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No. 826



Spanish & English: 

*** EVOLUCION DEL CONCEPTO MARXIANO DE IDEOLOGIA

(1840 - 1867): UNA APROXIMACION CRITICA

PRÁXIS-TEORÍA REVOLUCIONARIA  
VERSUS  
PRÁCTICA-IDEOLOGÍA REACCIONARÍA 

Por:  Franz J. T. Lee. 


*** Acting, Thinking, Thought  --

Elucidating the Educative, Educational Environment

By  Franz J. T. Lee.


*** The surprising result of many a profound,
philosophical and political discussion. 

By Jutta Schmitt. 

*** A most deserved flower for someone ---

Hernán López-Garay
September 25, 2003  


*** EVOLUCION DEL CONCEPTO MARXIANO DE IDEOLOGIA

(1840 - 1867): UNA APROXIMACION CRITICA

PRÁXIS-TEORÍA REVOLUCIONARIA  
VERSUS  
PRÁCTICA-IDEOLOGÍA REACCIONARÍA 

Por:  Franz J. T. Lee.  



Contrario contrariis curantur.  

No fue la caída de las antiguas religiones la que causó la caída de los Estados antiguos, sino la caída de los Estados antiguos, la que ha causado la caída de las antiguas religiones (...).

Por lo tanto, los filósofos no brotan como hongos del suelo; sino que son productos de su época, de la nación cuyos zumos más suti­les, valiosos e invisibles fluyen en las i­deas de la filosofía (...)  

El hombre hace la religión, la religión no hace al hombre. De verdad, la religión es la autoconsciencia y la autoestimación del hombre que no se encontró a sí mismo o se volvió a perder a sí mismo (...)

(La religión) es la realización fantástica de la esencia humana, porque la esencia humana no tiene realidad verdadera. Por consiguiente, la lucha contra la religión forma parte, indirectamente, de la lucha contra un mundo cuyo aroma espiritual es la religión misma.  (...)

„La zozobra religiosa es al mismo tiempo la expresión de la miseria real, y también la protesta contra el dolor real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, lo mismo que el espíritu de condiciones abatidas. Es el opio del pueblo“.  (...)

„Tratar de abolir la religión como felicidad ilusoria del pueblo es al mismo tiempo exigir su felicidad real. Exigir dejar las ilusiones generales por el status quo existente es la demanda para desistir de una realidad social que necesita ilusiones.

Sin embargo, en embrión, el criticismo de la religión es el criticismo del valle de lágrimas, cuya aureola es la religión“.

(Carlos Marx)

 

ANTECEDENTES HISTORICOS

 

Lo que connota el concepto de ideología, en sí mismo, es un proceso histórico particular. Este término, ideología, tiene un significado político muy complejo y ambiguo. Empero, su expresión científico-teórica tiene un carácter socio‑evolucionario reformista. Históricamente, la aparición del concepto está relacionada íntimamente al surgimiento de las formaciones y transformaciones sociales burgueses capitalistas y a las relaciones político‑económicas contemporáneas, incluyendo la lucha revolucionaria de clase moderna. Por lo tanto, es axiomático mencionar los dos mayores precedentes intelectuales.

 

En el s. XVIII los antecedentes inmediatos del concepto ideología son el materialismo mecánico burgués y la filosofía de „consciencia alemana“.  Ambas corrientes filosóficas reflejaron los intereses de clase de la burguesía emergente en su inexorable lucha contra el absolutismo feudalista, contra el clero y la nobleza. El materialismo mecánico se dirigió directamente contra la religión y la metafísica; y el idealismo objetivo alemán criticó a la epistemología tradicional. Hay que añadir que ambos han influenciado profundamente la determinación del concepto ideología, especialmente alrededor de la primera mitad del s. XIX.

 

Analizaremos brevemente algunos aspectos de esta actitud filosófica burguesa. El materialismo burgués nació al igual que el empiricismo británico, como reto filosófico a la superestructura escolástico‑católico‑romana del feudalismo. Sir Francis Bacon (1561‑1626) divorció elegantemente la filosofía de la teología, rompió el vínculo acientífico entre la filosofía natural y la religión, y por consiguiente, disoció la razón humana de la fe. De este modo, la filosofía volvía a estar dirigida hacia las necesidades humanas terrenales. Carlos Marx (1818‑1883) lo expresó de la siguiente manera:

„En Bacon, como su primer creador, el materialismo oculta en sí, todavía de un modo ingenuo, los gérmenes de un desarrollo unilateral. La materia en su esplendor poético-sensorial sonríe al hombre entero. Pero la doctrina aforística misma está cuajada de inconsecuencias teológicas“  (1).

 

Sin embargo, más adelante en su desarrollo filosófico, el materialismo burgués llegó a ser progresivamente unilateral, es decir, práctico-ideológicoPensar se convirtió en Producir. Independientemente de los "aportes" bien conocidos de John Locke (1632‑1704), y de George Berkeley (1683‑1753) al empiricismo burgués, fue Thomas Hobbes (1588‑1679) quien sistematizó el materialismo baconiano. Con respecto a este desarrollo filosófico unilateral, Marx agregó:

 

„La sensorialidad pierde sus encantos y se torna en la sensorialidad abstracta del geómetra. Se sacrifica el movimiento físico al movimiento mecánico o matemático; se proclama a la geometría como la ciencia principal. El materialismo se vuelve misantrópico (...).

