Sección 19

Aprendiendo de Nelson Mandela
Sudáfrica: La Dialéctica de la Violencia y la Emancipación
La Lucha Armada Contra el Apartheid, 1960 -1990


Aprendiendo de Nelson Mandela. Sudáfrica: La Dialéctica de la Violencia y la Emancipación
La Lucha Armada Contra el Apartheid, 1960 -1990

Por: Franz J. T. Lee

Pensar es sobrepasar.
Ernst Bloch.
La verdad es la totalidad.
Hegel.
La verdad es siempre concreta.
Lenin.

En otra obra anterior „León Trotsky: Violencia, Emancipación y Revolución en Sudáfrica“, hemos expuesto la dialéctica y sus leyes y cómo el socialismo científico y filosófico las aplicaba a la realidad concreta, a la práxis-teoría revolucionaria emancipatoria. Esto nos sirve de antecedente para esta exposición, la cual concretamente examinará el drama de Nelson Mandela y mostrará práxica y teóricamente cómo la dialéctica de la „violencia y emancipación“ opera en la revolución permanente de Sudáfrica. 1)


Nelson Rolihlahala Mandela

Nelson Mandela cumplió 84 años el 18 de Agosto de 2003. Desde 1962 fue encarcelado en Robben Island, prisión de máxima seguridad, condenado a cadena perpetua, por haber intentado, junto a otros compañeros, „el derrocamiento del Estado Sudafricano“, con medios „violentos“. La historia más reciente de él es muy bien conocida.

Todavía Mandela es la personalidad Sudafricana más conocida en el mundo, de allí que no es necesario dar detalles sobre su biografía. Sintetizaremos aquellos datos que son más relevantes para nuestro tópico.

En una concentración política de masas, efectuada el 5 de Diciembre de 1959, el Gobierno fascista de Sudáfrica arrestó a 156 dirigentes políticos africanos y posteriormente los acusó de „alta traición“, lo que implicaba la pena de muerte. Posteriormente fueron acusados de participar en una „conspiración" inspirada por el „Comunismo Internacional“ para derrocar al Estado "democrático" del apartheid por medio de actos violentos. Esto significó 4 años de prisión, que se prolongaron hasta 1961. En 1960 Mandela declaró ante la Corte en relación al significado de los documentos del Congreso Nacional Africano (ANC) y de la acusación de violencia.

Citaremos los más relevantes pasajes de su testimonio.

El Fiscal: “Si hubiera tenido éxito o no recientemente, una cosa está clara, y esto es que el Congreso Nacional Africano sostuvo y propagó el punto de vista que para resistir las presiones de su Movimiento Congresista, las clases gobernantes y el gobierno no dudarían en desquitarse, no dudarían en usar la violencia y las fuerzas armadas fueran usadas tan rápidamente por el Gobierno, pero en lo que a nosotros se refiere, tomamos las precauciones para asegurar que la violencia no surgiera de nuestra parte“ (2).

A continuación el Fiscal le preguntó si en su opinión „esta violencia“, a la cual se refirió, había aumentado posteriormente. Mándela replicó: „Oh sí, nosotros sentimos que el gobierno no dudaría en masacrar a cientos de Africanos para intimidarlos de manera que no se opusieran a su reaccionaria política“. Explicó su colaboración con los líderes comunistas, después de lo cual la defensa le preguntó a él: „¿Llegó Ud., a ser un comunista?” Mándela replicó: „Bien, yo no sé si llegué a ser un comunista. Si por comunista Ud., quiere señalar a un militante del Partido Comunista y a una persona que cree en la teoría de Marx, Engels, Lenin y Stalin y que adhiere estrictamente a la disciplina del Partido, yo no llegué a ser un comunista“. De allí que, a fines de 1960, al momento de la masacre de Sharpeville, Nelson Mandela no „creía en la teoría de Marx, Engels y Lenin“, aunque podríamos perdonarlo por no haber demostrado interés en Stalin (3).

