Franz J.T. Lee, mayo de 2007



El “Espectro” Chávez versus el “Diablo” Bush



Levántense, los condenados de la Tierra,
Levántense, prisioneros del hambre,
Ya que la razón ruge en su cráter,
¡Es la erupción del final!
Descartemos el pasado”
(La Internacional)

Todos los poderes oligárquicos en Venezuela y en el resto del mundo han
conformado una santa alianza neoliberal para exorcizar al espectro
‘terrorista’ que está espantando al imperio mundial. Manuel Rosales y
Pedro Estanga, Condoleezza Rice y Corina Machado, Leopoldo Castillo y
Gustavo Cisneros, ‘El Grupo de Amigos de Venezuela’ y los enemigos del
‘Castro-Comunismo’.

¿Dónde está el ‘partido’ de la ‘oposición’, dónde el propietario privado
de algún medio de comunicación internacional que no desprestigió al
Presidente Hugo Chávez Frías llamándolo ‘dictador’ y ‘tirano’?

¿Dónde están las ‘tropas de asalto apocalípticas’ locales
antigubernamentales que no han tratado de asesinar su carácter?

¿Dónde están los mercenarios, los escuadrones paramilitares de la muerte
de la CIA que no está esperando para masacrarlo en el momento apropiado?

¿Cuándo aprenderemos qué significa la lucha de clases moderna y cuales
son los intereses de la clase dominante global?

¿Cuándo entenderemos el carácter ideológico de la religión del
catolicismo romano feudal? ¿Cuándo comprenderemos la diferencia entre la
‘propiedad’ de la fuerza de trabajo de un moderno esclavo asalariado y
la propiedad privada corporativa global de los medios de producción, es
decir, cuando vamos a comprender las relaciones amo-esclavo, la lucha
global de clases?

¿Cuándo entenderemos que un argumento ad hominem, personal, contra
Chávez no tiene nada que ver con un análisis científico de la amenaza de
una invasión militar estadounidense a Venezuela y a América Latina a
largo plazo?

De hecho, el espectro ‘terrorista’ llamado Chávez es una creación del
“diablo”, del imperialismo norteamericano y del control mental
ideológico. Cambiar el Presidente por Teodoro Petkoff o fulano, Mengano
o zutano resolverá ningún problema en absoluto, no detendrá el
planificado saqueo fascista yanqui del petróleo, gas, agua y
biodiversidad venezolanos, tampoco detendrá la Segunda Conquista de
Suramérica. Al contrario, acelerará todo el proceso totalitario
orweliano y el genocidio de millones.

El verdadero ‘espectro’ emancipatorio llamado Chávez es una creación
social, es un paradigma de los trabajadores, es un proceso histórico
global incrustado en los siglos de luchas globales de los trabajadores
por la liberación contra los colmillos del capitalismo.

De hecho, con toda la crítica dolorosa, cualquier emancipador moderno
que posee una conciencia de clase sabe, que no tenemos alternativa. O
apoyamos la Revolución Bolivariana con todas sus fallas o nos hundimos
en la noche más oscura del nazismo norteamericano, con todas sus celdas
de tortura y su brutalidad bélica. De verdad, es el Socialismo
científico filosófico o la Barbarie religiosa e ideológica, es la
Producción Esclavista o la Creación Humana.

El único éxodo real y verdadero para la Revolución Bolivariana es
sobrepasar, es superar, es ser extraordinariamente revolucionaria, o
sea, es transformarse a sí misma en ‘Exvolución Humana’, cualquier cosa
menos que esto sería reformismo sistémico fascista. Los revolucionarios
sólo podemos dar lo mejor de nosotros, más no es posible y menos nunca
debería ser.

Podemos criticar al ‘bolivarianismo’, también su versión socialista al
igual que su idea de un partido socialista, de hecho es nuestro deber
sagrado hacerlo, es atacar el soborno, la burocracia, la corrupción o el
robo dentro del proceso revolucionario, purificar el movimiento de todos
los vicios capitalistas e imperialistas, pero por favor, de una manera
científica, filosófica y lógica, en otras palabras, de una manera
humanista y constructiva, y no entregarla en las irresponsables y
corruptas manos de los belicosos carniceros nacionales e internacionales.