Si la sensorialidad proporciona al hombre todos los conocimientos, según lo demuestra Hobbes a partir de Bacon, la percepción, la idea, la representación, etc., no son otra cosa que fantasmas del mundo corpóreo más o menos despojados de su forma sensible. La ciencia no puede hacer otra cosa que darle nombre a esos fantasmas (...) Una sustancia incorpórea es, por el contrario, la misma contradicción que un cuerpo incorpóreo. Cuerpo, ser, sustancia es una y la misma idea real. No se puede separar el pensamiento de una materia que piensa. Es ésta el sujeto de todas las variaciones (...) Toda pasión humana es un movimiento mecánico que finaliza o principia. Los objetos de las pasiones constituyen el bien. El hombre está sujeto a las mismas leyes que la naturaleza. El poder y la libertad son idénticos“ (2).

 

Locke afirma que el conocimiento se puede adquirir a través de la sensación, reflexión e intuición, pero el sacerdote francés Etienne de Condillac (1715‑1780) descartó las dos últimas y redujo todas las formas de reflexión únicamente a la sensación. En su opus magnum, Traité des Sensations (1754), Condillac demostró que los seres humanos (no las "herramientas que hablan" - Aristóteles) desarrollan su consciencia y conocimiento a partir, de las sensaciones y sus relaciones. De ahí que el materialismo francés profundizó la unilateralidad de la crítica burguesa dirigida contra la religión y metafísica feudalista. La doctrina del sensacionalismo inspiró enciclopedistas franceses como Claude-Adrien Helvetius (1715‑1771), Julien Offray de la Mettrie (1709-1751), Denis Diderot (1713‑1784) y Paul Henri Dietrich, Barón d’Holbach (1723‑1789). Por otra parte, mientras que René Descartes (1596‑1650) y el Baron Gottfried Wilhelm von Leibniz (1646‑1716) han tratado de descubrir una ciencia universal capaz de resolver todos los problemas del universo, el filósofo alemán, Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770‑1831) estaba buscando un método universal que se aproximara al entero dominio de la mente, la Dialéctica (3).

 

Su método da a la dialektiké descubierta por Sócrates, una nueva connotación dinámica. En adelante, la historia mundial llega a ser el juicio universal y todos los conceptos encuentran su unidad en sus propias contradicciones. Al mismo tiempo los conceptos principales como consciencia, autoconsciencia, alienación, potencialidad y actualidad, expresan desde ahora, su desarrollo, en su odisea universal hacia la identidad del Sujeto y del Objeto en lo Absoluto, quiere decir, en el Espíritu del Mundo. De este modo Hegel intentó dar a la historia mundial un télos, un fin, un sentido. Así la historia universal adquiere una teodisea verdadera, gana la justificación de lo Absoluto, y obtiene al fin un Dios filosófico dentro de la historia; así, el espíritu puede encontrar entendimiento verdadero y su "emancipación" total.

 

Obviamente la crítica filosófica burguesa era unilateral; al fin y al cabo, no pudo apoderarse de la verdadera relación entre el objeto criticado y su base socio-económica. Marx integró muchos elementos de la crítica burguesa radical en su concepto de ideología, no en su concepto de teoría, demostró claramente tanto su naturaleza contradictoria como sus limitaciones lógico‑formales obvias.

 

 

LA INTERPRETACION DE MARX SOBRE LA IDEOLOGIA

 

Aunque existen numerosas ambigüedades dentro del concepto de ideología de Marx, en un sentido normativo, éste esencialmente es un término "negativo", afirmando el status quo. No obstante, es sumamente difícil interpretar sistemática y científicamente el concepto de ideología del mismo Marx. En ninguno de sus escritos analizó específicamente, ni con extensión este concepto; sólo en algunos trabajos de diferentes períodos aparecen varias referencias dispersas, por lo que estos textos son imprescindibles para entenderlo; por el contrario, en El Capital, no está utilizando este concepto. En efecto, desde 1859 raras veces Marx usó el concepto de ideología.  Lo que utilizó era "die Theorie", en su Ciencia-Filosofía revolucionaria tampoco utilizó "die Praktik" (la práctica), sino  "die Praxis" (la Práxis). 

 

El hecho de que el desarrollo intelectual de Marx sigue un patrón lógico, es muy significativo, y cubre aproximadamente tres períodos distintos. En el primero, básicamente fue involucrado en el debate filosófico sobre Hegel y Feuerbach; en el segundo, se preocupó por desarrollar el materialismo dialéctico; y en el tercero, analizó las relaciones sociales capitalistas.

