Franz J.T. Lee, noviembre de 2009



El Presidente Chávez insiste: ¡el único camino es hacia el Socialismo!



Todos los verdaderos revolucionarios en Venezuela insisten en que la única solución a la amenaza imperialista actual es el socialismo. El 15 de noviembre de 2009, con ocasión de las elecciones para los delegados del congreso extraordinario del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) el presidente Hugo Chávez Frías, confirmó una vez más esta tarea urgente. En esta etapa decisiva de la Revolución Bolivariana, el desarrollo del “joven” Marx de la crítica de la religión a la crítica del Estado, de la revolución burguesa, a la defensa de la emancipación humana proletaria, es muy educativo. De hecho, Marx guardó el concepto de emancipación y lo transformó en un arma proletaria contra las formas degeneradas de la revolución reformista y el reformismo revolucionario. Como resultado de la emancipación burguesa ningún esclavo, ningún trabajador, ninguna mujer jamás fueron liberados del trabajo duro, la dominación y la discriminación. .

En el otoño de 1843, cuando acaba de convertirse en un socialista científico y filosófico, Karl Marx escribió un artículo muy importante “Sobre la cuestión judía” que luego fue publicado en febrero de 1844, en los “Deutsch-Französische Jahrbücher”.

En este escrito, acerca de la cuestión alemana judía, nos encontramos con la crítica de Marx con respecto a las ideas de Bruno Bauer, miembro de la derecha hegeliana. Marx criticó el cristianismo, el judaísmo y la religión en general. Lo que nos preocupa es la elaboración científica de Marx sobre el concepto proletario de la “emancipación humana”, que se introdujo en nuestro comentario anterior. En la década de 1840 uno de los temas candentes entre los revolucionarios radicales fue la “cuestión judía”, la emancipación política de los Judíos de Alemania. En su polémica con Bruno Bauer, lo que es importante para la Revolución Bolivariana son las opiniones dialécticas filosóficas de Marx acerca de la emancipación política, social y humana.

En ese momento, para Marx existía una clara distinción entre la revolución burguesa y la emancipación humana.

Por supuesto, este trabajo está lleno de fuegos juveniles, pero contiene las semillas sanas de aventurarse más allá de la revolución burgués-democrático-capitalista. En la época del imperialismo global corporativo, de la globalización destructiva y mortal, junto con Marx y Engels, debemos trascender la barbarie fascista internacional, y tenemos que tomar el estrecho camino serpenteante hacia la emancipación humana terrenal.

En cuanto al documento histórico antes mencionado, lo que nos interesa aquí, ... es decir, a todos los revolucionarios, humanistas y socialistas de Venezuela y del resto del mundo, ... es que estamos describiendo la metamorfosis emancipatoria de Marx, como la ilustré en mi tesis doctoral, que fue presentada a la Universidad Johann Wolfgang von Goethe en Frankfurt del Meno ya hace cuatro décadas. En 1973, esta tesis se publicó en alemán, titulada “Suedafrika vor der Revolution?” (Sudáfrica antes de la revolución) y fue inmediatamente prohibida en mi país natal Sudáfrica; estuvo bajo la guillotina de la censura fascista del Apartheid sudafricano. 1)

En el contexto de la lucha de clases en el sur de África, en el espíritu de Frantz Fanon, se mostró que el antagonismo ideológico “violencia - paz”, en realidad sólo expresa las dos caras de la misma relación de carácter “amo-esclavo”: la verdadera abolición de la violencia social es la emancipación humana.

Venezuela, nuestra opción es simplemente: la defensa socialista y la emancipación humana frente a la megalomanía militar estadounidense.

Ahora, en cuanto a la teoría de la emancipación humana socialista, partiendo de las lecciones de la teoría y práctica burgués-democrático-revolucionarias, partiendo desde la revolución, “Marx desarrolló su teoría de la revolución en los años 1840-1844, y fue destinada a ser un programa para la revolución democrático-burguesa, entonces retrasada en Alemania. El retraso de Alemania en comparación con sus vecinos occidentales burgueses (Inglaterra y Francia) le ofreció a la revolución alemana una oportunidad histórica única, no sólo para ir por la “emancipación política” que se había producido por la revolución jacobina en Francia, sino incluso para sobrepasarla en una “emancipación humana”, que llegaría tan lejos como para superar la contradicción entre citoyen y burgués.“ 2)

En la década de 1840, la gran pregunta era quién, cuál sector social, iba a completar la Revolución Francesa, y superarla hacia la emancipación humana. Al igual que hoy todavía, ya en entonces la gran incógnita fue el sujeto que tiene un interés de clase en la transformación socialista. Para resolver este problema, no era suficiente sólo resolver la cuestión judía, o de los pueblos, los alemanes, los europeos, del judaísmo, o incluso únicamente de la ‘emancipación política’, con la intención de aniquilar la explotación capitalista.

