Franz J.T. Lee, diciembre 2007



Reflexiones sobre los resultados del referendo
El más grande enemigo de Venezuela, del socialismo, es el capitalismo





Por fin algo Nuevo aparece otra vez en el horizonte político de Venezuela. 'Sí, Sí', Chávez, Gramsci y todos nosotros tuvimos razón, lo Nuevo está naciendo, el 'No, No', lo opuesto de lo Nuevo, lo Viejo todavía está muy fuerte. Todo lo Nuevo es raro, sorprendente, radical. Es doble afirmación, es doble negación.

A veces, cuando perdemos, ganamos, y cuando ganamos, perdemos. En este sentido y en ocasión del histórico referendo sobre la Reforma Constitucional en Venezuela el pasado domingo, 2 de diciembre, la revolución ganó perdiendo y la 'oposición' perdió ganando. Estas son importantísimas lecciones políticas e inclusive lógicas que hay que aprender con carácter de urgencia.

* ¿Por qué el domingo 2 de diciembre fue tan diferente, más allá de todas las expectativas?
* ¿Por qué rompió todas las formas de la lógica formal y la dialéctica? ¿Por qué sobrepasó las verdades absolutas?
* ¿Qué está pasando con nuestra inteligencia?
* ¿Qué es lo que está mal?
* ¿Qué debe cambiarse y mejorarse de inmediato?

En las próximas semanas y meses todos estos temas serán la comidilla del día. Sólo enfocaremos aquí unas cuantas consideraciones ad hoc.

Como resultado de su pírrica victoria en el referendo del 2 de diciembre de 2007, varias fuerzas políticas opositoras a la reforma constitucional del Presidente Chávez, dentro y fuera del gobierno, con mudo júbilo, barriles de cerveza, consignas anti-socialistas y risas celebran a lo largo y ancho del país la futura era del 'chavismo sin Chávez'. Los opositores más sobrios y perspicaces ya están escudriñando los cielos golpistas en busca de un posible candidato presidencial para el 2012 (¿Baduel, Nixon, Stalin, Marisabel, Herman Escarrá?) para reemplazar a Chávez, en caso que un planificado referendo revocatorio dentro de dos años no de el deseado resultado de 'golpe de gracia'. Por otro lado, una posible Asamblea Constituyente, una nueva constitución, aprobada por la mayoría de los venezolanos, podría echar un verdadero baño socialista de agua fría a este tanque de guerra de sueños fascistas imposibles.

Ciertamente, como siempre, la quintaesencia de la política opositora venezolana es '¡que se vaya Chávez!' En esto han fallado de nuevo. Chávez quitó el viento a sus velas golpistas, un jaque mate que ellos no se esperaban. Dialécticamente la derrota es sólo el otro lado de la victoria misma. Muchos pueden apenas vislumbrar la esencia global del problema, probablemente sólo Chávez y unos cuantos de nosotros realmente tenemos un indicio, una idea de lo que transhistóricamente representan los últimos acontecimientos. La mayoría de nuestros verdaderos bolivarianos todavía lloran debido a que en el undécimo round, en la hora decisiva, el difícil y serpentino camino hacia el socialismo en Venezuela se ha vuelto oscuro, espinoso, muy real, muy práxico. Nuestro sabor político afirmativo, nuestro 'Sí-Sí' se ha vuelto amargo, amargamente serio, tiene el sabor de la cicuta socrática, y por ahora parece haber zambullido a millones de nosotros al rugiente torbellino de un océano de triunfalismo negligente y derrotismo miope.

Parece que el diablo anda suelto, que todos los buenos espíritus nos han abandonado. La mañana del lunes millones de Florentinos dejaron caer sus pétalos, mirando fijamente hacia Miraflores, y como Joan Baez preguntaban, sin cesar: ¿A dónde se han ido todas las flores rojas? ¿Qué les ha pasado a casi tres millones de votantes que se abstuvieron y que no saltaron al dominio de la oposición?

La mayoría de ellos nos ha advertido, nos ha recordado cómo obtuvimos el poder político-democrático en primer lugar. Los trabajadores venezolanos se hartaron de los gobiernos adeco-copeyanos fraudulentos, con el Caracazo, con la corrupción, las mentiras, los asesinatos y el robo. En las urnas, hace nueve años, las masas mostraron su ira de clase contra el puntofijismo y con inmensa tolerancia nos dieron a nosotros y al Presidente Chávez un verdadero mensaje proletario, socialista y una tarea histórica: dentro de la lucha de clases ayudar a Venezuela y al mundo, por medio de un éxodo revolucionario, a realizar la emancipación humana, es decir, pavimentar nuestro camino hacia la victoria proletaria global.

