Franz J. T. Lee, octubre de 2005



Venezuela: ¿En vísperas de otro golpe militar estadounidense?

 

Según un reportaje de inteligencia en Vheadline publicado el 15 de octubre de 2005, ya existen “contratistas militares privados dentro del país para ‘encargarse’ del Presidente venezolano Hugo Chávez”.

http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=46388

 

W.T. Whitney Jr. (refiriéndose a este reportaje en Vheadline) el 20 de octubre de 2005 publicó un artículo titulado “¿Contratistas norteamericanos pretenden sacar a Chávez?” en el semanario “People’s Weekly World Newspaper”.

http://www.pww.org/article/articleview/7965/1/291

 

Ambas publicaciones informan, que fuerzas paramilitares estacionadas en Colombia y contratadas por la administración estadounidense ya se encuentran en Venezuela con los declarados objetivos de asesinar al Presidente Chávez y llevar a cabo otro golpe militar. Esos escuadrones de la muerte pertenecientes a la CIA afirman haber practicado incursiones frecuentes en territorio venezolano, además de suministrarles armas a grupos opositores y mantener contactos directos con algunas unidades militares venezolanas rebeldes.

 

Según este informe de inteligencia, dentro del contexto del “Plan Colombia” y junto con el Pentágono, un general colombiano coordina las técnicas estratégicas de la invasión militar planificada. En lo siguiente citaremos parte de esta información pertinente:

 

Oficiales mayores en el Pentágono estadounidense autorizaron la operación intruso como parte de un plan que pretende hacer creer, que Chávez les brinda asistencia militar a la FARC.

 

"Los mercenarios estadounidenses también establecieron íntimos vínculos con paramilitares de la derecha colombiana (AUC) y sus narco-carteles asociados para contrabandear armas a Venezuela.

 

"Perteneciendo al personal del Pentágono un general colombiano participa en un ‘plan conjunto de interacción militar extranjera’ patrocinado por el Departamento de Defensa en Washington para coordinar técnicas invasoras del ‘desarrollo de fuerza’ y ‘simulación de escenarios’ bajo el mando del comando estadounidense del personal conjunto”.

http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=46388

 

En un comentario titulado “La segunda venida de George W. Bush: El ‘Mesías’ del siglo 21”, escribí:

 

No es extraño que prácticamente todas las religiones del mundo de una manera u otra se mezclaron con las conquistas imperiales e imperialistas, o que las actuales iglesias y creencias religiosas occidentales como lo son el catolicismo romano o el calvinismo, que son todos retoños históricos europeos de la Inquisición Española y la Reforma, ya en nuestros tiempos modernos directa o indirectamente han apoyado el fascismo de Hitler, Mussolini, Salazar o Franco durante y después de la Segunda Guerra Mundial y hasta el día de hoy muchos de ellos siguen apoyando secretamente a Bush en sus actuales guerras fascistas de conquista”.

http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=46358

 

Aparte de las “actividades misioneras” estratégicamente peligrosas como aquellas de las “Nuevas Tribus” estadounidenses en la Amazonía es bien conocido el apoyo político tradicional de los oligarcas de la religión oficial católica romana para todos los anteriores regímenes coloniales y neocoloniales en Venezuela. De hecho, ya desde hace muchos años presenciamos el espionaje y el asesinato político de la organización religiosa católica Opus Dei, que opera libremente dentro de Venezuela y en los EE.UU.; Opus Dei era protagonista de fondo en el caso de un ex-ayudante de los Marines, Leandro Aragoncilla, agente del FBI y miembro del personal de la vicepresidencia estadounidense, que fue acusado de espionaje en la Casa Blanca. También se conoce que elementos de Opus Dei jugaron un importante papel en el apoyo del golpe de estado en abril del 2002 contra el presidente venezolano Hugo Chávez y que continua el amplio espionaje y las operaciones políticas incógnitas con el apoyo y la logística aprobados por los más altos niveles dentro del Pentágono y del FBI”.

http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=46388

 

¿Qué quieren decir todos esos datos?

 

Primero, cada día y cada hora nos acercamos más a una invasión militar inexorable por parte de los Estados Unidos de América. Estos representan una “civilización” en bancarrota con una cultura moribunda. Se encuentran en agonía de muerte desde el 2001, después de quitarse su último sacramento propio que era el World Trade Center, generando su propio 9/11. Ha llegado su fallecimiento histórico inexorable.