Especialmente con el “Manifiesto del Partido Comunista”, Marx aclaró el asunto con respecto al sujeto revolucionario que iba a marcar la ruta hacia la emancipación mundial permanente.

Sin embargo ¿qué fue lo que aclaró en primer lugar en su ensayo en contra de Bauer sobre la “emancipación de los Judíos”, los cuales fueron explotados por la sociedad feudal alemana? Esto no sólo era con los Judíos, sino con todas las minorías explotadas, los afro-americanos, las mujeres, los indígenas o palestinos. Dejemos que Marx hable por sí mismo:

“El deseo de los Judíos alemanes es la emancipación. ¿Qué tipo de emancipación es que desean? La emancipación cívica, política.” 3)

De manera elegante, Marx demuestra la dialéctica entre una pregunta y su respuesta, y viceversa. Al hacer una pregunta teórica precisa ya tenemos la solución científica ‘práxica’. Sólo el sofismo ideológico y reformista, como la jerga teológica en general, se preguntan cuántos ángeles pueden bailar un vals sobre la cabeza de un alfiler. No cuestionan el capitalismo, y tampoco dan ninguna nueva respuesta a los problemas nuevos. Sí, la caridad social comienza en casa, en Venezuela, esto es aún más válido para la emancipación humana del venidero vandalismo militar Yanqui:

“Entonces, ¿cómo resuelve Bauer la cuestión judía? ¿Cuál es el resultado? La formulación de una pregunta es su solución. La crítica de la cuestión judía es la respuesta a la cuestión judía. El resumen, por lo tanto, es el siguiente: Nosotros debemos emanciparnos antes de que podamos emancipar a los demás”.

En el nombre de la emancipación humana, Marx se alzó en armas contra el socialismo, las libertades o la emancipación privados, egoístas y privilegiados. También para nosotros en Venezuela, al igual que en cualquier parte de la Humania del Sur, la panacea contra el imperialismo global no son ni los árabes, ni el socialismo democrático o nacional, ni es la emancipación de las clases individuales, especiales, o medias:

“¿Cómo vamos a liberarles a ustedes? Ustedes los Judíos son egoístas, si reclaman una emancipación especial para ustedes como Judíos. Uds. como alemanes deberían trabajar por la emancipación política de Alemania, y como seres humanos, por la emancipación de la humanidad, y deberían sentir su opresión y su vergüenza particular no como una excepción a la regla, sino por el contrario, como una confirmación de la regla”.

En cuanto a los principales errores de Bauer, no es una cuestión de sólo criticar el Estado cristiano de por sí, tenemos que “investigar la relación de la emancipación política con la emancipación humana y, por tanto, impulsar condiciones que sólo pueden explicarse por la confusión no crítica de la emancipación política con la emancipación humana en general”.

Por lo tanto, para aclarar la cuestión del sujeto de tal revolución proletaria trascendente, en mi tesis llegué a la conclusión de que “Marx no sólo cruzó la línea del ideólogo burgués radical al teórico de la revolución socialista, sino también del socialismo utópico al socialismo científico, que es la única razón susceptible de diseñar el puente de la praxis proletaria global que necesariamente tiene que vincular la crítica del presente con la utopía concreta del futuro, y de actuar la “alianza de los hombres y las mujeres pensantes y que sufren, que liberarán la sociedad humana de las cadenas del modo de producción burgués, y por lo tanto del sistema de clases a escala mundial.

Sólo queda por decir: ¡La lutta continua!
¡Dum spiro spero! ¡Mientras respiro, espero! (León Trotski)


Notas:

1) http://www.franzlee.org.ve/sa01_index.html)
2) http://www.marxists.org/archive/marx/works/1844/jewish-question/index.htm
http://www.franzlee.org.ve/sa04_chap3.html

3) Ibid, et seq.