Sección 21

 

VENEZUELA CONTRA LA GUERRA DE INFORMACIÓN
Contra el "Globospeak" orwelliano fascista racista


VENEZUELA CONTRA LA GUERRA DE INFORMACIÓN
Contra el "Globospeak" orwelliano fascista racista

Por: Franz J. T. Lee.

Aquí en Venezuela, por mera necesidad, estamos actualmente ocupados con el mega-fraude electoral inmediato de la “oposición”, con toda clase de conspiración nacional e internacional, pero no deberíamos olvidar a los aspectos más amplios, al escenario global, por ejemplo los ataques euro-norteamericanos contra la OPEP; entre otros peligros, también tenemos que recordarnos permanentemente del venidero monstruo del ALCA, de la Globalización total, totalitaria.

Los mismos bastardos corporativos beligerantes megalomaniacos, detras de la administración de Bush, habían organizado el sabotaje económico nacional e internacional contra PdVSA, actualmente están llevando a cabo sus ataques brutales e inexorables contra el mundo árabe. El argumento de la búsqueda de “armas de destrucción masiva” en Irak – como bien lo sabemos hoy – era igual de chimbo que el llamado “paro activo” del 2002, convocado por la trinidad diabólica de los tres “Carlos” en Venezuela. Como pretexto para una invasión, pronto los EE.UU. denunciarán que Chávez está escondiendo a Bin Laden en Miraflores cuando probablemente éste está durmiendo cómodamente al lado de Bush en la Casa Blanca.

El epicentro del problema de la “globalización” está en el hecho que finalmente las fuentes y los recursos energéticos de la tierra, como el agua, el oxígeno y el petróleo, se están acabando durante las próximas décadas. También que a nivel nacional e internacional el mismo sistema capitalista basado en el trabajo ha alcanzado su clímax y fin en cuanto a la explotación económica, dominación política, discriminación social, aniquilación militar y alienación humana. Las fuerzas de trabajo tradicionales imperialistas monopólicas y oligopólicas ya han llegado a ser obsoletas; ellos presentan un talón de Achilles, son un obstáculo masivo para la futura exploración, el descubrimiento, la militarización y la colonización espacial elitésca, las cuales utilizarán otras fuerzas energéticas creativas que fueron descubiertas ya hace mucho tiempo; así que la mera existencia de fuerzas laborales arcaicas amenaza con frenar todos los programas post-productivos planteados para el futuro, que utilizarán en su mayor parte fuerzas de trabajo intelectual sofisticadas, el cloning, la nano tecnología etc., sin nuestro conocimiento público, clandestinamente iniciado hace mucho tiempo por la Norteamérica Corporativa, la NASA, el Pentágono y sus homólogos europeos y asiáticos.

Ahora, peor aún, el drama social venezolano es parte de los programas de “reducción de la pobreza mundial” dentro de las campañas de eliminación de las Naciones Unidas, controladas por EE.UU., apuntando a la aniquilación de los “pobres” mismos, los 5 billones de “ganado inútil” que viven bregando en el trabajo físico; sea por vía del “tribalismo”, de la “guerra civil” (Colombia, Medio Oriente, Ruanda) o por vía del SIDA diseminado militarmente (Sudáfrica), de las guerras climáticas o por vía del holocausto mental que ya se lanzó y se experimentó a toda fuerza en Venezuela. Esto no es nada nuevo – la marcha delantera del capitalismo durante la época de la “Revolución Industrial” se debe al uso de exactamente los mismos métodos; por ejemplo Enrique VIII, utilizando su propio “Ley Contra Vagos y Maleantes”, aniquiló cientos de miles de siervos y campesinos inútiles para la industrialización.

Esta situación apocalíptica a nivel global afecta a todos los países, pueblos e individuos. Venezuela, con su 80 % de una población de 24 millones viviendo en pobreza crítica – naturalmente producto de un saqueo voraz por parte de los anteriores gobiernos oligárquicos “cristianos” y “democráticos”, ahora llamados “oposición” – no se salva de estos cambios y reestructuraciones radicales y fundamentales a escala mundial.

Debido a la dialéctica de nuestro proceso de trabajo actual, las dos caras verdaderas del capitalismo tardío en crisis, el racismo y el fascismo, nos están gruñendo en todas partes, especialmente aquí en Venezuela, a través de las muecas insultantes de la diabólica “Coordinadora Democrática”.

Lógicamente, al mismo tiempo, con la misma magnitud, tiene que surgir la negación de este nazismo global. Y actualmente, es precisamente Venezuela que ha sacado el “comodín” de los naipes del diablo, del pacto satánico de la “globalización”, para convertirse por medio de los mejores y más sagrados valores de la emancipación humana en punta de lanza contra una rugiente manada brutal de lobos políticos alrededor del globo, contra una horda de hombre-lobos corporativos en traje de oveja, balando y bailando constantemente el vals de “paz”, "justicia" y "democracia" en sus poderosos medios de comunicación. En realidad, en estilo orwelliano, están aullando: ¡“La Guerra es la Paz”!

