Franz J.T. Lee, enero 2009



El imperialismo no puede ofrecer ninguna solución a la crisis sin aniquilarse a si mismo



La recesión económica no sólo llevó a Islandia al borde de la quiebra, ahora también las protestas políticas contra la crisis social incluso amenazan con el derrocamiento de su gobierno. Obviamente, debido a la recesión estructural, en otros lugares este tipo de colapso económico va a continuar. ¿Será Ucrania el próximo? Y finalmente, ¿quién?

Según diversas agencias internacionales de prensa, en la actualidad Caterpillar, Philips, Pfizer, Microsoft y otras empresas transnacionales están empezando a iniciar gigantescos y nefastos despidos masivos a nivel global, una onda de choque desastrosa para la clase obrera internacional. Los propietarios y administradores capitalistas de estas grandes corporaciones no se preocupan por el costo de la vida de cientos de miles de sus esclavos asalariados, por la pérdida o disminución de salarios que lleva a toda una clases social baja a la pobreza extrema y a la miseria funesta. Estos magnates financieros sólo se preocupan por la desaceleración de la acumulación de capital y de las ganancias a escala mundial, por el estancamiento del crecimiento económico, ... es decir, de la despiadada explotación económica de la naturaleza y la sociedad, ... que genera directamente la recesión, la depresión, la quiebra, el descenso de las ganancias, la fusión, la concentración, el genocidio brutal, las protestas y rebeliones masivas de los trabajadores; en definitiva, que produce luchas de clase a nivel social, político y económico y guerras mundiales.

En el momento son las clases medias y trabajadoras las que sienten el peso de la recesión mundial y de los despidos. Algunos miembros individuales de la clase capitalista se están convirtiendo en pobres de la noche a la mañana; al fin, también pueden disfrutar de la 'democracia' burguesa, sin embargo, en lugar de experimentar el infierno laboral en la tierra y unirse al ejército de hambre de miles de millones de ‘condenados de la tierra', más bien prefieren suicidarse.

Vamos a mencionar algunos ejemplos de los ataques económicos a las clases trabajadoras a nivel mundial.

En Europa, ¿qué fue lo que le pasó a Philips en la industria eléctrica? Su cuenta actual mostró, que perdió 1.500 millones de euros; desde 2003, esto no ocurrió en ningún trimestre de año. ¿Cuál fue la reacción inmediata, para salvar el capital y los costes? Se eliminaron 6.000 puestos de trabajo. Por razones similares, ING, también en la industria eléctrica, y el fabricante de acero Corus siguieron el ejemplo. ING despidió 7000 de sus 130.000 trabajadores; Corus piensa eliminar a nivel mundial 3500 puestos de trabajo, incluyendo 2.500 solamente en Gran Bretaña.

En los EE.UU. sucede lo mismo.

Solo esta semana las principales empresas de los EE.UU. despidieron a aproximadamente 75.000 trabajadores a nivel nacional e internacional.

Este año, Corning Inc., que produce equipos de fibra óptica, cortará 3.500 puestos de trabajo, aproximadamente el 13 por ciento del total de su fuerza de trabajo. En el ámbito de la construcción Caterpillar despidió a 20.000 trabajadores, Pfizer absorbe su rival Wyeth, pero ya anuncia que para el año 2011, el 10 por ciento de su actual fuerza de trabajo será eliminado.

El plan de reorganización de Sprint Nextel finalmente costará sus puestos de trabajo, sus medios de existencia a 8.000 trabajadores.

Entre muchos otros, el fabricante de etiquetas Avery Dennison Corp., IBM, la empresa petrolera de Baker Hughes, el minorista Target Corp., el minorista electrónico Best Buy y el gigante del café Starbucks, anunciaron que van a despedir a miles de trabajadores en el futuro inmediato.
(Véase: http://www.wsws.org/articles/2009/jan2009/econ-j28.shtml)

Del mismo modo, la otra gran empresa de construcción Home Depot despedirá a 7.000 de sus empleados hasta marzo de 2009. General Motors, que sigue en ‘huelga’ técnica, también tiene previsto deshacerse de 2000 trabajadores; e incluso Microsoft y Harley-Davidson eliminarán miles de puestos en los próximos meses.
(Véase: http://www.aporrea.org/tiburon/n127737.html)

El Presidente Barack Obama, más precisamente, el Partido Demócrata no puede ofrecer ninguna solución viable a la actual recesión. Su paquete de estímulo de $ 825 mil millones sólo le sirve a las necesidades económicas e intereses de clase de las elites financieras estadounidenses.

De hecho, según Robert Stevens, tampoco la Reserva Federal puede detener el rápido deterioro de la economía:

"Bajo el pretexto de liberar el crédito para las empresas y los consumidores, la Reserva Federal ya ha aprobado unilateralmente a cientos de miles de millones de dólares a través de distintos programas, superando los $ 700 mil millones del Programa de Alivio de Activos (TARP), aprobado por el Congreso el año pasado."
(Véase: http://www.wsws.org/articles/2009/jan2009/econ-j28.shtml)

Perteneciente a este desastre imperialista, vamos a recordar algunas cuestiones pertinentes. Después del fiasco inmobiliario y de la debacle de billones de la especulación financiera global que afectó a algunas clases altas y medias muy severamente, ahora el desempleo, la rebaja de salarios, los despidos, los recortes de las prestaciones sociales además de una grave supresión, opresión, represión, depresión y recesión también sacudirán los propios cimientos y la existencia de los trabajadores a nivel global; si esto no despierta a los esclavos asalariados metropolitanos en masa, bueno, entonces el camino estará libre hacia el globo fascismo orweliano y la barbarie inhumana.

El  imperialismo corporativo mundial sencillamente no está en capacidad de ofrecer una verdadera, auténtica y duradera solución a la actual crisis mundial sin aniquilarse a sí mismo.

El capitalismo ha sobrevivido a un buen número de recesiones y depresiones estructurales, podría adaptarse de nuevo al costo de una colosal destrucción de las infraestructuras, el capital y las vidas humanas. En el mesocosmos, en el pasado, en la expansión geográfica en términos cuantitativos, en la conquista imperialista, es decir, en el saqueo de todo el planeta, esto todavía fue posible, sin embargo, ahora, en su realización cualitativa, en la globalización de su Revolución Francesa (y de su Revolución Industrial), el capitalismo se enfrenta a su alfa y omega.

En el último análisis económico, en el micro y macrocosmos no hay nada para explotar, para convertir en valores de cambio, capital y ganancias; sólo la explotación de la fuerza de trabajo humano físico produce plusvalía. El ‘trabajo’ o la ‘propiedad’ intelectual pertenecen a otro género de trascendencia galáctica. En un mundo peligroso, éste último es un ámbito donde sin ningún tipo de temor e ilusiones sólo algunos humanos creadores y emancipadoras se atreven a pisar. Sin embargo y sin duda, también es un dominio que ya está siendo abusado desesperadamente por la nanotecnología, las ciencias de la vida, la clonación, la ingeniería genética, la colonización y militarización espacial, por el imperialismo para producir armas de destrucción masiva mortales y letales.

Progresivamente, ya que está llegando a su fin universal, nuestro orden mundial, nuestro modo de producción inexorablemente se está convirtiendo en un modo de auto-destrucción.

Sólo miren a su alrededor, esto no tiene nada que ver con el "fin de los tiempos"; es muy simple, si no detenemos el ominoso viaje de este Titanic aquí y ahora, entonces pronto la vida natural y social en el planeta Tierra se convertirá en liliputiense y desvanecerá en le olvido oscuro infinito.