Franz J. T. Lee, diciembre de 2005



Venezuela: ¡Esta tragedia política nunca debería pasarle a la Revolución Bolivariana!



Según Gregory Wilpert de Venezuelanalysis.com: “El partido de Chávez, el Movimiento Quinta República ganó 114 o 68% de los 167 puestos en la nueva Asamblea Nacional, según los resultados preliminares del diputado del MVR William Lara esta noche. Los partidos pro Chávez ganaron todos los 167 puestos en la nueva Asamblea Nacional”.


Sin embargo, tomando en cuenta esas cifras, muy poco cambiará cuando dentro de los próximos días el CNE pronunciará los resultados finales.

En todas partes, en la calle y en las plazas públicas, a nivel local, nacional e internacional se discuten o critican, se alaban o condenan, se aprueban o ilegitiman los resultados de las elecciones parlamentarias venezolanas. Todos son acciones y reacciones típicas del fracasado golpe electoral, del ‘día después’.

Lo qué pasó concreta y oficialmente el 4 de diciembre parece ser de menos importancia y cada vez más el fondo de los eventos históricos gana significación revolucionaria. La pregunta crucial, existencial para todos los Venezolanos es: ¿Qué realmente está en marcha y qué es lo que nos espera en el próximo año?

La esencia de este asunto la expresaron muy claramente dos analistas: el Ministro de Educación, Aristóbulo Istúriz, y Eva Golinger. Ellos ubicaron los actuales eventos en Venezuela en su contexto histórico, dialéctico y procesal, dentro del marco de la globalización imperialista, dentro del ‘eje del mal’ y como parte de la política estadounidense del ‘dominio de pleno espectro’, de la conquista violenta de los restantes recursos estratégicos en el planeta.

Aristóbulo Istúriz señaló que la ‘oposición’, en su argumentación lógico-formal, en sus ‘verdades absolutas’ (que a lo mejor sirven a la guerra de información, a la desinformación, las mentiras y la ideología) le teme a todas las formas del pensar, del pensamiento, del razonar, de la memoria, de la comparación, de la teoría y de la relación, es decir, le teme a todos los verdaderos datos históricos sociales. Científicamente muy fácil el gobierno venezolano puede verificar la legitimidad de sus futuros parlamentarios, cuando la compara con los resultados miserables que adquirieron en el pasado líderes políticos de la ‘oposición’ como el ex-presidente Rafael Caldera o el ex-alcalde de Caracas, el golpista Antonio Ledezma.

Sin embargo, para Washington y sus lacayos locales, lo que estaba en juego en el fracasado golpe político del 4 de diciembre, no tiene nada que ver ni con la realidad científica ni con la verdad filosófica. Más bien tiene que ver con la explotación, la dominación, el alboroto, el vandalismo y la conquista corporativa brutal y terrorista.

Así que, no quedemos más atrás en presentar estadísticas computarizadas, cálculos políticos y equivalentes virtuales, es decir, ya no perdemos nuestro precioso tiempo en tonterías especulativas o en cifras fijas y valores sólidos, incluso si fueran pertinentes para la legitimación oficial política. Una cosa es segura, no cambiarán las mentes y los corazones del enemigo de clase que conoce esas verdades mucho mejor que nosotros y esto es por qué puede desfigurarlas tan efectivamente en sus medios masivos internacionales a escala global.

Para la sangrienta bota militar yanqui el único pretexto válido y legítimo es disparar primero y sólo después excavar su ‘libertad’ de las cenizas radioactivas y del cascote atómico, generados por la madre de todas las bombas, es decir, sólo a posteriori, sólo 50 años después el Hermano Mayor desclasifica la ‘historia’, su historia y estudia cualquier todavía posible y cuestionable estadística democrática computarizada, por ejemplo, determina la presencia o ausencia de armas de destrucción masiva en Irak en el milenio anterior.

Aristóbulo enfatizó que este golpe electoral es el preludio de un venidero golpe militar y político mucho más grande en el 2006. Será dirigido directamente al Presidente Hugo Chávez, para eliminar a él y a su gobierno bolivariano por todos los medios necesarios maquiavélicos y orwelianos. Esto seguirá el modelo de Indonesia, donde se masacraron un millón de ‘comunistas’, al igual se pretenden masacrar aquí miles de militantes bolivarianos; esta conspiración comenzó el 11 de abril del 2002 y todavía está vigente.

¡Hay que pararla con todo el poder revolucionario militar nacional e internacional!

Como sabemos, todo este proceso de la conspiración internacional contra Venezuela se guía por los varios manuales subversivos estadounidenses y modelos terroristas de la CIA. Aristóbulo explicó que el modelo actual ya fue aplicado exitosamente en Haití; aquí en Venezuela, como ya fue el caso de otras aplicaciones terroristas anteriores, este modelo está fracasando, simplemente porque Chávez representa un gobierno con una base masiva popular y democrática, conformada por millones de Venezolanos, Latinoamericanos, demócratas y socialistas alrededor del planeta. Esta base masiva será ampliada en el próximo parlamento.

