Franz J.T. Lee, abril 2008



¡Qué raro! Hambruna dentro de una crisis global de sobre-producción



En nuestro maravilloso, bello y reluciente mundo de alta tecnología global, que se encuentra en una severa crisis capitalista de sobreproducción ¿la producción masiva de biocombustibles no es un atroz "crimen contra la humanidad"? (Jean Ziegler) ¿Muy pronto, como resultado, millones de seres humanos empobrecidos ... como 'daño colateral' ... que ya vegetan en el Sur, no morirán de hambre y caerán como moscas?

¿Las Naciones Unidas no deberían llevar a los Estados Unidos y a sí misma a la Corte de La Haya para responder por crímenes capitales y capitalistas bien conocidos perpetrados en los últimos siglos contra la humanidad?

Para los esclavos, vasallos, siervos y trabajadores sobrevivientes no hay nada de bello verdadero y afectuoso en el capital y el capitalismo. Como Marx lo señaló, en una nota al pie de El Capital (Capítulo 31): "si según Marie Augier (en "Du Crédit Public," París, 1842) el dinero 'viene al mundo con una mancha de sangre congénita en una mejilla,' el capital viene chorreando sangre e inmundicia desde los pies a la cabeza, desde cada poro".

También sabemos que la lucha revolucionaria contra el capitalismo, contra la política e ideología racistas de la clase dominante, incluso la misma lucha de clases, no son los momentos gloriosos como cuando se fue a la I Guerra Mundial, una borrachera pequeñoburguesa de fin de semana, ni siquiera una parranda consumista en un centro comercial una tarde de domingo.

La batalla es despiadada, para todos los contendientes, la 'guerra civil' es una pelea sangrienta, temible y sucia.

En el horizonte acarminado ya se aproximan las oscuras nubes que vienen del Golfo de Venezuela. Nuestra luna de miel definitivamente está acabando, como lo harán muchos delirios ideológicos e ilusiones religiosas. Afortunadamente ya sabemos de qué se trata la plaga de la que habló Simón Bolívar. Nos está atacando desde nuestras propias filas. Nuestro vecino de al lado, Colombia, debería ser un faro de advertencia acerca de lo que nunca debería pasar en Venezuela.

En la globalización, en un período de destrucción acelerada, también las revoluciones francesa y norteamericana están concluyendo, están terminando. Al mismo tiempo, una revolución global, social del siglo XXI se está volviendo una posibilidad real, es una realidad posible. No es precisamente como nuestros utópicos sueños diurnos socialistas, pero el socialismo global está en el aire, de la misma manera que su negación dialéctica, el fascismo mundial, la barbarie nazi.

Por lo tanto, también en Venezuela, como lo señalaron todos los marxistas como Carlos Marx, Federico Engels y Rosa Luxemburgo hace más de un siglo, todavía podemos elegir libremente: o bien la barbarie capitalista imperialista o el socialismo científico filosófico. Como veremos más adelante, la era de la escasez alimentaria, de la barbarie física, ya ha comenzado.

Las profundas contradicciones entre la economía globalizada, las relaciones de propiedad y las espantosas fuerzas de destrucción están llegando a las costas de Venezuela. No sólo los precios del petróleo se están disparando, sino también los precios de la comida, la inflación, el hambre y la miseria.

La feroz lucha de clases global a vida o muerte contra esta despiadada monstruosidad draculiana no es un asunto ético o estético. Es político, se trata de la auto-defensa militar. Para defender el capitalismo mundial las tropas norteamericanas están estacionadas en casi 130 países diferentes y los EE.UU. mantienen casi 750 bases en el extranjero. Seguramente ya está en quiebra, pero siendo un parásito poderoso, armado hasta los dientes, no tiene escrúpulos, no es un 'tigre de papel'. Sólo aparenta que ya no puede defender su imperio global, su suelo patrio.

¡Pero cuidado! Ellos poseen una poderosa tecnología electromagnética que podría cortar planetas enteros a la mitad, o desplazarlos de sus órbitas. Su enorme arsenal de mortales armas de destrucción masiva puede volar este planeta en pedazos. Ciertamente el capitalismo siempre ha sido un modo de auto-destrucción de cuerpos y almas, de práxis y teoría.