Lo peor en Venezuela, el pasado, ha creado lo mejor en Venezuela, el futuro. Ahora el problema es cómo unirse, cómo organizarse, concientizarse, dialectizarse todo en un “mejor y peor”; cómo superar, sobrepasar, sobresalir, trascender esta “ruptura”, esta “contradicción” global. De verdad, es la lucha de clase nacional, es la guerra de classes global. Y, esta lucha emancipatoria es violenta, es brutal, es bestial.

No deberíamos olvidar que en ninguna parte en la historia una clase dominante jamás ha dejado el trono pacífica y democráticamente; Venezuela no es ni será la primera excepción para probar esta regla. Cinco años de conspiración, sabotaje y homicidio han comprobado suficientemente esta ley dialéctica de la lucha de clases.

Desde hace décadas, hasta siglos, como pueblos reprimidos y revolucionarios de África, Asia, América Latina, Oceanía, el Caribe y de otras regiones, nos hemos acostumbrado a las distorsiones, mentiras, media-verdades, asesinatos del carácter, al racismo, a la discriminación, a los golpes de estado, a los mecanismos de control de la mente, del cuerpo y de los pensamientos, a la implantación de una mentalidad amo-esclavo y de complejos inferiores, a nuestra maravillosa “educación” y “socialización”, a la “libertad del pensamiento”, a la “libertad de expresión”, a la magnífica “libertad de la prensa”, a la “familia” de Venevisión y Globovisión; a las “noticias” fantásticas de “El Nacional”, “El Universal”, la “Voz de Rusia”, la “Voz de América”, UPI, Reuters, ARD, ZDF, CNN, BBC, dpa, New York Times, FAZ, Der Spiegel, BILD, etc., etc.

 

 

De hecho estamos acostumbrados a los cuentos de ada, las rimas del Kinder, a los angelitos blancos, a las leyendas y los mitos todos crueles y racistas. Leíamos, escuchábamos y tragábamos todo con anzuelo, carnada, peso y tiburón, todo lo que se nos contaba sobre los tan peligrosos, no civilizados y sangrientos “comunistas”, “terroristas”, “negros”, “coolies”, “kaffirs”, “latinos”, “ojos chinos”, “camelleros”, “nativos”, “indígenas”, “aborígenes”, etc., etc.

No fue ayer que comenzó la guerra de la información, el holocausto mental, el terror de los medios de comunicación, la manipulación psicológica y la indoctrinación; hoy día todo esto es sólo tecnológicamente más sofisticado, más perverso y más sádico. En el transcurso de nuestras vidas todos hemos recibido una dosis completa de esta estricnina "democrática", cultural, tradicional e ideológica, diseminada por las clases dominantes a través de sus periódicos, radios, televisión, libros, historias, novelas, poemas, canciones, proverbios, salmos, credos, oraciones, morales y mentiras. Por cierto, hay pocas excepciones, que de ninguna manera niegan está verdad tan obvía.

Por lo general, como resultado de este holocausto mental, la mayoría de nosotros no tiene ni la más mínima idea de lo que realmente sucede al rededor de nosotros en esta tierra. Seguro, si el caso es, que la mayor parte de los reporteros de las agencias de prensa nacionales e internacionales son nuestras únicas fuentes del “conocimiento” sobre los acontecimientos en el mundo, entonces ya hace mucho tiempo fuimos engañados. Si, para obtener información, sólo dependeríamos de nuestros periódicos oficiales, de la televisión, la ópera y las películas, bueno, entonces cualquier asno podría llegar a ser un excelente maestro, un extraordinario profesor de universidad.

No sólo los medios de comunicación venezolanos nacionales Globovisión, Venevisión, RCTV, Televen (excluyendo a VTV, el principal canal del gobierno, etc.) y locales como TAM, CMT y OMC, y las estaciones de radio correspondientes (excluyendo Radio Nacional, etc.) sino también la mayoría de los correspondientes medios del “newspeak” mundial propagan deliberadamente información lógica-formal, unilateral, incompleta, parcial y borrosa sobre Venezuela y sobre todos los acontecimientos mundiales que no caben en el sistema cerrado y universal de la “globalización”. Y esto, en el sentido hitleriano, se llama control mental, “dominación de espectro completo”. Hitler lo dijo en la víspera de su victoria Nazi sobre la "Democracia": “Si quieres controlar a un pueblo, controla su educación”. Esto es la cara verdadera del capitalismo en crisis.

¡Esto es la quintaesencia de la actual “libertad de expresión”, de la “libertad de pensamiento”, de la “libertad de la prensa”, del Globospeak! Esto es la Guerra de la Información, esto es Newspeak estadounidense. Esto es la Dominación de espectro completo.