Franz J.T. Lee, diciembre de 2004



Venezuela: ¿Práxis y Teoría Revolucionaria?

¿Qué es la Práxis y la Teoría Revolucionaria? ¿Necesita la Revolución Bolivariana una Práxis Científica y una Teoría Revolucionaria? ¿De qué manera son éstas relacionadas a la fuerza dinámica de transformación del continente americano entero? ¿Qué papel teórico podrían jugar los intelectuales progresistas del mundo en este dramático proceso emancipatorio?

Trabajadores de toda América y el Caribe asistirán al Segundo Congreso Bolivariano de los Pueblos, que se celebra del 6 al 9 de diciembre de 2004, para defender la unidad y la soberanía de las Américas. Lo que reflexionaremos en lo siguiente, ciertamente debe tocar a este evento mundial.

Entre otros asuntos son de suma importancia las siguientes preguntas:

¿Cual es el marco teórico de la “Democracia Participativa” y el “Poder Ciudadano” venezolano?
¿Por qué, a través de las últimas décadas y a pesar de la aparente consolidación de la “democracia electoral” en América Latina, ésta sigue siendo plagada más que nunca por una horrenda pobreza, discriminación social y mayores niveles de corrupción?

¿Dentro de la globalización, es decir, dentro del sistema mundial capitalista-imperialista cerrado, la “ciudadanía participativa” popular regional, rodeada por el fascismo metropolitano en auge a nivel mundial, tendrá suficiente poder, como para crear una democracia sana y una futura sociedad justa?

Cuando Andrés Eloy León comenta que “tenemos bastante trabajo por delante; tenemos que recuperar más o menos 500 años de opresión”, ¿qué es lo que realmente quiere decir? ¿Quiso decir, que los trabajadores tienen que trabajar más duro aún o que su fuerza de trabajo tiene que ser explotada más aún? ¿O que deberían generar más plusvalía para el Estado y para sus amos extranjeros? ¿Qué es lo que se tiene que “recuperar”? ¿Su dignidad, su libertad?

Para poder responder esas preguntas es indispensable una cosmovisión nueva, original y auténtica. En otras palabras, necesitamos nuestra propia filosofía, que no esté manchada por fabricaciones burgués-capitalistas tales como son la “ideología” o incluso la “democracia”. Solamente el hecho de cambiar conceptos añadiendo otras formas de apariencia, añadiendo leña al fuego, es decir, haciéndole cirugía con adjetivos, no altera su esencia explotadora y dominadora en cuanto a las ganancias se refiere.

Hasta ahora, dentro del proceso productivo global, cada modo de producción nuevo tenía su propia cosmovisión, su propia filosofía; formas más elevadas del mismo tenían sus correspondientes sobreestructuras más poderosas. Definitivamente, la cosmovisión geocéntrica, que fue la base ideológica para la esclavitud, el absolutismo y el feudalismo, no tenía chance contra un heliocentrismo burgués-capitalista-científico-racional. La Hoguera fue tumbada por la Guillotina, Intellectus fue sustituido por Ratio, Geo por Helios, la Teología por las Ciencias Naturales, el Acaparamiento de Bienes por la Acumulación de Capital, la Agricultura por la Industria, Aristos por Bourgeois, todos eran conceptos novesísimos. Esto era la Ilustración burgués-capitalista-teórica, esto era Revolución práctico-científica intra sistémica.

Esta gigantesca transformación de las fuerzas y relaciones productivas “parió” su opuesto interno, algo Nuevo, su Negación. Luego profundizó la Negación dentro de la Revolución misma, introdujo la “Revolución dentro de la Revolución” Proletaria, es decir, la Práxis Científica de los Trabajadores contra la Práctica capitalista osificadora y osificada, y la Teoría Filosófica Proletaria contra las mentiras y falsificaciones de la Ideología. En pocas palabras, generó el Marxismo.

Para entender los niveles filosóficos de la Teoría Marxiana, sólo hay que estudiar su obra importante “El Capital” muy conscientemente. Para captar las raíces práxicas de las tareas históricas de los trabajadores, de cómo hacer la revolución y de lo qué es el verdadero socialismo, sólo hay que vivir el “Manifiesto Comunista” trans-histórico, puesto que en todos los continentes millones y millones han luchado sus revoluciones sociales en su nombre.