El 23 de Junio de 1961, después de la masacre de Sharpeville, que él había pronosticado y mientras se encontraba trabajando subrepticiamente, Mandela escribió „La lucha es mi vida“ que fue publicado por el African National Congress (ANC) en Londres.

Dijo: „Yo he elegido este camino que es más dificultoso y que comporta mayores riesgos y dificultades que estar en una cárcel. He tenido que separarme de mi querida esposa e hijos, de mi madre y hermanas para vivir fuera de la ley en mi propia tierra. Yo he tenido que cerrar mi oficina, abandonar mi profesión (#) y vivir pobre y miserablemente como lo están haciendo muchas gentes. Combatiré al gobierno con Uds., codo a codo, pulgada a pulgada, milla a milla, hasta alcanzar la victoria... La lucha es mi vida. Continuaré luchando por la libertad hasta el fin de mis días” (4).

Ahora bien, lo que uno está diciendo en una corte racista y lo que escribe desde la clandestinidad, son cosas distintas. Mandela tenía mucho en común con Marx en eso de „vivir en pobreza y miseria“. También Marx dijo „la lucha es mi vida“. Sin embargo, en lo que se refiere a la práxis-teoría, había en 1961 una gran diferencia entre los dos.

Mientras tanto se dictó una orden de arresto para capturar a Mandela, pero él abandonó Sudáfrica ilegalmente, para ir a la Con­ferencia Pan Africana por la Libertad, la que se realizó en Addis Abeba en Enero de 1962. En la intervención a nombre del ANC dijo: “Cada familia en Sudáfrica sabe de la masacre de nuestra gente en Bulhoek en el distrito Queenstown en 1961 donde destacamentos del ejército y de la policía... dispararon contra personas desarmadas, muriendo 163 de ellos e hiriendo a 129, y 95 fueron arrestados. La mayoría de las familias Africanas recuerda una masacre similar de nuestro hermano en África del Sud Oeste (Namibia) cuando el gobierno de Sudáfrica congregó aviones, ametralladoras pesadas, artillería y rifles matando a cien personas y mutilando a muchas otras. El 1ero de Mayo de 1950, dieciocho Africanos fueron asesinados por la policía de Johannesburgo mientras manifestaban pacíficamente por aumento de salarios... entre Mayo de 1948 y Mayo de 1954, ciento cuatro Africanos fueron asesinados y 248 heridos por la policía en el curso de una manifestación política. Des­de mediados de Junio de 1960, estas cifras bien han sobrepasado los 300 muertos y 500 heridos. La fuerza brutal y la violencia es el arma normalmente usada por el Gobierno de Sudáfrica para detener la lucha de los Africanos y suprimir sus aspiraciones“ (5).

En un trágico relato de la violencia en Sudáfrica a lo largo de 40 años y también una excelente explicación de la oposición dialéctica entre „violencia“ y „fuerza brutal“, esto es, la lucha del pueblo Africano y de „sus aspiraciones“. Sin embargo, Mandela no especifica si los así llamados Mestizos o los Hindúes también están incluidos en ese concepto "africano". En aquél entonces, no se habían hecho un análisis de clase en Sudáfrica por los líderes del ANC. Pero él mostró muy claramente la contradicción violencia-emancipación, aunque no en un sentido marxista. Su concepto de violencia tenía mucho en común aún con el significado burgués generalmente carente de un contenido histórico económico y político. Vemos esto muy claramente en su segunda comparecencia ante la Corte de 1964, específicamente en su escrito „Estoy preparado para morir“.