 

Durante la segunda etapa Marx y Engels elaboraron su „materialismo moderno“ y sus postulados principales para analizar la sociedad y la historia; por consiguiente, al mismo tiempo, dejaron el enfoque materialista feuerbachiano. Después de eso, por vez primera, Marx desarrolló el concepto de ideología. Por lo tanto, la segunda etapa comenzó con la formulación de las Once Tesis sobre Feuerbach (1844‑1845) y la redacción de La Sagrada Familia (1844), y terminó aproximadamente en 1857. Un año después Marx volvió a leer la Ciencia de la Lógica de Hegel, y empezó sus obras „maduras“, desde los Grundrisse en adelante.

 

 

EL CONCEPTO DE IDEOLOGIA EN LATENCIA‑TENDENCIA

 

En sus primeros escritos, especialmente en la Crítica del Derecho del Estado Hegeliano (1843) y en la Contribución a la Crítica de la Economía Política. Prólogo. (1844), Marx ya había anticipado el concepto de ideolo­gía como una noción crítica. Por supuesto, durante este período Marx aún estaba influenciado por la filosofía feuerbachiana, lo que él mismo admitió (4). Por consiguien­te, en los escritos mencionados, fueron sentados los fundamentos materiales del futuro concepto crítico de ideología. Seguramente están presentes en la crítica de Marx a la religión y a la concepción hegeliana del Esta­do. En ambos casos, él indicó que el problema real es la „inversión en el pensamiento“ que oculta la naturale­za verdadera de las cosas y de las realidades sociales.

 

Veremos dos ejemplos:

No fue la caída de las antiguas religiones la que causó la caída de los Estados antiguos, sino la caída de los Estados antiguos, la que ha causado la caída de las antiguas religiones (...).

Por lo tanto, los filósofos no brotan como hongos del suelo; sino que son productos de su época, de la nación cuyos zumos más suti­les, valiosos e invisibles fluyen en las i­deas de la filosofía (...).

La filosofía no existe fuera del mundo, de manera análoga como el cerebro no existe fue­ra del hombre porque no está ubicado en el estómago (...) En vista de que cada filosofía verdadera es la quinta esencia de su época, debería llegar la época cuando la filosofía, no sólo interiormente, debido a su contenido, sino también exteriormente, debido a su for­ma, hace contacto y produce una interacción con el mundo real existente“ (5).

 

Tres años después Marx escribió:

 

„La consciencia no puede ser nunca otra cosa que el ser consciente, y el ser de los hom­bres es su proceso de vida real, y si en toda la ideología los hombres y sus relaciones a­parecen invertidos como una cámara oscura, este fenómeno responde a su proceso histórico de vida, como la inversión de los objetos al proyectarse sobre la retina responde a su proceso de vida directamente físico“ (6).


 

En el mismo año, investigando la doctrina hegeliana del Estado, Marx criticó la identificación del ser y del pensamiento, al mismo tiempo, la noción de que la historia de la idea abstracta es el proceso „real“ histórico, y que la práxis humana es una mera manifestación de la Idea Absoluta. Explicó que esta manifestación filosófica de Hegel resulta en „la conversión de lo subjetivo en objetivo y lo objetivo en subjetivo“ (7).

 

Sin embargo, para Hegel, el Estado prusiano apareció como la autorrealización de la Idea Absoluta, como la reencarnación de la voluntad suprema; es „real“ porque es „racional“. De este modo, se ve cómo Marx anticipó el mecanismo de la ideología. Es preciso tener en cuenta que Marx acusó a Hegel de „abstraer“ o „invertir“ las cosas reales; estas distorsiones intelectuales tienen una base material en la realidad. De ahí que, la crítica de la religión de Marx demuestra esencialmente que todavía tiene rasgos feuerbachianos.

 

Marx resumió la esencia de la filosofía de Feuerbach de la manera siguiente:

 

„El fundamento del criticismo irreligioso es el siguiente:

El hombre hace la religión, la religión no hace al hombre. De verdad, la religión es la autoconsciencia y la autoestimación del hombre que no se encontró a sí mismo o se volvió a perder a sí mismo“ (8).

 

Pero Marx traspasó a Feuerbach; para él la crítica filosófica en sí misma no es capaz de destruir esta ilusión, el hombre debe aniquilar al mundo social que ha producido esta fantasmagoría. Continuando su crítica, Marx postuló:

 

„Pero el hombre no es un ser abstracto; acampando fuera del mundo concreto. El hombre es el mundo de los hombres, del Estado, de la sociedad. Este Estado, esta sociedad, producen la religión, una consciencia del mundo invertida; porque ellas constituyen un mundo invertido (...) (La religión) es la realización fantástica de la esencia humana, porque la esencia humana no tiene realidad verdadera. Por consiguiente, la lucha contra la religión forma parte, indirectamente, de la lucha contra un mundo cuyo aroma espiritual es la religión misma“ (9).

 

Marx enfatizó nuevamente que la religión es la „inversión“ de la realidad socio‑histórica:

 

„La zozobra religiosa es al mismo tiempo la expresión de la miseria real, y también la protesta contra el dolor real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, lo mismo que el espíritu de condiciones abatidas. Es el opio del pueblo“ (10).

