Franz J.T. Lee, abril de 2005



Especial en memoria al Papa Juan Pablo II
Desalienación latinoamericana: sublimes precipicios revolucionarios donde los ángeles temen pisar

Incluso si ni siquiera pueden permitirse el lujo de obtener comida,
ropa, libros, inscripciones universitarias o computadoras, ciertamente,
de una manera u otra, casi 6 millardos y medio de habitantes en este
planeta tienen la posibilidad de informarse sobre el significado de
conceptos tan centrales como son la religión, la ideología, la teoría y
sobre las realidades del mundo y las maquinaciones fascistas.

Especialmente en Venezuela -como resultado de las inmensas campañas de
alfabetización del pasado, de las misiones en el campo educativo, de las
Escuelas y Universidades Bolivarianas y las donaciones de infocentros
computarizados por parte del Gobierno, que incluso llegan a los
indígenas en las selvas más remotas- no hay más excusa de no estudiar o
no saber lo que nos ha pasado históricamente, saber sobre la esclavitud
mental colonial y neo-colonial, sobre el control mental y el holocausto
intelectual que desde hace medio milenio han hecho estragos en nuestra
propia existencia tan preciosa y vulnerable.

Y todavía -como en el caso de la Madre Teresa de Calcuta o de la Lady
Di en Europa- están marchando actualmente casi 5 millones de peregrinos
hacia el Vaticano.

Por hoy y dentro del contexto del lamento global por el difunto Papa,
incluyendo las lágrimas de cocodrilo de las clases dominantes, es
pertinente de tratar el concepto más delicado de todos, que es el asunto
de la religión imperialista colonial y neo-colonial. Es sencillamente
horrible ver, cómo de manera subconsciente e ideológica y abusados de
sus sentimientos humanos más sagrados, millones de personas sin saberlo
son extraviados a propósito por la propaganda global masiva, para
participar en una ceremonia religiosa bombástica, que no tiene nada que
ver con su bienestar aquí en la tierra.

Bajo la bandera de la Globalización, ahora después de los ataques a
Afganistán, Irak y Venezuela sigue la guerra mundial intelectual e
ideológica de Roma.

Cualquier estudiante de historia podría detectar, que dentro del
contexto social global varios religiones mundiales politeístas y
monoteístas, sobre todo esas últimas en sus fases dominantes,
correspondieron a clases dominantes específicas que las generaron, más
preciso, pertenecían a modos de producción bien definidos; también, que
fueron utilizadas para fines imperiales e imperialistas; desvanecieron
con la decadencia de las culturas y civilizaciones de esas mismas clases
dominantes obsoletas. Fueron reemplazadas progresivamente por otras
religiones e ideologías dominantes.

Claro, en las mentes de los esclavos, siervos, campesinos y trabajadores
oprimidos, esta estricnina religiosa siguió viva para muchos siglos más,
causando serios problemas para los esfuerzos revolucionarios y
emancipatorios.

Mucho antes de que los conquistadores europeos llegaron a América del
Sur y Central, incluso en América del Norte, los indígenas tenían sus
propias creencias, ritos y costumbres, cosas y lugares sagrados y
sentimientos humanos.

Lo que todo esto tenía que ver con el concepto europeo de Dios o de la
Religión queda por analizar muy precisamente por nosotros mismos.

Dentro de este contexto tan delicado deberíamos recordar lo que Ché
Guevara resaltó: "el deber de todo verdadero revolucionario es hacer la
revolución", es actuarla (práxis) y pensarla (teoría).

A tiempo y antes de que la noche fascista ensombrece para siempre
nuestros horizontes emancipatorios, esto también implica advertir a los
camaradas y a las masas llenas de anhelo sobre los peligros ideológicos
mortales, no importa lo delicado que puedan aparecer, incluso hay que
tocar las "frutas prohibidas" y a las "vacas sagradas".

Cuántas veces oí la gente diciendo: "Estoy de acuerdo con todo lo que
dices, ¡pero por favor, no toques mi sagrada religión!"

Lo que explicamos aquí lo hacemos con gran responsabilidad
revolucionaria, de manera muy cariñosa y cuidadosa y no queremos ofender
o criticar a nadie.

Bien, es nuestro sagrado deber emancipatorio, y somos respaldados
transhistoricamente por millardos de desesperados oradores de la pobreza
contra el globo fascismo opulento, de tocar esta vaca sagrada, porque
desde el "descubrimiento", nos tocó a nosotros de manera muy dolorosa y
profunda también. En nombre de la religión nos quemaron en la hoguera,
nos descuartizaron, lanzaron millones de esclavos africanos al Océano
Atlántico, crucificaron nuestras facultades intelectuales, cambiándonos
en receptores pasivos llenos de "fe".

