Sección 28

 

LA AUTO-DEFENSA REVOLUCIONARIA:
APRENDIENDO DE FIDEL Y CHÉ


LA AUTO-DEFENSA REVOLUCIONARIA:
APRENDIENDO DE FIDEL Y CHÉ

Por: Franz J. T. Lee

 

1. Introducción

Desafortunadamente en esta ocasión no podremos ocuparnos con lujo de detalles de la Revolución Cubana y la lucha armada en Latinoamérica, durante las últimas décadas. De todos modos, centenares de libros han sido publicados sobre esta temática. Sin embargo, en referencia a la actuación del Alcalde de Baruta, Henrique Capriles Radonsky durante el asedio a la misión diplomática cubana en Venezuela en abril de 2002, es de gran interés para refrescar nuestra conciencia marxista histórica sobre la Revolución Cubana y otra vez leer trabajos como: Juan Rodríguez, „Venezuela, la senda no-pacífica“ (Venezuela: The Non-Peaceful Path“), en World Marxist Review Septiembre 1976, pp. 42-42); „Colombia: tesis sobre el movimiento de guerrillas“, en: Colombia: An Embattled Land, (Peace and Socialism Publishers, Praga); Alberto Gómez, „Las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia y sus perspectivas“, en World Marxist Review; José Manuel Fortuny, „Guatemala: La situación política y las tácticas revolucionarias“ (The political Situation and Revolutionary Tactics“), en World Marxist Review (1). Sobre estos temas, con toda seguridad, existen en español toneladas de libros y artículos actuales que deben ser de gran interés revolucionario, pero, en la época de la guerra de información, de la desinformación, lo reciente no es necesariamente lo nuevo, lo auténtico, lo original emancipatorio.

Como hemos visto en los casos de Asia y África, tambien para Latinoamérica y el Caribe, la guerra de guerrillas no es una nueva forma de lucha de liberación. Ya en las décadas de 1920 y 1930, Sandino en Nicaragua y Luis Carlos Prestes en Brasil se habían convertido en líderes guerrilleros legendarios. La temprana fama de Pancho Villa y Emiliano Zapata en la revolución mexicana, está históricamente bien documentada.

Charlemagne Péraulte de Haití también ganó gran fama durante la intervención de los EE.UU. en 1915. Mucho antes debemos recordar la guerrilla de Toussaint L’ Ouverture contra los franceses. Antes de la Revolución Cubana (1959), ya existían muchos movimientos de guerrilla en Latinoamérica: a partir de 1949 en el continente se desató el periodo de „la violencia“ en el que fueron muertas 200.000 personas; en Paraguay, la guerra civil de 1947 y la guerra de guerrillas entre 1958-60; en Venezuela, en 1928 y 1958; en Bolivia, la revolución de los mineros de estaño, en la década del 50; en Guatemala, la resistencia armada a la contrarrevolución, a mediados de la década del 50; en Perú, la revuelta campesina de 1964-66; Sendero Luminoso, etc. Las guerras de guerrilla más recientes, por ejemplo, actualmente en Colombia, son muy conocidas.

1.2. La revolución Cubana: Algunas Experiencias Relevantes

En primer término veamos cómo una de las principales figuras de la Revolución Cubana, Ernesto Ché Guevara, explicaba las experiencias que se podían aprovechar de este gran evento histórico ya existente para muchas décadas. Al comienzo de su libro Guerra de Guerrillas el Ché demostró que las experiencias fundamentales son:

1.2. Las fuerzas populares pueden ganarle una guerra al ejército.

1.3. No es necesario esperar a que estén dadas "todas" las condiciones para hacer una revolución; la insurrección puede crearlas.

1.4. En la América „subdesarrollada“, el campo es el área básica para la lucha armada (2).

En el Gramma (edición inglesa) del 3 de diciembre de 1967, el Ché dio su famosa explicación de lo que es una guerrilla, que es un luchador, un libertador popular, defendiendo el "proceso", su revolución:

„La guerrilla es una lucha de liberación por excelencia escogida del pueblo, vanguardia combatiente en su lucha por la libertad: La guerra de guerrillas no es ... una guerra en pequeña escala, una guerra conducida por un grupo minoritario contra un poderoso ejército. No, la guerra de guerrillas es una guerra del pueblo entero contra la opresión reinante. El movimiento de guerrilla es su vanguardia armada; el ejército guerrillero incluye a todas las gentes de una región o país“. Y continua: „La guerrilla es un reformador social... lucha para cambiar el sistema social que avasalla y somete al oprobio y a la pobreza a los hermanos indefensos. En un momento dado, actúa contra las condiciones especiales del 'Establishment' (status quo) y está dispuesto a destruir los patrones del mismo, con todas las fuerzas que las circunstancias le permitan“ (3).