 

No cabe duda que la frase „opio del pueblo“ (originalmente formulada por el obispo británico Kingsley) tiene su vigencia revolucionario-emancipatoria científico-filosófica práxico-teórica. Con este espíritu , Marx consiguió determinar la esencia religiosa y su relación ideológica:

 

„Tratar de abolir la religión como felicidad ilusoria del pueblo es al mismo tiempo exigir su felicidad real. Exigir dejar las ilusiones generales por el status quo existente es la demanda para desistir de una realidad social que necesita ilusiones.

Sin embargo, en embrión, el criticismo de la religión es el criticismo del valle de lágrimas, cuya aureola es la religión“ (11).

 

No obstante, y porque la crítica está enfocada contra una realidad invertida, la „cadena“ real y sus „flores imaginarias“ deberían ser destruidas, para capacitar al hombre revolucionario para emanciparse de „la cadena y recobrar la flor de la vida“ (Marx). Por lo tanto, la crítica teórico‑práxico‑filosófico‑científica

 

„(...) del cielo se convierte en el criticismo de la Tierra, el criticismo de la religión en el criticismo del derecho, y el criticismo de la teología en el criticismo de la política“ (12).

 

Ergo, según Marx, ¡toda crítica social revolucionaria emancipatoria tiene que comenzar con la crítica de la religión!

Jorge Larrain sintetizó esta proposición marxiana idóneamente:

 

„Aquí Marx anticipó uno de los elementos cruciales del concepto de ideología, a saber, que, en la mente humana, la religión trata de compensar una realidad deficiente, trata de reconstruir una solución coherente en la ima­ginación; pero, que en realidad, va muy lejos del mundo real en su esfuerzo de resolver las contradicciones de este mundo concreto. Así, Marx afirmó el postulado de que la inversión ideológica corresponde y deriva de una inver­sión real“ (13).

 

También sabemos que en esta época (alrededor de 1845) Marx introdujo su principio revolucionario-emancipatorio de la Práxis-Teoría. El descubrió que una mera crítica teórico‑filosófica del mundo es nada, que es necesario cambiar y mejorar el mundo práxico-teóricamente, y que la critica práxico-teórica lo es todo.

 

Citaremos algunas observaciones de Marx en su Contribu­ción a la Crítica de la Filosofía del Derecho dé Hegel (1843‑44):

 

„Por supuesto, el arma del criticismo no pue­de reemplazar al criticismo del arma; la fuer­za material tiene que ser derribada por la fuerza material; pero la teoría también llega a ser una fuerza material en cuanto a que a­ferra a las masas. La teoría es capaz de aga­rrar a las masas (...) tan pronto se hace ra­dical. Ser radical es apoderarse de la raíz del asunto. Pero, para el hombre, la raíz es el hombre mismo (...) El criticismo de la re­ligión termina con el reconocimiento de que el hombre es el mayor ser para el  hombre, sin embargo, termina dentro del contexto del im­perativo categórico de derrocar todas las re­laciones que han reducido al hombre a un ser deshonrado, esclavizado, abandonado y despre­ciado (...)“ (14).

 

Por lo tanto, como resultado idealista-materialista de la influencia de Feuerbach, Marx detectó la relación­-determinación concreta entre la Ciencia y la Filosofía, a saber, entre la Práxis y la Teoría, quiere decir, descubrió la esencia real de la Revolución-Emancipación. Entonces, es la Dialéctica entre la Práxis humana, objetiva, natural y la Teoría humana, activa, subjetiva, social. Marx lo formuló así:

„Como la filosofía encuentra sus armas materiales en el proletariado, del mismo modo, el proletariado halla sus armas espirituales en la filosofía. Y en el momento cuando el relámpago del pensamiento se arraigue definitivamente en el suelo ingenuo de las masas, la emancipación de los alemanes, la transformación de ellos en seres humanos, tendrá lugar (...) La emancipación alemana es la emancipación del ser humano. El cerebro de esta emancipación es la filosofía, su corazón es el proletariado. La filosofía no puede ser transformada en realidad sin la abolición del proletariado mismo. El proletariado no puede ser abolido sin que la filosofía sea hecha una realidad“ (15).

 

 

CONCEPCION AMBIGUA Y NEGATIVA DEL „JOVEN“ MARX SOBRE IDEOLOGIA.

 

La obra de Marx y Engels La Ideología Alemana, tiene una esencia polémica, pero no cabe duda sobre su carácter teórico y su relevancia práxica para entender el concepto de ideología marxiano. Es la primera formulación de la concepción materialista de la historia. Por cierto no se puede comparar este trabajo con el famoso Prefacio de 1859, que refleja de manera concentrada la esencia del trabajo de Marx. A pesar de su título, La Ideología Alemana no contiene una definición precisa ni un análisis sistematizado del concepto ideología. No obstante, es un libro muy problemático, que causa severas dificultades de interpretación. Ataca principalmente al idealismo y al materialismo mecánico burgués. El concepto de ideología marxiano forma parte de una teoría general sobre „la formación de las ideas“ que surge de la crítica de las „inversiones“ de la filosofía idealista alemana y del problema de relacionarlas a la realidad social; y, finalmente, de explicar la formación de las ideas, y por consiguiente, de la ideología en general.