Según el lema "Conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres" y en
representación de los "condenados de la tierra" escribo este comentario,
nunca olvidando la advertencia sana que dice: ¡errare humanum est!

Si queremos desarrollar nuestra propia "ideología" y nuestro propio
"socialismo", es decir, nuestra propia "Revolución Bolivariana",
entonces tiene que ser venezolana, latinoamericana. Nada verdaderamente
humano nos es extraño y realmente no somos extraños para algo que es
humano y humanista. Si queremos o necesitamos la religión, nuestra
propia religión, entonces ¿dónde está el problema? ¡Vamos a tenerla!

Sin embargo tenemos que conocernos a nosotros mismos e identificarnos
ante nosotros mismos y por lo tanto tenemos que descubrir las verdades y
realidades de nuestras mismas almas, saber lo que pasó con ellas y por
qué, después de 500 años, nos seguimos encontrando en la misma
esclavitud mental. Tenemos que extirpar este Holocausto Mental; ninguna
indemnización financiera jamás borraría el tremendo daño que causó la
esclavitud, el feudalismo y el capitalismo europeo en el mundo colonizado.

Es tan extraño, pero generalmente criticamos, condenamos y detestamos
radicalmente todos los males materiales que el feudalismo trajo a
América Latina, y no obstante, ni siquiera soñamos erradicar para
siempre el peor de todos, que es la sobreestructura religiosa
particular, espiritual, represiva, opresiva, depresiva y supresiva, que
toca a cada individuo latinoamericano y que es algo que históricamente
fue totalmente ajeno a América, que el Orden Dominicano de la
Inquisición Española de la quema en la hoguera, ha institucionalizado aquí.

Se introdujeron los valores brutales e inhumanos de los conquistadores;
desde "Colón" fuimos colonizados y europeizados. Todo esto lo han
explicado en detalle Eduardo Galeano y otros. Tuvo lugar una asimilación
de los pueblos indígenas y coloniales, comenzábamos a rezar en Latín y
aprendíamos a hablar Español y Portugués, "hablábamos en lenguas
extrañas" y mendigábamos en lenguas extrañas, nos volvimos "Pequeños
Venecianos", Venezolanos.

Nos liberábamos físicamente, ¿pero que pasó con nuestro pensar y con
nuestro espíritu? ¿No fue esto también el alegato de liberación de José
Martí y de Simón Bolívar?

¿Qué fue lo que pasó con nuestras sagradas ideas, sentimientos y
emociones originales? ¡Todavía hoy y desde hace 5 siglos hay un eco de
ellos en el Delta del Orinoco y en Amazonía! Por lo menos ahora nuestra
Constitución Bolivariana verdaderamente democrática les garantiza su
pleno derecho de existencia.

¿Qué fue lo que trató de borrarlos completamente y qué los reemplazó? Y
¿por qué defendemos la religión y la ideología colonial y neo-colonial
en todas partes y en la vida diaria con nuestras propias vidas?

¿Por qué sólo tememos a los socialistas, comunistas, terroristas,
ateístas y Marxistas? ¿Quien nos enseñó este miedo? Y ¿por qué amamos
tan profundamente a nuestra religión importada, pintando tantos ángeles
"blancos"? ¿Sabemos algo sobre cómo la religión europea fue fabricada
teológicamente en el Viejo Mundo, desde Platón a Plotino, San Agustín,
Marco Aurelio, Epitecus, Séneca, San Tomás de Aquino, hasta el Papa
Gregorio etc.?

¡Aparte de ganarnos el pan diario y pedir por él, debemos saber todas
estas cosas y conocer en lo que creemos! ¡Incluso esto es nuestro
sagrado deber revolucionario! Esto es la razón de por qué vamos a la
escuela y a la Universidad Bolivariana.

En función de profundizar la Revolución Bolivariana y aproximarnos a su
misión "ideológica" hay que hacer y estudiar estas preguntas, hay que
contestarlas seriamente, antes de la próxima Conquista y el próximo
Holocausto Intelectual por parte del Hermano Mayor; es decir, ¡antes de
que América del Norte borre de la faz de la tierra nuestras propias
mentes y almas! Estas tareas urgentes hay que manejarlas con especial
amor cariñoso, hay que publicarlas con mucha responsabilidad y no
ignorarlas dentro de nuestras estrategias y tácticas de defensa, de
manera que la crítica de nuestras armas - la espada y la pluma, la
práxis y la teoría - se conviertan verdaderamente en nuestra arma de
crítica contra el globo fascismo agresivo de Bush.

