commemorate the work of those who have dared tell the truth, who have never stopped telling the truth. These are the real heroes of 9/11, the ones who truly honor the memory of those who died.

 

These people, not the liars or the murderers and criminals in high office, remain the only dim light in this post-9/11 apocalypse that continues to unfold.


Larry Chin is a frequent contributor to Global Research.  Global Research Articles by Larry Chin

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=26453


New Homeland Security Report Sees “Evolutionary Shift” in Terror Threat

Posted on September 8, 2011

By Activist Post

A new report issued by Homeland Security Policy Institute, a “think and do tank”, entitled “Counterterrorism Intelligence Law Enforcement Perspectivescalls for further centralization of the anti-terror apparatus inside the United States.

The changing, converging nature of threats faced today — especially those from terrorism, transnational crime and the use of technology to carry out criminal behavior — make it imperative that intelligence-led policing be integrated into the decentralized police structures and community policing principles of the United States.

The report lists a hierarchy of threats that include an overall “evolutionary shift” toward “a blended terror threat that unites foreign directed or inspired attacks with homegrown elements and operators.”

This policy paper forms the new narrative that could justify the continuing infiltration and crackdown upon peaceful protest, civil disobedience, and even the questioning of American foreign policy and Homeland Security directives, whether on the street or in cyberspace.

The report opens with quotes from the two most ideologically repressive representatives of the Homeland Security initiative: John Ashcroft and Janet Napolitano.  Both of their quotes speak to coordinating federal and local efforts in the “war on terror,” which HSPI interpreted as “accepted wisdom that weaving together of national efforts at the local, state, and federal levels is critical to US counterterrorism.”

The preface to the report suggests that the current status of intelligence gathering and local police work is in vast disarray, “there is a consensus that . . . intelligence capabilities are lacking, collection is haphazard, resources are underutilized, and the U.S. has a limited ability to develop anticipatory knowledge concerning future attacks, mitigate risks, or respond to emerging threats.”

This statement is meant to obfuscate the fact that a vast counterintelligence apparatus has been in place for some time, which includes, but is not limited to:

From this faulty assessment of how taxpayer money has already been spent to create a massive prison system for both body and mind, the report presents its foundational findings via surveys that indicate the merging of terrorists foreign and domestic.  This hierarchy reads as follows, and is supported by graphs and charts that indicate the responses from “intelligence unit commanders of the US’ major metropolitan areas (who) continue to perceive terrorism as a real threat to the safety of their communities.”

1. Homegrown / Domestic Terrorists
2. al-Qaeda / International Terrorists
3. Transnational Gangs / Organized Crime
4. Terror Support Groups
5. Drug Trafficking Organizations
6. Traditional Criminals

This hierarchy of perceived threats is then merged into an overall assessment of capabilities and intentions, which reveals that the twin concerns are first to “Spread Narrative” and second “Fundraising / Money Laundering.”  Here we can begin to see the future direction of Homeland Security counterterrorism operations: banking and the Internet.

This conclusion is supported by the rest of the document which cites the need for centralization, precisely because the “enemy” is decentralized:

Most likely AQAP due to their decentralized outreach capabilities and ability to recruit via social media campaigns (i.e. Inspire.)

Furthermore, the base of operations apparently has shifted from the sands of the Middle East to “using the United States as an environment for building support and raising recruits.”

Strangely, the report goes on to refute the idea that the overall system is in disarray by citing evidence that there is already cohesion in information sharing regarding the threat landscape.  Respondents overwhelmingly reported that they “Often” send and receive information to and from their local fusion center, while a majority indicated that they currently participate in the “reporting, tracking, and accessing” of the nationwide suspicious activity reporting initiative (NSI) which is nothing more than a catalog of citizen spy information fed predominantly from the private sector to law enforcement and upward to Homeland Security. Sharing is further solidified online through participation in the eGuardian system.

These local respondents also seem dangerously (or curiously) eager to sacrifice their autonomy, as they “placed greater importance on the information provided by federal authorities.” Despite a cursory concern for privacy protection “the vast majority of respondents indicated that their departments would be willing to go beyond the sharing of information and share the sources from which the information originates (including confidential informants).”  In short, whatever it takes, and by all means necessary.

Finally, it is clear that local law enforcement is comfortable with the new hierarchy dictated to them by the Federal apparatus.  When asked to cite how they go about their intelligence gathering they “indicated that they turn primarily to federal officials or agencies for guidance” such as the FBI — most often cited — with DHS, the CIA, and military intelligence rounding out the agencies our local police wish to emulate in “structures and efforts.”

In so doing, local police are seeking the currently unnamed intelligence “products” of such information-gathering efforts, which will be the subject of future inquiry.