¡Nótese las similitudes y diferencias, las experiencias reales, en relación a la Revolución Bolivariana actual!: Entre la lucha revolucionaria en una democracia nacional existente contra el globofascismo, y la lucha revolucionaria contra una dictadura nacional apoyada por el globofascismo internacional.

La Declaración de la Primera Conferencia de OLAS, en la Habana, julio-agosto de 1967, nos brinda más información al respecto:

„La supervivencia de los sistemas de explotación y dominación colonial y neo-colonial, es el objetivo principal del imperialismo de EE.UU. Esto determina y exige que se desate y desarrolle la violencia revolucionaria, en respuesta a la violencia reaccionaria’’ (4).

Aquí encontramos también la definición de „violencia revolucionaria“ (véase también a: Frantz Fanon): „La violencia revolucionaria, como la más alta expresión de la lucha del pueblo, no es sólo la senda, sino el más concreto, inequívoco y directo potencial para la derrota del imperialismo“ (5).

„El objetivo esencial de la revolución popular es la toma del poder, por medio de la destrucción del aparato burocrático-militar del estado y su reemplazo por el pueblo en armas, a fin de cambiar el régimen socio-económico existente“. Esto es, básicamente, el objetivo primario del socialismo científico, y „sólo puede lograrse a través de la lucha armada“; es decir, „el método más efectivo y la forma más adecuada de emprender y desarrollar la lucha en la mayoría de nuestros países, a escala continental“. Aquí tenemos el principio de la Revolución Mundial Permanente, ya, hace mucho tiempo, subrayado por Marx y Trotsky. En efecto, más adelante el documento proclama expressis verbis:

1.5. “Que los principios del Marxismo-Leninismo guíen el movimiento revolucionario de Latinoamérica“; y „Que la responsabilidad histórica de promover la revolución en cada país esté en manos del pueblo y de su vanguardia revolucionaria” (6).

Aún más, el principio del „Ejército Rojo“ de Lenin y Trotsky está expresado también: „El liderazgo de la revolución requiere un principio de organización, la existencia de un comando político y militar unificado, a fin de que el éxito quede garantizado“ (7).

Entonces, una cosa es ¡Viva, Ché; Viva Fidel! Otra cosa es estudiar y leer con precisión lo que ellos han dicho sobre la liberación de América Latina, sobre la revolución permanente. Como hemos visto en nuestros trabajos anteriores, este principio revolucionario también era presente en China, Vietnam, Yugoslavia, Argelia, etc.

Y ahora, veamos el cierre del discurso de Fidel Castro en la conferencia de la OLAS, el 10 de agosto de 1967. Nuevamente enfatizó, que los movimientos de guerrilla no podían estar dirigidos desde las ciudades, y sobre todo, que los comandos políticos y militares debían estar unidos. - Aquí se ve la unidad civico-militar revolucionaria.

Dijó: „La guerrilla está llamada a ser el núcleo del movimiento revolucionario... no negamos el papel de la organización dirigente, no negamos el rol de la organización política. La guerrilla es organizada por un movimiento político, por una organización política“ (8), y respecto a la „revolución pacífica“ declaró, „ ... el que el socialismo pueda llegar al poder sin una lucha, pacíficamente, esto es una mentira, y cualquier persona en Latinoamérica que asegure que puede llegar al poder en forma pacífica, está engañando a las masas“ (9). Sin embargo, Castro no vaciló en agregar: „La guerra de guerrillas es la principal forma de lucha, pero no excluye que pueda existir otra fórmula para la contienda“ (10). Actualmente, en Venezuela, Colombia, Haití, etc., realmente existe esta ¿"otra fórmula para la contienda"?

 

Conclusión: La "Crítica" de Régis Debray

Ahora bien, veremos la crítica de Régis Debray, especialmente el fondo de sus teorías sobre ¿La Revolución en la Revolución?

Escribió: „Hoy, el tumulto ha cesado; la verdadera significación de Cuba y el panorama de sus experiencias, que antes habían pasado desapercibidas, han sido develados. Se está revelando una nueva concepción de la guerra de guerrillas“ (11).

Continuó explicando como Lenin y Stalin crearon el „arquetipo“ al identificar la lucha de guerrillas con la insurrección, desarrollando, por tanto, sus „fórmulas“, a partir de los sucesos de 1917. Tales „fórmulas“ no tienen nada que ver con „la actual situación“. De todos modos, como hemos dicho tantas veces: no hay revoluciones "clásicas", ni para importar ni para exportar; cada país, cada región, cada continente, tiene que hacer, pensar y sobrepasar sus propias revoluciones en el contexto transhistórico de la emancipación mundial contra la globalización.