¿Por qué queremos concientizar a las masas? ¿A caso que no tienen una
conciencia, no son conscientes? En el caso contrario, ¿que fue lo que
pasó con su conciencia religiosa cristianizada a través de los últimos
500 años? ¿Cómo explicamos este fenómeno extraño en nuestras misiones
educativas?

Así que camaradas, ya entre el diablo y el mar profundo azul, a punto de
convertirnos en comida para los tiburones, ¡vamos a desafiar y acceder a
esos sublimes precipicios revolucionarios, donde los ángeles temen pisar!

Ahora sumaremos brevemente lo que la Negación dialéctica dentro de la
Revolución Francesa, es decir el verdadero Socialismo ha criticado en
cuanto a la creación teológica feudalista absolutista: en cuanto a la
Religión Colonial Europea en general; para saber, por qué Marx enfatizó
el hecho de que toda crítica social revolucionaria tiene que comenzar
con la crítica de la religión y con la crítica de la ideología religiosa.

En cuanto a la conciencia europea, es decir a la crítica de la religión,
a mitades del siglo 19, el filósofo y moralista alemán Ludwig Andreas
Feuerbach (1804-1872), en su obra titánica: La Esencia del Cristianismo,
1841, formuló la teoría que el hombre "civilizado" europeo es para él
mismo su propio objeto del pensar y que la religión es nada más que una
"conciencia" de lo Infinito.

Su punto de partida era analizar la "esencia verdadera o antropológica
de la religión". Como "esencia antropológica" retrató al Dios creado por
los europeos como "ser comprensivo", como "un ser moral o una ley", en
otras palabras como "amor".

Para Feuerbach era tan simple como esto. ¡El Dios colonial llevado a
América es Amor! ¡La Conquista por gracia de Dios es Amor!

Pero para Feuerbach la verdadera consecuencia de esta visión es la idea
que Dios es solamente la auto-proyección extensiva de la naturaleza
intensiva del hombre. En otras palabras, el Hombre, el Hermano Mayor es
el Creador de Dios y no al revés. Esto ya lo sabían los filósofos
griegos presocráticos muy bien hace 2500 años atrás. Ciertamente, para
la mayoría de nosotros esto es blasfemia. ¿Quien y qué introdujo esto en
nuestra alma?

Mucho antes de Marx, ya otros pensadores, como el Obispo británico
Kingsley y Feuerbach, llegaron a la conclusión científica y filosófica,
que la religión europea, que fue exportada a América Latina y a otras
partes a través de la Conquista, es un invento mental fantástico del
Hombre Gobernante. Millardos de religiosos sinceramente devotos no
tienen ni la más mínima idea de lo que realmente está pasando y de lo
que está pasando con ellos.

Si no estudiamos los procesos y realidades históricas, entonces nunca
descubriremos la verdad sobre nuestra actual existencia en la tierra y
nunca entenderemos lo que está pasando en Roma en estos días. Más bien
deberíamos lamentar nuestra propia alienación y hacer algo para eliminarla.

Por esta misma razón, es el inalienable deber revolucionario de todos
los Bolivarianos de no crear más "vacas sagradas" y no saborear más
"frutas prohibidas", sino desarrollar práxis científicas y teorías
filosóficas sobre las realidades religiosas e ideológicas.

No tenemos otros 500 años para desalienar el mundo, al contrario, el
momento emancipatorio es aquí y ahora. Nuestros esfuerzos son delicados
y tienen que ser manejados con guantes de seda roja, hay que ser
extremadamente cuidadoso, no obstante, como nuevos hombres y nuevas
mujeres, si no lo hacemos nosotros, ¿quien jamás lo hará para nosotros?
Los destructores del mundo son irresponsables, brutales y salvajes,
véase la Conquista, el fallido golpe de abril de 2002 en Venezuela,
véase Fallujah, Workuta, Auschwitz, Hiroshima y Nagasaki.

No tenemos nada en contra de cualquier dios y tampoco él tiene problemas
con nosotros en absoluto. El punto nodal es el siguiente: si realmente
necesitamos dioses, entonces tienen que ser nuestros, nuestros propios
dioses nuevos, originales y genuinos. No dioses extraños que nos los
clavan en nuestras cabezas y en nuestras almas a través de los tiempos.
Urgentemente necesitamos dioses que no serán crucificados por nosotros,
y que no nos invadirán por medios militares, que no lancen bombas encima
de Sodomo y Gomorra, de Hiroshima y Nagasaki, de Fallujah y Caracas, así
matando centenares de miles de hombres, mujeres y niños inocentes.

Esta Verdad revolucionaria y emancipatoria no causará traumas populares
ni mucho menos religiosos. Lo que es mortal, fatal y letal son las
Grandes Mentiras ilusorias fantásticas e ideológicas, en otras palabras,
la Ideología, fomentada por los Amos a través de los siglos y hoy día
diseminada por los medios masivos internacionales, que actualmente
difaman con tanta furia la República Bolivariana de Venezuela y su
Presidente Hugo Chávez Frías.