 

Las ideas en general, están explicadas a través de su relación con la práctica humana y la práxis social. Marx enfatizó que la realidad social misma debería ser concebida como Praxis (palabra original en alemán). Criticó a los materialistas mecánicos que negaron el elemento práxico de la realidad social. Afirmando el trabajo, según él, la realidad socio‑histórica es un producto del „trabajo sensorial continuo y creativo“, quiere decir, es „la acción recíproca de los hombres“ (16) .

 

Por lo tanto, la práxis humana es esencialmente la actividad consciente y sensorial del hombre. Sólo así la sociedad puede producir y reproducir su existencia material y sus relaciones concretas. Sin embargo, la ideología es un modo de ser específico de ciertas ideas, pero no de todas. En ningún sentido, la ideología comprende todas las ideas en sí mismas. Podemos constatar que todas las ideologías están compuestas de ideas, pero no todas las ideas reflejan o reproducen necesariamente ideologías. Entonces es preciso explicar las relaciones científicas entre la práxis y la teória , también entre la práctica y la ideología. Precisamente esto no lo encontramos, ni en el Prefacio de 1859, ni en La Ideología Alemana.

 

Lo que es peor, los marxistas posteriores no han hecho una diferenciación exacta entre la práctica y la práxis, ni entre la ideología y la teoría. Y más, ¿Cual es la diferencia entre una idea (o una teoría) en relación a un mundo invertido y a un mundo real? No se puede invertir simplemente un mundo religioso y llegar otra vez al mundo real, y viceversa. No es un problema mecánico, sino una transformación transhistórica.

 

Marx desarrolló principalmente los siguientes principios:

 

„En cada época las ideas de las clases gobernantes son las ideas gobernantes“ (17).

 

Esta afirmación excluye „ideas no gobernantes“ que también existen.

Más tarde, en 1859, postuló:

 

„La consciencia tiene que ser explicada dentro del contexto de las contradicciones de la vida material“ (18).

 

Y antes dijo que el materialismo histórico o moderno,

 

„explica la formación de las ideas de la práxis material“ (19).

 

Por consiguiente, hay relaciones especiales entre la consciencia social y las contradicciones práxicas de la vida real material, y entre las ideas gobernantes y la ideología misma. Y, por supuesto, entre las acciones no gobernantes (práxis) y las ideas no gobernantes (teoría) de la vida real material.


 

Explicaremos lo que es la realidad cósmica histórica ‑ la realidad material que concierne a los hombres produciendo. La Historia, como proceso universal particular, como la patria dentro de la Historia multiversal,  tiene su propia contradicción: Naturaleza ‑Sociedad. Los "hombres" trabajadores esencialmente son históricos; ellos contienen en sí mismos la contradicción histórica fundamental. Esto quiere decir que el hombre ( y la mujer) al igual que la historia, nunca es puramente naturaleza o sociedad; puede ser maltratado o pervertido; es principalmente una relación histórica, una relación entre objeto y sujeto. Esto también quiere decir que el producto intelectual del hombre, la idea, nunca es puramente subjetiva. Asimismo, un producto material activo o práxico, en el proceso de trabajo nunca es puramente objetivo. Por lo tanto, una idea humana tiene que ver con práctica ideológica y/o práxis teórica, y una acción humana con ideología práctica y/o teoría práxica. Además, una idea de un mundo real invertido, una idea religiosa o ideológica, refleja una realidad material, por lo menos perversa. Similarmente, una acción repetidora, un reflejo físico, lo viejo, la práctica diaria, reflejan algunas ideas prácticas, algunas realidades conservativas. Ahora sabemos cómo está compuesta la "Categoría" Práctica-Ideología y que es, la Negación de ella, la Práxis-Teoría.

 

La única posibilidad para que un ser histórico conozca y reconozca su realidad histórica es creando, recreando, no produciendo, reproduciendo, es decir, transformándose a sí mismo y a la historia misma. Esta es la razón por la cual todas las ideas humanas y la consciencia social o bien son derivadas de la práctica o bien de la práxis social o bien de las ideas transhistóricas mismas. El único problema es: ¿Qué es la ideología realmente?, y ¿Qué es lo que refleja precisamente en la realidad socio‑histórica?

 

En La Ideología Alemana, Marx escribió:

 

„La producción de las ideas, de las concepciones, de la consciencia, en primer lugar, está entretejida directamente con la actividad material y, el intercambio de los hombres, con el lenguaje de la vida real. A este nivel, concebir, pensar y el intercambio mental de los hombres, aparecen como la emanación directa de su conducta material. Lo mismo es válido para la producción intelectual como se expresa en el lenguaje de la política, las leyes, la moralidad, la religión, la metafísica, etc., de un pueblo (...) La consciencia nunca puede ser otra cosa que la existencia consciente, y la existencia de los hombres es su proceso de vida real (...) Los hombres procediendo a desarrollar su producción material y su intercambio material, alteran, junto con esto, su mundo real, pero también su pensamiento y los productos del pensamiento“ (20).