En varias entrevistas y publicaciones Eva Golinger enfatiza lo que el Ministro de Educación Aristóbulo Istúriz puntualizó. Dentro de la constelación internacional, dentro de la batalla por el poder de los gigantes globales y globalizados, es decir, dentro de las inmensas guerras económicas por la futura hegemonía, el enemigo principal de la venidera globalización fascista totalitaria es actualmente la Revolución Bolivariana, es el gobierno de Chávez en Venezuela y su apoyo democrático alrededor del globo.

Lo que solía ser el ‘peligro comunista’ durante la época de la ‘guerra fría’ es ahora el ‘terrorismo’, es la Revolución Bolivariana, es el Presidente Chávez. Este último es actualmente la punta de lanza estratégica, táctica y sabia; es la punta del iceberg revolucionario de la emancipación contra el globofascismo. En este sentido, como negación del capitalismo a escala mundial, de facto también es el mayor líder socialista a nivel global de los pisoteados, de los ‘miserables’, de los ‘condenados de la tierra’.

Este es el verdadero contexto de los ataques viciosos nacionales e internacionales contra Venezuela, de las maniobras golpistas de Washington y sus lacayos aquí.

La idea es ilegitimar las elecciones parlamentarias, desacreditar el poder electoral, el CNE, es decir, no aceptar ninguno de sus actos o decisiones y así reclamar la nominación de un nuevo CNE para las elecciones presidenciales en diciembre del 2006.

Sin embargo, el que elige y nomina los miembros del CNE será precisamente el nuevo parlamento ‘ilegítimo’, el cual por supuesto la ‘oposición’ no reconocerá en absoluto, por lo tanto el resultado será una ‘crisis política’ y con ella surgirá un ‘caos político’ llamado ‘ingobernabilidad’, un caso de ‘tiranía’ bienvenido para la OEA y las Naciones Unidas (que a su vez están controladas por los EE.UU.), para poner en marcha la intervención militar extranjera, para reestablecer el ‘orden’ democrático en Venezuela. Esto es el nuevo plan que acaba de empezar.

Al mismo tiempo ya se han hecho intentos de crear el caos social, de nutrir el desasosiego y el temor social, de iniciar una ‘guerra civil’ del tipo que actualmente reina en Colombia, Palestina, Haití e Irak. Las explosiones en Fuerte Tiuna, la voladura de los oleoductos, gasoductos e instalaciones eléctricas son premoniciones diabólicas de venideros tiempos terroristas, fabricados por traidores venezolanos leales a los EE.UU. y la CIA y por lacayos imperialistas alrededor del globo. La guerra internacional de información de la ilegitimidad de la democracia venezolana comenzó hace mucho tiempo atrás y llegará a su cenit el año entrante. Esto también es parte de los manuales de desestabilización de la CIA, los cuales la ‘oposición’ anaeróbica de pozo séptico (Vladimir Acosta) está estudiando actualmente palabra por palabra.

Finalmente, a pesar de nuestras victorias electorales muy merecidas (ya van diez en serie) no deberíamos descansar sobre nuestros laureles y no nos deberíamos dejar llevar por el triunfalismo.

Desde agosto del año anterior aparentemente el ‘látigo de la contrarrevolución’ nos había dejado en paz. En realidad e ignorando las mentiras y la falsa propaganda de los ‘escuálidos’, como se puede presenciar en todas partes sólo escuchando cuidadosamente la voz del soberano en las calles y todas las Plazas Bolívar de Venezuela, la propia contrarrevolución ya ha penetrado clandestinamente la Revolución Bolivariana; para realmente ganar apoyo electoral en las venideras elecciones presidenciales, hay que aniquilar esta plaga urgentemente.

En 1998, por fin las masas trabajadoras venezolanas dictaron sentencia electoral a la ‘oposición’ podrida, especialmente a AD y COPEI, ¡enviándolos directamente hacia un verdadero ‘QEPD’!

¡Esta tragedia política nunca debería pasarle a la Revolución Bolivariana!

Fue bastante tarde que sonó el toque de Diana y alcanzó los canales de televisión y radio gubernamentales, bastante tarde que la opinión y la conciencia pública se enteraron de la verdadera relevancia de las elecciones parlamentarias. Aparte de las fuertes lluvias (que probablemente HAARP nos envió como especial regalo navideño electoral), este hecho revolucionario parcialmente se reflejó también en la alta abstención.

Sin embargo, como está planteado para el próximo año, el futuro parlamento legislativo ‘pluri-democrático’ decidirá sobre cambios drásticos y radicales para darle a este poder electoral estatal una verdadera base popular y participativa, donde por primera vez el poder ciudadano aparecerá de verdad, legislará sus propios leyes, se representará a sí mismo y participará directamente en asuntos de interés nacional y mundial.

Estas innovaciones revolucionarias, estas paradigmas socialistas son estricnina para los planes de los nuevos conquistadores; así que son éstas las razones para los ataques terroristas megalomaniacos permanentes a la soberanía venezolana.

En fin, para ser victoriosos el próximo año, nuestro toque de Diana tiene que ser permanente y en cada segundo del año. Sí, nuestro toque de clarín tiene que resonar en el planeta entero.

Como dije hace un tiempo atrás, al igual que Diana, incluso los vientos galácticos tienen que cantar: ¡Uh, ah, Chávez no se va!