And what was the #1 source listed for the gathering and sharing of this information?  Information from citizens — not federal agencies.  The reason for this conclusion is cited at the end of the report which acknowledges a “time of increasing austerity” that implies might hamper the development and implementation of surveillance and data collection technology.  But the citizens of a country remain a resource easily tapped.  We should keep this firmly in mind as we look outward for signs of oppression.  Are we willing to take equal responsibility for what America currently has become, and for the direction it is headed? We have been slated as “practioners” in the role of national security, and as the report’s final statement makes clear:

How practitioners conceptualize and perceive of the threat is of vital importance, their perceptions affect which threats are detected and when.  Furthermore, their perceptions represent an empirical guide for targeting the tools needed to develop anticipatory intelligence.  Whether, and how well this is done depends on the perceptions of the practitioners themselves…

We encourage you to read the full 22-page PDF, which seems to provide the justification for the next phase of the control grid which will affect every American throughout the real and virtual landscape.  Please comment below with your analysis and conclusions, as well as ideas for preserving our liberty during a time of heightened suspicion and paranoia that is now clearly re-directing its efforts onto American soil as the 10th anniversary of 9/11 approaches.

http://coto2.wordpress.com/2011/09/08/new-homeland-security-report-sees-evolutionary-shift-in-terror-threat/#more-18306


9/11 Mythology - The Big Lie Of Our Time
By Stephen Lendman
9-8-11

Winston Churchill rightly explained that "(a) lie gets halfway around the world before the truth has a chance to get its pants on." Today, of course, it circulates everywhere instantly.
 
Joseph Goebbels, Nazi Germany's Reich Minister of Propaganda, once said:
 
"If you tell a lie big enough and keep repeating it, people will eventually come to believe it."
 
He added that "truth is the mortal enemy of the lie, and thus by extension, the truth is the greatest enemy of the State."
 
Corporate media manipulators love a big story they can hype, distort, and falsify to attract large audiences supportively for the worst imperial crimes.
 
In fact, the bigger the event, the worse the reporting, sacrificing truth for managed news and opinions everyone should understand and avoid.
 
Distinguished scholars like David Ray Griffin exposed the 9/11 lie in his exhaustive research and writings. In numerous books, articles, and lectures, he provided convincing evidence about an inside job, not an attack carried out by "crazed Arabs."
 
In an April 5, 2006 lecture titled, "9/11: The Myth and the Reality," he concluded saying:
 
"It would seem, for many reasons, that the official story of 9/11, which has served as a religious Myth in the intervening years (and still does), is a myth in the pejorative sense of a story that does not correspond to reality."
 
It was Griffin's polite way of calling it a Big Lie, the biggest of our time.
 
On September 11, 2008, his Global Research article headlined, "September 11, 2001: 21 Reasons to Question the Official Story about 9/11," including:
 
(1) Although the Big Lie holds Osama bin Laden accountable, the FBI admitted it "has no hard evidence connecting" him to the attack (NPHR 206-11).
 
(2) Although the 9/11 myth claims "devout Muslims (were) ready to die as martyrs to earn a heavenly reward, Mohamed Atta (their alleged leader) and the other alleged hijackers regularly drank heavily, went to strip clubs, and paid for sex (NPHR 153-55)."
 
(3) Claimed cell phone calls from above 30,000 feet to relatives were falsified as technology at the time made completely them impossible. Later, the FBI changed its story, saying only two were made "from United 93 after it descended to 5,000 feet (NPHR 111-17)."
 
(4) Then "US Solicitor General Tel Olson's claim that his wife, Barbara Olson, phoned him twice from AA 77," saying hijackers controlled the plane, "was also contradicted by this FBI report," saying one call she attempted was "unconnected" and lasted "0 seconds (NPRH 60-62)."
 
(5) The FBI lied, saying Atta's left behind luggage included "decisive evidence that al-Qaeda was responsible for the attacks....(NPHR 155-62)."
 
(6) Evidence of alleged Al Qaeda videos, "passports discovered at the crash sites, and a headband discovered at the crash site of United 93 (showed) clear signs of having been fabricated (NPHR 170-73)."
 
(7) Evidence shows hijackers WERE NOT on the planes. Moreover, if they broke "into cockpits, the pilots would have 'squawked' the universal highjack code," a simple two second act. However, none aboard the four flights did it (NPHR 175-79).
 
(8) Standard operating procedures to intercept "planes showing signs of an in-flight emergency within about 10 minutes" weren't followed. Instead, a "stand-down order prevented (them) from being carried out (NPHR 1-10, 81-84)."
 
(9) Transportation Secretary Norman Mineta said Dick Cheney, inside the White House bunker, "apparently confirmed a stand-down order at about 9:25AM," prior to an alleged plane striking the Pentagon. "Another man has reported hearing a member of LAX Security learn that a stand-down order (came) from the 'highest level' of the White House (NPHR 94-96)."
 
(10) The 9/11 Whitewash Commission ignored Mineta's report, deleted it from the official record, "and claimed that Cheney did not enter the (bunker) until almost 10:00...." They lied (NPHR 91-94).
 
In fact, Philip Zelikow, head of the 9/11 Commission, was a member of the Bush White House.
 
(11) The 9/11 Commission even contradicted what Cheney told Tim Russett on "Meet the Press" on September 16 (NPHR 93).
 
(12) Hani Hanjour, the so-called terrible pilot unable to fly a single-engine aircraft, "could not possibly have executed the amazing (AA 77) trajectory....to hit Wedge 1 of the Pentagon" that even experienced airline pilots would have had trouble negotiating, and never would have tried, fearing they'd crash and burn (NPHR 78-80).
 
(13) Wedge 1 was the most implausible spot to be struck. It was furthest from offices of Rumsfeld and Pentagon top brass, presumably the targeted high-value officials.
 