Después de un viaje a África y Gran Bretaña, el „Negro Escarlata“ volvió a Sudáfrica y continuó el trabajo clandestino. El 5 de Agosto de 1962 fue casualmente arrestado en Natal y traído a la vista de la causa en Octubre del mismo año. Durante el desarrollo de su defensa que condujo él mismo, fue muy claro en lo que entendía por el término „Africano“, que excluía a los así llamados „mestizos“ e „hindúes“ (6). En esta defensa dio detalles históricos de cómo el Gobierno „blanco“ había creado „un escenario para la violencia“ y por primera vez, habló oficialmente ante la Corte acerca de la contra-violencia. „La violencia del Gobierno no sólo puede hacer una cosa, y eso es engendrar la contra-violencia de la oposición“. Esto significa precisamente que la „contra-violencia“ es una simple reacción de parte de los oprimidos por el Estado violento ¿o se trata de la violencia emancipatoria? Esto no fue clarificado. Continuó diciendo: „Ya existen indicadores en este país que la gente, mi gente, los Africanos (sic) están presionado deliberadamente al gobierno con actos deliberados de violencia y de fuerza, para persuadirlo con el único lenguaje que ha mostrado el Gobierno, con su propia conducta, para que entienda“ (8). El 7 de Noviembre de 1962, la violencia estatal de Sudáfrica condenó a Mandela sentenciándolo a 3 años de prisión bajo el cargo de incitación a la violencia y con otros dos años más por haber abandonado el país „ilegalmente“.

Mientras tanto, el 16 de Diciembre de 1961 la fracción armada del ANC Umkhonto we Sizwe (#) había emergido y estaba llevando a cabo actos de contra-violencia, sin ni siquiera dañar un simple cabello del „blanco“ HerrenvoIk (#). Sin embargo, en un manifiesto distribuido ese mismo día, Umkhonto declaró. „La política gubernamental, de fuerza, represión y violencia no será respondida con la resistencia no violenta solamente:... Nosotros los partidarios de Umkhonto we Sizwe hemos pensado siempre coincidiendo sin derrama de sangre, ni guerra civil. Y así lo hemos hecho hasta este momento“ (9). Y ahora una diferenciación para el pueblo Sudafricano en los siguientes términos: „En esas acciones, estamos trabajando en el mejor interés de todo el pueblo de este país, negros, mulatos y blancos, cuya felicidad y bienestar futuro no se alcanzará sin el derrocamiento del Gobierno Nacional...“ (10).

El 11 de Julio de 1963, la policía invadió una granja en Rivonia, cerca de Johannesburgo y arrestó a varios antiguos miembros del „Congreso de la Alianza“. El Octubre de 1963, Mandela fue llevado a la cárcel, acusado junto a otros 10 miembros de haber desarrollado una campaña para „derribar al gobierno mediante la revolución violenta”. Esos cargos fueron formulados utilizando las „Leyes contra Actos de Sabotaje“, el “ALey para la Supresión de las Acciones Comunistas“ y „La Enmienda de la Ley para Actos Criminales”. El 20 de Abril, Mandela leyó su declaración desde el banquillo de los acusados de la Corte Suprema de Pretoria. Se refirió extensamente al problema de la “violencia” que nosotros citaremos.

Haciendo una diferencia importante entre violencia y terrorismo, puntualizó: „La violencia que decidimos adoptar no era el terrorismo. Nosotros éramos partidarios de Umkhonto, todos miembros del Congreso Nacional Africano, y tenemos a nuestras espaldas la tradición de la no-violencia y de la negociación del ANC como medio de resolver las disputas políticas“ (11).

Hasta 1961, Mandela no había comprendido qué era la violencia colonial desde los días de Bartolomé Díaz y Vasco de Gama, cuando el primer Koi-Koi (#) fue asesinado violentamente en 1488, cerca de Mossel Bay, sólo porque los marinos Portugueses querían agua fresca. Tampoco había identificado todas las masacres que he relatado con la violencia de las clases capitalistas gobernantes de Sudáfrica, las cuales esencialmente, nunca han sido pacíficas ni con el Liberalismo ni con el Gandhismo, y no hay signos para creer que en el Tercer Milenio la emancipación de los trabajadores de Sudáfrica se realice „pacíficamente”, o, para usar su frase, con medios „no-violentos“.

