Franz J.T. Lee, noviembre de 2004



El factor subjetivo en la Revolución Bolivariana de Venezuela



En Venezuela, a nivel teórico y dentro del proceso de la “profundización” de la “revolución en la revolución”, cada vez más el factor subjetivo juega un papel decisivo.

Los bolivarianos, los compatriotas, los revolucionarios o los “chavistas” no salen de la noche a la mañana como los hongos del suelo fértil objetivo de Venezuela y América Latina. En cualquier revolución social que quiere cambiar el modo de producción decadente, las herramientas explotadoras de producción, los recursos energéticos primitivos de producción, las fuerzas económicas de producción y las relaciones socio-políticas dominantes de producción, como conditio sine qua non, se necesita un factor subjetivo social y clasista, una - su propia - libertad de elegir, su Arbitrium Liberum.

Este último fue originalmente descubierto por Epicurus, y en tiempos más recientes desarrollado por los pensadores burgués-capitalistas de la Ilustración; luego fue refinado científico y filosóficamente por Marx, Engels, Rosa Luxemburgo, Lenin, Trotski, Ché, Fidel y Ernst Bloch.

¿Por qué es tan indispensable el factor subjetivo, la teoría revolucionaria en Venezuela? ¿Por qué se debería guiar la práxis revolucionaria y la acción revolucionaria concreta por elección y voluntad libre? ¿Por qué la vanguardia política de la Revolución Bolivariana se debería liberar conscientemente de los grilletes ideológicos y religiosos, de las cadenas coloniales y neo-coloniales de la ilusión y la fantasía que fueron producidos hace mucho tiempo atrás por una mentalidad esclavista y por un holocausto mental global minuciosamente planeado?

Internamente, dentro del movimiento Bolivariano, uno de los problemas más serios que se presenta en la actual “profundización” del proceso revolucionario es el hecho de que algunos factores transformadores subjetivos humanos, que deberían darle un impulso permanente a la revolución, en muchos ámbitos sencillamente son letárgicos o ausentes. A veces, en varios reuniones urgentes concerniente a la organización, este precario dilema subjetivo incluso le llevó al verdadero desespero a nuestro Presidente Hugo Chávez, quien generalmente es tan militantemente optimista.

De manera similar, como resultado de los efectos contrarrevolucionarios de una cierta herencia política del pasado puntofijista, que definitivamente frenan al proceso emancipatorio y sus numerosos proyectos e instituciones, muchos compatriotas serios ya se están acercando a los límites de la paciencia, resistencia y tolerancia revolucionaria. Esto afecta negativamente a la coherencia, cohesión y unidad contradictoria dialéctica interna del proceso emancipatorio. Sin duda, esto es un elemento importante de la “revolución dentro de la revolución” en Venezuela; a saber el factor subjetivo, la teoría social, que merece atención urgente e inmediata.

Generalmente ¿cuales son las principales razones para esta situación?

Primero, esas razones son relacionadas a lo que nosotros, en previos ocasiones hemos determinado como el “Holocausto Mental”, el Control Mental, generado por las relaciones explotadoras y dominadoras de tipo amo-esclavo a través de los tiempos.

Segundo, es importante destacar, que las diferentes clases dominantes europeas han producido este Holocausto Mental precisamente para destruir la libre elección, la libre voluntad, la subjetividad, la teoría y la auto-determinación. Ya Platón en su obra “La República” había sugerido la necesidad de la aplicación política de las grandes mentiras para gobernar a las masas, en otras palabras, la institucionalización de un holocausto ideológico; Maquiavelo y Hobbes refinaron sus funciones sociales y Hitler abiertamente reveló su naturaleza fascista: “Si quieres controlar a un pueblo, controla su educación”.

Tercero, la “guerra de ideas”, las campañas de desinformación y las grandes mentiras de los medios masivos internacionales no son novedades modernas, por lo contrario, son tan antiguas como Matusalén. Este holocausto mental, introducido hace siglos por la Conquista europea en toda la América, y el cual fue continuado de manera horrorosa por todos los gobernantes oligárquicos del pasado, ha causado el problema central, ahora enfrentado por la educación revolucionaria en Venezuela.

