¿Qué es
la energía extrema o límite?
En
este momento, estamos al final de la energía de fácil
extracción de
hidrocarburos geológicamente accesibles en países
considerados amigos.
Entramos en una fase en la que hay que extraer de formaciones
geológicas extremadamente difíciles, bien sea debajo del
mar, a gran
profundidad, bien sea petróleo no convencional como las arenas
bituminosas de Alberta, en Canadá. O en el Ártico. Es
decir, que todo
lo bueno se ha agotado; ya sólo queda la porquería.
¿Es una versión de peak oil?
Había
una visión optimista de peak oil, que apuntaba a que el
agotamiento de
recursos convencionales nos forzaría a buscar alternativas de
mayor
eficiencia. Pero lo que ha ocurrido es que mientras se está
agotando el
petróleo convencional, las petroleras están encontrando
nuevas formas
de sacar petróleo no convencional como el bitumen.
¿Cuáles
son las consecuencias medioambientales?
Enormes.
Y no son buenas. Ya lo hemos visto en el golfo de México, con el
derrame de BP. Imagínense la probabilidad de que eso ocurra en
los
yacimientos brasileños que se encuentran a 4.000 metros de la
superficie del mar debajo de una capa de sal con enorme
presión.O en
Alberta (Canadá), donde no sólo se destruyen extensiones
gigantescas de
bosque sino que se utilizan grandes cantidades de energía para
sacar el
bitumen. Por eso Canadá –bajo presiones de Alberta– ha
renunciado a su
compromiso de reducir emisiones de CO2.
¿Cómo se reparte el riesgo
geopolítico y el medioambiental?
Tras
los conflictos entre China y EE.UU. y durante la administración
Bush en
países como Irán –que tiene detrás la
búsqueda de petróleo y gas–, da
la sensación de que estamos en una fase en la que se reparte la
energía
extrema.
¿Cómo?
Hay una
división entre compañías petroleras estatales en
países como China,
Rusia y, cada vez más, India. Incluso países como Malasia
que, en su
búsqueda de fuentes de abastecimiento a largo plazo, operan en
zonas
que para Occidente se han vuelto geopolíticamente muy
complicadas,
desde Níger hasta Irán. Mientras, las multinacionales
privadas
occidentales, como BP, Shell, Exxon, ya no pisan fuerte en esas zonas.
Fueron expulsadas de Rusia y se han asustado. Por eso, están
tratando
de aprovechar su superioridad tecnológica para explotar recursos
offshore o no convencionales.
¿Por qué levantó el
presidente Obama la prohibición sobre la explotación
offshore?
Porque piensa que la dependencia del petróleo en Oriente Medio
no es
aconsejable y que hay buscar fuentes nacionales de energía. En
el mejor
de los mundos serían renovables, pero aún no estamos
ahí... Así que ha
dado luz verde al offshore de manera temporal y limitada. Ahora bien,
después del desastre en el golfo de México, le
convendría replantearse
la situación en el Ártico, porque si pasa algo parecido
en el mar de
Beaufort, será mucho peor.
¿Y la alternativa nuclear?
No
me parece una solución viable a largo plazo. Es demasiado cara,
demasiado peligrosa y no es competitiva. En Estados Unidos es
enormemente costoso financiar la construcción de centrales
nucleares y
no tiene sentido económico. Y la fisión nuclear con
necesidad de
obtener uranio de países como Níger es una forma extrema
de energía
límite.