El Estado Sudafricano racista y fascista del Apartheid no consideró a Sharpeville y Soweto como símbolos de violencia, y por el contrario, consideró sus acciones como realizadas en nombre de la "paz" y para preservar la „paz y el orden”. Condenando la violencia del Estado implícitamente, ésta se puede comparar con los excesos cometidos por el ANC mismo. Pero, hasta hoy día, ¿dónde está la teoría emancipatoria filosófica referida directa o indirectamente a la práxis revolucionaria científica? ¿Dónde está la teoría emancipatoria del conocimiento del ANC que lo ha guiado en su acción revolucionaria? ¿Por qué terminará hoy en un subasta de Sudáfrica, en la privatización, en el "neoliberalismo salvaje"? No obstante, en 1964, de esto poco podría ser detectado en los discursos y declaraciones de la heroica figura de Nelson Mandela. ¿Liberación sin derramamiento de sangre? ¿Sin guerra civil después de Sharpeville?

De acuerdo con Mandela tenemos: „Al comienzo de Junio de 1971, después de un largo y angustioso agravamiento de la situación de Sudáfrica, yo y algunos colegas llegamos a la conclusión que la violencia en el país era inevitable y que sería irreal y grave para los líderes Africanos continuar predicando la paz y la no violencia al mismo tiempo que el Gobierno responde nuestras pacíficas demandas con la fuerza“ (12).

Así, en el sentido de Frantz Fanon, contra Gandhi, practicando la contra-violencia y el „no al terrorismo“ significaba después de 1961, detener la „prédica“ de la paz y la violencia y aplicar materialmente el mismo tipo de violencia contra el Estado, la cual hasta entonces sólo había sido su prerrogativa.

La dialéctica de esta violencia se ha desarrollado a partir de la bomba del ANC explotada en 1983 (causó 23 muertos) y el brutal bombardeo Sudafricano de Maputo. Si esas acciones han ampliado la emancipación real en Sudáfrica eso es otra cuestión. Así, el ANC y las Lanzas del Pueblo decidieron „golpear con todos los medios a su alcance para defender nuestro pueblo, nuestro futuro y nuestra libertad“ (13). Desafortunadamente, hasta hoy día, el „futuro“ y la „libertad“ no se han realizado o alcanzado „golpeando con todos los medios“. Esto tiene que ser hecho con la estructura de las leyes del movimiento, con la ciencia revolucionaria de la dialéctica.

La contra-violencia, el no al terrorismo, fueron definidos ahora como „sabotaje“, lo cual precisaron muy bien los actos de sabotaje sudafricanos. Este fue entonces el plan: „El Grupo Umkhonto era partidario de ejecutar sabotajes, e instrucciones precisas fueron dadas a todos sus miembros para que comenzaran las acciones, en el bien entendido que ellas no debían significar muertes en la planificación o desarrollo de las operaciones“ (14).

Un hermoso y humano sueño revolucionario, una ilusión para convertirla en realidad. Desde 1983 el ANC y Umkhonto colocaron al capitalismo en su brutal realidad. Así, desde Diciembre de 1961 se llegó al „sabotaje sin ofensas ni muertes de personas“. Discutiendo Mandela este punto de vista sobre el Comunismo, el cual es principalmente „marxismo-leninismo“ para el Partido Comunista de Sudáfrica, que siguió al pie de la letra las direcciones de Moscú, estableció, entre otras cosas que, „yo he sido influido por el pensamiento Marxista... Me atrae la idea de una sociedad sin clases... Desde que he leído la literatura marxista y desde las conversaciones con marxistas, he quedado con la impresión de que los comunistas califican al sistema parlamentario del Este como antidemocrático y reaccionario. Pero, al contrario, yo soy un admirador de tal sistema“ (15). Ese sistema, posteriormente lo sentenció a él a „cadena perpetua“, más los cinco años que ya había sido sentenciado anteriormente. Y cuando un hombre está preparado para morir por la libertad, no hace declaraciones tácticas, sino que trata de decir la verdad.