It was also "the only part of the Pentagon that had been reinforced." Its reconstruction wasn't finished, so few people were there. And it presented the most difficult flight path to execute (NPHR 76-78).
 
(14) Pentagon officials lied, saying they had no warning of an approaching aircraft. In fact, "a military E-4B - the Air Force's most advanced communications, command, and control airplane - was flying over the White House at the time." Astonishingly, the Pentagon "denied it belonged to them (NPHR 96-98)."
 
Moreover, the Pentagon is the most guarded structure in the world, complete with advanced radar and surface-to-air missiles, able to intercept and destroy any approaching threat.
 
(15) Without explanation, the Secret Service let George Bush remain at a Sarasota, FL school for 30 minutes after learning the second tower was struck, ignoring standard procedures to secure his safety as presumably high-value officials were targeted.
 
Only advance knowledge assured them of no danger at a time media reports circulated about America being under attack.
 
On 9/11's first anniversary, a new White House story emerged, falsely claiming Bush left the school immediately. "The lie was told in major newspapers and on MSNBC and ABC television (NHHR 129-31)."
 
(16) Their rigid steel columns made it impossible for the towers to crumble, let alone "at virtually free-fall speed - unless (they) had been sliced by means of explosives." In other words, claims about impacting planes and resulting fires being responsible are "scientifically impossible (NPHR 12-25)."
 
(17) Other features of the towers' destruction "can be explained only in terms of powerful explosives." They include "horizontal ejections of steel beams, the melting of steel, and the sulfidation and thinning of steel." Moreover, "fires could not have come within 1,000 degrees Fahrenheit of the temperature needed to melt steel (NPHR 30-36)."
 
(18) New York Fire Department "oral histories shortly after 9/11" provided testimonies of "having witnessed explosions in the Twin Towers. Others toppling WTC 7 as well as the towers were also reported by city officials, WTC employees, and journalists (NPHR 27-30, 45-48, 51)."
 
(19) On 9/11, Mayor Rudy Giuliani told" told ABC News anchor Peter Jennings that he was informed that the towers would collapse, despite no basis to think so. In fact, the so-called information came from his own Office of Emergency Management that either falsified it or had advance knowledge of the plot (NPH 40).
 
(20) "NIST, which produced the official reports on the Twin Towers and (recently) WTC 7, has been fully hijacked from the scientific to the political realm...." In fact, its "scientists" are "hired guns (NPHR 11, 238-51)."
 
(21) Growing numbers of "physicists, chemists, architects, engineers, pilots, former military officers, and former intelligence officers" reject the official 9/11 myth as a bald-faced lie (NPHR xi).
 
The Commerce Department's National Institute of Standards and Technology (NIST - formerly the National Bureau of Standards, NBS) is a measurement standards laboratory, expected to produce scientifically verifiable, not falsified, analysis.
 
In other writing, Griffin exposed its 9/11 coverup role, saying it suggested that "fire-induced collapses of large steel-frame buildings (like the twin towers) are normal events," when they knew it's impossible.
 
NIST was also tasked to provide "the definitive explanation" of WTC 7's collapse. Again, coverup was its unstated mandate.
 
It "committed two kinds of scientific fraud: Ignoring relevant evidence (showing explosives were used) and falsifying evidence."
 
For example, it suppressed evidence revealed in a peer-reviewed University of Copenhagen report, showing "WTC dust contained unreacted nanothermite. Unlike ordinary thermite, which is an incendiary, nanothermite is a high explosive."
 
Short of verifiable insider confessions, its presence is as close as it gets to smoking gun proof of controlled demolitions, destroying the twin towers and WTC 7, not fires or other causes.
 
Scholars for 9/11 Truth
 
James Fetzer founded Scholars for 9/11 Truth, a non-partisan association of faculty, students, and scholars, dedicated to exposing official lies, removing the shroud of deceit, and revealing truths behind 9/11.
 
Access his site through the following link:
 
http://911scholars.org/
 
A section on it headlines "Why Doubt 9/11," providing 20 examples to debunk the official lie. They include:
 
(1) The Twin Towers were built to sustain impacts similar to large planes striking them.
 
(2) Most jet fuel burned "in the first fifteen seconds or so. Below the 96th floor in the North Tower and the 80th in the South, those buildings were stone cold steel, unaffected by" fires above.
 
(3) Steel melts at 2,800 degrees Fahrenheit, "about 1,000 degrees higher than the maximum" burning jet fuel produces.
 
(4) "Underwriters Laboratory certified the" building steel to be able to handle temperatures up to 2,000 degrees Fahrenheit "for three or four hours without any significant effects."
 
The ignited 500 degree fires were more suitable for roasting marshmallows than melting steel.
 
(5) Had steel melted or weakened the buildings, "the affected floors would have displayed completely different behavior," far short of collapsing that was impossible.
 
(6) Even when the top 30 floors of the South Tower "pivoted and began to fall to the side when the floors beneath gave way, it wasn't enough "to exert downward pressure on the lower 80 floors."
 
Moreover, the top 16 floors of the North Tower, "as one unit of downward force," was offset by "199 units of upward force....counteract(ing) it."
 