Como lo señalaron Frantz Omar Fanon, Ernesto Ché Guevara, Georges Sorel, Maurice Merleau-Ponty, George Orwell y otros en palabras y en hechos, y también para nosotros, fenómenos como la actual 'guerra de ideas' asimétrica, 'el dominio de pleno espectro', 'el humanismo militarista', y el control global de la mente y el cuerpo son casos bien definidos del terrorismo virulento, la violencia del estado, del genocidio por parte del orden social. De hecho, para todos los trabajadores conscientes quienes todavía pueden actuar, pensar y pensar, esto es un asunto de contra-violencia emancipatoria, de la permanente lucha de la clase trabajadora revolucionaria.

El opuesto de la violencia capitalista mundial no es la 'paz mundial' ... la que ha sido taladrada tan profundamente en nuestras mentes colonizadas por parte de la ideología de la clase dominante ... su negación dialéctica es simplemente la libertad continental, es definitivamente la emancipación global.

Ahora veamos una cuestión clave y compleja.

En Venezuela, luego de casi una década de feroz construcción revolucionaria del socialismo in spe y de una reconstrucción democrática popular in re, apoyadas por exorbitantes precios petroleros, ¿por qué la clase media venezolana ... especialmente esos líderes que se oponen a los esfuerzos por reformar la constitución del Presidente Chávez ... se han enriquecido a pasos agigantados, están manejando lustrosos carros último modelo, que están provocando inmensos enmbotellamientos de tráfico en todo e país, y por qué los millones que integran la clase trabajadora sólo mejoran sus condiciones de vida a paso de tortuga?

A menos que algunos de nosotros no sepamos algo muy importante, ya es hora de decidir seriamente nuestro quo vadis, y de escoger una sola dirección constante, de lo contrario, el Tío Sam lo hará por nosotros en el futuro inmediato.

Aun cuando se ve fortalecida por un inmenso ingreso nacional, ¿por qué la actual inflación insurgente y por qué los altos precios por los alimentos?

¿Nuestra revolución socialista se está volviendo demasiado rica? ¿Qué está ocurriendo a escala global?

Destaquemos el problema actual en cuanto a los altos precios mundiales para los artículos de primera necesidad.

Recientemente la BBC nos informó acerca de los "Altos precios insostenibles" de los alimentos.

¿De qué se trata todo esto? Precisamente son los desempleados, sub-empleados y mendigos los que sobreviven sólo con trigo, arroz y maíz, respectivamente. Actualmente, escasos de divisas extranjeras, quejándose por la comida, en Haití, Zimbabue, Mozambique y en otras partes, están condenados a una terrible necesidad, a una hambruna masiva.

Pero este no es un problema de hoy ya que por décadas los africanos se están muriendo de hambre. Los altos precios de los alimentos son noticia mundial debido a que ... al mejor estilo demagógico y fascista de buscar el 'chivo expiatorio' ... eso distrae de los verdaderos asuntos calientes globales, de la existencia de una inmensa depresión mundial, de la destrucción de la capa de ozono, del derretimiento del hielo polar, que libera a la atmósfera el tóxico gas metano que se encontraba atrapado allí, y de la desastrosa caída del dólar, y por lo tanto, de la hegemonía mundial de los EE.UU. Irónicamente, inter alia, fue El País de España el que nos 'informó' de esta hipócrita profunda preocupación de las Naciones Unidas controladas por los yankis, de los quebrados Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, por el futuro desastre alimentario global, por el viacrucis de los más pobres de los pobres, por los "condenados de la Tierra".

¡Qué raro! Hambruna en una crisis global de sobre-producción.

¡Qué sistema capitalista tan perverso y deshumanizante!