Según Debray, Lenin y Trotsky pensaron „instintivamente“, en repetir la Comuna de París en Petrogrado. Igualmente, Mao quiso repetir la „Revolución de Octubre“ en „Canton“, y también, por supuesto, los “camaradas vietnamitas“. En estudios anteriores, hemos señalado que esto no es cierto. Por lo tanto, sólo necesitamos estudiar otra vez estas experiencias, para conocer lo que Debray realmente sabe acerca de las revoluciones del siglo XX.

Criticar la realidad sobre la base de la ignorancia y de clichés es la más peligrosa acción contrarrevolucionaria. Así, Debray consideró „un golpe de suerte’’ el que Fidel Castro no hubiera leído los escritos militares de Mao Tse-Tung. También es un „golpe de mala suerte“ que Debray no los leyera ni entendiera, de otro modo, habría sabido cuáles son los principios revolucionarios del socialismo científico y filosófico aplicados a la realidad en cualquier parte. Sabemos que estos principios, en una relación práxico-teórica, nunca pueden llegar a constituir un „texto de guerra“.

Parece que Debray estaba muy confundido, de repente, declaró en su libro: „La revolución Latinoamericana y su vanguardia, la Revolución Cubana, han hecho un aporte decisivo a la experiencia revolucionaria internacional y al Marxismo-Leninismo“. Continuó: „Bajo ciertas condiciones, lo político y lo militar no están separados, sino que forman un todo orgánico integrado por un ejército popular cuyo núcleo es el ejército de guerrillas...

"El partido de vanguardia puede existir en la forma de foco guerrillero mismo. La fuerza de guerrillas es el partido en embrión. Esta es la novedad tambaleante introducida por la Revolución Cubana“. Y aún más: „Así termina un divorcio de varias décadas entre la teoría Marxista y la práxis revolucionaria“.(12)

Debray había desarrollado su teoría central, a partir de la propia concepción sobre la revolución Cubana y sus fuerzas revolucionarias. Lenin, en su „Guerra de Guerrillas“ estableció claramente, que „El Marxismo, ciertamente, no rechaza ninguna forma de lucha“. Sin embargo -- junto con Trotsky, Mao, Ho Chi Minh, Giap, Tito, etc. -- enfatizó que el problema de las formas en la lucha de liberación, debía siempre plantearse en relación con la situación histórica específica concreta. Así que nunca fue cuestión de realizar la Comuna de París en Petrogrado, o Dien Bien Phu en Bogotá. Sobre los elementos básicos de la moderna guerra de guerrillas, Lenin dijo:

„A diferentes etapas de la evolución económica y dependiendo de las diferencias en la política, cultura nacional, condiciones de vida y otros, se hacen conspicuas diferentes formas de lucha, que llegan a ser las principales ... Un Marxista se basa en la lucha de clase y no en la paz social“.

Aquí claramente Lenin demostró la negación de la "lucha revolucionaria": la "paz social" reformista reaccionaria.

Concluyendo, en último término, Debray no aceptó el principio socialista científico filosófico de que sin práxis-teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario. Por lo tanto, tenía que sostener el principio de la „espontaneidad de las masas“, el milagro por el cual los „hombres militares solos“ se convierten en socialistas, en „comunistas“. Este tipo de "razonar" produce locuras ideológicas peligrosas.

¡Venezuela, con Fidel y Ché, hasta la victoria siempre!


Notas Bibliográficas
(1) Juan Rodríguez: „The New in the Political Line of The Comnunist Party of Venezuela“. En World Marxist Review, September 1967, p.p. 42-43.
Colombia, An Embattled Land, Peace and Socialism Publishers, Prague, 1966, p.p. 76-78.
José Manuel Fortuny: „Guatemala: the Political Situation and Revolutionary Tactics”. en World Marxist Review, February 1967, p.p. 32-33.
Alberto Gómez: “The Revolutionary Armed Forces of Colombia and Their Perspectives” en World Marxist Review, April 1967, p.p. 34-36.
José Cuello and Asdrúbal Dominguez: „The Dominican Republic: Two Years After“, en World Marxist Review, March, 1968 p.p. 38-39.
(2) Ernesto Ché Guevara: Guerrilla Warfere, Monthly Review Press, New York, 1961, p.1.
(3) Gramma: 3 de diciembre de 1967.
(4) Documents, First Conference of the Latin American Organization of Solidarity (OLAS), Havana, July-August, 1967.
(5) Ibid.
(6) Ibid.
(7) Ibid.
(8) Fidel Castro: „Speech on closing Day of Conference“ En Documents, op. cit.
(9) Ibid.
(10) Ibid.
(11) Régis Debray: Revolution in the Revolution? Monthly Review Press, New York, 1967, pp. 19-24; 41-44; 89-90; 105-106; 115-116.
(12) Ibid.