Publicado: Jueves, 12 de Octubre de 2006
Articulo por: Franz J. T. Lee
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Día de la Raza: No hay racismo sin capitalismo, no hay capitalismo sin racismo

El Profesor de la Universidad de Los Andes Franz J. T. Lee escribe: Hace dos años, en el artículo "La transición del Día de la Raza al Día de la Resistencia Indígena", escribí: "Esta gran mentira, este engaño ... acerca del 'descubrimiento' de América por Cristóbal Colón, todavía infecta las mentes de millones en América Latina ... Colón no estuvo entre los primeros en saber que la Tierra es redonda ... los antiguos pueblos mediterráneos ya tenían ese conocimiento.  ¡Él no 'descubrió' América! ... siglos antes ya los africanos tenían flotas que cruzaron el Atlántico y tuvieron un intercambio trans-cultural vívido, sano, con los pueblos indígenas americanos.  Los artefactos y los rastros de sus culturas antiguas pueden hallarse por toda América Central." 

Uno de los elementos básicos de la miseria y la pobreza de las Américas tiene que ver con el prejuicio racial, la discriminación racial, el racismo, el apartheid. 

Mientras tanto, el orden global en severa crisis se ha vuelto totalmente reconocible, muestra su mueca fascista verdadera en los Estados Unidos de Norteamérica, Europa, el Medio Oriente, Colombia, y en todas partes.

Desde la Gran Muralla China hasta el "muro de colores" del Apartheid, las "tierras natales" del Bantustán, las "cortinas de hierro", el Muro de Berlín, el Muro israelí, hasta el futuro Muro Yanqui en México, que pone límites a la "patria" de Bush, podemos hacerle seguimiento a las sangrientas huellas imperialistas del fascismo racista.  El hecho que el "Nuevo Mundo" haya estado celebrando por cinco siglos el "Día de la Raza" ya demuestra lo efectivos que han sido el "descubrimiento", la "pacificación cristiana", y la militarización genocida en América.

En el avance de la Conquista de los continentes asiático, africano y americano, incluyendo al Caribe, Oceanía y en todas partes, los pueblos indígenas fueron convertidos en esclavos simples y en esclavos asalariados; aquellos que se rehusaron a integrarse al proceso de trabajo europeo prefirieron morir, y millones de "nativos" simplemente fueron masacrados en las guerras coloniales genocidas.

Esto es lo que muchos estados latinoamericanos celebran hoy, excluyendo a Venezuela

Esto resalta el peligroso bajo nivel de conciencia transhistórica, las concepciones completamente caducas de la historia y una miserable memoria social, los devastadores efectos reformistas de un proceso ideológico inmisericorde de control mental, del pensamiento y del cuerpo, de un holocausto espiritual y físico de cientos de millones de pueblos esclavizados, saqueados y alienados.

¡Realmente ya es hora que todos despertemos!

Asimismo, esto demuestra los mortales efectos del violento ataque religioso de la Inquisición Española, la Orden Dominicana, el Catolicismo Romano, el Papado, y hoy en día, El Vaticano. 

No sólo fueron los pobres siervos amenazados con una "Segunda Muerte" en la Edad Media, hoy en día Ratzinger está tratando de robarnos nuestro Limbo, en donde nuestros inocentes niños sin bautizar, atomizados por la madre de todas las bombas de Bush, hasta hoy al menos descansan en paz, y no van directamente al infierno.  Sólo Ratzinger y el Diablo saben dónde pasó Jesucristo su último día terrenal entre el Gólgota y el Día de la Ascensión.
  • Bien sea de un plumazo o con bombas Bush y Ratzinger eliminan los lugares sagrados concretos, y los cristianos o creyentes ya ni siquiera protestan en masse.  En realidad, en esta línea de engaños hallamos al "Día de la Raza".
Al menos la Revolución Bolivariana está eliminando estos crueles vestigios de racismo ideológico, este engatusamiento de continentes con grandes mentiras.  Sin embargo, aun hay mucho por hacer.  Con la religión de las Edades Oscuras y la ideología "revolucionaria" burguesa no eliminaremos el "Día de la Raza".

Las raíces raciales de "Colón" son mucho más profundas, nos están chupando la sangre en todas las esferas sociales, en nuestras estructuras sociales y culturales heredadas.  Este veneno se ha infiltrado en nuestras emociones, sentimientos y sueños diurnos más sagrados, ha capturado nuestras propias almas.

Dentro del actual orden mundial, dentro de su mercado mundial, el cual fue construido sobre el Triángulo de las Bermudas de Colón, nunca seremos capaces de aniquilar la discriminación racial y el racismo.  El racismo fascista que estamos experimentando en las actuales guerras del gobierno de Bush es inherente a las relaciones amo-esclavo, al capitalismo.  El imperialismo vive y muere con su latido racista. 

No hay racismo sin capitalismo, no hay capitalismo sin racismo.

Por lo tanto, Venezuela, y con ella la Revolución Bolivariana, dedíquense urgentemente a su tarea histórica: erradicar para siempre al capitalismo de suelo Latinoamericano, de nuestros corazones, mentes y acciones.

Franz J. T. Lee
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