(7) Last man out of the North Tower William Rodriguez "reported massive explosions in the sub-basements that (caused) extensive destruction...."
 
(8) He said "the explosion occurred prior to reverberations from upper floors, a claim...substantiated by a Craig Furlong and Gordon Ross" study, titled "Seismic Proof: 9/11 Was an Inside Job," showing the "explosions actually took place as much as 14 and 17 seconds before the presumptive airplane impacts."
 
(9) "Heavy-steel-construction buildings like" the towers are virtually immune from "pancake collapse," unless rigged explosives cause it.
 
(10) Both towers collapsing from fires or on their own any other way at free-fall speed is impossible.
 
(11) Mechanical Engineering Professor Judy Wood compared the phenomenon of the towers collapsing to "two gigantic trees turning to sawdust from the top down."
 
(12) WTC-7 was a "classic controlled demolition at 5.20PM...."
 
(13) The twin towers were "destroyed by different modes of demolition."
 
(14) "The hit point at the Pentagon was too small to accommodate a 100-ton airliner with a 125-foot wingspan and a tail that stands 44-feet high...."
 
Moreover, the debris found had "no wings, no fuselage, no seats, no bodies, no luggage, no tail," and no engines.
 
In other words, no plane struck the Pentagon. A likely cruise missile was used, a weapon unavailable to alleged terrorists anywhere, let alone the ability to launch one.
 
(15) Pentagon videotapes show no Boeing 757 striking the building.
 
(16) The "official trajectory - flying at high speed barely above ground level - (was) physically impossible..." It was aerodynamically inconceivable to negotiate even for experienced airline pilots. None, of course, would have tried.
 
(17) Flight recorder data given to Pilots for 9/11 truth by the NTSB "corresponds to a plane with a different approach and altitude...." If followed by a Boeing 757, it would have overflown the Pentagon, not hit it.
 
(18) If Flight 93 crashed as reported, efforts would have been made to find survivors post-haste. Instead, coverup to suppress the truth followed, suggesting an incident other than reported.
 
(19) The alleged hijackers had minimal competence to fly single-engine aircraft, let alone be able to handle commercial jets. Moreover, their "names are not on any original, authenticated passenger manifest."
 
In fact, several "turned up alive and well and living in the Middle East." Washington never even produced their tickets as evidence because they weren't aboard the planes and had nothing to do with the incidents.
 
(20) George Bush later acknowledged that Saddam Hussein "had nothing to do with 9/11. The Senate Intelligence Committee" said he had no connection to Al Qaeda. Moreover, the FBI admitted having no evidence linking bin Laden to 9/11.
 
Architects & Engineers for 9/11 Truth
 
AE911Truth is a "non-partisan association of architects, engineers and affiliates dedicated to exposing the falsehoods and to revealing truths about" the Big 9/11 lie, substituting myth for reality.
 
Its growing membership "is devoted to:
 
(1) Dispelling misinformation with scientific facts and forensic evidence
 
(2) Educating and motivating thousands of architects and engineers and the public at large
 
(3) Procuring a truly independent 9/11 investigation with subpoena power
 
(4) Achieving 9/11 Truth mainstream coverage
 
Access AE911Truth's site through the following link:
 
http://www.ae911truth.org/en/about-us.html
 
Growing numbers worldwide now dispute the official myth, including Muslims for 9/11 Truth, anyone can connect with through its site, accessed through the following link:
 
http://m911t.blogspot.com/
 
More than any others worldwide, Muslims unfairly paid the greatest price - vilified, persecuted and attacked for their faith, ethnicity, locations in resource rich countries, and domestically for political advantage.
 
The 9/11 lie bears main responsibility for launching a decade of war, persecution and other forms of abuse. Stopping it ahead is job one. Revealing the truth and holding those responsible is how.
 
In his new book titled, "9/11 - Ten Years Later," David Ray Griffin said the following:
 
"Getting the 9/11 lie exposed is essential. One obvious reason is simple justice," not only for 9/11 family members never told the truth or compensated in whatever way possible.
 
"There also needs to be justice in the sense of punishment for those who engineered this crime," including top government and military officials. They perhaps consider themselves patriots. They're, in fact, "guilty of murder and treason."
 
Revealing 9/11 truth is also vital "for the sake of preventing further crimes against democracy."
 
"Many lines of evidence show that 9/11 was an inside job." It's virtually indisputable. As a result, it needs to outed so everyone knows to give "never again" real meaning.
 
A Final Comment
 
9/11 was the transformative event of our time, for ill, not good. It sparked multiple wars producing more of them, as well as repressive domestic crackdowns.
 
It also launched a Global War on Terror (GWOT), another on truth, human and civil rights, social justice, rule of law principles, and democratic values wherever America and its NATO partners show up.
 
September 11, 2011, will mark the 10th anniversary of a day those old enough won't ever forget. Nor should they forgive political Washington for using it to wage war on humanity.
 
All wars are for wealth and power, never for liberation or other social justice reasons.
 
Debunking the official 9/11 lie is a vital first step to freeing America of a malignancy that's destroying it and free people everywhere in its grip.
 
Mark October 6 on your calendar. Stand with most Americans for "human needs, not corporate greed."
 
