Franz J.T. Lee, diciembre 2008



Feliz Año Nuevo 2009: ¡No se puede envenenar a la víbora corporativa con su propio veneno!



Espejito, espejito mágico de Wall Street, ¿qué va a traer el año nuevo?

* "Y habéis de saber la verdad, y la verdad os hará libres".

¿Todos los colapsos, depresiones y recesiones capitalistas acaban en el fuego, desenvainando la espada de la autodefensa? ¿Tendremos paz mundial pronto?

"No se supone que he venido a traer la paz a la tierra. No he venido a traer la paz, sino una espada." (Mateo 10:34).

Sí, el actual fascismo mundial emergente traerá a una ya quemada naturaleza y azotada sociedad más fuego, más contradicción, más disensión, más luchas de clase a nivel global. El capitalismo, como lo predijeron científicamente los economistas marxistas, está experimentando su involución, su mayor crisis mundial, que rápidamente se está convirtiendo en su más profunda recesión desde 1929. Al igual que el mismo fascismo, la depresión capitalista no es un accidente histórico, es estructural y obedece a las leyes de desarrollo tendenciales del imperialismo mundial, entre otras cosas, generada por la especulación salvaje, la concentración asesina, la competencia traicionera, la fusión inexorable y la monopolización perpetua.

La globalización, tal como la pronosticaron Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista, es el último objetivo terrenal del imperialismo corporativo, pero también es su auto-destrucción. Como principal fuente de energía el petróleo está desapareciendo, y con él General Motors, Chrysler, Ford y Toyota. En el horizonte socialista creativo y creador amanece la energía libre y la tecnología de Nikola Tesla y Wilhelm Reich, la era de "Acuario", del multi-tiempo-espacio intergaláctico y de los posibles 'platillos voladores', que viajan a la velocidad de las ondas escalares.

"Hay más cosas entre el cielo y la tierra, Horacio, de las que tu sueñas en tu filosofía. ..."

Vamos a recordar en qué estado actual se encuentra realmente el imperialismo corporativo mundial.

Algunos países, como Ucrania, donde se derrumba la producción industrial, ya están sintiendo los dolores de la grave recesión y depresión mundial. En el caso de Ucrania, la mitad de su producción industrial ha sido destruida en los últimos dos meses. Sin embargo, incluso la de Japón, la segunda economía más grande del mundo, sufrió una pérdida del 8,1 por ciento desde octubre de 2008.

Según un artículo escrito por Joe Kishore incluso la "reina de las hadas", el Fondo Monetario Internacional, advierte de una venidera "Gran Depresión":

"El principal economista del Fondo Monetario Internacional, Olivier Blanchard, advirtió a principios de esta semana que una continua disminución en el gasto de los consumidores desatará una depresión mundial".
http://www.wsws.org/articles/2008/dec2008/econ-d27.shtml


Según una conferencia de Nick Beams, celebrada recientemente en Australia, "ya el 24 de noviembre Bloomberg News informó que después del salvataje de $ 306 mil millones del banco estadounidense Citigroup, organizado en la medianoche del día anterior, el gobierno de los EE.UU. se ha comprometido a proporcionar más de $ 7,76 billones a las instituciones financieras y los bancos. Esta cantidad era el equivalente a la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, o $ 24.000 por cada hombre, mujer y niño en los EE.UU.".
http://www.wsws.org/media/nb-lecture-1208.pdf

La raíz de todo mal, es decir, el capital, el dinero, los petro-dólares especulativos y sus correspondientes valores de intercambio falsos, que se están utilizando para tratar de resolver el fracaso económico, son en sí mismas la causa del cáncer de la depresión mundial, constituyen el verdadero problema. Sólo el aniquilamiento del capitalismo mundial puede remediar las grandes depresiones cíclicas y las guerras globo fascistas. El fascismo es la verdadera mueca del capitalismo democrático en crisis mortal.

¡No se puede envenenar a la víbora corporativa con su propio veneno!

Si uno ha estudiado El Capital de Marx muy bien debería saber que el bombeo de billones de dólares en el mercado mundial globalizado es equivalente a solamente regar más gasolina sobre el Moloch en llamas. Correctamente Beams pregunta: "Uno lee estas cifras y se pregunta: ¿quién va a salvar a los Estados Unidos?"

