Franz J. T. Lee, octubre de 2005



La 'Segunda Venida' de George W. Bush: El 'Mesías' del Siglo 21


Según un artículo de Ewen MacAskill en el “Guardian” del 7 de octubre de 2005, un político palestino, Nabil Shaath, que era ministro del exterior de Palestina para entonces, dijo que en una entrevista George Bush afirmó que él (Bush) estaba en una misión divina durante las invasiones de Afganistán e Irak; además Bush le aseguró a la delegación palestina que Dios también le había hablado de la paz en el Medio Oriente.

http://www.guardian.co.uk/usa/story/0,12271,1586978,00.html

Sí, estamos experimentando un Renacimiento de la Inquisición Española, de la Segunda Venida de George W. Bush, del Mesías del Siglo 21.

Esto es el clásico ejemplo de un delirio religioso patológico, de una peligrosa unión mística con los dioses terrenales del fascismo, de hecho, históricamente es un paradigma de por qué en primer lugar el feudalismo romano y la Inquisición Española se vieron obligados de inventar la religión cristiana dogmática oficial y de por qué se tenía que fabricar un Dios omnipotente, que luego fue utilizado por todos los conquistadores, tiranos y dictadores como justificación espiritual, como absolución de los crímenes más horrorosos y bárbaros contra la humanidad.

Dentro del marco de esta concepción divina de la historia, es decir, de un Gran Dios que hace la historia, por gracia de este mismo Dios, todos los reyes, papas y presidentes podían cometer libremente los crímenes más abominables contra la humanidad. Para que esto pudiera funcionar en primer lugar, ya desde hace milenios el sine qua non era que “los miserables” (Victor Hugo), los “sujetos” imperiales, la mayoría absoluta de la población mundial doblegada – hoy contamos probablemente con más que 90% de creyentes de los 6 mil millones de seres humanos – como mínimo tienen que creer firmemente al menos en uno de tantos monstruos humanos patriarcales sagrados, o en toda criatura oligárquica divina. Segundo, diariamente tienen que afirmar y confirmar como loros recitando un eterno “paternóster” o “credo” todas las parafernalias, quimeras y fantasmagorías teológicas e ideológicas que los acompañan.

Para alcanzar tan altos niveles del control mental total e incluso totalitario y para poder introducir el holocausto mental colonial y neocolonial, es decir, para producir obreros esclavos y esclavos asalariados arrodillados, había que extirpar todos los instintos humanos naturales y originales, todos los verdaderos emociones, sentimientos y creencias de los habitantes del “Tercer Mundo”, de los pueblos conquistados, y reemplazarlos por las doctrinas y los dogmas coloniales de unos hombres-dioses metropolitanos que, igual que Bush, afirmaron que sus crímenes capitales y cardinales corresponden a una voluntad divina, a la gracia del Dios todopoderoso.

Lo que dice y hace Bush cabe perfectamente en su rol colonial y neocolonial trans-histórico como el gran hombre blanco que hace historia blanca, inspirado por el Gran Dios Blanco.

Sí, esto es lo mismo que “Die Boer met sy Bybel en sy Roer” (El Boer con su Biblia y su Rifle) que conquistó despiadadamente el “Sur Salvaje” de Africa al estilo de los calvinistas.

De manera similar los antecedentes de Bush, los vaqueros, habían conquistado el “Oeste Salvaje” de los EE.UU., matando a tiros la población indígena por puro capricho. Sólo mucho más tarde la justicia ciega, que son los molinos de Dios trabajando lentamente, comenzó a hacer preguntas.

Ahora, en nuestra era, la Divina Trinidad Bush – Padre, Hijo y el Sagrado Billete que dice “En Dios Confiamos” – tortura a los “terroristas árabes”, vuelve a conquistar y a “civilizar” al mundo, globaliza el estilo de vida norteamericano de una manera religiosa revivida y “cristianiza” una vez más al planeta.

En Africa esta manera de pensar y actuar en términos imperialistas era el producto social de siglos de co-vivencia de los “blancos” con los “no-blancos” en unas sociedades coloniales esclavistas. En uno de mis escritos expliqué la esencia religiosa de este colonialismo particular de la siguiente manera:

La superioridad militar y tecnológica de los inmigrantes blancos y la interpretación etno-céntrica del Cristianismo se amalgamaron en la misión del ‘pueblo escogido’ del ‘Herrenvolk’, en la ideología anti-democrática del Nacionalismo Cristiano que admitió tener sus paralelas con el Socialismo Nacional alemán y después de la Segunda Guerra Mundial consiguió su práctica política en el bandolerismo organizado, culminando en la masacre de Sharpeville y Langa”.

http://www.franz-lee.org/files/anatapar.html

Hoy simplemente podríamos actualizar lo anterior, como sigue:

... consigue su práctica política en el bandolerismo patriótico nacional organizado y en el vandalismo militar internacional, cumpliendo así la voluntad sagrada del Nuevo Dios Norteamericano en las brutales masacres y los genocidios de Kabul, Bagdad y Fallujah por parte de la administración Bush”.