"Stop the Machine! Create a New World!" Head to the nation's capital where "hundreds of thousands are expected" to "occupy Freedom Plaza indefinitely until their demands have been met," including:
 
(1) Taxing the rich and corporations.
 
(2) Ending imperial wars, bringing US forces home, and cutting military spending.
 
(3) Protecting America's social safety net, especially Social Security, Medicare, and Medicaid, as well as public and private pensions.
 
(4) Ending corporate and other forms of welfare for the rich at the expense of most others.
 
(5) Transitioning to a clean energy economy, as well as reversing environmental degradation.
 
(6) Protecting worker rights, including collective bargaining, decent wages and benefits, and initiatives to create jobs.
 
(7) Getting money out of politics, and
 
(8) Supporting social justice for everyone, not just too-big-to-fail banker crooks, other corporate favorites and America's aristocracy.
 
Transforming America starts with putting our bodies on the line for change, and not quitting no matter the odds.
 
There's no other way because the alternative is too grim to accept what only grassroots activism can achieve.
 
Stephen Lendman lives in Chicago and can be reached at lendmanstephen@sbcglobal.net.
 
Also visit his blog site at sjlendman.blogspot.com and listen to cutting-edge discussions with distinguished guests on the Progressive Radio News Hour on the Progressive Radio Network Thursdays at 10AM US Central time and Saturdays and Sundays at noon. All programs are archived for easy listening.
 
http://www.progressiveradionetwork.com/the-progressive-news-hour/. 



http://www.rense.com/general94/9911myth.htm


The Juggernaut of Empire and the Need for a Whole New World ...

Tuesday, 06 September 2011 17:23



This article originally appeared on the site Revolution

On September 11, 2001, nearly 3,000 people died when jets flew into the World Trade Center in New York and the Pentagon in Washington, D.C.

The immensity and horror of the attacks shocked people. Never had such a thing happened on U.S. soil. Some reacted with rage, with blind patriotic fury. Mobs formed to call for revenge; people who “looked foreign” were not only spat upon and often beaten, but in some cases actually killed for the offense of “looking different.” A network TV host deviated from the message and literally got told by the president’s spokesman in a press conference to “watch what you say.” He lost his show. Massive government roundups of over 1,000 immigrants occurred.

Other people—a minority, but not insignificant—were reminded of the scenes of horror on the nightly news that happen to “other people” who are “far away.” They mourned the 9-11 victims... but began to ask questions. Why did this happen? They sought out others—friends, sometimes strangers—to talk, to make sense of it all.

But the very act of asking such “dangerous questions” quickly got ruled out of order by the Bush regime and through the mainstream media: We’re not going to talk about that... don’t think about any history before 9-11, don’t consider the context for what happened... no, it’s time to get with the program. “You’re either with us or against us,” Bush said and all of Congress rose to its feet to cheer.

 

How the Imperialists
Seized on 9-11 to Carry Out Longstanding Plans


In the talk, “The New Situation and the Great Challenges,” shortly after 9-11, Bob Avakian noted, in analyzing the background, “So there is the level of things that were already in motion, even before the current crew came into power in the U.S.—even under the Clinton administration. But at the same time, while there is all that, there is what happened on September 11, and I think the statement by the Committee of the Revolutionary Internationalist Movement (CORIM) is very much to the point here—that in the murky world of intelligence, where duplicity is the currency, it may be impossible to ever know exactly who was behind September 11. Who, actually, is Osama bin Laden? Of course, he’s the villain of the week, or whatever. Remember it used to be Noriega and then it was ‘Saddam, The Dictator’ (and don’t forget Milosevic). But who knows exactly who Osama bin Laden is and with whom and for whom he is actually working? All of this stuff is impossible to tell, but it does seem at least quite likely that there were real forces—not the proletariat, not positive forces, but other reactionary forces—who actually hit out at U.S. imperialism for their own reasons. Whether the U.S. ruling class knew that this specific thing was coming and decided to let it go for their own reasons, or whether they knew in a general sense that some kind of attack was coming against them, inside or outside the U.S., but they didn’t expect this (which is quite possible), whatever the truth of that is (and again we may never be able to sort all this out) the point is that there is both freedom and necessity for them in this situation.” (The talk is available online at revcom.us/a/245/ba-newsituation.) One point to note is that almost three years after 9-11, it came out that Bush had received an intelligence memo on August 6, 2001, titled “Bin Laden determined to attack inside the U.S.,” which said that the FBI had detected “patterns of suspicious activity in this country consistent with preparations for hijackings.”

After the 1991 collapse of the Soviet Union, high-level U.S. ruling class strategists began to push the view that the U.S. should act decisively to lock in the position as sole superpower and prevent any challengers from emerging. This position was articulated in the U.S. Defense Department’s 1992 “Defense Planning Guidance,” which argued that the U.S. should ensure “that no rival superpower is allowed to emerge in Western Europe, Asia or the territory of the former Soviet Union,” and that these objectives should be accomplished by preemptively attacking rivals or states seeking “weapons of mass destruction,” strengthening U.S. control over Persian Gulf oil, and refusing to allow any international law or coalitions to inhibit U.S. freedom of action. The document was written by Paul Wolfowitz, Lewis Libby, and Zalmay Khalilzad under the direction of then-defense secretary Dick Cheney—all later top officials in the Bush II administration. Over the decade of the 1990s, this core in the ruling class continued to flesh out and fight for this vision—in numerous research papers, think-tank seminars, opinion pieces, and efforts like the “Project for a New American Century.” They also led a growing chorus demanding more aggressive action against Saddam Hussein’s regime in Iraq, as well as against the Taliban regime in Afghanistan. All this was years before the September 11, 2001 attacks.