Para las masas en Venezuela la democracia de los trabajadores es Chávez
mismo, ellos votaron por la democracia, por Chávez, durante más de ocho
años, más que diez veces consecutivas. Es su democracia, su
interpretación de la democracia participativa, la que sirve a sus
intereses de clase inmediatos, en la que viven y mueren. Saben muy poco
sobre la historia de la democracia, del dominio de pocos sobre muchos,
de la dictadura de la minoría, de las clases dominantes. Pero perciben
la necesidad de un socialismo snti-capitalista, anti-imperialista
mundial y apoyan su construcción.

Trabajadores del mundo, Venezuela está demostrando práxicamente una
alternativa viable y posible al salvajismo neoliberal en América Latina
y en todas partes. Su amanecer, su ALBA sobre el horizonte carmesí nos
recuerda que:

“No hay salvadores supremos,
Ni Dios, ni César, ni tribuna.
¡Trabajadores, salvémonos nosotros mismos!
Juntos promulguemos un decreto común
Forzar al ladrón a que regrese su botín,
¡De manera que la mente se libere de la celda de la prisión!
Aticemos nuestra caldera,
¡Templemos el hierro mientras todavía está caliente!”
(La Internacional)

De este modo, volvemos a tocar nuestra ‘Diana’, enviemos nuestra
clarinada alrededor del globo, templemos mientras el hierro
emancipatorio todavía está caliente, mañana puede ser demasiado tarde.

No son los grandes dioses, hombres individuales, presidentes, dictadores
o tiranos los que hacen la historia del trabajo, los que causan las
guerras devastadoras, sino el avance de nuestro modo de destrucción, es
la globalización del capitalismo, la capitalización del globo,
actualmente es el imperialismo corporativo.

La Revolución Bolivariana nunca ha sido pacífica, ya tiene muchos héroes
y víctimas humanas, y hay más por venir: ninguna revolución social
dentro del capitalismo es pacífica, por lo tanto, trabajadores de
Venezuela prepárense para luchar. Asimismo, los 40 millones de
norteamericanos que languidecen en la pobreza extrema, ármense también
para una muy violenta lucha de clases.

“Esta es la batalla final
Reunámonos, y mañana
La Internacional
¡Será la humanidad entera!”
(La Internacional)

América del Norte, sólo recuerde las famosas palabras de su tercer
Presidente Thomas Jefferson (1801-1809). Hoy en el siglo XXI ellas
expresan lo totalmente alienadas que están las cosas, las tinieblas
oscurantistas que han asaltado a Norteamérica. “Si un país espera ser
ignorante y libre, espera lo que nunca fue y lo que nunca será... El
Pueblo no puede sentirse seguro sin información. Cuando la prensa es
libre, y cada hombre es capaz de leer, todo está asegurado.” Llamar
tirano al Presidente Hugo Chávez Frías es como mirarse en su propio
espejo, es mirar a lo que Thomas Jefferson tuvo que decir acerca de su
actual guerra de la información, sus operaciones psicológicas y control
mental de todo el pueblo norteamericano: “He jurado ante el altar de
Dios hostilidad eterna contra toda forma de tiranía sobre la mente del
hombre”.

Esto es precisamente lo que el Presidente Chávez y la Revolución
Bolivariana están haciendo con respecto a la propaganda venenosa del
canal televisivo RCTV, y las agresivas mentiras tipo Goebbels que vienen
del Norte. Luchamos contra “toda forma de tiranía sobre la mente del
hombre”.

En este espíritu revolucionario de Thomas Jefferson, de Simón Bolívar,
de Karl Marx, de Che Guevara, de Fidel Castro, trabajadores del mundo,
especialmente los norteamericanos y los europeos, todos juntos
cantémosle ahora el ‘Canto del Cisne’ a Bush:

“¡Paz entre nosotros, guerra a los tiranos!
Fomentemos las huelgas en los ejércitos,
¡Que ondeen sus armas y disuelvan sus tropas!
Si insisten, esos caníbales,
En convertirnos en héroes,
Pronto conocerán que nuestras balas,
Son para nuestros propios generales.
Es la batalla final
Reunámonos, y mañana
La Internacional ¡Será la humanidad entera!”
(La Internacional)