Cuarto, hasta hoy día, los países metropolitanos no exportan en absoluto su más reciente conocimiento tecnológico productivo a los países del “Tercer Mundo”, al contrario, ellos descargan toda su basura letal y apestosa al rededor de nosotros, incluyendo sus desechos radio-activos. Lo que nos traen, sólo sirve a sus intereses capitalista-imperialista-corporativos. Nunca trajeron algo humano, humanitario o humanista a América Latina, que no fue bendecido por las ganancias capitalistas en primer lugar.

Quinto, una pregunta muy, muy delicada: ¿Nunca se nos ocurrió preguntar por qué España y Portugal habían introducido en América Latina su religión oficial del Estado, el Catolicismo Romano, como fue generado por el Orden Dominicano y la Inquisición? Y ¿qué pasó con nuestras propias creencias, costumbres y tradiciones religiosas, sagradas, autóctonas e indígenas? Por cierto, para volver a nosotros mismos, aunque tarde, tenemos que rescatar a esas últimas de las garras nazi fascistas de la Conquista imperial norteamericana.

Finalmente, todo lo que tenemos en nuestra sobreestructura reinante colonial y neo-colonial ya osificada, en nuestra sociedad y religión, en nuestras oraciones, escrituras sagradas, leyes, moral, costumbres, tradiciones, etc., contiene el veneno capitalista y la estricnina imperialista del control mental.

¿Cómo podemos contra-atacar todas las atrocidades materiales del capitalismo e imperialismo, por ejemplo en Fallujah, y al mismo tiempo simplemente olvidar el holocausto religioso e intelectual correspondiente que las acompañó? Esto son las cosas que causan fatalismo destructivo, confusión ideológica, desespero pasivo, capitulación total y triunfalismo miope en las etapas decisivas de nuestra revolución.

¿Cómo podemos decidir libremente y elegir nosotros mismos el camino de nuestro futuro o hacer la revolución, cuando nuestras mentes siguen esclavizadas y encadenadas a las ilusiones ideológicas y religiosas de Europa y Norteamérica sobre nuestra esencia, existencia y transcendencia humana?

Durante los últimos 5 años de la Revolución Bolivariana, cuando se tuvo que defender contra todos esos ataques bárbaros internos y externos, ciertamente no hubo tiempo ni oportunidades para emprender esta inmensa tarea central contra una ideología opresora reinante y contra los efectos alienadores de una religión global absolutista y represiva del Estado.

A pesar de esta nueva fase de otros ataques violentos y de asesinatos políticos, la teoría revolucionaria es un elemento estratégico para nuestra auto-defensa, para la sobrevivencia humana. Como enfatizábamos una y otra vez, sin una “Crítica de la Ideología” y una “Crítica de la Religión del Estado” científica y filosófica, difícilmente podemos desarrollar una “Crítica fundamental de una Sociedad Imperialista Corporativa” del “Cuarto Imperio”, es decir, no podemos introducir una verdadera Práxis y Teoría Revolucionaria. En otras palabras, tendremos problemas inmensos para emprender una Revolución Mundial genuina, original, nueva y victoriosa. Si descuidamos el factor subjetivo, a saber la Teoría Filosófica, vamos a echar a perder nuestra propia historia y abandonar nuestra conciencia de clase histórica apenas germinando.

Si, conocimiento es poder. Hacer y saber, definitivamente son dos lados diferentes dialécticos contradictorios de una misma cosa, de la Revolución. Actualmente, el conocimiento mismo se ha convertido en un arma de destrucción masiva norteamericana, y se eleva la Ignorancia a la gloria celestial.

De manera progresiva y al estilo verdaderamente Orweliano, el “Hermano Mayor” está borrando nuestras mentes y memorias individuales y sociales. Esto es la razón del por qué el factor subjetivo, el pensar, el pensamiento y la teoría se ha vuelto un asunto tan central dentro del proceso revolucionario actual en Venezuela y América Latina.