In September 2000, the neocon Project for a New American Century wrote that “[T]he process of transformation [of America’s global posture], even if it brings revolutionary change, is likely to be a long one, absent some catastrophic and catalyzing event—like a new Pearl Harbor.” On the night of September 11, 2001, Bush wrote in his diary, “The Pearl Harbor of the 21st century took place today.”

The carnage caused by the 9-11 attacks in the U.S. has been multiplied perhaps a hundred-fold by the response to that horror. On October 6, 2001, the U.S. went to war in Afghanistan—launching the beginning of what has now been a decade of unending war in the Middle East and South Asia—and resulted in 10 years of mounting death tolls and immense suffering for the people of Afghanistan, Iraq and Pakistan. These wars have caused the murder and mutilation of hundreds of thousands of people and traumatically destroyed or disrupted the lives of literally millions. According to a 2006 study done by Johns Hopkins and published in the British medical journal Lancet, in Iraq alone there were at least 600,000 deaths. UNCHR, the UN refugee agency, reports that 3.4 million refugees have fled Iraq for other countries.

The “War on Terror” Has Been—and Remains— a War for Empire

In short, over the last 10 years: The U.S. has invaded and occupied Afghanistan and then Iraq; and in the name of a “War on Terror,” (WOT), the U.S. has demanded a license to attack anyone who opposes U.S. domination anywhere in the world. The U.S. ruling class has declared a doctrine of “preemptive war”—now being furthered by Obama—claiming the “right” to threaten or launch wars of aggression based solely on so-called “intelligence estimates” of “potential threats” in the future; using covert operations, including assassinations, kidnappings, infiltrations, spying, and funding of networks of foreign agents.

We are told the WOT is “keeping the world safe.” But in fact, the real aims and goals—and even many of the plans aggressively put in place after 9-11—were on the agenda before 9-11.

What is really behind the so-called “war on terror” is a grand strategy aimed at reshaping the whole world, beginning with the Middle East and permanently establishing the U.S. in a position that has never before existed in the history of empires in the world—unchallenged and unchallengeable, in every dimension, on a scale never before seen in history. Their objective has been to violently recast international relations and make the U.S. the unchallengeable ruler of the world.

And under the banner of “homeland security” all kinds of fascistic policies and legal changes have been put in place—including vast new police powers of surveillance, systematic tracking of people, and attempts to mobilize the population in a climate of fear and mutual suspicion. There has been deep erosion of fundamental constitutional rights—including the protection from imprisonment without charges and searches without probable cause.

Just think about the morality of this: The U.S. is killing people, including many innocent civilians, because they think someone or some group might attack the United States. And this can often mean people are killed because they might resist U.S. troops or other pro-U.S. institutions in their country. They might be killed for utterly unfounded reasons... or for no reason at all.

In all this, Barack Obama has made some of the worst crimes of the Bush regime legal. And at the same time, he has gone even further and instituted measures that Bush didn’t even do. For example, he’s continued Bush’s policy (which Bush never actually implemented) of having the Joint Chiefs of Staff compile “hit lists” of Americans. And he acted on this. A Washington Post article in January 2010 suggested that the American-born, U.S. citizen, Islamic cleric Anwar al-Awlaki was on that list. The following week, Obama’s Director of National Intelligence, Adm. Dennis Blair, acknowledged in congressional testimony that the administration reserves the “right” to carry out such assassinations. Then in April, the Obama administration took the extraordinary step of authorizing the targeted killing of Anwar al-Awlaki, who they said had become a recruiter for a terrorist network—no matter where he was found, no matter his distance from a battlefield, and with no due process of any kind, no charges, no trial. Just an official U.S. “fatwah.1(See “Confirmed: Obama authorizes assassination of U.S. citizen,” Glenn Greenwald, Salon.com, April 7, 2010.)

Stepped-Up Repression

Those who rule the U.S. know that unleashing all this requires heightened repression on the “home front”—to prevent and suppress any resistance against what they are doing. This is the “reality” we are told is essential to protecting American lives.

A list of what the U.S. has done since 9-11 would fill many hundreds of pages. But even a brief overview of the “new norms” that have been rammed through or crept in over the last 10 years underscores the extreme and fascistic character of how the U.S. now operates in the world and at home:

What’s Our Responsibility?

To the millions of youth: The U.S. has been at war for as long as you can probably remember. It’s hard to imagine an airport where you don’t have to take your shoes off, or a backpack that can’t suddenly become suspicious... you’ve been told over and over again that the “war on terror” is to “keep you safe” even as the U.S. makes the world more dangerous by the day. Start questioning all this. Can you still accept everything the U.S. government is doing as “just a part of life?”

Everyone needs to ask themselves—and each other: What kind of society has come into being since 9-11? Where is it headed? And is this the kind of world we want to live in?