 

En su actual megalomanía vergonzosa, sus acciones belicosas internacionales se han vuelto anárquicas, irracionales e incalculables. En su agonía caótica el imperio está preparado de llevar consigo la humanidad entera al abismo gigantesco de la destrucción total. Ahora, cuando está fatalmente herido, enfrentado su fin, incluso se vuelve más brutal que nunca durante los últimos 150 años.

 

En su desesperación de obtener nueva energía vital por cualquier medio maquiavélico que sea necesario y con ella una pequeña prórroga de vida, esta “plaga” norteamericana (Simón Bolívar) es capaz de cometer cualquier crimen abominable e inimaginable como sería una invasión en Venezuela o un bombardeo de Irán.

 

Tenemos que prepararnos muy bien e informarnos, porque ya no es un asunto de rumores. Al contrario, según los informes de inteligencia bien verificables la invasión militar estadounidense en Venezuela ya está en marcha como parte intrínseca del Plan Colombia, que es nada más que una operación militar multi-millonaria, cuya estrategia intervencionista era y sigue siendo planificada minuciosamente; como podemos presenciar a diario en las noticias, la vil maquinaria fascista internacional propagandística está en pleno funcionamiento y a nivel social su falta de escrúpulos y su inhumanidad culminarán en un genocidio.

 

Igual que el anterior intento de golpe, también esta nueva invasión es un secreto abierto y el gobierno venezolano conoce todos sus detalles; el único problema sólo es, si existen las condiciones político-militares como para manejar esta venidera situación terrorista violenta, por ejemplo, si en una lucha prolongada de “100 años” (Chávez) y bajo las condiciones de una guerra asimétrica, el armamento inmediato de la vanguardia del Soberano, del ejército de los reservistas y del poder ciudadano junto con las Fuerzas Armadas Nacionales será realizado con suficiente efectividad como para defender la constitución, el gobierno y los recursos naturales de Venezuela.

 

Segundo, no nos queda más tiempo para seguir bromeando con el concepto “ideología” o para lanzar una astuta campaña clandestina contra la revolución mundial socialista con el único objetivo de evitar que el enemigo nos llame “ateístas”, “marxistas” o “castro-comunistas”; tampoco nos sirve que tratemos de pacificar, purificar o reformar la lucha de clases, y “democratizarla”, “cristianizarla” o computarizarla solamente significa dejar una puerta trasera para la entrada de la propiedad privada capitalista de los medios de producción y de comunicación.


El socialismo, el Marxismo, es la Negación de la Afirmación, Capitalismo; sólo desvanecerá con la aniquilación del Capitalismo mismo. Todo el reformismo o revisionismo mencionado arriba ya lo lograron exitosamente el colonialismo, el neocolonialismo, el neoliberalismo y el imperialismo, y de paso, de una manera mucho más efectiva de la que jamás podemos imaginar.

 

Hace milenios, siglos y décadas, han existido las condiciones subjetivos y objetivos para casi cualquier cosa: para el holocausto mental, para el colonialismo, para el capitalismo y el imperialismo, para lanzar bombas atómicas encima de Hiroshima y Nagasaki, para las masacres y los genocidios brutales de Indonesia o Fallujah. Pero para los intereses de clase de los pobres, para el marxismo, el socialismo, la lucha de clases y el comunismo, jamás estuvo “madura” o incluso existente condición alguna para la realización de los sueños diurnos humanos y la emancipación humana.

 

Parecido a ovejas cruzando una autopista o siendo llevadas al matadero, muchos de nosotros tontamente defendemos el estatus quo con toda nuestra fuerza, defendemos el opio ideológico irreal, las drogas religiosas patriarcales, las píldoras culturales surreales y la cicuta racista virtual, es decir, todas las armas mayores de la explotación, dominación y discriminación capitalista.

 

Además sugerimos que los auto proclamados “izquierdistas”, los líderes de la “izquierda”, los “amigos” internacionales del gobierno venezolano y sus asesores reflexionen seriamente sobre sus actitudes y panaceas pro capitalistas, pro imperialistas, contrarrevolucionarias y contraemancipatorias, y que a nivel científico y filosófico se liberen del “más de lo mismo”, del actual abandonismo reformista, revisionista y “cristiano socialista” y urgentemente comiencen a atacar todas las formas del socialismo, llámese socialismo “social democrático”, reaccionario, post capitalista, orweliano o computarizado, en fin, que comiencen a atacar la llamada “democracia verdadera”.