Los laboriosos esclavos asalariados están hartos y cansados del 'más de lo mismo', del mismo sinsentido una y otra vez (la práctica, las mentiras, el robo y el asesinato), de repetir la misma paja vieja una y otra vez (la ideología, el viejo lema de la 'libertad, igualdad, fraternidad', de la 'democracia y justicia'). Ellos no soportan ver el surgimiento de una nueva clase política opulenta, que amenaza con instalarse definitivamente en el gobierno manejando vehículos "Hummer" y tragándose barriles enteros de whisky importado. Los trabajadores ya tuvieron suficientes presidentes y ministros borrachos en Miraflores en el pasado.

En resumen:

* Las clases explotadas, dominadas, discriminadas, masacradas y alienadas de la Venezuela pasada que apenas han empezado a salir de su condición de condenados de la Tierra, estos tres millones que se abstuvieron, quieren escuchar y ver algo nuevo, original y auténtico, no sólo del presidente Chávez sino de todos nosotros los que nos vestimos de rojo y nos consideramos ser los verdaderos revolucionarios y socialistas.

* Además, el referendo indica que no todos los trabajadores venezolanos politizados están hartos y cansados del anticomunismo, antimarxismo de la Guerra Fría, productos de la ideología burguesa, del McCarthismo, del sionismo, estalinismo, apartheid y puntofijismo. La mayoría sigue siendo asustada por el fantasma del comunismo que supuestamente quiere eliminar su 'propiedad privada'. Probablemente, este factor es el que más ha perjudicado la aprobación de la reforma constitucional.

* Por medio de la educación en cuanto a la economía política moderna se refiere, los trabajadores quieren saber la verdad, quieren saber qué es el capitalismo, qué es su opuesto, el socialismo; qué es la dialéctica, qué es realmente el marxismo. Todo ello con el fin de enfrentar con éxito al capitalismo, decidir el futuro de Venezuela y organizar una constituyente de importancia global, es decir, activar la defensa de las luchas de clases de los trabajadores en Venezuela y en el mundo contra el capitalismo, el imperialismo y el corporativismo, contra el fascismo globalizado.

* ¿Por qué tenemos miedo de informar a los trabajadores en la Venezuela capitalista acerca del capitalismo, por medio de un análisis marxista que resalte sus verdaderas relaciones e intereses de clase, los contenidos de las luchas de clase a nivel global y el significado de la revolución permanente?

* ¿No es la Revolución Bolivariana parte intrínseca de la emancipación global?

* ¿Qué puede pasar si los trabajadores, los votantes, llegan a saber qué es el rabioso capitalismo en Venezuela?

* ¿Cuáles serían sus exigencias? ¿Otra reforma constitucional?

* ¿Dónde está la 'misión' para esto, para el programa educacional más grande que podríamos lanzar jamás?

Como el Presidente Chávez lo advierte todo el tiempo, es un asunto candente que tiene que ver con el dilema que nos planteó la marxista Rosa Luxemburgo, socialismo o barbarie, y quien además señaló dialécticamente que libertad siempre es la libertad de los que piensan de manera diferente. También explicó lo que significa la religión institucionalizada, oligárquica-patriarcal en contraste con las enseñanzas de los cristianos originarios, en función de resaltar la diferencia radical entre el 'socialismo' de los cristianos originarios de hace dos milenios y el 'socialismo' ccientífico, marxista, cuya tarea histórica es detener la barbarie capitalista e imperialista a escala global.

Tenemos que comprender que el más grande enemigo de Venezuela, del socialismo, es el capitalismo mismo. Finalmente, los resultados del referendo deberían despertarnos de nuestro reciente sueño triunfalista; deberíamos alegrarnos que esto esté ocurriendo en este momento. Todavía tenemos todas las posibilidades reales de conducir nuestros botes salvavidas transhistóricos hacia las aguas del verdadero socialismo, hacia algo verdaderamente utópico que está surgiendo fuera de nuestros océanos de las luchas de clase humanas, ya que nos aproximamos a nuestro objetivo emancipatorio: la creatividad y creación humana, contra el trabajo esclavo global y el capital globalizado.

http://www.franzlee.org/pandemonium01303.html