The horrors of 9-11—and the even more horrific 10 years since 9-11—should raise profound questions about the world we live in—and the world we should want to live in. It poses before people the road of fundamentally challenging this system and fighting to bring a better world into being. Or the road of signing up to defend—or going along with the defense of—an empire of misery that now openly depends on and justifies mass murder in foreign lands, torture and repression at home, and unthinking obedience. If you thought Obama would somehow change that, you should have been disabused of that notion long ago. All the representatives of this empire can do nothing but give you more of the same... and worse.

But there IS a different future that is possible. A future that involves making common cause with—not wars against—the oppressed of the world. A future that breaks free of all fundamentalism and blind, my-nation-first patriotism, and involves fostering the critical spirit and an inclusive vibrancy in culture and politics that cannot even be imagined within the constraints of today. A future that does not plunder the planet—and the people on it—in a blind rush for profit, but can in fact make it possible for people to live lives worthy of human beings while protecting other species and the environment. But the only way to get to that future requires revolution. Such a revolution is possible—and in particular because of Bob Avakian and the work he has done over several decades, summing up the positive and negative experiences of the communist revolution so far, and drawing from a broad range of human experience—there really is a viable vision and strategy for a radically new, and much better, society and world, and there is the crucial leadership that is needed to carry forward the struggle toward that goal. And not only is such a revolution possible, but we ARE BUILDING a movement for this revolution.

We invite you—we challenge you—we urge you—to check this out and get into it. There really IS a better way—a viable and sustainable better way, and a movement for revolution that is fighting for it. And as you are doing this, there is the need to refuse complicity with what is being done and what is being planned... and to resist, and to support others who resist. To join with those on 9-11 who will protest the crimes carried out in the name of its victims... to support and participate in actions planned against the 10 years of war on October 6-8. Take part in the actions being called or co-sponsored by World Can’t Wait.

The essence of what exists in the U.S. is not democracy but capitalism-imperialism and political structures to enforce that capitalism-imperialism. What the U.S. spreads around the world is not democracy, but imperialism and political structures to enforce that imperialism.

BAsics 1:3

 

 

Stop Thinking Like an American,
Start Thinking About Humanity

 

FOOTNOTES

1.   A fatwah is an official or religious decree issued by a Muslim leader or scholar. [back]

2. After 9-11 new Department of Justice regulations, according to the American Bar Association, “permit[s] the government to monitor all communications between a client and an attorney when there is ‘reasonable suspicion’ to ‘believe that a particular inmate may use communications with attorneys or their agents to further or facilitate acts of violence or terrorism.’” “Reasonable suspicion” is decided by the DOJ, with no need for prior court approval. (“Is the War on Terrorism a War on Attorney-Client Privilege?” Paul R. Rice and Benjamin Parlin Saul, Criminal Justice Magazine, Summer 2002) [back

http://www.worldcantwait.net/index.php/features-mainmenu-220/real-history-lessons/7312-the-juggernaut-of-empire-and-the-need-for-a-whole-new-world-


November 2007

Discovery of America, Reichstag Fire, Pearl Harbor, Twin Towers ... what next?

By Franz J.T. Lee

On Tuesday, May 17 , 2006, in an article published by Mathaba.Net, I explained the terrorist essence of most political hoaxes used by fascist or imperialist regimes: "In reality, Columbus did not discover anything whatsoever, yet by means of education, socialization and dissemination of untruths by the international mass media, around him was built up the greatest capitalist, colonial and imperialist myth of all times, a big lie much greater than the fantastic tales related to the 'Reichtagsbrand,' 'Pearl Harbor,' the 'Blowing up of the Twin Towers' and to Chavez the 'Big Dictator'."

Of course, by now all serious natural and social scientists know that African Arab peoples were visiting the Caribbean and Central America centuries before Christopher Columbus launched the bloody, genocidal Conquest of the Americas.

Yet, in schools and colleges millions of pupils and students are still taught the big lie created half a millennium ago, over and over again.

No wonder that they do not question the lies about 9/11...

As we know, in Germany, the Nazis came into power on January 30, 1933. Shortly thereafter, on February 27, 1933, the Reichstag, the German parliament, was set on fire. Across their powerful diatribal mass media immediately the Nazi leaders accused the German Communist Party (KPD) of having perpetrated this crime. In a typical fascist style, they accused the left opposition of the very same crimes that they themselves were committing; according to their propaganda, the fire was a signal for the launching of a long planned communist uprising against the German Aryan 'Volk' (people). Of course, this was political humbug, the KPD was not in a historical position to organize any successful social international uprising at that time.

What was planned long ago, was: in order to control a people, "control of its education" (Hitler) was pertinent. What was a sine qua non to launch fascism was that the majority of the people must believe in the "ruling ideas of the ruling classes" (Marx) in Europe and elsewhere. Metropolitan socialization, culture, religion and ideology, ever since the brilliant ideas of Plato in his "Republic," of Machiavelli in his "Prince" and of Thomas Hobbes in his "Leviathan," fabricated myths to preserve and nurture world capitalism. Truth was converted into its opposite, it became a hoax, a myth, a lie, the ruling truth of ruling classes. The absolute majority of the German people believed in what the Nazis propagated, later when millions of communists, Africans, gypsies, radical workers and Jews were exterminated, the people saw nothing, heard nothing and were smelling nothing.