Como en 1929, cuando los EE.UU. prácticamente quemaron trigo en sus locomotoras, de facto existe comida suficiente a escala mundial para alimentar a cientos de millones más. Sin embargo, en la época de la globalización, de las 'Ciencias de la Vida', de la realización del capitalismo, para cebar al Moloch imperialista de la guerra, la producción mundial dominante ahora apenas produce verdaderos valores de uso, verdadera comida sana y nutritiva, se está moviendo de valores de cambio, de la acumulación de dinero y capital hacia bits letales y bytes fatales, hacia la producción de mortales chips humanos, de zombis autistas sin cerebro y Perros de Pavlov, de seres mitad-hombre, mitad-máquina, de hombres-dioses y dioses-hombre. La producción global, el mercado mundial, se ha vuelto más belicoso que nunca.

En resumen, ya estamos viviendo en la época de la fabricación de grandes armas de destrucción masiva de la naturaleza y el hombre mismo, de centros y laboratorios de control mental y del pensamiento, de mecanismos y artificios para lavar el cerebro. En vez de producir comida, los EE.UU. actualmente están planeando producir biocombustibles en masa. Para el 2010 su producción de etanol probablemente representará casi el 30% de su producción de maíz. Este cultivo modificado genéticamente ya no será apropiado para el sano consumo humano o animal. ¿Qué puede ser más miope, más perverso que esto? ¡No es de extrañar que el precio del maíz esté subiendo!

Sobre esto el público estadounidense no debe estar informado. De hecho, quien haga eso es una persona marcada para siempre. El pueblo norteamericano sólo debe ceder sus intereses diarios, su confianza, en la Casa Blanca, en el dólar de EE.UU., en Dios. Sin embargo, como ya fue planificado, especialmente por los grandes medios de comunicación, se está lanzando implacablemente ante nuestros propios ojos un gigantesco holocausto mental orwelliano (ya descrito por Platón, Maquiavelo, Hobbes y Aldous Huxley). Hace mucho la religión feudal y la educación capitalista y otros procesos de socialización ya han construido los fundamentos lógicos e ideológicos para la Conquista, la pacificación y el control de la mente humana.

Además, en vez de alimentar a la especie humana, cuidar a su madre, su matrix, ahora incluso la naturaleza ha sido convertida de una creadora de alimento en una fuente catastrófica de beligerantes armas geofísicas. Como resultado de la actual ocupación, militarización y colonización del espacio, la Tierra misma está siendo abandonada y destruida, está desapareciendo gradualmente de la vista macro y micro-económica del Hermano Mayor megalomaníaco. Justo ahora se están produciendo climas, inundaciones, huracanes, volcanes, sequías y terremotos de manera artificial, modificados, dirigidos y utilizados para propósitos militares por parte de la NASA, el Pentágono o la OTAN, incluso contra el llamado "eje del mal" terrorista en el mundo.

Como último análisis, ¿quién o qué causa los altos precios de los alimentos? Por supuesto, los más grandes culpables son la vasta mayoría, los billones de pobres mismos. Ellos simplemente tienen mucho sexo, se reproducen como conejos y ratas y como consecuencia para el 2050 nueve billones pondrán en peligro toda la economía capitalista mundial, según el citado reporte de la BBC.

Si aplicamos este tipo de lógica formal de la clase dominante, obviamente podríamos argumentar que una guerra nuclear podría deshacerse de la pobreza global de manera muy efectiva. De esta forma podríamos estabilizar de nuevo los precios alimenticios, y así resolver el problema de la caótica sobre-producción económica y la 'irracional' sobre-producción de los trabajadores, es decir, la "presión medioambiental que toda esta gente sobrante está recargando sobre el planeta".

Después de pensarlo bien, la BBC sí mencionó algunas de las causas reales del actual fiasco de la producción de alimentos:

"También existe la presión medioambiental añadida que toda esta gente sobrante está recargando sobre el planeta, así como el impacto del cambio climático.

La desertificación se está acelerando en China y el África sub-sahariana, mientras las más frecuentes inundaciones y los cambiantes patrones de lluvia ya están empezando a tener un impacto significativo sobre la producción agrícola.

Y el calentamiento global ha jugado un papel importante en otro factor que impulsa los altos precios: el cambio en la producción agrícola de alimentos a biocombustibles."

Así es, pronto llegaremos a la etapa de: ¡comida, comida, biocombustibles en todas partes, ni una migaja para comer!