 

Lo que es Práxis para Marx es la idea, la „concepción del pueblo“, que produce, que surgió de la actividad histórica revolucionaria y que otra vez se materializa y activa en el proceso de producción y reproducción real. (21). De allí que la práxis (también la práctica) determina la consciencia social, y por lo tanto, a todas las ideas, sin importar si ellas son inadecuadas o altamente abstractas. Además:

 

„Las ideas son la expresión consciente - real o ilusoria - de sus relaciones y actividades reales, de su producción, de su intercambio, de su conducta social y política“ (22).

 

Entonces, la Teoría expresa las relaciones y actividades reales y la Ideología expresa las ideas ilusas (falsas y engañosas) que reflejan inversiones irreales o intereses conservativos de las clases dominantes; en otras palabras, que producen la Práctica, que frenan el desarrollo histórico revolucionario emancipatorio. Más aún, la Ideología expresa inadecuadamente la realidad, no refleja científicamente la praxis real. La burguesía como clase dominante está limitando su modo de actividad material, y, por consiguiente, sus relaciones sociales, su posible aproximación teórico-práxica. Por lo tanto, está reduciéndose a sí misma a una relación ideológico-práctica. Y porque está controlando las ideas gobernantes de su época, despliega, al mismo tiempo, la ideología a las clases oprimidas a través de su educación limitada y sus medios de intercomunicación social. Ahora entendemos porque la consciencia social contemporánea, como contradicción, está compuesta principalmente de una Afirmación conservativa ideológico-práctica y una Negación emancipatoria práxico-teórica.

 

De allí que, en La Ideología Alemana, y en el Prefacio de 1859, Marx desarrolló un concepto de ideología ambiguo, crítico y negativo. Marx nunca dijo que la ideología dominante es la ideología de la clase dominante ‑ ésta es una concepción „marxista‑leninista" ‑ de Stalin y sus sucesores „comunistas“.  No obstante, aunque la ideología nunca puede servir a los intereses emancipatorios de las clases dominadas, en ella existen ideas práxico-teóricas esporádicas que son el resultado directo de la lucha de clases concreta, ideas revolucionarias en ropa vieja. Marx nunca clasificó estas ideas como ideología ‑ fueron Lenin, Gramsci y Lukács quienes realizaron esta "mala" interpretación. Y más, Marx jamás científicamente describió su propia teoría revolucionario-emancipatoria como una ideología, como una ideología del proletariado.

 

Por supuesto, no todas las ideas de la clase dominante, ni todas las ideas dominantes son necesariamente ideología; de la misma forma que no es la clase dominante la única que puede producir ideología. Seguramente una clase dominada puede producir un „marxismo-leninismo“, debido a su práxis-teoría menos desarrollada, limitada e inadecuada. Al fin y al cabo:

 

„La ideología se refiere a una práxis (práctica) material limitada que genera ideas que tergiversan las contradicciones sociales en interés de la clase dominante“ (23).

 

Finalmente, el concepto marxiano de ideología es esencialmente negativo y crítico, porque la Ideología involucra una tergiversación de la realidad y de las contradicciones socio‑históricas. Esta perversión ideológica de la realidad social no es patrimonio específico de una clase en particular, aunque la ideología siempre sirve a los intereses de las clases dominantes. El por qué todas las clases sociales pueden producir ideología, depende de su „modo limitado de actividad material“.  Pese a que Marx postuló que la práxis social es la base teórica para analizar las ideas y la ideología, todavía en aquella época él mismo no había comenzado a investigar las relaciones político‑económicas del modo de producción capitalista. El comenzó con este trabajo en los Grundrisse (1858) y El Capital (1867), obras fundamentales para entender el concepto marxiano de ideología, y la Práxis-Teoría. En El Capital, Marx escribió:

 

„Todas las cosas aparecen al revés en la competencia“ (24).

Así, finalizando, la Ideología oculta las relaciones socio-político-económicas esenciales y existenciales, pero no es una ilusión sin base natural-social. Según Marx, sólo en el modo de producción comunista la ideología como fenómeno histórico desaparecería, perdería su base socio-material. Otra vez: la Consciencia Social como Contradicción Transhistórica tiene en su esencia y existencia material-intelectual una Afirmación sana, la Práxis revolucionaria científica y una Negación viva, la Teoría emancipatoria filosófica, que superan la  Práctica-Ideología conservativo-reaccionaria, parroquial-enciclopedista.


NOTAS

 

(1)          MARX, Karl y ENGELS, Friedrich; La Sagrada Familia (1844), en: Obras de Marx y Engels (OME). N°‑ 6, México: Grijalbo, 1978, p.147.

 

(2)          Ibid., p. 148.

 

(3)          Ver: Phänomenologie des Geistes. 1806.