Su discurso termina con una hermosa nota revolucionaria:

„Durante el curso de mi vida me he dedicado a esta lucha por el pueblo Africano. He combatido la dominación blanca del mismo modo que he combatido la dominación negra. Aspiro a una sociedad ideal, democrática y libre en la que todas las personas vivan en armonía y en igualdad de oportunidades. Este es un ideal que anhelo para vivir por él y alcanzarlo. Pero si es necesario hacerlo, por él, yo estoy preparado para morir (16).

En la Isla Robben, junto a la creme de la creme de los Revolucionarios de Sudáfrica, incluyendo al Dr. Neville E. Alexander, en su propia „Makana University“, Mandela tenía muchas discusiones con sus camaradas sobre Socialismo Científico y ha aprendido muchísimo en la cárcel. Lo que son sus ideas actuales sobre la „violencia“ y „emancipación“, podemos leer en todas partes, especialmente en su ataque contra el terrorismo de Bush en el Medio Oriente.

Conclusión

Es pertinente repetir el sueño de Trotsky de medio siglo atrás: „Una revolución victoriosa es impensable sin el despertar de las masas nacionales; a su turno, ésta les dará a ellas lo que carecen hoy; confianza en sus fuerzas, una mas elevada conciencia personal, un crecimiento cultural”. Todo esto tendrá que pasar, o los "Negros" exigirlo, en otras palabras, el proceso histórico-dialéctico de Sudáfrica se está acercando gradualmente a la „revolución victoriosa“.

A despecho de sus errores científicos, los revolucionarios de Sudáfrica, Luthuli, Mandela, Tabata, Sobukwe, Alexander, Abrahams, el último, pero no el menos importante, Steve Biko, todos han contribuido a la posible práxis-teoría, a su espléndido progreso para la Revolución Sudafricana, que hace mucho ya, sobrepasó o los límites de Sudáfrica y sus revolucionarias banderas, y que permanentemente está penetrando en pleno corazón de África, en América Latina, en Venezuela, y con esto al mundo de la Revolución Permanente Mundial, contra el Globofascismo. Concluiremos con las palabras de Ernest Harsch:

„La lucha de Sudáfrica Negra, es parte de la lucha del pueblo de cualquier parte del mundo para alcanzar una victoria para la humanidad y por una sociedad justa, por un socialismo futuro. Su victoria será una victoria para la humanidad. Su triunfo pertenece a todo el mundo“ (17).

Long Live, Nelson Mandela! Long Live the South African Revolution!
¡Viva la Revolución Bolivariana Mundial, la "Full Spectrum Emancipation"!


Notas

(1) Ver, para mayor información: Franz J.T. Lee, Südafrika am Vorabend der Revolution, ISP, Frankfurt am Main, 1976, S. 51-63, 124-143. Véase: http://www.bolivarianos.cl/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=103&mode=thread&order=0&thold=0

(2) Nelson Mandela, The Struggle is My Life, International Defence and Aid for Southern Africa Publication, London, December 1978, p. 88

(3) Ibid., pp. 91-92.

(#) Mandela es Abogado.

(4) Ibid., p. 115.

(5) Ibid., p. 117.

(6) Ver: ibid., pp. 138-139

(7) Ibid., p. 147

(8) Ibid.

(#) Las Lanzas del Pueblo.

(#) „Raza“ superior de Sudáfrica

(9) Ibid., p. 154.

(10) Ibid.

(11) Ibid., p. 156.

(#) Los llamados Hotentotes.

(12) Ibid., p. 160.

(13) Ibid., p. 162

(14) Ibid., p. 162.

(15) Ibid., p. 170.

(16) Ibid.

(17) Harsch, South Africa, ..., p. 321.