Para comprender la dinámica social del desarrollo igual, desigual y combinado del capitalismo, del socialismo y del mercado mundial, que barrió la esclavitud y el feudalismo de la producción dominante actual, sólo hay que leer “La Fenomenología del Espíritu” de Hegel; también para ver el poder práxico-teórico del vivir, para ver la dialéctica viva del motor global de la revolución permanente contra la reconciliación intra-sistémica, el reformismo fascista y la barbarie nazista dentro del sistema mundial reinante.

Para dejar atrás a este holocausto global espiritual y corporal, a través de nuestros esfuerzos emancipatorios, tenemos que actuar, pensar y superar mucho mejor. Nuestra tarea emancipatoria es el Exodo del trabajo lleno de dolor y de pena. Como “Exformación” – y no Información – para lograr esto, necesitamos:

Una cosmovisión micro-cósmica y galáctica a la vez, una práxis “transjectiva” que atomiza la propia conformación material-productiva del imperialismo mundial; principalmente tenemos que tumbar todos los ídolos, todas las sagradas estatuas y estatutos Europeos de la Conquista, del Colonialismo e Imperialismo hasta ahora venerados;

Una teoría trascendental que ilumina y elimina toda la basura que el capitalismo ha producido en su sobreestructura, ha implantado en nuestras propias mentes y almas, en la religión, la ética, la cultura, las tradiciones, el racismo, la alienación, etc.

Esto es la tarea trans-histórica, revolucionaria y emancipatoria de la actual revolución permanente a nivel mundial igual que de la Revolución Bolivariana. Esto no sólo es un asunto de clases, de Ricos y Pobres, sino un asunto humano, y el intento de cambiar las relaciones entre ambos, solamente es reformismo sistémico; eliminar a ambos, esto es revolucionario, es Lucha de Clases. ¿Y quién nos enseñó sobre la Lucha de Clases dialéctica? La propia Negación de la Negación dentro de la Revolución Francesa misma.

Para comenzar a formular una Filosofía Bolivariana hay que estudiar las ideas filosóficas tanto de Simón Bolívar mismo, como de la época de Simón Bolívar, de la cual él y sus camaradas en armas fueron producto trans-histórico; hay que estudiar el capitalismo y la Revolución Francesa misma.

¿Por qué?

Porque necesitamos saber lo qué tenemos que trascender, lo qué tenemos que aniquilar, lo qué ha generado la plaga Norteamericana Corporativa contra América Central y del Sur. En otras palabras, necesitamos saber científicamente, qué es el capitalismo y filosóficamente, qué es imperialismo y qué es la producción capitalista-imperialista en la Venezuela actual.

Necesitamos saber, cómo el capitalismo en Venezuela explota, domina, discrimina, asesina y aliena a los trabajadores, al soberano.

Saber lo qué el capital extranjero y local y los gigantes del petróleo están haciendo realmente aquí en Venezuela, esto es Conocimiento “participativo”, es Poder Ciudadano. Cualquier otra cosa y cosa menos que esto es pura Ideología. Lógicamente, tal conocimiento revolucionario se convertirá en práxis científica y teoría filosófica, generará verdadero anti-capitalismo y anti-imperialismo y no sólo palabras vacías, utilizadas al capricho; nos mostrará, cómo hacer una revolución que el mundo nunca antes ha visto y cómo trascender revolución hacia una emancipación humana y creativa.

Sólo entonces nos podremos dar cuenta, que ninguna democracia camaleónica jamás nos emancipará dentro del orden mundial capitalista-imperialista actual. Ya nos dieron una “buena dosis” de todo tipo de “democracia”, de “Democracia Cristiana”, de “Acción Democrática”, de “Democracia Social”, de “Democracia Socialista”, de “Democracia Soviética”, de “Democracia Norteamericana”, de “Democracia Arabe”, de “Democracia Electoral”, de “Democracia Esclavista”, de “Democracia Representativa”...

¿Cuánta Democracia más logramos seguir tolerando?

Como sabemos, todas las formas anteriores de democracia terminaron en oligarquía capitalista y en cleptocracia corrupta.

Entonces, seremos más originales a nivel teórico y descubriremos algo, para que valga la pena de vivir, algo para que incluso valga la pena de morir!

En cuanto al Congreso de los Intelectuales y del Pueblo se refiere, terminaré preguntando dos preguntas:

¿Cómo es posible, que la Democracia Participativa jamás se reconcilia con la actual Lucha de Clases virulenta y violenta, haciendo estragos en América Latina y Venezuela?
Además, ¿cual es la Diferencia de Clase Social entre el Poder Ciudadano, el Poder del Soberano y el poder del Trabajador?