Bueno, puede ser que alguna mañana nos despertemos, como en el caso de la Unión Soviética o de las Torres Gemelas, y de repente descubrimos que de la noche a la mañana los Estados Unidos de América habrán desaparecido del mapa, se habrán desvanecido en el olvido galáctico.

¡No se trata de un mero deseo, ni de fumar la pipa de la paz!

Desde julio de 2008 ¿quién se habría imaginado que, bajo el capitalismo global, los valores de intercambio y plusvalía de un monto estimado de $ 25-30 billones ... producidos por la explotada mano de obra mundial de miles de millones de esclavos asalariados y por el saqueo imperialista de los recursos naturales ... pueden ser fácilmente borrados del valor de sus acciones. De esta manera, millones de personas de las clases media y baja han perdido sus ahorros en depósitos a plazo fijo y en otras transacciones bancarias. Sí, en el capitalismo global todo es posible.

Cualquiera que aún tiene dos o tres neuronas intactas, ya no puede confiar más en los bancos de este sistema mundial caótico y anárquico. Todo el edificio corporativo se encuentra actualmente temblando y quebrándose. En el 2009 lo peor aún está por venir. En 1939 una guerra mundial, que terminó con una guerra nuclear, ha dado al capitalismo una corta y agonizante prórroga de vida.

¿Qué es lo que los señores de la guerra nos tienen guardado para el Nuevo Año 2009?
¡En poco tiempo lo sabremos!

Mientras tanto, titanes como General Motors y Toyota se están resbalando en el borde del abismo de la bancarrota total. De hecho, los "Tres Grandes" de Detroit ... Chrysler, Ford y General Motors ... estuvieron mendigando por un salvamento de $ 34 mil millones, y peor aún, su quiebra supondría la pérdida de alrededor de 3 millones de puestos de trabajo.

¿Cuánto tiempo tolerarán esta miserable situación del deterioro aquellos que, llenos de esperanza y democráticamente, han votado a favor de Barack Obama y su Partido Democrata? Por último, ¿será que los EE.UU. tendrán que activar sus "Leyes Patrióticas" contra la gente tachada de "terrorista", desempleada y muriéndose de hambre a nivel nacional e internacional? Actualmente tenemos unos 210 millones de trabajadores desempleados en todo el mundo, si esta crisis se profundiza más, la cifra podría duplicarse en un período muy corto de tiempo. Las consecuencias sociales serían la miseria humana más allá de la imaginación.

¿Qué significa todo esto a largo plazo?

Lo que está ocurriendo es el resultado de nuestro trabajo y sistema capitalista; casi todas sus leyes tendenciales de desarrollo fueron descritas por Marx en su "Capital". Más recientemente, otros economistas marxistas como Rudolf Hilferding, Rosa Luxemburgo, Lenin y Ernest Mandel han actualizado los conocimientos científicos acerca de estos procesos históricos.

Este abecedario del modo capitalista de producción nos dice cuál es la quintaesencia del problema actual en el mundo: desde siglos el único y exclusivo objetivo de la producción mundial capitalista ha sido y sigue siendo la producción de ganancias, plusvalía y valores de intercambio para una minoría elitista, para las clases sociales dominantes y ricas, es acumular capital para los opulentos parásitos sociales dominantes, y para nadie ni nada más.

¿Quién y qué produce riqueza y poder? Los miles de millones de trabajadores asalariados explotados, dominados, discriminados y alienados. Todas estas maquinaciones imperialistas están llegando progresivamente a su fin, y si la negación del capitalismo, el socialismo, no se logra crear a escala mundial muy pronto, bueno, entonces la barbarie fascista orwelliana con seguridad sustituirá "la cultura y la civilización cristiana occidental" contemporánea; esto no sólo significa el fin del capitalismo, sino también el fin de la humanidad en este planeta.

La conclusión es simplemente que todos los grandes poderes metropolitanos, especialmente los Estados Unidos, la Eurozona, Gran Bretaña y Japón ahora están todos en una profunda recesión. ¿Quién los salvará? ¿Una vez más los trabajadores? O será que al fin una nueva oleada revolucionaria, una lucha de clases internacional, barrerá el capitalismo en su propio agujero negro? La respuesta, amigos, está soplando en el viento. ¿Cuándo vamos a aprender?