Todos esos mecanismos fascistas y nazi del capitalismo e imperialismo se pueden verificar científicamente lo mejor posible en el Tercer Imperio de Hitler, pero también en el pasado sistema del Apartheid de los Boer en Sudáfrica.

La administración Bush ha aprendido bastante del Herrenvolk de los Boer en Sudáfrica durante el siglo 20, especialmente de su política patriótica (homeland), de sus campos de concentración para los obreros, de sus cámaras de tortura, de su cruel servicio de inteligencia secreto BOSS, de sus “Leyes contra el Terrorismo”, de su racismo puro y despiadado contra sus ciudadanos “negros” de tercera clase y su fanatismo religioso. Ha aprendido de su pretensión arrogante de ser un “pueblo escogido” por Dios cuyo destino es salvar el mundo de todos los males como consideran a los marxistas, los comunistas y los terroristas árabes.

Según Nabil Shaath:

El Presidente Bush nos explicó a todos nosotros: ‘Soy guiado por una misión divina. Dios me dijo, ‘George, ve y combate a todos esos terroristas en Afganistán’. Así lo hice. Entonces Dios me dijo, ‘George, ve y termine con la tiranía en Irak’. Así lo hice’”.

De verdad, Bush y su nuevo Dios son grandes panas; será que tienen bastante bochinche en la Casa “Blanca”, disfrutando todo el tiempo las torturas de Iraquíes indefensos e inocentes, estigmatizados como “terroristas árabes” y mirando eternamente a los niños árabes siendo descuartizados por la madre de todas las bombas de uranio empobrecido.

Después de ver esas imágenes tan sangrientas en CNN y en Fox News de la victoria y la nobleza norteamericana en Irak y otras partes, entonces todas las noches Bush y su Dios deberían descansar realmente profunda, sana y gloriosamente. Generalmente no acostumbramos de citar a papas para quedar bien; sin embargo, en este caso específico haremos una excepción: lo anterior es un excelente ejemplo del “neo-liberalismo salvaje” (Juan Pablo II).

Durante las últimas décadas los dos regímenes Bush han demostrado los costos humanos “divinos” elevados para “que los Israelíes tengan su seguridad y para que se logre la paz en el Medio Oriente”.

En cuanto a esto, Bush realmente se desespera: “Y por Dios, lo voy a hacer”. En realidad quiere decir: “Por Dios, voy a bombardear a Irán”.

Esto es parte intrínseca de la “obligación moral y religiosa” de Washington hacia Israel, hacia la construcción de muros racistas tipo Bantustán y hacia la introducción de una política del Apartheid en el Medio Oriente.

Tratando de calmar a los palestinos, el nuevo Mesías Bush juró: “Tengo que conseguirles un estado palestino. Y lo lograré”. De manera similar Bush quiere eliminar la “pobreza mundial” sencillamente erradicando a los pobres mismos a través de armas mortales de destrucción masiva, de HAARP, de tsunamis, de inundaciones o sequías, de terremotos poderosos, es decir, a través de “nuevas guerras” mundiales brutales.

Sin embargo, no olvidemos que la pandilla Bush llegó e igual se irá, pero mientras afirmamos el capitalismo dentro de nuestros propios países y a escala internacional, mientras en nuestras propias constituciones tan “democráticas” garantizamos el robo y saqueo de la “propiedad privada” por parte de la clase dominante (Proudhon), el Globofascismo norteamericano orweliano se instalará aquí con nosotros para mucho tiempo, claro, salvo si especialmente en Venezuela lo echamos al basurero económico bien rápido.

Cambiando nuestras reservas petroleras a un banco suizo era un gran paso revolucionario en esta dirección, sólo es que el resto de América Latina tiene que seguir este paradigma emancipatorio, además no olvidemos que Suiza nunca es realmente neutral cuando se trata del capital y del capitalismo. De una manera realmente al estilo del “Hermano Mayor”, convirtiendo la verdad en su opuesto y refiriéndose indirectamente al “terrorismo mundial árabe” vinculado con la “integración latinoamericana” y con el “chavismo”, Bush declaró: “Estamos frente a una ideología radical con objetivos inalterables los cuales son esclavizar a naciones enteras e intimidar al mundo”.

En el 2002 durante la planificación de las futuras invasiones en su hacienda en Crawford, Texas, George Bush y su otro pana terrenal, Tony Blair, emplearon la misma religión moderna renacida de Bush, cuando fueron vistos rezando juntos.