 

Tercero, en tiempos mortales como ahora, realmente deberíamos hacer un inventario de nuestros conceptos, como lo son revolución, ideología y democracia, de nuestras normas, nuestra ética, nuestros costumbres, rituales y comportamientos coloniales lógico-formales, especialmente de nuestra mentalidad demasiado religiosa, que sólo se orienta en términos de Dios y Diablo, amo y esclavo.

 

Deberíamos revalorizar nuestros propios “dioses” verdaderos, auténticos y autóctonos al igual que nuestra religión, nuestros sentimientos, emociones y nuestra moral, y liberarlos de todo valor contraemancipatorio, que la mal educación colonial y neocolonial y los procesos de desocialización nos martillaron en nuestros corazones y nuestras almas.

 

Más tardar ahora, cualquier tutelaje industrial y tecnológico computarizado, cualquier cosa que oficialmente proviene de los países metropolitanos o de sus ministros “socialistas” o de la “izquierda”, incluso lo que se nos vuelve a imponer a la fuerza, como el “Marxismo Soviético”, el “Marxismo Leninismo” o hasta las “Alianzas entre Capital y Trabajo”, no sirve en absoluto a nuestros intereses de clase latinoamericanos, salvo si es verdaderamente proletario y emancipatorio.

 

Lo anterior quiere resaltar lo qué es la verdadera “revolución dentro de la revolución”, es decir, lo qué supera la revolución, lo qué es verdadera emancipación. Esto es lo que significa también “profundizar” la revolución.

 

Bien, esto es lo qué estará en el orden del día en la venidera auto defensa violenta de la soberanía venezolana, especialmente tomando en cuenta la presencia ominosa de los paramilitares en territorio venezolano, que son entrenados para el genocidio por los EE.UU.

 

Finalmente, frente a la muerte en defensa de nuestro derecho humano inalienable de la vida, tiene que desaparecer toda diplomacia hipócrita, burgués-capitalista y de Estado. Si nosotros, que somos los “ciudadanos pisoteados de tercera clase” a nivel mundial, sabemos lo qué es el socialismo científico y filosófico, lo qué es la verdadera negación, el opuesto del capitalismo, no importa qué nombre le ponemos, entonces a nivel teórico y de manera categórica también tenemos que manifestarlo y defenderlo concretamente con nuestras armas, aunque nos cueste la vida en su legítima defensa.

 

De veras es muy sospechoso el por qué los señores que aman al Cielo y a la tierra odian tan feroz y profundamente a Marx y al marxismo igual que al socialismo y al ateísmo. Llegó el tiempo de amarnos a nosotros mismos y amar a aquellos que los amos odian tan profundamente y los llaman “chusma” y “recoge-latas”.

 

En cuanto a este odio metropolitano hacia los condenados de la tierra y referente al reciente tratamiento de unos africanos muertos de hambre que buscaron ayuda en las “enclaves” españolas de Ceuta y Melilla en Marruecos, Hebe de Bonafini, quien preside la organización argentina de las Madres de la Plaza de Mayo, en una carta abierta al Presidente José Luis Rodríguez Zapatero, comentó:

 

Recibir con balas a los africanos que huyen del hambre no es humanitario, no es democrático ni cristiano”. (Republicado por el semanario “Despertar”, Mérida, Venezuela, 14. – 20.10.2005)

 

Lo qué Hebe de Bonafini y muchos de nosotros desafortunadamente no realizamos es, que dentro de la “civilización” capitalista este tratamiento es humano, es humanitario, es democrático, es cristiano, ¡porque está aplicado contra aquellos que la raza superior define como no humanos!

 

En el futuro millones de personas del “Tercer Mundo” buscarán refugio y ayuda en las ciudadelas del “desarrollo” e igualmente recibirán el mismo tratamiento humano, democrático y cristiano.

 

Los amos, propietarios y déspotas pueden quitarnos todo, excepto nuestra voluntad emancipatoria de trascender este calabozo podrido del Moloch capitalista, imperialista e inhumano, que es el “neoliberalismo salvaje”, disfrazado como “libertad, igualdad, fraternidad, paz mundial y democracia” blanca, pura, civilizada, cristiana y occidental.

 

En ocasiones repetidas hemos comentado que la Revolución Bolivariana es la creación lógica de una dinámica dialéctica de la actual revolución mundial, de un choque de clases a nivel global y también, que la Revolución Bolivariana se convierte en la Negación dentro de la Globalización, aparece “trialógicamente” como punta del iceberg gigantesco de la “superación” transhistórica, de la resistencia campesina y trabajadora, de un todavía posible éxodo de la alienación imperialista hacia la Emancipación Humana.