Feuerbach propuso, que el Dios europeo feudalista y luego capitalista
era la extensión de las aspiraciones humanas de clase. Carlos Marx,
Sigmund Freud y otros tenían vistas similares. ¡No obstante, a través de
los tiempos y con el avance de la acumulación del capital al rededor del
planeta, para los cristianos firmes y reformistas, Dios era Redentor,
Creador y Juez!

Claro, al rededor del planeta y a través de todos los tiempos miles y
miles de pensadores y escritores, incluyendo muchos científicos y
filósofos latinoamericanos, han protestado contra esas justificaciones
de un Dios omnipotente que sólo sirve a los intereses de las clases
dominantes.

Ellos defendieron sus propias ideas y principios. La literatura, los
dramas, las obras de teatro y las canciones están llenas de ejemplos
donde los escritores, a pesar de ser influenciados por la cultura
cristiana, atacaron tales justificaciones, dogmas y doctrinas. Un
ejemplo clásico se puede encontrar con el novelista ruso Fyodor
Dostoyevsky y su trato de la miseria de los niños en "Los Hermanos
Karamazov". Incluso en el movimiento latinoamericano de la "Teología de
la Liberación", líderes sociales como Ernesto Cardenal, Camilo Torres y
Oscar Arnulfo Romero, criticaron y siguen luchando contra tales ideas
coloniales autoritarias europeas. En Nicaragua hace mucho tiempo las
masas mismas se despidieron revolucionariamente del Papa Juan Pablo II.

No obstante, siguen reuniéndose casi 5 millones de peregrinos en el
Vaticano.

Así que, lo que explicamos aquí no es nada nuevo, lo innovador y genuino
es, que la Revolución Bolivariana debería estar en la vanguardia de
eliminar ideas y actos fantásticos y alienadores que sirven al globo
fascismo.

Ahora, para finalizar, ¿qué dijo el "joven" Marx sobre la religión
europea? No olvidemos que algunos años antes todavía era un firme
cristiano. Todavía no había desarrollado una práxis socialista
científica y una teoría filosófica completa de la alienación. Todavía
escribió que "la religión es la teoría general de este mundo". Más tarde
fue más preciso filosóficamente y habló sobre la "Ideología" alemana del
mundo burgués-democrático-capitalista.

Como todos ya deberíamos saber, escribió:

"El hombre crea a la Religión, la Religión no crea al hombre, de hecho,
la Religión es la auto-conciencia del hombre mientras no ha logrado de
fundamentar sus pies en el universo. ... La Religión es la teoría
general de este mundo, su compendio enciclopédico, su lógica en forma
popular, su point d'honneur espiritual, su entusiasmo, ... Es la
realización fantástica del ser humano, ya que el ser humano no posee una
realidad verdadera. Por lo tanto, la lucha contra la Religión
indirectamente es una lucha contra el mundo, cuyo aroma espiritual es la
Religión".

Y aquí tenemos la definición precisa de Marx de la religión creada por
los Europeos:

"El sufrimiento religioso es al mismo tiempo una expresión del
sufrimiento real y una protesta contra él. La Religión es el suspiro de
la criatura oprimida, es el corazón de un mundo sin corazón y el alma de
unas condiciones sin alma. Es el opio del pueblo".

En cuanto al actual "carnaval" global de los medios masivos
internacionales me permito sólo añadir: "¡Actualmente la religión es
utilizada y abusada como Prozac democrático euro-americano globalizado
de, por y para el pueblo! Es una nueva forma de Newspeak (Nuevo Lenguaje)".

Concluyendo: Tenemos que desarrollar nuestra propia definición y
explicación de nuestra propia nueva "religión", dentro de nuestro propio
nuevo socialismo; esto sería un gran paso adelante para la Revolución
Bolivariana en América. Sin embargo, inmediatamente Bush protestaría y
diría que sus concepciones de la religión y de la democracia difieren
radicalmente de aquellas del Presidente Chávez y del pueblo venezolano.

En todo caso, la religión es una medida científica para la inmensa
miseria, pobreza y alienación que existe en la Madre Tierra; aniquilar
las condiciones coloniales, capitalistas e imperialistas que necesitan
tal invento fantástico y darles la única suculencia a millardos en el
planeta, es abolir y demoler la religión misma. Un mundo emancipado será
una existencia creativa, creadora, erguida y orgullosa, donde nadie
necesita ponerse de rodillas ante unos amos divinos, terratenientes
sagrados y perros de guerra beatificados.

ORIGINAL EN INGLÉS: http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=29955