No es extraño que prácticamente todas las religiones mundiales de una manera u otra se mezclaron con las conquistas imperiales e imperialistas, o que las actuales iglesias y creencias religiosas “occidentales” como lo son el catolicismo romano o el calvinismo, que son todos retoños históricos europeos de la Inquisición Española y la Reformación, ya en nuestros tiempos modernos directa o indirectamente han apoyado el fascismo de Hitler, Mussolini, Salazar o Franco durante y después de la Segunda Guerra Mundial y hasta el día de hoy muchos de ellos siguen apoyando secretamente a Bush en sus actuales guerras fascistas de conquista.

Esto es la razón del por qué Bush puede matar tan arrogantemente en nombre de Dios, en realidad en nombre de los patriarcas de la iglesia, los oligarcas, los perros de la guerra y los magnates imperialistas.

¿Quién o qué era el propietario más rico de la tierra durante el feudalismo y colonialismo europeo? ¿Quién y qué hasta el día de hoy posee las tierras de Brasil, Venezuela y América Latina? La respuesta la conoce cualquier sociólogo serio y la puede verificar en todo momento con datos históricos concretos.

Para ver cómo las estructuras eclesiásticas jerárquicas patriarcales junto con una religión dominante pueden favorecer un protagonismo contrarrevolucionario, es decir contraemancipatorio, la actual historia venezolana representa un excelente campo de estudios para la investigación seria socio-política.

En vista de qué tipo de criminales de guerra ahora acostumbran de rezar juntos, la mayoría de los verdaderos cristianos lógica y consecuentemente deberían perder toda su fe, todo interés en los rezos pasivos, deberían ubicarse y cumplir con el trabajo de su padre celestial, es decir, deberían desenvainar sus espadas en vez de volver a generalizar la teología revolucionaria o de crear obsoletas alianzas económicas reformistas y kautskianas entre el Trabajo y el Capital, que sólo ocultan la lucha global de clases. Definitivamente, todos deberían más bien ubicarse y dedicarse a sus tareas terrenales revolucionarias concretas diarias.

La única manera de liberarnos de todo tipo de superstición religiosa es promover las diferentes “misiones” bolivarianas en Venezuela, globalizarlas y pavimentar el camino hacia el conocimiento científico y filosófico, es de decir, hacia una educación revolucionaria emancipatoria.

En otras ocasiones expliqué este asunto urgente. Hace cuatro décadas atrás, en septiembre del año 1966, en una gira de charlas a través de los EE.UU. y Canadá, en la cual también me dirigí al entonces Comité Especial para el Apartheid de las Naciones Unidas con referencia a la Revolución Sudafricana, publiqué un folleto titulado ”The Anatomy of Apartheid in Southern Africa“ (La Anatomía del Apartheid en Sudáfrica).

Inter alia, allí enfaticé lo siguiente:

Un sistema educativo exitoso tiene que ser aceptable para aquellos, para los cuales está diseñado. El pueblo africano mismo tiene que considerarlo como beneficioso para ellos, y no como superpuesto contra sus intereses. De hecho, un sistema educativo debe ser el producto del pueblo mismo, incluyendo sus aspiraciones y necesidades. Tiene que estar de acuerdo con las tendencias culturales, políticas, económicas y sociales del tiempo, hacia un mundo mejor y hacia un futuro de más esperanza, paz, felicidad y libertad para toda la humanidad ... Esos ingredientes son la esencia de la educación”.

http://www.franz-lee.org/files/anatapar.html - _Toc511732933


En su lucha contra el Apartheid, a comienzos de los 60, en su obra “Educación para la Barbarie”, el prácticamente desconocido marxista y luchador por la libertad sudafricano, Isaac Bangani Tabata había mandado un mensaje urgente a todo el mundo en Africa. Sin embargo, este mensaje también tiene su vigencia revolucionaria especialmente para los esclavos asalariados norteamericanos, europeos, asiáticos y para los millones de trabajadores físicos e intelectuales a nivel global:

Creemos que los sudafricanos tanto blancos como no-blancos un día se sacudirán de su presunción y postración complaciente, despertarán sus responsabilidades y verán cómo borrar del libro de la historia este capítulo de la degradación, miseria y destitución moral”.

Finalmente, referente a la aniquilación radical del fanatismo religioso y del fascismo racista en Sudáfrica y en el resto del mundo, hace décadas atrás, en el folleto mencionado antes, escribí:

No hay precedentes como para sugerir que la revolución sudafricana se puede importar desde cualquier lugar, igual que no hay ejemplo alguno de que una clase dominante ha dejado su trono pacíficamente, porque comprendió el momento histórico de hacerlo. La revolución sudafricana será la obra de las masas laborales sudafricanas y de Africa Sur-Occidental, que luchan por la igualdad, la justicia, la dignidad humana, la libertad y la paz en solidaridad con la misma lucha que se emprende a nivel global”.

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