 

(4)          Ver: la carta de Marx a Ruge, septiembre de 1843, y algunos comentarios en sus Manuscritos Económico‑Filosóficos. 1844.

 

(5)          MARX, Karl; Editorial en el periódico, Kölnische Zeitung, N° 79, julio de 1842.

 

(6)          MARX, Karl y ENGELS, Friedrich; La Ideología Alemana. México: Ed. de Cultura Popular, Segunda Edición, 1970, p. 26.

 

(7)          Ver: MARX, Karl; „La Crítica de la Doctrina Hegeliana del Estado“, en Early Writings (Obras Primeras). Editados por L. Colletti, Harmondsworth: Penguin, 1957, p. 98. Traducción nuestra.

 

(8)          MARX, Karl; „Contribution to the Critique of Hegel’s Philosophy of Law. Introduction“, en: MARX/ENGELS; On Religion. Moscú: Progress Publishers, 1975, p. 38. Traducción nuestra. También las siguientes:

 

(9)          Ibid.

 

(10)     Ibid.

 

(11)     Ibid.

 

(12)     Ibid.

 

(13)     LARRAIN, Jorge; Marxism and Ideology. Londres: Macmillan, 1983, p. 13. Nuestra traducción.

 

(14)     MARX/ENGELS; On Religion. op. cit., p. 46. Traducción nuestra.

 

(15)     Ibid., p. 52. Traducción nuestra.

 

(16)     Ver: Carta de Marx a P. V. Annenkov, del 28 de diciembre de 1846, en: Selected Correspondence. Moscú: Progress, p. 30.

 

(17)     Ver: German Ideology. Op. cit., p. 64. Traducción nuestra et seq.

 

(18)     Ver: Prefacio. op. cit., p. 182.

 

(19)     Ver: German Ideology. op. cit., p. 58.

 

(20)     MARX/ENGELS; German Ideology. Op. cit., p. 47.

 

(21)     Ver: Ibid., pp. 60‑62.

 

(22)     Ibid., p. 36.

 


(23)     LARRAIN, J.; Marxism and Ideology. Op. cit., p. 27. Traducción nuestra.

 

(24)     MARX, Karl; El Capital. Londres: Lawrence E Wishart, 1974, Tomo III, p. 209.

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Acting, Thinking, Thought  --
Elucidating the Educative, Educational Environment


By  Franz J. T. Lee


 Captivity

Creative fantasy, autonomous thought
- The weapons against desperation -
Whatever they say, can never be brought
To blossom within education. 

Jutta Schmitt. 


 


Although in a number of fields (space travel and colonization, quantum and ether physics, Tesla-technology, nano-technology, genetic engineering, multi-logic) formal logic is obsolete and basically can only be applied within a very limited range of scientific  a n d  philosophic endeavours, -- where it certainly had and still has some validity -- yet our current, global, social superstructure --  religion, philosophy, law, ideology, thinking, thought, ethics, culture and tradition -- still operates  fully, in all walks of life, with archaic formal logical thinking. In fact, it can be said that 6 billions today still think in an "A=A" obsolete, ideological style, just like the ancient "aristocratic" and "democratic" slave-owning Athenians, just  like Plato and Aristotle.

What they don't know, what has deliberately not been taught to them, is that scientifically and philosophically the very Plato (Socratic Dialogues) and Aristotle (doctrine of morphé and hyle) were mutatis mutandis excellent dialecticians, negating their very own formal-logical,  superstructural, ideological status quo.

Across the length, breadth, width and depth of the globe, in the air, on land, under the sea, in the heavens, in general discussions, jokes, gossips, fairy tales, lies, scientific essays, philosophic treatises, friendly chats, in internet forums, in university classes, in "home truths", what do we witness? A formal-logical 666th Symphony of:  ... "I'm  right", "You are wrong", "I agree", "I disagree", and nothing more -- never  ever "I agree a n d  I disagree", never ever "I neither agree nor disagree", "I'm neither right nor wrong". We are Marcusian, unimensional, agreeing, agreeable, right, rightist creatures.

We think, analyse, investigate strictly according to the laws of Formal Logic. We operate with our "absolute truths", with our "A's", with our being "right" summa cum laude. This is the reason why we disagree, when we are faced with a negation, with a "negative attitude", this is why we think that "Non-A" is "wrong", is "false". Check our previous hundreds of chats, and investigate this; we can verify this with our very own scientific and philosophic deliberations. I say this in a Socratic dialectical way, to assist us in our agonizing labour pain, in our heavy emancipatory naissance, in our re-naissance.

Also, check out, how many times I said "I agree" or "D'accord", and when, if ever, I said: "I disagree" or "You are wrong". Behind this "madness" of ours there is a stringent, strict, logical method, which I tried to explain in the philosophic "Chat Notes" that I sent to all of you. I have called it the "Omnia Mea Mecum Porto Principle", all that I know, whether I agree with it or not, I carry with me, I chat and debate with its totality.