They were convinced that only great gods, great men, big ideas and big races make great, big history.

In Nazi Germany, after having created the appropriate pretext, between June 30 and July 2, 1934, 'The Night of the Long Knives' or 'Operation Hummingbird,' was launched, during which at least 85 political opponents were executed. However, most of those killed were members of the "Storm Battalion" (SA) a competing Nazi paramilitary organization led by Ernst Rohm. The witch-hunting continued and the final death toll probably reached hundreds, also a thousand opponents of the regime were arrested by the feared Gestapo (Geheime Staatspolizei). All this generated the Crystal Night, the pogroms against hundred thousands of Jews, the gruesome concentration camps and the abhorrent holocaust. .

All over there are apocalyptic signs of a coming nuclear holocaust, unless we stop world fascism now and here.

Similarly in the 'Kristallnacht' of Indonesia, in Djakarta and other cities, between October 1, 1965, and April or May of 1966, the right-wing military regime of Generals Nasution and Suharto usurped political power and brutally slaughtered a million 'communists' with the highly probable aid and anti-communist approval of the USA.

Something similar was on the order of the day during the military coup in Venezuela between April 11 and 13, 2002. This very danger is still very much alive today here.

In the last analysis, in the context of the Great Depression, monopoly imperialist capitalism was showing its true 'democratic' grimace: the truth of the Reichstag Fire was simply the production of a pretext , of a 9/11, to persecute and eliminate any revolutionary act and emancipatory idea which could ever dialectically negate world capitalism, that is, to eradicate evergreen, living, scientific, philosophic socialism, the workers' Phoenix, Marxism. Many of us do not know what is Marxism, the negation of capitalism, but we know what is economic exploitation of nature and society, is political domination, the bourgeois 'democratic' State, social discrimination of workers, peasants, minority groups, of women, children and the 'wretched of the earth,' of racism, of genocidal militarism, of human alienation. Well, the only socialism that is worth realizing, worth fighting for, worth living and dying for, is exactly the opposite of all these, is creating creative emancipation.

In any society, If any of the above social crimes are not negated, annihilated, then we can not talk about socialism.

Stalinism did not qualify for a single socialist, emancipatory endeavor. Furthermore, capitalism never ever allowed socialism to realize its revolutionary essence. It attacked any real socialist effort, nipped it in the bud.

However, after the first (Hiroshima and Nagasaki) and the second (Bloodbath of Indonesia) biggest crimes of the 20th century, more bare faced pretexts were launched against anti-capitalist forces, even against imperialist competitors for world hegemony.

During the intra-imperialist World War II, Franklin Delano Roosevelt needed a pretext to enter the war, to join the Allies in the fight against the so-called Axis powers, thus knowingly the Japanese fleet was allowed to attack Pearl Harbor. What followed we know, including the testing of atomic weapons unnecessarily by throwing them on Hiroshima and Nagasaki.

Similarly, in Vietnam, when the then United States president, Lyndon B. Johnson, wanted to extend the war, we witnessed the 'Gulf of Tonkin' variety of aggressive imperialist machinations. Concerning the so-called attack of the enemies on some United States gunboats, later experts proved that the the 'enemy ships,' detected by the US Navy ships in reality were just radar beams that were bouncing off the backs of some high ocean waves. All this was sufficient for LBJ to attack the Viet Minh and the Viet Cong freedom fighters.

In the Caribbean, in Grenada, 'Big Cowboy' Ronald Reagan created the first cell of the humanist pretext for military invasion and genocide: to save the United States medical students from the wrath of the 'terrorist regime ' of President Maurice Bishop. Why?

In October 1983, to distract attention away from the severe attack on the US Marine barracks in Lebanon, in which hundreds of 'peace-keeping' soldiers were killed. urgently the USA had to invent another pretext for criminal invasion. Furthermore, because Grenada was cultivating friendly relations with Cuba, the USA invented the next hoax, it claimed that the Cubans were constructing a huge airport in Grenada to permit Soviet Russia to invade South America. Of course, both lies had nothing to do with reality, they formed the 'ruling truth' of a 'ruling class' in Washington D.C.

The latest bottomless pretexts about international 'Arab terrorism,' about 9/11, Osama bin Laden and Al-Qaeda, about the possession of arms of mass destruction or of developing them, in Afghanistan, Iraq and Iran are well known.

Very carefully the national and international mass media controlled by the imperialist powers are building up the hoax of the 'dictator' Hugo Chavez, of his drug and human trafficking, of a pretext for military intervention to capture Venezuelan gas, oil, biodiversity, strategic minerals and metals, water and oxygen. Precisely this is also true for the present governments of Cuba and Bolivia.

What is really dangerous is the fact that the absolute majority of the world population, including presidents and scholars, still believe in all these United States hoaxes, really believe in the Arab conspiracy of Osama bin Laden.

If we cannot think for ourselves anymore, if we lose the specific human trait of reason, then the mental holocaust has already destroyed a great part of humanity.

What will be the next pretext for multiple US military invasions. Democratically. time is running out for Bush, militarily he has a world to conquer, to destroy.


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