There is nothing I would discard or discriminate, because all asseverations are ontic, ontological products and real mental reflections of earthly, historic reality. No matter how absurd they may seem, de facto, they express perfectly well an absurd, bizarre, macabre, horrible, terrible, global fascism. That's how a global, racist fascist "thinks" -- just listen to our "great leaders".

Just to learn, to understand, to rectify what I have explained, certainly would take ages just to eradicate more than 30 000 years of labour dissocialization and denaturalization, in nuce, of patrialization, of patriarchy, of patrimony, of patria, of dishistorization -- because it means radically to emancipate our ways, means, methods and ends of thinking and thought; to negate and superate the lion's share of all our previous, brilliant acts, actions, ideas and thoughts. I only noted this at the age of 50, and it took me a decade to act, think and excel, of, by and for myself -- and, surely, in all probability, until now, I just achieved less than 1% of what is to be done (Cosmos, and), and how  thought does exist (Cosmos  a n d  Einai).
(see: http://www.franzjutta.org )

The atrocious, mental damage done to billions of innocent "coolies", of learn-hungry "niggers", of mentally-starved "latino" paupers and of awe-stricken "white" lumpen-proletarians is immense, is incalculable; from Athens to Rome, to London, to Moscow, to Peking, to Washington D.C., this is the greatest historical, "democratic", "revolutionary", cardinal, capital crime of "civilized" homo homini lupus against
humanity in toto. About this racist, nazi, fascist Holocaust of the Mind nobody complains; about this Education for Barbarism not a word in the Information Age, in the hail and halo of American Democracy.

Many innocent educators, pedagogues and teachers try and have tried their utmost best to conscientize these godforlorn "masses" in their ghettos, barrios and favelas, but, alas, their very human, humane, humanist minds are and were already infected by the mortal, fatal, lethal, virulent virus of Big Brother Newspeak.

We could not know, not say all this, not see all this, if we would not have begun to learn to do things, to think, and to excel -- really and truly democratically -- all, of, by and for ourselves. For these very reasons, our "Chats Notes" are written in the way they are, in the style that they exist, and in the manner how they excel themselves.

Across the millennia, wealthy, ruling class mind and thought control, mainly via monotheistic religions, agricultural and industrial productive ideology and fascist authoritarianism and totalitarianism, have played havoc with the ontic, cognitive, logical faculties of the "condemned of the earth", of Victor Hugo's "Les miserables", converting a great part of them into useless labour debris, wrecked flotsam and jetsam; and, of course, have converted the biggest part of the intelligentsia -- including huge sectors of the upper classes -- into specialized CEO robots or technocratic zombies.

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The surprising result of many a profound,
philosophical and political discussion

September 25, 2003

Friends,

 
Inmidst of the daily avalanche of ever discouraging "news", inmidst of the usual, political turmoil and our continuous efforts to contribute our grain of sand to the strengthening of a political and social process that seeks to promote a somewhat more humane economic and social order, inmidst of the many daily battles, however small the perspectives of "victory", almost unnoticed the seeds of our thoughts and deeds fall onto fertile ground, sprout and blossom, and all of a sudden an unexpected, beautiful flower enchants our minds and hearts.    
 
Here is the surprising result of many a profound, philosophical and political discussion I had with one of Franz´ postgraduate students, daughter of a Venezuelan author.

Jutta Schmitt.
 
"To dedicate my work to Jutta Schmitt is to fortify
her friendly relationship with my beloved daughter!!
Zaadia: In addition to the book,
send her a fraternal embrace.
With affection,
Ligia Elena Rojas,
Writer."

               

Response to Ligia Elena Rojas Millán

A Ligia Elena Rojas Millán
 

Creatividad
 
Femenina - muy frágil, muy fuerte,
Mis sueños van lejos, tocan estrellas
Y sé que estas son igual de bellas
Como las tuyas, como tu suerte.
 
Nos entrelaza siempre, sin cesar
La certeza, que este viejo mundo
Tan desgastado y tan moribundo
¡De nuevo lo vamos a inventar!

 
                        Jutta Schmitt.


Just want to share with you the comments of someone who himself is very engaged in making the world a better place. Hernán is of Colombian origin, has studied together with César Gaviria (currently presiding the OAS), has obtained the Venezuelan nationality and is teaching at the Faculty of Engineering at the University of the Andes. We met Hernán about a year ago on a conference here in Mérida and have been exchanging thoughts ever since.
Jutta.


A most deserved flower for someone ---


Dear Jutta,
 
A most deserved flower for someone who, together with Franz, is doing so much to make our Little Venetia a Great Nation, a nation important not because of its money or its military might or its amazing technology but because of its justice, solidarity, and respect for every single human being. The Bolivarian  revolution, in the end, like every real revolution, is a revolution of love for our brothers, a revolution which seeks sincerely  not our own selfish welfare but  the common good. This ideal far from being something whose future is already past, or just a dream, our president has helped us to see that is something possible, i.e., that a different more humane world is possible.
And you dear Jutta together with Franz contribute everyday to move things in this direction (while the evil forces  which have their headquarters in the White House help everyday to derail the whole process).
 
Best regards


Hernán López-Garay






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